PIEZAS ANTIGUAS Y VALIOSAS
El Museo de Condega exhibe unas 300 piezas, entre ellas ollas fúnebres,
incensarios, metates y morteros, la mayoría de la zona urbana; pero
también se
conservan piezas de la zona rural.
“Todas las piezas son valiosas, pero las más históricas y
que han sido clasificadas
son los incensarios, que datan de unos 300 años después de
Cristo, y las ollas
fúnebres que tienen una antigüedad de más de 800 años
antes de Cristo”, explicó
Rugama.
Estas piezas fueron encontradas en el solar de doña Felícita
Aráuz y en el Barrio
“20 de Septiembre”, donde todavía existen fragmentos de esas piezas,
agregó.
El museo también exhibe fragmentos de sostenes de vasijas, instrumentos
que los
indígenas utilizaban para hilar, raspar el cuero y los sellos que
usaban los
indígenas o antepasados.
También exhibe una colección de ídolos que donó
don Arcadio Aráuz, pero según
algunos arqueólogos, son imitaciones. Solamente han sido estudiados
e
investigados los incensarios, las originales ollas fúnebres y algunas
vasijas, señaló.
Este centro alberga algunas piezas del Pacífico, Honduras, El Salvador
y Costa
Rica, producto de un intercambio que hicieran Julio Salgado y Arcadio Aráuz,
principales recolectores de las piezas del museo.
Entre las piezas hay algunas que son del mar y fueron donadas por doña
Urania
Baldovinos. Otras personas que se han preocupado porque en el museo se
guarden
piezas arqueológicas, son Irma Centeno y Carlos Zavala.
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