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Batalla de San Jacinto
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Monumento a la batalla de San Jacinto (1856) Museo Casa Hacienda San Jacinto El
Museo San Jacinto
José Dolores Estrada Comandante de la Fuerza Espedicionaria".
Monumento de José Dolores Estrada
Con esta carta, José Dolores Estrada quedó estampado en la Historia de Nicaragua como el antecesor glorioso de Benjamín Zeledón Rodríguez y de Augusto César Sandino, los tres combatiendo al mismo enemigo yanqui en tres épocas distintas y por las mismas causas. Hago esta explicación amplia, porque debido a este acontecimiento histórico de la Guerra Nacional, en el país el nombre de Tipitapa vuelve a ser sonado en la Historia de Nicaragua. Los filibusteros estaban causando pánico y tropelías en distintos puntos de Nicaragua, especialmente en Granada, Rivas, Masaya y la misma Managua. Al comprobar y convencerse
de los planes de conquista de los filibusteros, los "democráticos"
(liberales) rectifican, se produce el 12 de septiembre de 1856 el "Pacto
de los Partidos", es decir, entre "legitismistas" y "democráticos",
para combatir y expulsar a los filibusteros del territorio nacional. El
resto de países centroamericanos ven también el peligro y
deciden, igualmente, lanzarse al combate frontal para expulsar
Filibusteros en Tipitapa
Según entendidos en artes militares, ese movimiento militar se había hecho en prevención de que los filibusteros podían tomar ese rumbo hacia Matagalpa o Estelí y se pretendía detenerlos en ese sector situado geográficamente al norte de Managua y de la misma Tipitapa, al pie Oeste del Cerro San Jacinto, el cual es como el inicio de la Meseta de Estrada, donde están también ubicadas las Mesas de Acicaya, hacia el norte, por donde es hoy la Comarca de Las Maderas. Hay algunos autores que aseguran que José Dolores Estrada había recibido la orden de ofrecer combate a los filibusteros sólo si era irremediable ![]() Al llegar a ella, Estrada en forma precipitada ordenó atrincheramiento con piedras alrededor de la Casa-Hacienda, entonces rodeada de bosquecitos en el llano o valle Oeste y Suroeste del Cerro San Jacinto. En este sector abundaban (y abundan) las piedras lisas de todo tamaño, parecidas a las de ríos, por la cercanía inmediata al Cerro San Jacinto, donde hay por miles o millones en sus faldas de los cuatro costados. Terminada esta Batalla,
de trascendencia histórica nacional y centroamericana, José
Dolores Estrada escribió un informe breve dirigido a su jefe superior,
Fernando Chamorro:
MOVIMIENTO EVOLVENTE Jorge Eduardo Arellano en su Historia Básica de Nicaragua, vilume 2, sostiene en torno a la Batalla de San Jacinto: "En términos
militares, la Batalla de San Jacinto consistió en un ataque de penetración
de los filibusteros --al mando de Byron Cole, firmante del contrato que
trajo a Walker y su falange de mercenarios-- sin tratar de envolver ni
rebasar al contrario, que sólo resistían.
El mismo Walker reconocería
después que la retirada de sus compinches fue irregular y desordenada
al ser derrotados en San Jacinto, lo cual permitió, inclusive, que
fuese capturado en la Hacienda San Ildefonso y colgado de un árbol
Byron role, el jefe de la agrupación armada de los filibusteros
en la Batalla de San Jacinto, lo cual ocurrió un poco al norte de
la Hacienda San Jacinto según contaron los soldados que lo capturaron
mientras iba "en guinda", presuntamente buscando el norte.
"En los primeros días del mes de septiembre de 1856, una columna de 1.60 hombres, pésimamente armados con fusiles antiguos de peine, hambrientos, casi desnudos, al mando del coronel don José Dolores Estrada, ocupaban la Hacienda San Jacinto, de don Miguel Bolaños, en el Departamento de Granada, con objeto de proporcionarse víveres y descansar de las fatigas de una ruda campaña. Esta pequeña
fuerza estaba dividida en tres compañías ligeras comandadas
por los capitanes Cisne, Francisco Sacasa y Francisco de Dios Avilés.
Inmediatamente se puso la casa en estado de defensa, claraboyando las paredes del lado de los corredores y con la madera de los dos corrales que se desbarataron formamos un círculo de trincheras. Tres días después de nuestra llegada, 60 jinetes yanquis de las mejores fuerzas del audaz y el aventurero William Walker, se acercaron a practicar un reconocimiento del cual resultó una pequeña escaramuza, en que murió un cabo, Justo Rocha, de los nuestros y un filibustero, el mismo que mató a éste, y que según confiesa Walker en su "Guerra en Nicaragua", fue el capitán Jarvis. Al amanecer del 14
de septiembre tomábamos un frugal desayuno, cuando Salmerón,
un espía nuestro, llegó a escape (corriendo) al campamento
participando que el enemigo, en número de 300 hombres, se aproximaba
por el sur.
Cortados de esta
manera, teníamos que comunicarnos las órdenes a gritos. El
infrascrito, con los Tenientes don Miguel Vélez y don Adán
Solís, defendían el ala derecha; y yo como primer Teniente
recibí la orden de defender el punto, hasta morir, si era necesario.
Los yanquis multiplicaban los asaltos pero tuvimos la fortuna de rechazarlos siempre. Uno de ellos logró subir a la trinchera y allí fue muerto -por el intrépido oficial Solís. Eran ya las 10:00 a.m. y el fuego seguía vivísimo. Los americanos, desalentados sin duda por lo infructuoso de sus ataques, se retiraron momentáneamente y se unieron a las 3 columnas; pero pocos momentos después al grito de !Hurra Walker; se lanzaron con ímpetu sobre el punto disputado. Se trabo una lucha terrible, se peleaba con ardor por ambas partes, cuerpo a cuerpo. Desesperábamos
ya de vencer a aquellos hombres tenaces, cuando el grito de !Viva Martínez;,
dado por una voz muy conocida de nosotros, nos reanimó súbitamente.
Este bizarro militar se puso a la cabeza de los valientes oficiales Siero y Estrada y 17 individuos de la tropa, saltó la trinchera por detrás de la casa, logró colocarse a retaguardia de los asaltantes; les hizo una descarga y lanzando con su potente voz los gritos de !Viva Martínez; !Viva Nicaraguua , cargo a la bayoneta con arrojo admirable. Los bravos soldados del bucanero del norte retrocedieron espantados y se pusieron en desordenada fuga. Nosotros, llevando a la cabeza al intrépido Coronel Estrada, que montó el caballo de Salmerón, único que había, perseguimos al enemigo 4 leguas hasta la Hacienda "San Ildefonso". Allí mató Salmerón con su cutacha al jefe de los americanos Coronel Byron Cole y lo despojó de un rifle y dos pistolas. Nuestra pequeña fuerza tuvo 28 bajas entre muertes y heridos; entre los primeros figuraban el Capitán don Francisco Sacasa yel Subteniente Jarquín, y entre los últimos, el ahora Coronel don Carlos Alegría. Ver la version de
Carlos Alegría
Los filibusteros perdieron al Coronel Cole, al mayor cuyo apellido no recuerdo y que era el segundo jefe y 35 muertos mas, 18 prisieros, contándose entre ellos el cirujano y muchos heridos que después hallaron muertos en los campos inmediatos. Tal fue el memorable combate que abatió a los invasores y despertó loco entusiasmo en el ejército que defendía la Independencia de Centroamérica. Rivas, agosto 21, 1889. Alejandro Vega". En la Historia escrita por Gratus Halftermeyer confirma, según su investigación, que los filibusteros yanquis eran 300 mientras los combatientes nicaragüenses apenas ascendían a 160, incluido su jefe José Dolores Estrada. El libro de Halftermeyer describe, de acuerdo con el informe oficial de José Dolores Estrada, que los 160 hombres se dividieron en tres compañías: una al mando del Capitán Liberato Cisne, una segunda al mando del Capitán Francisco Sacasa y la tercera jefeada por Francisco Dios Avilés. Con alguna amplitud
de detalles, la Historia de Halftermeyer confirma también que el
Coronel Estrada ordenó fortificar apresuradamnte la casa Hacienda
San Jacinto, propiedad de Miguel Bolaños, con piedras sueltas acomodadas
unas sobre otras. estas piedras eran abundantes en los alrededores de la
casa Hacienda por las cercanías inmediatas del Cerro San Jacinto,
en el cual se inicia la Meseta de Estrada, la cual fue llamada "Totumbla"
hasta un poco después de 1,960.
Desde la cúspide este Cerro San Jacinto uno puede ver lo que se mueve hacia el Sur, el oeste y Noroeste, porque por el Este era imposible llegar hasta la Hacienda San Jacinto, a menos que los filibusteros llegaran subiendo los Cerros. La tropa de 160 hombres patriotas, mal vestidos, casi descalzos, habrientos, con armas de pésima calidad, sin un entrenamiento realmente profesional, “pero aún con el corazon lleno de patriotismo", según escribiría después José Dolores Estrada, estaban alertas a la orilla y encima de las trincheras improvisadas e ingiriendo un desayuno sencillo a las siete de la mañana... De repente vieron
que Faustino Salmerón salía sofocado de entre
El momento ansiosa
y nerviosamente esperado habla llegado. Era un momento patrio decisivo
en la Guerra Nacional contra la pandilla de asesinos filibusteros llegados
de entre los blancos, rubios y odiosos esclavistas del sur de Estados Unidos,
cuyos gobernante ya para entonces desplegaban bandas de criminales para
apoderarse de territorios ajenos como los centroamericanos. Estrada no
vaciló en desplegar a tres compañías de combatientes
en el centro, al lado izquierdo y por el lado derecho, más un grupo
ubicado dentro de la Casa Hacienda, todos con órdenes de combatir
hasta morir defendiendo cada punto asignado en torno a la pequeña
casa, la cual se supone estaba rodeada de chilamates, genízaros
y matorrales.
Eso convencimiento patriótico, más la astucia militar, el sentido común de Estrada, fueron decisivos en la victoria de esta memorable Batalla de San Jacinto, registrada en la Historia Universal como una hazaña y el ejemplo de valientes decididos a vencer a los enemigos por muy fuertes que éstos la sean. La astucia de Estrada
se puso a prueba cuando en medio del peligro mortal inmnente manda
a un grupo de jefes y 17soldados jefeados por Bartolo Sandoval, para que
sorprendan sigilosamente a los filibusteros por la retaguardia. Este ataque
sorpresivo a los yanquis arrogantes, les produjo desconcierto total, pánico,
descontrol absoluto, al extremo de que salieron huyendo hacia el sur, es
decir, por donde habían llegado con la creencia de que se "comerían
vivos." a los soldados descalzos, semidesnudos y habrientos del Ejército
Nacional.
Este tropel de numerosos caballos, aparentemente, hizo creer a los filibusteros, que además del fulminante ataque a balazos y cuhilladas por la retaguardia, se acercaba un supuesto refuerzo militar por ese lado de la Casa Hacienda San jacinto, sitio bastante solitario en esa época, sólo lleno del ganado de Miguel Bolaños. Los informes añaden que el mismo Faustino Salmerón, el espía, fue quien dio alcance al coronel yanqui Byron Cole, lo capture, le colocó una soga al cuello y lo colgó de un árbol con la ayuda de varios compañeros, cuando ya se acercaban a la Hacienda San Ildefonso. Otros relatos indican que Salmerón mató a Cole con los filazos de una cutacha. Lo confirmado es que Salmerón tuvo el honor de matar a este jefe de banda de asesinos filibustéros estadounidenses. Esto ocurrió cuando los filibusteros huían despavoridos por el amplio llano ya mencionado, donde dejaron regados muertos, heridos y capturados, según el informe del Coronel José Dolores Estrada. En su informe oficial,
Estrada hace mención de la acción heroica de Andrés
Castro Estrada, quien ante la falta de municiones tomó una piedra
y la estampó en la cabeza de uno de los yanquis cuando este intentaba
cruzar la hilera de piedras de la trinchera improvisada.
Más adelante me voy a referir a otros detalles de Andrés Castro y José Dolores Estrada. En este librito hemos colocado dos informes breves, uno de Estrada y otro de Alejandro Eva, los cuales describen lo qué pasó en esta célebre Batalla de San Jacinto, las cuales publicamos aquí porque son parte de la Historia más importante de Tipitapa. Me limito ahora a colocar nombres de algunos de los combatientes mencionados en los informes oficiales, pues al parecer nunca se elaboró una lista completa de los 160 combatientes de Batalla menorable de la nación nicaragüense, la cual puso a prueba su patriotismo en esos fatídicos días de 1856. Combatientes rasos:
Cabos:
Sargentos Primeros:
Oficiales sin especificación
de grados:
Capitanes:
Teniente Coronel Patricio Centeno, uno de los jefes de la Batalla de San Jacinto. Era como el segundo al mando de José Dolores Estrada. Y el propio José Dolores Estrada, quien después fue ascendido a General, jefe del Ejército y declarado Héroe Nacional de la patria que defendió sin vacilar. Tanto Halftermeyer como Francisco Ortega Arancibia, autor de Historia de Nicaragua, describen que esos días de 1856 las Haciendas y negocios más conocidos de Tipitapa, eran, entre otras y otros: Zapotal, Sucesión Cabrera, San Cristóbal, Las Mercedes. Testamentaría de don Tomás Wheelock, El Rodeo, EI Hotelito, La Calera, Los Tercios, San Juan, San Roque, Pacora y San Jacinto, esta última de Miguel Bolaños. ¿Dóndo quedó enterrado Andrés Castro Estrada? Muy poco se escribió
sobre estos Héroes de San Jacinto. En el caso de Andrés Castro
Estrada se conoce que tenía 24 años cuandocombatió
en San Jacinto.
En una revista leí hace tiempo que Regino Estrada se casó con una joven de Tipitapa llamada Gertrudis Pérez, con quien tuvo una hija llamada Anástasia la cual presuntamente se fue a Costa Rica, de donde nunca retornó. En el caso del propio Andrés Castro Estrada se ha dicho que murió asesinado en una cantina de Tipitapa. Presuntamente lo mataron por asuntos pasionales, lo cual no es confirmado. Anduve buscando rastros de sus restos en el Cementerio local de Tipitapa, donde no encontré nada. Tampoco nadie me dio razón de si aparece o no en los registros de los muertos de Tipitapa. Terminada la Guerra Nacional, José Dolores Estrada volvió a su tierra natal, Nandaime, donde se dedicó a cultivar la tierra, de la cual había salido para convertirse en combatiente por la defensa de la patria. Murió cubierto de gloria. En su caso, sí se supo donde fue sepultado con honores civiles y militares. Posteriormente, sus restos fueron colocados en una cripta de la antigua Catedral de Managua, de donde fueron trasladados en 1999 a la Iglesia de Nandaime, Municipio de Granada. Sin embargo, algunos ancianos de Ticuantepe asegura que José Dolores Estrada murió abandonado y que su cadáver presuntamente fue enterrado en el cementerio de La Borgoña, lo cual, por supuesto, no es comprobado. Se conoce que en la época del gobierno liberal de José Santos Zelaya se desbarató el puente de madera ya mencionado, para cruzar el Río Tipitapa, se y mandó a construir el actual de estructura de metal. Este puente fue construido sobre basamentos de piedra cantera muy gruesa, en los extremos, mientras las piezas de metal permanecen aseguradas con pernos metálicos muy gruesos. Por decenas de años, los pobladores de Tipitapa y de fuera han llamado a este paso metálico "puente del diablo", desconociéndose por qué motivos le pusieron ese apodo peligroso. Tipitapa en el Siglo
20
Sin embargo, sobre Tipitapa prácticamente se sabe muy poco desde aquellos sucesos de 1856. No se conoce, por ejemplo, cómo se fue desarrollando el poblado, pero los hombres y mujeres de más de 70 años, todavía vivos, sostienen que productores y pobladores de Estelí, Matagalpa, Sébaco, Chontales y Boaco, con habitantes de Managua, Masaya y Granada. Estos productores
del norte y oriente, por ejemplo, venían en carretas, mulas, en
caballos y a pie hasta Tipitapa, trayendo consigo frijoles, maíz,
trigo, cerdos, ganado, gallinas, gallos, animales silvestres como cusucos,
venados,, cueros de tigres y de venados, todo lo cual era vendido en las
tiendonas de los terratenientes y comerciantes conservadores y liberales
en Tipitapa.
/ 27 DE SEPTIEMBRE 2000 | Mario José Moncada / La Noticia Localizan Restos de Héroe de San Jacinto Tumba de Andrés Castro se Encuentra Abandonada en Cementerio de Tipitapa La tumba que guarda los restos de Andrés Castro, Héroe de la Batalla de San Jacinto, fue localizada en el Cementerio Municipal de Tipitapa. Para rendirle el verdadero homenaje que se merece, los restos serán traslados precisamente a la histórica hacienda donde defendió la Soberanía Nacional en 1856. El director del Instituto Nicaragüense de Cultura (INC), Clemente Guido, confirmó que gracias al apoyo de un nieto de Castro, se conoció el lugar exacto de la tumba, hasta ahora sumida en el olvido. “Mucho se habla de Andrés Castro en cada celebración de las Fiestas Patrias, pero la pregunta que se hacía es cuántas flores se le pone a su tumba y donde estaba esa”, comentó. La respuesta, dijo Guido, la dio recientemente un nieto del humilde nicaragüense de San Jacinto que, al ver que la libertad e independencia de Nicaragua estaba amenazada por los filibusteros norteamericanos, decidió en un momento dado cumplir con su deber de defender a la Patria. Poco después de las recién concluidas Fiestas Patrias un pariente de Andrés Castro le informó a las autoridades del INC que la tumba del conocido héroe que derrotó a un filibustero con una pedrada, “se encuentra abandonada y en el olvido en el cementerio de Tipitapa, sin haber recibido siquiera una flor en estas festividades cívicas”, dijo Guido. “Entonces
el nieto del Héroe nos indicó el lugar exacto de su tumba
y lo que estamos planeando es trasladar sus restos, a más tardar
en tres meses, a un lugar especial en la Hacienda San Jacinto”, aseguró.
Los restos tienen más de 100 años, por lo que quizás
no estén bien conservados. Por lo tanto, lo mejor será cremarlos
para luego depositar las cenizas en una urna especial, explicó Guido.
El traslado se realizará con el apoyo del Ejército de Nicaragua,
la Alcaldía de Tipitapa y el INC, a más tardar en diciembre
próximo. “Queremos terminar esa gran tarea antes que finalice
el año para que en las próximas Fiestas Patrias al hablar
de Andrés Castro hablemos con propiedad”, indicó el Director
de Cultura.
30 DE AGOSTO DEL 2000 / La Prensa
Aunque todos los años se habla de lo mismo, aún así
existen muchos estudiantes que desconocen la historia de este hecho heroico
Hilda
Rosa Maradiaga C.
Consultados algunos en años anteriores, han llegado a señalar que en la hacienda San Jacinto pelearon los sandinistas contra los filibusteros; que Andrés Castro era un guerrillero sandinista y otras incongruencias históricas. A continuación la sección Revista publica una serie de notas sobre los acontecimientos independentistas para utilidad didáctica. BATALLA DE SAN JACINTO Según Orient Bolívar, en su obra “La Batalla de San Jacinto”, en los primeros días de septiembre de 1856 una columna de 160 hombres pésimamente armados de fusiles antiguos de peine, hambrientos, casi desnudos y al mando del Coronel José Dolores Estrada, empezaron a escribir una de las más inolvidables páginas de nuestra historia. Señala que aproximadamente 300 filibusteros atacaron la Casa Hacienda San Jacinto donde se encontraban estos valientes. Estrada dispuso que sólo una escuadra se quedara dentro y el resto de la tropa cubriera la línea exterior con orden de no abrir fuego hasta que los agresores estuvieran a tiro de pistola. A pesar de las enormes diferencias en tamaño y equipamiento, la tropa de Estrada logró repeler a los filibusteros y hacerles bajas sensibles, indica. Agrega que después de esta batalla, Walker ordena que lo mejor de su tropa marche a San Jacinto. Y desfilan más de 200 rifleros al mando de Byron Cole, oficial de más alta jerarquía después de Walker. Los filibusteros se aproximan a San Jacinto al rayar el alba del 14 de septiembre de 1856, con fiero ánimo de aniquilar a los patriotas. El fuego empezó poco después de las 7:00 a.m. “Los patriotas logran hacer considerables bajas a los filibusteros, pero éstos, en lugar de huir avanzaban determinados a vencer. Sin embargo, los patriotas habían jurado defender sus posiciones con la propia vida y abandonarlas hasta morir”, señala. Durante esta avanzada de los filibusteros, Andrés Castro, sin tiempo para cargar su fusil de chispa, ve a un filibustero saltar la trinchera, toma una piedra y lo derriba, impidiendo que el enemigo aniquile al resto. Mientras la batalla se desarrolla, incluso cuerpo a cuerpo, una escuadra avanza hacia la retaguardia de los filibusteros y empieza a atacar. Desconcertados, bajo fuego de todos lados, los invasores huyen despavoridos. Algunos valientes los siguen en las bestias que dejaron abandonadas y hacen más bajas, alzándose victoriosos, y mostrando a los invasores la determinación de defender la soberanía y nacionalismo nicaragüense, concluye. 17
de Septiembre de 2001 | El Nuevo Diario—Edwin Sánchez—
El registro de defunción está en el libro 0003, página 95, partida 359, en los archivos de la alcaldía de Managua. La noticia de su muerte, junto con la del General Francisco de Dios Avilés Reñazco, apareció en la Gaceta oficial número 39 del miércoles 31 de agosto de 1887 en la página 436. Ambos son héroes de San Jacinto y la gran coincidencia es que fallecieron en el mismo mes y año, y no sólo eso: están enterrados frente a frente en el Cementerio de San Pedro. Unos vándalos le quebraron la cabeza al busto y hoy se desconoce quiénes son sus descendientes. Sí se sabe que fue casado con doña Juliana Arróliga. El 10 de octubre de 1888, Nicolás Zamora pidió certificado de defunción. En General Francisco de Dios Avilés Reñazco, hijo de don Francisco Avilés y doña Roy Reñazco, ostentaba el grado de capitán de San Jacinto. Era el jefe de la escuadra de reserva. Casi todos sus miembros resultaron muertos y heridos, incluyendo a él, que quedó renco. Llegó a ser senador de la República, Prefecto y Alcalde de Managua. También fue jefe del Cuartel Principal Militar de Managua. Por delegación del Presidente Adán Cárdenas, el 29 de agosto de 1883, puso el primer clavo al primer riel de la vía ferroviaria de Managua a Granada, y fue conocido popularmente, cuenta Roberto Sánchez, como Don Chico del Palo. Falleció a los 57 años, el 31 de agosto de 1887. Fue casado con doña Salvadora Santamaría. Una de sus hijas, Dolores Avilés se casó con don Rafael Rivas, entre sus descendientes están las familias Córdoba Rivas, Frixione, Díaz Lacayo, etc. Su registro de defunción está en el libro 0003, página 95, partida 361 y lo asentó su hijo político, Daniel Frixione. El General Miguel Vélez falleció a los 72 años, el 31 de julio de 1898. Fue casado con doña Juana Avilés. Su registro de defunción está en el libro 0008, página 13, partida 048. RESTOS PERDIDOS El General Vicente Vijil Bermúdez era sargento primero cuando la batalla de San Jacinto. Falleció a los 70 años, el 15 de mayo de 1899. Se ignora dónde están sus restos y descendientes. El General Florencio Xatruch, originario de Honduras, fue general en jefe de los ejércitos aliados de Centroamérica en la guerra contra Walker. Combatió junto con el General Francisco Morazán. Se quedó en Nicaragua y dirigió la construcción de caminos. Falleció a los 82 años, el 15 de febrero de 1893. El Congreso Nacional por decreto del 24 de febrero de 1843 ordenó poner en su tumba una placa: "Nicaragua al hondureño de origen y nicaragüense por adopción, Gral. don Florencia Xatruch, testimonio de admiración y gratitud por los servicios prestados a la patria". Debido a que su apellido era de difícil pronunciación, dio lugar a que cuando se referían a él le dijeran "catrú" lo que luego pasó a denominar a cualquier hondureño hasta quedar en el término actual de "catracho". Tanto
la placa como la tumba se perdieron.
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| 1 | Quien dirigio la Batalla de la Hacienda San Jacinto | ||
| Simon Bolivar | |||
| Pancho Madrigal | |||
| Josefa T. Aguerri | |||
| Jose Dolores Estrada | |||
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| 2 | La Fecha de la Batalla de San Jacinto fue: | ||
| 14 de Septiembre de 1856 | |||
| 11 de Septiembre de 1856 | |||
| 12 de Enero de 1854 | |||
| 27 de febrero de 1845 | |||
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| 3 | Quien dirigia las fuerzas Filibusteras | ||
| William Walker | |||
| R. O'Neal | |||
| Robert Manhattan | |||
| Coronel Byron Cole | |||
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| 4 | Como se organizaron los Patriotas | ||
| Se organizaron en dos batallones | |||
| Se atrincheraron en la Casona | |||
| Se atrincheraron por el corral | |||
| Se dividieron en tres frentes | |||
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| 5 | En que Municipio de localiza la Hacienda de San Jacinto ? | ||
| Masaya | |||
| Managua | |||
| San Francisco Libre | |||
| Tipitapa | |||
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| 6 | lanza la piedra, debido a la falta de municiones, quien fue ? | ||
| Andres Castro | |||
| Faustino Salmeron | |||
| Venancio Zaragosa | |||
| Carlos Alegria | |||
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| 7 | Los 60 indios flecheros matagalpinos, estaban al mando de ? | ||
| Patricio Centeno | |||
| Mayor Francisco Sacasa | |||
| Frutos Chamorro | |||
| General Tomas Martinez | |||
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| 8 | Quien cayo muerto de cansancio en la retaguardia filibustera | ||
| nadie | |||
| Sargento Francisco Gomez | |||
| Eduardo Manfut | |||
| Teniente Siero | |||
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| 9 | Nombre de la Ciudad donde los patriotas entraron victoriosos primero | ||
| Tipitapa | |||
| Masaya | |||
| Granada | |||
| Leon | |||
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| 10 | Quienes eran los jefes filibusteros | ||
| Milligan y Watkins | |||
| Mr. John Smith | |||
| Watkins y O'Neal | |||
| Respuestas 1 y 3 son correctas | |||
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