Su actividad orgánica
mas coherente en Masaya se inicia prácticamente desdeque comienza
a sentarse las primeras bases de infraestrcuturas logística y
el trabajo de
masas, aunque desde muchos años atrás se venían haciendo
intentos dispersos para generar cierta organización y fuerza política
de
parte del FSLN
en la zona.
Francisco es uno
de los primeros activistas que inician esta labor con Maximiliano Somarriba,
Norman López Porras, Juan Carlos Herrera y Ulises
Tapia Roa. En
esa época, la Vanguardia, a la vez que preparaba una red mínima
de apoyo, quería llevar el mensaje revolucionario y la influencia
sandinista a
los más diversos sectores populares a través de las organizaciones
intermedias.
Así se
comienza el trabajo en el campo, las comunidades, barrios y colegios, al
mismo tiempo que se van descubriendo los posibles recursos
humanos y materiales
que constituirian las redes de la organización. En este marco se
emprende una labor organizativa y de concientización política
en Monimbó
y otros barrios de Masaya, dirigida por el compañero Francisco Castellón
Peinado.
Ya desde los años 1969 y 1970 empieza a mostrar su espiritu rebelde y decidido, cuando se integra al Movimiento Estudiantil.
La primera célula
del Frente Estudiantil Revolucionario FER se logra organizar en enero de
1969, en el Instituto Nacional de Masaya. Esta célula
al principio
desarrolló más que todo círculos de estudio político.
El total de los integrantes era de cuatro compañeros entre los que
se destacaban
Francisco castellón
Peinado y Maximiliano Somarriba.
Una vez que el
Frente Estudiantil Revolucionario FER estuvo más consolidado se
comenzó a realizar una labor de agitación. Dirigidos
por Francisco, los
estudiantes del
Instituto Nacional de Masaya, en el año de 1970, se toman el centro
exigiendo la destitución del profesor Francisco Rizo. A raíz
de
este suceso,
Francisco comienza a sentir las injusticias del sistema en carne propia
al ser expulsado del colegio.
Al año
siguiente, en 1971, en una forma más organizada, se da nuevamente
la toma del Instituto Nacional de Masya y la primera toma de iglesia en
la
ciudad de Masaya,
siendo esta la Iglesia de San Jerónimo. En estos actos políticos
participan compañeros que ya se perfilaban como dirigentes.
Francisco Castellón
desde el inicio se encuantra entre los compañeros que estaban dirigiendo
la toma de la iglesia.
Al momento de la toma del Instituto, también fué elegido como dirigente para ponerse al frente del movimiento.
La represión
se hace presente a las puertas de la Istitución con la llegada de
la nefasta organización paramilitar "AMROCS" (Asociación
de militares
retirados, obreros
y campesinos somocistas), al mando del militar Jerónimo Machado.
En el momnto en que se está agrediendo a los estudiantes, se patentiza la solidaridad del pueblo y padres de familias que enfrentan la agresión y logran en cierta medida evitarla.
Después
de reingresar al Instituto, finaliza sus estudios de bachillerato en 1971.
En 1972 inicia sus estudios universitarios en la UNAN, donde tuvo
la oportunidad
de profundizar sus conocimientos acerca de la realidad nacional; participa
a la vez en las actividades del Movimiento Estudiantil
dirigidas por
el FER. Las experiencias que asimiló en este período, en
que combina la teoría con la práctica, le van reafirmando
sus convicciones lo
que permite que
rápidamente asuma su responsabilidad y compromiso con la lucha del
pueblo y su Vanguardia.
Para estos años, escribe algunos poemas en el "El Carnaval", semanario estudiantil que editaban los estudiantes del Instituto Nacional de Masya.
Todavía
en estos años el trabajo sandinista caminaba lentamente: el proceso
de consolidación de los dirigentes populares no avanzaba con la
debida
intensidad. Sin
embargo, esta labor cumplió el papel de sembrar las primeras semillas
que más tarde germinarían en toda la integración,
participación
y lucha que desarrolló el pueblo de Masaya en el proceso revolucionario.
Durante ese tiempo, Francisco atendió el sector estudiantil. Aunque sin mayores resultados en un principio, a partir de 1974 sus esfuerzos comienzan a fructificar, al constituirse la primera célula del FSLN en el Instituto Nacional de Masaya.
El 21 de febrero
de 1974 Francisco convoca a una reunión en su casa, cerca de la
Iglesia San Jerónimo, en la que orienta dirigir el trabajo político
hacia el Barrio
de Monimbó, a través del recien fundado movimiento cultural
"Unión Comunitaria Monimbó, 5 de Enero". Dentro de las actividades
que se
tiene en mente
está la creación de un movimiento de alfabetización.
El día de las madres se hizo un acto cultural en la escuela de Monimbó,
Padre
Emilio Dottari,
y también una velada en el Colegio Salesiano, en la que participaron
el compañero Carlos Mejia Godoy y la Estudiantina de la UNAN.
En esta ocasión, Francisco redacta una papeleta haciendo un llamado al pueblo para que participara en la asamblea, durante la cual lee el fragmento literario en prosa "Por qué" de Rubén Darío.
Directamente integrado
al Frente Sandinista de Liberación Nacional tiene a su cargo varias
células de estudio político militar; una de estas células
integrada por
el compañro Cristóbal Vanegas, Roberto Vanegas y Manuel Martínez.
Del trabajo propiamente de la célula nos narran los compañeros siguientes:
" Asistíamos
a reuniones de tipo político, cerca del estadio que hoy lleva el
nombre de Juan Manuel Díaz. Otras veces en la Comarca La reforma,
propiedad de
la Familia Vanegas. Dos veces a la semana hacíamos ejercicios; a
la cuatro de la madrugada bajabamos y subiamos corriendo por las faldas
de la Laguna
de Masaya y Apoyo. Estos ejercicios los tomábamos como prácticas
militares, porque teníamos armas.."
Estando en una
de esas prácticas un compañero se sintió indispuesto;
Francisco dijo: "Aquí no podemos andar con contemplaciones, tenemos
que
pensar que debemos
ser superiores a la guardia, debemos superarla", De esta manera; "Mariano",
alentaba al compañero a continuar y a hacer un mayor
esfuerzo.
También
se dió a la tarea de realizar estudios políticos con las
personas organizadas en la referida célula, cuya finalidad era conocer
ampliamente
la realidad nacional
y local, de manera que ellos mismos pudieran participar en su transformación.
En las células
se estudiaban los materiales y documentos relacionados con el FSLN, escritos
de Lenín, El manifiesto Comunista, trabajos acerca de la
organización
de masas y sectores populares.
Así va
transcurriendo el trabajo político-organizativo de Masaya en estos
años. Las labores se van haciendo más operativas, y ya para
el 21 de
febrero de 1977,
Francisco asigna a sus células el trabajo de elaboración
de banderas del FSLN, para ser pegadas en las paredes del Barrio Monimbó,
y
de ésta
manera conmemorar el aniversario del asesinato del general de Hombres Libres,
Augusto César Sandino.
Francisco trabaja
muy de cerca con los compañeros Juan Carlos Herrera y Normán
López Porras. Cuando a la compañera Leticia Herrera se le
ordena
pasar a integrar
las filas del Frente Norte "Carlos Fonseca", en junio de 1977, estos tres
compañeros integran una comisión que se hará cargo
del
trabajo en el
departamento de Masaya.
En el carácter
de Francisco se distinguían cualidaes tales como el ser muy estricto,
exigente, disciplinado, discreto y sobre todo la puntualidad. Su
entrega a la
causa sandinista es notable. Los domingos salía a visitar a los
campesinos a sus viviendas, le gustaba platicar con ellos, conocer sus
problemas.
Con esta lenta
labor clandestina, el contenido de justicia social y el carácter
antiimperialista del sandinismo iban anidando en el corazón del
pueblo.
El somocismo,
utilizando la represión mas indiscriminada, en campos, montañas
y ciudades, trataba de neutralizar toda la simpatía y el desborde
popular que a
raíz del golpe del 27 de diciembre de 1974 se produjo en nuestro
país.
Entonces el FSLN,
para abortar las maniobras del imperialismo y la reacción que pretendían
hacer un recambio a favor de sus intereses, decidió pasar a
una ofensiva
politico militar que permitiera acelerar las condiciones para el triunfo
revolucioario. Con este fin se dieron los preparativos de las
acciones de octubre,
eligiédose como objetivo, entre otros, el Cuartel de Masaya.
Los responsables
del FSLN en el pais, comenzaron a seleccionar a los compañeros más
destacados para que adquieresen el entrenamiento necesario.
En Costa Rica,
se imparte el curso político militar y Francisco viaja allá,
en julio de 1977, y regresa el 1 de agosto de ese mismo año. A su
llegada,
asume de nuevo
todas sus responsablidades políticas y participan activamente en
los preparativos del ataque al Cuartel de Masaya.
En esta dinámica.
una de las misiones que le corresponde cumplir es armar un pleito frente
al Cuartel para ser capturado y de esta manera, obtener
toda la información
interna del Cuartel que se utilizaría en construir los planos y
conocer la distribución de las tropas entre oficiales y soldados,
los reglamentos
de funcionamiento etc.
Todo este tiempo
trabaja intensamente. El 17 de octubre de 1977, dia de la acción,
a Francisco le corresponde con los compañeros Israel Lewites, Juan
Carlos Herrera,
Maximiliano Somarriba y otros, ubicarse en el camión que se sitúa
frente al comando de Masaya, posición que por su peligrosidad y
desventaja en
el combate hizo heroica la hazaña. Nuestros hermanos se enfrentaron
al enemigo con decisión y coraje luchando hasta su último
aliento y evidenciando,
ante los habitantes, el ejemplo y la firmeza sandinista.
El pueblo de Masaya
vio en accion a los miembros del FSLN, se dio cuenta de que eran gente
de ellos, los mismos jóvenes que habían visto crecer y
desarrollarse
en la localidad. Los combatientes del FSLN se enfrentan por primera vez
al enemigo en la ciudad, en su propia madrigera, lo que
dinamiza la integración
de las masas a la lucha y desarrolla aceleradamente la conciencia popular.
Nuestro hermano
Francisco, cuando realizaba sus trabajo, era sumamente cuidadoso para guardar
las medidas de seguridad. Sus compañeros señalaban
que él
siempre decía que había que caminar preparado para cualquier
eventualidad.
El 16 de octubre
día previo a la acción del Cuartel, citó al compañero
Elías Alemán en el panteón Rigoberto Cabezas, de Monimbó,
para ponerlo en
contacto con
otro compañero que sería su responsable. Este último
no pudo llegar a cumplir su misión. Mientras esperan, Francisco
se encargó de
limpiar un predio.
Casualmente, después de su heróica caída, sus
restos fueron depositados en ese mismo sitio.
Detrás del cementerio, todavia existe un árbol de jocote que tiene un hueco de basura que le servía de buzón. ahí le dejaban el correo; papelitos envueltos en caja de chicles, sobres de pastillas, etc.
Uno de los compañeros que trabajaba con Francisco afirmó que su último deseo fue que si moría, le pusiran una flor roja en su tumba.
Habia nacido en
el barrio de Monimbó, el 26 de Julio de 1949. Desde pequeño
trabajó en el taller de carpintería de su papá, a
lavez que cumplía con sus
estudios. Su
relación directa con el trabajo y el conociemiento de las ideas
revolucionarias, le fueron dando los primeros elementos que más
adelante le permitieron
tomar la decisión de integrarse a nuestra Vanguardia.
Al caer estaba
preparando una monografía sobre la explotación irracional
de los recursos forestales en la Costa Atlántica de Nicaragua, siempre
con la
visión
de desnudar el papel de las transnacionales. Se mira claramente que el
trabajo del compañero tenía un alto grado de contenido político,
y de
denuncia del
saqueo imperialista.