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PERSONALIDADES DE LA MUSICA EN NICARAGUA |

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En la historia de
Tránsito Gutiérrez
«La música lee el espíritu,
es alma, también es vida, pero lo más importante de todo
es que es la máxima inspiración que sale desde lo más
profundo del corazón del ser humano». Con este pensamiento
iniciamos esta reseña histórica sobre el Maestro Tránsito
Gutiérrez Tórrez, genio de la música y maestro del
piano a quien hoy miércoles un grupo de músicos rinde homenaje.
Alberto Gutiérrez fue un excelente músico y compositor. Su padre fue primer profesor y fue él quien le enseñó solfeo y el violín en sus años de infancia. A los ocho años Tránsito Gutiérrez sabía tocar el violín perfectamente. LA SANGRE ARTISTICA Por sus venas corre la sangre artística y como buen heredero de su padre, a la edad de 9 años aprendió a ejecutar la marimba San Fernando (guatemalteca), acompañando a músicos reconocidos como Rómulo Acevedo, Manuel Abarca, Félix Urbina y Gilberto Siles, durante dos meses. Por su edad y tamaño en ese entonces a don Trásito Gutiérrez le ponían un cajoncito para que alcanzara y ejecutara la marimba. A don Trásito le correspondía la parte de la armonía. Su versatilidad hizo que en este grupo él ejecutara otros instrumentos como la trompeta y el saxofón entre otros. ACOMPAÑABA A SU PADRE Desde muy niño don Tránsito acompañaba a su padre quien tocaba en las iglesias, reuniones sociales, políticas, etc. En estas actividades solían interpretar fundamentalmente música clásica, y música sacra. Su padre ejecutaba el armonio y él su violín. A los 13 años viaja con su padre a Managua, donde trabaja como músico integrante de la Orquesta Sinfónica de Nicaragua. Sus prácticas y estudios los realizaba en la casa de Lolita Soriano (q.e.p.d.), muy cerca de TELCOR vecino del Parque Central de la vieja Managua. Quien hoy será homenajeado por los nuevos talentos de nuestra música, tuvo el honor de compartir en dicha orquesta con algunos pioneros como Víctor Manuel Zúñiga, Abraham Delgadillo, Rafael Amaya y entre los Directores Sinfónicos Invitados con Hugo Mariani, Archila y Rizo quien fue uno de los últimos directores de esta orquesta. SE TRASLADA A MANAGUA En 1956 se traslada a vivir a Managua con la intención de disponer de un poco más de ingresos, combina su trabajo de músico tocando en iglesias con el de orfebre. Con el tiempo ingresó a la Orquesta de la Guardia Nacional, conformada por buenos músicos; el director en ese entonces era Gilberto Vega Miranda (hermano de Alejandro Vega Matus). A los dos años de estar en dicha orquesta, don Tránsito comienza a practicar el piano. En esos días conoce a Rafael Gastón Pérez, quien después de escucharlo se acercó y le dijo: «Vos vas a ir a tocar conmigo», llevándolo al Night Club Montecarlo que era uno de los centros nocturnos de primera en aquel tiempo. A partir de entonces se inicia como pianista. Su primer grupo de música popular estuvo integrado por Rafael Gastón Pérez, trompeta; Chico Salinas, batería; Félix «Felefo» en el bajo, —este se fue con Los Satélites del Ritmo para Europa—, Tránsito Gutiérrez, piano y Julian Roque «El Rubio Roque» era el vocalista. DIRECTOR DE LOS SATELITES DEL RITMO Años más tarde don Tránsito Gutiérrez pasa a ser director de Los Satélites del Ritmo. Otras orquestas en las que militó fue la «Jazz-Carazo», «Carival», ésta integrada por Charlie Robb, batería; Tránsito Gutiérrez, piano; Augusto Barrios, sax; Tomasito Urroz, bajo; Chepito Areas, percusión; Francisco Fajardo y Julio Gutiérrez, trompeta. En la década del 60 acompañó a artistas internacionales de renombre que visitaron nuestro país como, Lucho Gática, Marcos Antonio Muñiz, Daniel Santos, Mona Bell, Sadia Silú, etc. También en los años 60 y 70 tocó con músicos de la talla de Edmundo Guerrero, Tomasito Urroz, Charlie Robb, Fernando Martínez, Jhony Makindo (panameño)—jazzista, llamado Ruvalé—, César Andrade, Chico Luis Mejía Godoy y Romeo Canales. Para los 70 trabajó con César Andrade en lugares como el Gran Hotel, Ron Ron, Kalawara y el VIP, que estaba ubicado cerca del edificio Carlos Cardenal. Durante la década del 80 viajó con
el grupo Praxis a la entonces Unión Soviética, donde realizaron
una serie de presentaciones. En esa época también fue director
del Festival Rafael Gastón Pérez, donde incentivó
a los músicos jóvenes para que dirigieran sus propios arreglos.
En los 80 y 90 laboró en varios centros como Piano Bar y en la actualidad
sigue trabajando en el Restaurante María Bonita.
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Recordando a
Roberto Montalbán “Trapito” y a Tránsito Gutiérrez hijo Despiden noches de jazz y blues Edgard Barberena | ebarberena@elnuevodiario.com.ni Manuel Zapata / END Petronio Argueta, “Petrosky”. “Managua-Fussion” y el Bar-On, ubicado detrás de la Escuela de Danza, cerrarán hoy miércoles las noches de jazz y blues, con un concierto musical que recordará a Roberto Montalbán “Trapito”, quien fue el guitarra líder de los Hellions, y a Tránsito Gutiérrez hijo, quien fue fundador de “Praxis”. Petronio Argüeta “Petrosky”, guitarra líder de “Managua-Fussion”, dijo que ambos músicos ya están fallecidos. El primero fue asesinado en Los Ángeles, California, supuestamente por una banda de narcotraficantes, y el segundo pereció ahogado en la Laguna de Apoyo, en 1981. “Trapito” inició su etapa musical cuando estudiaba en el Instituto Ramírez Goyena, al que según Miguel Bolaños, en su libro “La tortuga morada”, le decían “Agujetas”, ya que siempre andaba cantando un tema musical que lleva ese nombre. Después del asesinato de Roberto, sus restos fueron traídos a Managua y fueron velados en la funeraria Monte de los Olivos, donde le rindieron un homenaje musical Llama Viva y el grupo Remembranzas, que tenía con Carlos Ramírez. “Petrosky” formaba parte de esa agrupación. En el caso de Gutiérrez, “Petrosky” dijo que éste, junto a Adán Sánchez, Andrés Sánchez y Walter Taleno, en el bajo, iniciaron en 1980 el proyecto de “Praxis”, una agrupación que comenzó a interpretar música del genero jazz. Al morir Gutiérrez, su padre, también llamado Tránsito Gutiérrez –pianista- asumió por un tiempo el vacío que había dejado su hijo en esa agrupación musical que marcó una nueva etapa en la historia de Nicaragua. En el homenaje de este miércoles, a partir de las 8 de la noche, “Managua-Fussion- (integrada por Petrosky en la guitarra, Hernán Corea Jr. en la batería y Walter Ortega en el bajo) tendrán como invitados al cantante canadiense David Neil, al guitarrista norteamericano Toni Ferrari y a la cantante estadounidense Nan McCurdi. Ellos interpretarán temas de Stevie Ray
Vaughan, Jimi Hendrix, jazz de varios guitarristas norteamericanos, así
como canciones de Sara Vaughan y del guitarrista brasileño Antonio
Carlos Jobim, compositor, cantante, guitarrista y pianista brasileño
de bossa nova. Este guitarrista es el autor del tema “Incident at Neshabur”
que grabó Carlos Santana en su álbum “Viva Santana”. Considerado
como uno de los grandes exponentes de la música brasileña,
Jobim es el artista que internacionaliza la bossa nova y, con la ayuda
de importantes artistas estadounidenses, la fusiona con el jazz para crear
en los años sesenta un nuevo sonido cuyo éxito popular fue
muy destacado. Jobim está considerado como uno de los grandes compositores
de música popular del siglo XX.
Crimen de "Trapito" rumbo a la impunidad
Hace un año fue asesinado en Los Angeles, California, el nicaragüense
Roberto Montalbán conocido en el mundo de la farándula nacional
como «Trapito». Las circunstancias de su muerte aún
no han sido aclaradas. Las autoridades han guardado silencio absoluto,
demostrando con ello incapacidad en su labor investigativa.
Los tres individuos entraron con mucha tranquilidad a la habitación de «Trapito», por lo que los vecinos del lugar no descartan que los desalmados asesinos eran conocidos del músico. ESTABA DESCANSANDO Cuando los antisociales entraron, Roberto Montalbán se encontraba descansando sobre lo que le servía de cama: un colchón viejo. Al parecer Roberto no tenía la puerta cerrada con llave y eso facilitó la incursión de los asesinos. Roberto al ver a los asesinos se levanto; los tres hombres la emprendieron a golpes y puntapiés contra la humanidad de «Trapito». Los antisociales luego decidieron ponerle un pedazo de type en la boca para que no gritara. Ante el peligro «Trapito» lanzó un grito ¡»no me sigan golpeando»!, rompiendo el silencio de la noche con su desgarradora expresión. PUNZON EN LA CABEZA Pero la suerte estaba echada, el grito hizo enfurecer más a sus asesinos quienes sin asco introducían una y otra vez un punzón en su humanidad dejándolo clavado en la cabeza. A un año del asesinato atroz perpetrado en la humanidad de Roberto, recordamos aquellas palabras del detective José Chávez: «si la gente coopera con nosotros brindándonos algunos datos o información sobre los que asesinaron al nicaragüense Roberto Montalbán, que los familiares y amigos tengan la plena seguridad que nosotros vamos a resolver este caso rápido». PALABRAS AL VACIO Pero a los ocho meses esas palabras fueron a caer al vació, los detectives recibieron la orden de suspender el trabajo investigativo. Hoy estamos a doce meses de la muerte de Roberto y las autoridades no dan señales de querer esclarecer el crimen de «Trapito». En este caso también han fallado los hermanos Mendieta, quienes se comprometieron a traer personalmente la guitarra de «Trapito» y entregársela a doña Alida Montalbán, hermana de Roberto, pero no han cumplido. «No sé las razones por las que los Mendieta no quieren mandármela con los amigos que vienen de EU», expresó muy dolida. Queremos concluir invitando a una misa a todos los amigos de quien en
vida fuera Roberto Montalbán; el acto litúrgico será
hoy domingo a las cinco de la tarde en la Iglesia de Fátima de la
Colonia Centroamérica.
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Jorge Isaac Carvallo
“Yo era un socialista furibundo” Edwin Sánchez | esanchez@elnuevodiario.com.ni Moisés López / END.- Jorge Isaac Carvallo, autor de temas emblemáticos como “Campesino aprende a leer” y “El Cosigüineño”. Desde que escuchó en un cine de Granada al trío Los Pinoleros, con Justo Santos a la cabeza, la vida de Jorge Isaac Carvallo --así, con “v” se firma-- cambió: encontró el surco donde habría de sembrar sus más fértiles composiciones que lo ubican como parte del “pate gallina” donde se sentó el Son Nica: Camilo Zapata, el creador; Víctor M. Leiva, el indispensable y continuador; Jorge Isaac, el embellecedor y pionero de la música testimonial. A Carvallo la actual generación no lo conoce. Él esgrime lo que considera sus razones. Pero la mayoría del pueblo reconoce su limpia, sonora y original forma de hacer música, y aunque ha incursionado en casi todos los géneros musicales que se escuchan en Latinoamérica, el Son Nica le sale como si él mismo lo hubiera creado. De tantos oyentes y de tantos comentaristas que han contado sus producciones, fue uno quien lo hizo llorar de emoción: aquella mañana cuando escuchó un discurso de Fidel Castro a través de Radio Habana Cuba, hablando de su emblemática composición “Campesino aprende a leer”. Corrían los años 60 y Jorge Isaac, entonces un hombre con ideas revolucionarias, llegó a articular un profundo mensaje de emancipación campesina, creando la más notable canción para una campaña de alfabetización. El líder barbudo se quitó su gorra verde oliva para saludar semejante obra artística. Las letras de contenido social las debe a sus estudios universitarios, sobre todo en Guatemala. “Los mismos profesores nos endoctrinaban y me metí en todas las revueltas. Un día, ya de regreso, muchos nos abrazamos en una manifestación y bautizamos con el nombre de Sandino la Avenida Roosevelt. En ese tiempo yo era un socialista furibundo”. Todos están de acuerdo que sin Carvallo a la música típica nicaragüense le faltaría, si ésta fuera una carreta, sus ejes. Otros exaltan los otros géneros en que incursionó con temas como “Lyliam” y “Noche sensual”. Mantiene su voz grave y bien que con ella puede hoy grabar sus discos. Como la mayor parte de los compositores, no se distingue por poseer el timbre adecuado para el canto, no obstante, los discos que grabó con “Los Nícaros”, donde se juntó con el formidable Otto de la Rocha, redondearon mejores resultados. Si no creen, escuchen la canción antes citada, o “La Juliana”, o también “La Mujer de Juan Lezama”, y muchos años después, “Lesbia Guerrero”, con ese tono melancólico, suave, tierno en ocasiones y que logra dibujar sonoras estampas nicaragüenses. Jorge Isaac nació el 17 de mayo de 1931,
en Chichigalpa; se crió en Ocotal, hijo de un pianista, compositor
y médico: Isaac Carvallo. Fue en esta ciudad donde, dice su biografía
oficial, se impregnó de “vivencias regionalistas” que “tiempo después
lo convertirían en uno de los tres pioneros de la música
típica”, tal como se dijo al comienzo.
Sus primeras canciones
De hecho, puede decirse que en el terreno de la guitarra es un hijo de Justo Santos, el creador de “La Moralimpia”, porque los integrantes del trío Los Pinoleros le enseñaron el rasgueo del Son Nica. Desde que escuchó “El Solar de Monimbó” y “El Nandaimeño”, durante una presentación en el cine, en el intermedio de una película, un tema de amor y protesta social que deambulaba en su corazón pudo encontrar la mejor salida de todas: no una novela, no un cuento, tampoco un retrato ni una escultura, sino a través del arte que mayor impresión causa a la humanidad: la música. Y surgió “La Juliana”. De hecho, podría
ser la primera canción de protesta en el universo nicaragüense,
por su denuncia social: el campesino que se rebela contra el derecho de
pernada del patrón o la sumisión de la madre de una chavala
que quiere meterla de querida al dueño de la hacienda. Después
surgió “Campesino aprende a leer”, un tema de profundo contenido
revolucionario que orienta al hombre rural a educarse, que habla contra
los terratenientes y la injusticia contra el primer productor de bienes
del país.
Los muchachos no lograban dar con la fuerza de
la composición, así que se fueron a “El Mamón”, se
echaron dos tragos y regresaron al cuarto de grabación: aquello
sonó de película. Las dos versiones fueron éxitos
consumados.
Que saqué la música nacional y decir que era alienante es un disparate de lo más grande. Para mí ha sido un privilegio trabajar en todos estos años con nuestra música nacional. Si hiciéramos a un lado toda la música revolucionaria, el 80% sería música nacional. Sería como un suicidio. Cómo puede ser enajenante, si ahí están ‘Son tus perjúmenes mujer’, que nos dio a conocer a nivel internacional, y hemos cantado ‘Palomita Guasiruca’. Yo respondo con una actitud fraterna, enemiga de las exclusiones, y lo único que digo ante ese tipo de acusaciones es: cuando le traje (a Jorge Isaac) un contrato desde España, era mi manera de expresar el reconocimiento al talento y capacidad de los demás, en este caso, de él. Y le traje un contrato de la sociedad general de autores de España SGAE, porque tenía la facultad de incorporar a otros autores, como una manera de apadrinar su trabajo. Le traje el contrato de dos canciones, ‘El Cañalito’ y otra, que no recuerdo, y ahí está Otoniel Saballos, que puede dar fe de esta actitud: rompió los documentos y los tiró a la basura. Fue una actitud que no me hizo confrontarme con él, simplemente dije yo: ‘El que se autoexcluye sabrá lo que hace’. No existe entrevista que Carlos haya hecho sobre la música nacional donde no le dé su verdadero lugar a Jorge Isaac Carvallo. Y yo no respondo con teorías, sino con actitudes. Lo propuse como presidente de Nicautor, hace un año, y él ganó por unanimidad. No existe un solo artículo donde yo haya descalificado a nadie, ni a los jóvenes que empiezan. Yo no he sido inquisidor de la música nacional. Sostengo que a pesar de él y su actitud, sigue siendo uno de los grandes compositores de la música nacional. Y lo he dicho, y ahí están los recortes periodísticos a lo largo 30 años: que si me voy a una isla y debo llevarme cinco canciones nicaragüenses, me llevo ‘El Cañalito’. En la casa de los Mejía Godoy se le entregó
el “Güegüence de Plata”, dedicado a los valores más importantes
del arte. Fue un acto fundamental de justicia”.
“Cuando uno es compositor nato, después que ha hecho tantas canciones, llega a tener tanta práctica, que uno puede provocar la inspiración”, dice para explicar cómo surgió --digo yo-- la mejor composición de propaganda para un político. “Fue una canción encargada”, acepta. “Me presentaron a Fernando Agüero y me cayó bien. Tenía un carisma increíble, era joven y le compuse la canción. Leí los nueve puntos del Partido Conservador que me sirvieron para hacer el cuerpo de la canción”. La pieza sonó por todos los rincones del país. Sin embargo, sostuvo una discusión con Agüero precisamente por sus derechos como autor. “Me dijo en un momento de soberbia: ‘Tu canción me vale un comino”. Los artistas entonces cobraban un córdoba por cada cara del disco. Pero en el lado “B”, los opositores incluyeron “una canción horrorosa”, dice refiriéndose al infumable Himno del Partido Conservador. Así que debía cobrar por una cara. Agüero “líder del pueblo” le dijo: “Te vamos a dar 25 centavos”. No, le replicó, un córdoba. Agüero le preguntó: “¿Y vos creés que ha influido en mi campaña?” “Sí, doctor en un 50%”, respondió. Con todo y que la canción hablaba de un
“joven y sincero, noble de corazón”, Agüero le aseguró
que no le iba a dar más que un “chelín”. --Usted cree que
soy un pendejo --dijo Carvallo, viendo que la realidad desmentía
su propia letra: “Con Fernando ando, con Agüero muero, porque para
Agüero el pueblo es primero”. “Yo estudié tres años
de leyes y le voy a demostrar quién soy.”
“Mi esposa estaba recién parida y yo mal
económicamente. Me voy volado en un taxi a cobrar los mil 500. Pero
realmente se vendieron 60 mil discos y sólo me pagaron 7 mil córdobas,
cuando debieron ser 60 mil córdobas. Habían vendido hasta
fuera de Nicaragua”.
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Camilo Zapata
Camilo Zapata, Vida y Canto Marina Ester Salinas M. Lo declararon «Hijo Dilecto» Homenaje masaya a Camilo Zapata
Las autoridades municipales, en coordinación
con el patronato del centro de artesanías del antiguo mercado de
esta ciudad, declararon «Hijo Dilecto de Masaya» a don Camilo
Zapata, autor del Son Nica y autor de canciones como «Caballito chontaleño»
y «El Solar de Monimbó».
Tres días de homenajes, de amor eterno, música y mimos especiales a don Camilo Zapata, destacado compositor leonés, que desde luego será la figura principal del evento que en su momento estará amenizado por otro sobresaliente compositor y cantante, director del programa televisivo «El Clan de la Picardía», Carlos Mejía Godoy y Los de Palacagüina. El evento será grabado para después ser trasmitido posteriormente en El Clan de la Picardía, que se destaca por recoger, almacenar y difundir vida, costumbres, tradiciones, fiestas patronales, mitos y chistes de nuestra cultura, entre otros. El ballet folclórico «Danzas de mi tierra» y «La Rondalla de Marimba de Monimbó», estarán dando lo mejor como siempre, pero ahora en honor a Camilo Zapata, quien fue declarado «Hijo Dilecto de Masaya», por decreto del Concejo Municipal, que se apuntó un cien al rendirle un homenaje en vida a uno de nuestros mejores compositores. La actividad será el miércoles doce de abril, pero después se alargará con un intermedio de los famosos y tradicionales «Jueves de Verbena», que se desarrollan en las ruinas del Mercado de Masaya, construido un dos septiembre de 1891. En la tarima central del centro de artesanías estarán los mejores grupos folclóricos de Masaya danzando al ritmo del son nica y de las marimbas monimboseñas que ejecutarán piezas musicales para el agrado de don Camilo Zapata. Algunos poetas nativos leerán versos dedicados al homenajeado. Desde las siete de la noche del próximo miércoles, la actividad arrancará con quemas y detonaciones de morteros y música de chicheros que alegrarán la fiesta. Durante el mismo acto, los promotores también
entregarán pergaminos de reconocimientos a varios artistas, compositores,
cantantes, bailarines, folcloristas y músicos.
Camilo Zapata, el creador del Son Nica, cumple este lunes 25 de septiembre 89 años, hoy queremos hacer un homenaje a “El Clarinero Mayor”, como lo bautizó Carlos Mejía Godoy, con datos importantes de su vida y obra escrita por Joaquín Absalón Pastora y la cual es prologada por Alvaro Urtecho. Para hacer realidad esta obra Absalón Pastora trabajó muy cerca de Camilo entrevistándolo sobre las diferentes etapas de su azarosa, alegre y trágica vida al servicio siempre de su pueblo; su vida en la ciudad y en el campo, sus continuos viajes como comerciante y como artista, sus exploraciones y observaciones, sus relaciones con otros compositores, las circunstancias mágicas e históricas, reales e inexplicables, anecdóticas y científicas como creador del Son Nica. La música de Camilo Zapata, surgida de la entraña más honda y pura de nuestra nación, pese a sus ya largas décadas de andadura, sigue conservando toda la fuerza y el encanto que caracterizan a las expresiones auténticas de una cultura. Cultura nacional, cultura de la Nicaragua vernácula, con olor a flor ancestral, arcilla y tierra mojada (ocre y verde, azul y roja, dorada o amarilla según el grado de su crepitación), sabor a fruta fresca y olor a polvo de camino, los innumerables caminos que este gran compositor, creador indiscutible del son, pero también experimentador polifacético de diversas formas musicales, descubrió y recorrió. Camilo fue y es precisamente eso: un caminante, un hombre que aprendió a conocer Nicaragua en el camino, en los diversos caminos (de la trocha y el sendero a las carreteras y vías de penetración) a donde le llevó su oficio de ingeniero topógrafo. Ahí, en esas espesuras que se abrían de repente a la luz de la alborada, en esa permanencia en los ranchos y campamentos, en esa indagación en la psicología popular y en la picaresca elemental, en esos viajes por toda nuestra variada y herida geografía, nuestro cantor se nutrió de la Nicaragua profunda, la Nicaragua que nuestros grandes artistas y poetas han descrito, exaltado y descifrado. Nacimiento del Son: Caballito chontaleño: Desde su niñez todo lo hizo solo bajo un árbol de malinche que si tuviera lenguaje, confesaría haber sido cómplice en el descubrimiento personal de Camilo, “de la métrica de su son” buscada afanosamente y consiguiéndola acompañado por el rito de la casualidad. Sin haber perdido nunca un solo grano de su estima, alentado por la obstinación de sumergirse sin testigo alguno en el reposo rústico como si la sencillez de la antigua madera fuera la madrina de sus partos, uno entre tantos días, tuvo que hacer la prueba sin que le saliera el ritmo idealizado. Nunca renunció, la persistencia de encontrado jamás se vino a pique. Una de tantas tardes afiló la reiteración y tampoco. Le costaba el hallazgo. El demonio de la frustración rondaba en el camino. Sus tentáculos lo invitaban a desistir del empeño. Revoloteaban sobre su cabeza deseos de dejar la gorra en la copa del árbol. Y qué carajos estoy haciendo aquí bajo este palo de malinche si no me sale lo que yo quiero. Pero la sublime neurosis no lo hizo desistir. Está tocando la guitarra resignado a ver qué sale de nuevo y de pronto, de sopetón como dirían los españoles, de golpe pues oyó un ritmo. Madre mía, Dios mío gritó Camilo, “¿qué es esto?” Qué es repetía. Este ritmo no lo estoy haciendo yo, sale como si fuese un milagro, y pulsó y pulsó. Las manos bailaban sobre la madera hasta que dominó el ritmo, hasta que entró en los umbrales de la purificación. “Dios mío, este es el son que yo quiero para Nicaragua”. El Solar de Monimbó: Por “Solar de Monimbó” pasa un originalísimo “trabalenguas”, ¿cómo fue? Un día de tantos, Camilo no asiste con puntualidad al rigor de las fechas Paco Ortega le hizo un homenaje en Masaya. Motiva la dedicatoria uno de los cumpleaños de nuestro compositor y una de las victorias beisboleras. El lugar donde se le hizo el homenaje a Camilo Zapata, se llamaba como su son, “Solar de Monimbó”. Quedaba cerca del Colegio Salesiano. Había en el solar pocos ranchos de paja, por cierto, diseminados. El rancho típico de la época elaborado por la mano de obra indígena. Fue una sesión memorable endulzada por el canto de los sones. Camilo hizo suyos los movimientos de la morena y de su moreno, empolvados y pintados con toda la frescura y el hervor de las inocentes suspicacias. Después de la parranda Paco y Camilo regresaron juntos a Managua. Ya en Managua poco tiempo después se le ocurrió a Camilo plasmar, formalizar la canción dedicada al Solar de Monimbó. Se convirtió en el himno de Masaya. El zapateo es un panorama ideado. Camilo llega a un lugar como este solar, mira, le gusta y hace una concepción llena según las circunstancias, de picardía, de amor, de humor, de “güegüencismo”. El nandaimeño: Los granadinos en la “otra cara de la moneda”, manifestaban su resentimiento con esa presunción. Ellos provenían del tronco español, aunque Carlos A. Bravo les haya dicho mil veces que por el lago entró la hez de España. No era posible que un indio conquistado y puro como el nandaimeño pudiera vanagloriarse de los blasones de “la gran sultana”. Las horas de la polémica rondaban en la parte sur del país. Por ello cuando un legítimo granadino veía a un nandaimeño se burlaba de sus caites, de su forma de hablar, de su dejadez trivializada, de su inconfundible “cantadito”. Entonces se le vino a Camilo la idea de hacerle una canción al “Nandaimeño”. “Soy granadino, nací en Nandaime, de zapatones jamás usé caites, bajo a la población, no me paro en las esquinas, no me gusta que me digan que soy un indio sin educación”. “Camilo Zapata Zúñiga es poeta y músico bajo el cielo de maíz y trigo, bajo el bejuco o el mecate de cabuya, sobre el zacate o frente al barro del comal, junto a la piedra de moler o al jicarero. De toda esa instrumentación está llena su orquesta. Vivió tanto tiempo en el campo. Explorador de rutas, hacedor de superficies de melodías, penetró montañas cantándolas con las cuerdas tatuadas en la piel ultrajada por la pasión cenital del sol, ruiseñor de la peregrinación mítica del campesino. Al descubrir el son que siempre quiso para Nicaragua bajo la mirada de un palo de malinche, perseveró en la búsqueda de todo lo que exprese el quehacer, el sentimiento, los amores, la bohemia, la carcajada rural. No escaló la cima del virtuosismo académico, meta no presupuestada en su sencillez. Nunca vaciló enamorarse de la guitarra, la novia de madera que toca y guarda en su cuarto de música desde donde responde al llamado de la creación y va hilando el lenguaje de los ochenta y cinco tomos de su biblioteca existencial. No hay desalientos en sus cuerdas, ninguna incertidumbre en el nimbo de sus costados. Cuando no pueda tocarla y el final inexorable detenga el impulso de sus entusiasmos, una lluvia de flores vernáculas caerá sobre su canto” Joaquín Absalón Pastora ¡Muchas felicidades Camilo y gracias por el Son que nos regalaste! Camilo Zapata hoy cumple 91 años
Doren Roa | droa@elnuevodiario.com.ni
Hoy, nuestro más importante talento nacional, creador del son nica, Camilo Zapata, arriba a sus 91 años de existencia. Por tal razón, en casa de Los Mejía Godoy se darán cita cantautores nicaragüenses cuya influencia en su quehacer artístico, ha sido marcado por este personaje. Para él y el son nica, vaya un merecido homenaje. En este concierto producido por LUPA Producciones, con el respaldo del Grupo Tierra Fértil y el Cuarteto Los Juglares, bajo la dirección de Milciades Herrera; se hará un recorrido por la obra de Camilo Zapata, Erwin Krüger, Justo Santos, Jorge Isaac Carballo, Otto de la Rocha, Carlos Mejía Godoy y canciones de Luis Enrique y Luis Pastor, además de temas del folklore nacional: cuatro generaciones de compositores de música nicaragüense. Luis Enrique Mejía Godoy y Luis Pastor González han hecho un llamado a todos los medios de comunicación y a todos los artistas para que hoy, cada uno, desde su trabajo y sus posibilidades, interprete por lo menos un tema de Camilo Zapata, una manera modesta pero auténtica de reconocer la herencia inmensa que el clarinero mayor del pentagrama nacional nos ha dejado a todos los nicaragüenses. Camilo y el Alzheimer
Según la enciclopedia virtual Wikipedia,
la enfermedad de Alzheimer (EA), también denominada mal de Alzheimer
o simplemente alzhéimer, es una enfermedad neurodegenerativa que
se manifiesta como deterioro cognitivo y trastornos conductuales. Se caracteriza
en su forma típica por una pérdida progresiva de la memoria
y de otras capacidades mentales, a medida que las células nerviosas
(neuronas) mueren y diferentes zonas del cerebro se atrofian. La enfermedad
suele tener una duración media aproximada de 10-12 años,
aunque esto puede variar.
Es que fue después de sus ochenta años que a Zapata le detectaron este mal. “La gente lo toma de otra manera y dice ‘es que se le olvidan las cosas o que es la vejez’, pero una cosa es el Alzheimer y otra es la vejez, o que se te apaguen las luces”, comparó Mejía, “y otra que ya no sepás manejar tus órganos vitales y no comés, no dormís, porque el cerebro no te manda ninguna orden… ¡es terrible!”, lamenta el creador de “Pobre la María”. Mejía rememora una de las últimas veces que vio a Zapata al lado de varios artistas en el Teatro Nacional “Rubén Darío”. Camilo dijo: “Qué bonito el teatro, ¿verdad?”. De ese recuerdo Mejía comenta: “Ha estado tantas veces allí y fue como si nunca había ido… sentí una gran patada”, asegura. De ahí que Wílmor López, periodista especializado en el campo de la cultura y además promotor de la misma, opinó que “ahora que don Camilo vive en la comarca del olvido, como le llamo al alzheimer, hay que quererlo más, promoverlo no sólo para estas efemérides, sino siempre, en la radio, en la televisión, en los periódicos, en los colegios, en los centros culturales, en los conjuntos de bailes folklóricos”, manifiesta. “Nosotros sabemos quién es él”,
advierte López, “pero ahora él no sabe quiénes somos
nosotros. La enfermedad lo hace olvidarse de sus recuerdos artísticos,
ni su nombre puede poner. Su familia lo mima cada día y en la tarde
de su cumpleaños número 91 le van a partir un queque y una
pequeña cena familiar en su nombre, y yo tengo el honor de estar
invitado”, confiesa.
Según la historia, Zapata fue diputado del PLI en los años 80, “y me acuerdo una vez que lo fuimos a visitar, independientemente que yo pertenecía al Frente Sandinista, hablábamos de la lucha por los derechos de autor, y eso fue hace veinte y pico de años. Camilo es uno de los iniciadores de esa lucha desde la Asamblea Nacional”, recordó con orgullo Mejía Godoy. Otro de los vivos recuerdos que el artista guarda
en su corazón es que compartió con Zapata diversos escenarios,
estudios de grabación, homenajes, encuentros y otras actividades
sociales y artísticas. “Y vimos el proceso de Camilo desgastándose.
Empezamos a notar que él decía: ‘No, esa canción no
es así, yo no escribí eso’, y nosotros creíamos que
era una especie de broma, pero era seguramente que estaba atacando la enfermedad”,
determinó Mejía.
Por su parte, Wílmor López manifestó
que el homenaje a don Camilo Zapata es un acto de cariño y reconocimiento,
y tiene un gran valor cultural porque viene de sus hijos dilectos del son
nica, ya que ellos son los que le siguen su huella musical, son los continuadores
de don Camilo Zapata.
Debido a la admiración, el respeto y las enseñanzas de Camilo, Luis Enrique dice que desde el año pasado se planteó y lo hizo extensivo al Canal 11, “que hiciéramos una campaña para proponer que el 25 de septiembre fuera el día de la música nacional, y no me importa si tiene que ser decreto… no me interesa, yo digo porque me da la gana decirlo, que ese día sea dedicado a la música nacional, porque Camilo Zapata, repito, le dio un rostro a la música nicaragüense mediante el son nica”. Luis Enrique agrega que es importante darle una fecha a la música nacional, ya que es la mejor expresión de música de cualquier parte del mundo porque es nuestra… “La música de Mozart se celebró en todo el mundo, pero los alemanes y los austriacos lo celebraron con mayor razón; pero Mozart nos pertenece a toda la humanidad, así como Camilo nos pertenece a nosotros, es nuestro Camilo”. A raíz de eso, además del homenaje en Casa de los Mejía Godoy, hoy se hará un programa especial en Canal 11 en la Revista “De Sol a Sol”, donde se presentarán todos los que interpretan la música de Camilo Zapata. “No importa si son balses, tango, son nica, entre otros”, invitó Mejía. Los personajes confirmados para participar son
Norma Helena Gadea, Juan Solórzano, el Ballet Haydeé Palacios,
Carlos Luis Mejía, Wílmor López, Joaquín Absalón
Pastora, Luis Pastor, Luis Enrique Mejía Godoy, Ballet de Irene
López, entre otros. Del mismo modo, Mejía Godoy propuso que
se debería incluir en la programación de las radios nacionales
temas de Camilo Zapata, y se diga que hoy es su 91 aniversario.
Adiós al padre del son nica Junio 23 del 2009 DIA DEL PADRE DE NICARAGUA Camilo Zapata, el clarinero mayor, creador del son nica y una de las máximas glorias nicaragüenses, ha fallecido Geiner Enrique Bonilla y Cindy Regidor revista@laprensa.com.ni El son nica está de duelo. Aquél que con el Caballito chontaleño, la Minga Rosa Pineda o la Flor de mi colina se consagró como el padre del son nica se rindió ante la muerte la tarde de ayer, mientras Nicaragua celebraba el Día del Padre. Después de 92 años de edad, el maestro Camilo Zapata murió, luego de permanecer delicado de salud a causa del Alzheimer, enfermedad que lo aquejó por más de 10 años. Así lo aseguró su hijo, Rodolfo Zapata, quien indicó que la enfermedad, a la par de la avanzada edad, venía generando problemas musculares, mentales y alimenticios. Pero, como buen maestro, supo transmitir sus conocimientos y fue un estímulo para la nueva generación de intérpretes nacionales, entre los que figuran Otto de la Rocha y Carlos Mejía Godoy. Sí. Camilo Zapata ha muerto, pero pasará a la historia de la música nacional, ya que fue considerado por muchos como parte del Trío de Oro, que junto con Erwing Krüger y Tino López Guerra le dio vida a la música vernácula nacional. HABLAN LOS HEREDEROS El joven cantautor Juan Solórzano no tuvo palabras suficientes para expresar el dolor que significa esta pérdida. “Estoy asustado, pero el Señor seguramente lo necesitaba. Él sabe lo que hace. He sentido mucho la muerte de don Camilo. Uno de mis padres musicales. Estoy muy mal”, dijo el músico, consternado. Sin embargo, para Solórzano lo más importante es que con la muerte de Zapata la responsabilidad de preservar la música vernácula es aún mayor. “Habrá que nadar contra corriente... Hay que seguir cantando con alegría. Ahora más que nunca, el son nica seguirá vivo”, aseguró. Por otro lado, César Ramírez Fajardo, compositor y otro gran exponente de la música nicaragüense, tomó la noticia con mucho pesar, pero también con resignación: “Estamos haciendo fila... todos tenemos que pasar por eso. Él padecía de Alzheimer y creo que teníamos que esperar ese fin. Para todo el país es una gran pérdida, por ser el clarinero mayor, el maestro del son nica”, declaró Ramírez. Pero al mismo tiempo que lamentó el fallecimiento de Zapata, también destacó que ahora el músico pasará a ser uno de “los grandes inmortales en Nicaragua”. Ramírez recordó la bonita amistad que le unía a Zapata: “Yo viví mucho tiempo en Chinandega y éramos muy amigos, cantaba con él y andábamos de arriba para abajo. Siempre estuvimos bastante ligados. Cada vez que salía un disco me lo enviaba y cuando nos encontrábamos, en parranda o en acto público, me abrazaba con mucho cariño”. El compositor de Los Bisturices Armónicos además compartió que mucha música de Camilo Zapata quedó sin grabar y ser conocida por su público. “REVOLUCIONARIO DE LA MÚSICA” Juguetón. Así describió Carlos Mejía Godoy a Camilo Zapata. “Él tenía un carácter tan juguetón que era consciente del Alzheimer y hacía bromas. Cuando nos encontramos en el último homenaje al que asistió, que tuvo lugar hace unos ocho años en el Teatro Municipal de León José de la Cruz Mena, me dice de repente: ‘Una pregunta, Carlos, ¿dónde estamos?’, y para fregarlo le digo: ‘Estamos en Granada’. Él me dice: ‘Pero me parece que estamos en León’”. “Se reía... Siempre se estaba burlando de su propia tragedia. Me dijo que mientras yo fuera narizón siempre me iba a reconocer”, rememoró Mejía Godoy. “Tanto valor ha tenido para mí su trayectoria y su fecunda vida como compositor, así como su sencillez, su llaneza, su humildad ejemplar, ya que jamás ninguneó al más humilde compositor y cantor de este país... yo fui uno de los chavalitos que se acercó a su fronda”, compartió el compositor. “Reconocido por moros y cristianos, de distintas ideologías y
religiones, él está más allá de cualquiera
de esas cosas... Camilo es de toda Nicaragua”, concluyó.
Viernes 3 de Noviembre de 2000 | Managua, Nicaragua La música de Camilo en Corea
—JOAQUIN ABSALON PASTORA.—
Camilo Zapata Zúniga, lustroso pariente
- jilguero mayor en la jerarquía del canto natal —cuyo SON alza
los colores de la armonía «en la tierra que nos vio nacer»,
llego’ una vez a la cercana Choluteca, guitarra en mano: nostálgico
y serenatero. Le dio por cantar todo lo inédito que tiene, abundante
por cierto. Camilo es el creador más escrupuloso y tímido
que yo conozco. consanguíneo por el lado de la vena materna (por
Zúniga) he comprobado con él en bohemias, la intensidad multípara
de su inspiración aunque Camilo se sienta mejor «cantándole
a Camilo».
Camilo nunca ha conectado las cuerdas de la madera en el orificio eléctrico de ninguna pared. Su guitarra es pura y su voz octogenaria apenas tiene un leve acento de la antigüedad. El instinto de vivir con la gloria suculenta del optimismo lo hace rítmico orgánicamente al acompañarse él mismo con maracas que tiene dentro de sus dientes y con el temblor de las manos sobre el lomo brillante del instrumento. Camilo cautiva a la beldad vecina. Ella se siente prendida. Y como todo tiene su final -la vida misma- con la disciplina hacia la noche concluida, le dice a Camilo: qué linda su música. Ella -flor de otro mojón- le hizo una pregunta casi siniestra: Y usted cómo se llama? Con burbujeante sonrisa arrojó a la dama perpleja «sus generales de ley». Eso quiere decir que Camilo no es tan conocido internacionalmente porque no ha sido correcta y justamente promovido, porque las autoridades concernientes están ocupadas en otros rituales como es -por ejemplo- hacer ostentosas apoteosis fúnebres al verdugo español que fue capaz de comerse el corazón de los indígenas en excecrable mutilación, indígenas a los que precisamente canta Camilo. Estimando que es lívido el reconocimiento al autor cuyos derechos son rutinariamente conclucados, Camilo no dispone de ninguna asistencia productiva para presentar su música internacional desconocida que cabe como rumba en Cuba, como tango en Argentina, como bolero en cualquiera de los litorales de la geografía sentimental aparte de su fuerte, EL SON de Nicaragua. A Camilo solo se le conoce como maestro fundador del SON nicaragüense, como el abanderado indisputable de su métrica, por su SOLAR DE MONIMBO. Lo han oído como «jazzista»? Su jazz cabe en la cuna porteña de Nueva Orleans, en la tertulia ahumada de Borbón Street. Pero estará su «jazz» metido en las trompetas y las baterías del barrio negro? Tanta variedad y universalidad en la creación pertenece a su estricta intimidad personal y al escogido círculo de sus amigos ante los cuales se extrovierte principalmente cuando el dominio de sus manos aprieta la copa. Pero vayamos a las contradicciones. No sabía la «cholutequita» que Camilo era el autor de tanta irradiación caballerosa y eurítmica. No obstante AL OTRO LADO DEL PLANETA, lo consigno en mi libro que lleva ese nombre, Camilo Zapata fue cantado en el teatro de la opera en Pyongyang. Cuando llegué a Corea, en la travesía florecieron todas las imaginaciones. El silencio quedó atrapado. El ángulo íntimo de las pupilas se inundó de teoremas azules, de espigas desconocidas, de la joya o de la uve silvestre del inmenso continente asiático. Viajamos por tercera vez a la cuna del milenarismo, ante los ojos como criatura pía, se erguían las azaleas y los galantos. Y me encontré sin haberlo sospechado nunca con Monimbó. Monimbó en Corea no cuadraba con los postulados de la adecuación no cabía en las galerías de la concordancia. Monimbó en Corea debía ser algo sobrenatural, establecido como un punto fundamental del desarrollo cultural coreano donde en el festival de la juventud aureolado por la ecumenicidad en tiempos que no despertaban las sospechas del globalismo se unieron espiritualmente los países del Mundo (mil novecientos ochenta y cinco) a través del pentagrama. Monimbó, paradigmático, clandestino, oculto, tallado en un orgullo muy propio en sus lares de Masaya, vociferente- tronando entre tenores y sopranos en Corea. Cómo fue? Ahí estaba en el foso de la ópera la cáscara del niño que a los trece años de edad, sin conocer Chontales, compuso EL CABALLITO-CHONTALEÑO. Su inspiración metió al pinol como ingrediente novedoso en la larga vida de la botella coreana. La raíz en sus cristales. Camilo ausente debió sentir algún toque furtivo en las orejas. Los guadalupanos ensayaron con donosura en el avión que nos llevaba directo de Moscú a Pyongyang. Carlos Mejía Godoy mostraba como si tuviera la tarjeta los colores de la autenticidad nicaragüense. No había que perder el tiempo y por lo tanto aprovechar el vuelo sobre la gran estepa en cuyas nueve horas sucesivas se hilaron las últimas sedas del muestrario criollo. Llegamos a Corea en primavera. Cupo el privilegio de llegar a ella cuando gotas escapaban para dar paso al formato del verdor. Ojos verdes de novia inaugural. Santuario de flores. Nunca imaginará nuestro Camilo Zapata como habló de él Carlos Mejía Godoy en Corea, con motivo de la celebración del «Festival Mundial de la Amistad de Abril de Primavera». Miles de artistas de todas las regiones asistieron al evento en el cual estuvo más expresivo el lenguaje universal del pentagrama. Música de Occidente y Oriente. Los alemanes con su barrocos y sus clásicos. Los italianos con sus óperas. Los venezolanos con su «cuatro» en las manos prodigiosas de Hernán Gamboa. Y hasta con el estreno valiente de una nueva producción de Carlos Mejía Godoy en coreano. Antes de una de las múltiples presentaciones, Carlos presentó a Camilo Zapata (sobre quien hizo una disertación). Los de «Palacagüina» interpretaron «Solar de Monimbó». El preludio, dicho con el más sentido y vernáculo estilo, nos estremeció en la lejanía por cuanto valoró la capacidad indómita de un compositor a quien no sólo compete el afán de realizarla, sino que también y con intensidad azul y blanco el hecho cierto e innegable de ser fundador y por ende como lo señalara Carlos «Patriarca del son nica». Oír «Solar de Monimbó» en el Lejano Oriente equivale a redondear el planeta de las lágrimas, reunidas contradictoriamente en la cuna del gozo pleno. Le gustó incluir al abrir el espectáculo «Solar de Monimbó», como lo ha hecho en otros países. En cualquier parte del mundo, nos lo manifiesta Carlos. No se puede hablar de la canción nicaragüense sin Camilo cuyos sones estremecen la raíz primigenia. «Los de Palacagüina» cantaron en un idioma tan especial y complicado proveniente de la arterias mismas e incesantemente purificadas de la canción de Carlos, se llama «Camino del Amor» pieza que describe en la letra y la melodía la lucha antijaponesa de Kim II Sung. Coincidimos en decir que cuando teníamos diez años de edad, ambos desde el respectivo pueblo vimos el sangriento filme «Paralelo 38» en el cual se hace ostentación del vasallaje de la muerte. Quién de la generación «cuarentona» no recuerda aquellos días de la guerra de Corea finalizada en 1953? La canción era ensayada en cualquier parte en el avión, en el comedor, en el bar, en la cama y logrose la prosodia. No es la coreana una melodía complicada: tienen convicción de la plástica vinculada a la naturaleza, imitativa incluso como la de retomar instrumentalmente el canto de los pájaros. Nos habla de los grandes orfeones y coros infantiles desplegando con amplitud a «Quincho Barrilete» en su vuelo por el juego. La imaginación no alcanza a comprender cómo es posible oír un concierto coral e instrumental basado en la participación de tantos artistas actuando a la vez o intercambiándose preciosuras lineales y contra puntísticas. Quinientos ejecutantes; en el escenario principal, una dotación similar de arcos, cueros y metales, y más allá en la profundidad de la tramoya. Jamás habíamos visto tanta intensidad coral e instrumental. Explicarlo con palabras es imposible. Solamente a la intimidad del oído le compete hacer una descripción fiel. En ese componente, se oyó a Nicaragua!.
Edgard Barberena | ebarberena@elnuevodiario.com.ni La Junta Directiva de la Asamblea Nacional acordó priorizar la aprobación de pensiones de gracia para dos connotados hombres que por muchos años dieron parte de su vida por el arte nacional: Camilo Zapata y Hugo Hernández Oviedo. Wilfredo Navarro, Primer Secretario de la Asamblea Nacional, confirmó a EL NUEVO DIARIO que las pensiones serían de 5 mil córdobas mensuales. La iniciativa de que esas pensiones sean sometidas a discusión y aprobación en el plenario fue llevada al directorio parlamentario por Navarro. “Viendo las pensiones que reciben los ex presidentes
y ex vicepresidentes, y los méritos que tiene Hugo Hernández
y Camilo Zapata, creo que la aprobación de esas pensiones no se
debe seguir atrasando”, dijo el funcionario.
Camilo Zapata
A sus 14 años realizó su primera composición, “El caballito chontaleño”, que estrenó en 1934, y a los 82, continuaba componiendo temas musicales, ya que para él Nicaragua es una tierra en la que hay una poesía necesaria para hacer canciones.
Wilfredo Álvarez: Tito Leyva Wilfredo Alvarez. Mis encuentros con Camilo Zapata se dan espontáneos en la ciudad de Chinandega, por los años 50, y ceñidos al asunto familiar, cuando yo era estudiante de la Escuela de Medicina. Recuerdo que mis tíos maternos, los Rodríguez, me hablaban con mucho entusiasmo de las canciones del maestro Zapata. Yo tenía una referencia de ellas, pero no las conocía, y la oportunidad se presentó casi sin planificar, con la emoción reservada para compartir esos gratos momentos con Camilo, pues como era agricultor calzaba estupendamente para ser bienvenido en casa de mis tíos, y por la vocación del canto se hizo una muy buena mancuerna duradera y bonita. Con Camilo era fácil entrarle a cualquier conversación, porque su humildad lo permitía todo y su fineza fuera de serie nos estimulaba a confiar en su amistad. Ése es el Camilo Zapata que recuerda el doctor Wilfredo Álvarez, ajustando esos momentos de infancia para rendirle un homenaje a sus 89 años. Álvarez matiza su alegría al recordar que fue en la Hacienda “El Cacao” donde él le escuchó a Camilo Zapata, por primera vez, la famosa canción “Juana la chinandegana”. Los que estábamos reunidos departiendo alegremente fuimos felizmente sorprendidos por la letra y la música de la canción impregnada de picardía y esencia nicaragüense, y no pudimos más que celebrarla como un gran acontecimiento. Puedo decir, agrega el galeno, que con ese bonito antecedente se selló nuestra amistad y la de muchos. El ex “Bisturí Armónico” está contento hablando de su amigo, y apenas toma un poco de respiración, se entona en la travesía de otro recuerdo: durante la Revolución Sandinista, el doctor Sergio Ramírez Mercado, Vicepresidente de la República, me comisionó para que buscara a Camilo y le comunicara acerca de una distinción que le ofrecía la Junta de Gobierno para distinguirlo por sus méritos de gran compositor. Después de recorrer muchos vericuetos, encontré a Camilo, y él, con esa grandeza que sólo se hermana a los grandes creadores, me agradeció que haya sido yo quien le comunicaba la agradable noticia. Camilo Zapata ha sabido siempre, y es una de sus hermosas virtudes, ser agradecido. Su don de gente lo lleva muy impregnado a cualquier actividad que realice, confirma Álvarez. Una anécdota muy alegre, señala el doctor Álvarez, es cuando fuimos el doctor Fernando Silva y yo a buscar a Camilo para que lo atendiera un médico, porque presentaba cierto malestar, y lo que creíamos fácil se nos volvió toda una jornada azarosa y algo complicada, pero chistosa al fin. Buscamos a Camilo en su casa, donde algunos amigos, y en los lugares afines que frecuentaba, pero fue hasta en Jiquilillo, y donde la “Pucha”, que descubrimos a nuestro gran hermano bien alegre en su zafarrancho. Por supuesto que Camilo estaba bien atendido, y no creo que en ese momento necesitara los servicios de un médico, agrega Álvarez, soltando la carcajada. Con Camilo fueron días y noches de mucho esplendor nicaragüense cuando nos uníamos para cantar en serenatas o por puro placer de atender a nuestras familias y amigos. Inventábamos cualquier pretexto para darle a la cantada y compartir ideas, proyectos y las más inverosímiles ocurrencias que todos disfrutábamos como buenos nicaragüenses, refiere el doctor Álvarez con el entusiasmo en el rostro y como dispuesto a rememorar esas deliciosas aventuras. Por mucho tiempo yo fui el médico de confianza de Camilo, y de alguna manera también su confidente y su amigo, y esa triple condición me ayudó a disfrutar del cariño recíproco del mejor Camilo, el hombre de pueblo, bromista, desinteresado y fino caballero todo el tiempo. Yo nunca le escuché a Camilo una palabra grosera ni tendenciosa en contra de nadie, menos en contra de un músico, afirma con aplomo el doctor Álvarez. Respecto a la gran obra de Camilo Zapata, el doctor Álvarez señala que con las canciones del “Clarinero Mayor” se da origen al son nica y a toda la música folclórica nacional. El son nica es un aporte regional, nacional e internacional, que nos enorgullece”. Los nicaragüenses debemos exigirnos más en el conocimiento y la difusión de nuestra música; hace falta rendirle méritos a nuestros grandes impulsores, como Camilo Zapata y otros, que lo han dado todo por la belleza y calidad de nuestro patrimonio musical, demanda el doctor Álvarez. En la casa de Camilo le he escuchado bellas baladas de la onda esotérica que hablan con profundidad del tema de la paz en el mundo, y por supuesto, de la convivencia humana. Ése es un nuevo filón de Camilo en su bregar como gran compositor, indica el también músico. En las letras de las canciones de Camilo no hay desperdicio, aunque aparenta cierta superficialidad, el resultado es sólido, bello y de gran profundidad filosófica. Ése es el Camilo nuestro y grande, señala. Finalmente, el doctor Wilfredo Álvarez
destaca que Camilo Zapata es todo un enamorado del amor, por todas las
cosas del aroma de la mujer y del paisaje de la patria, a la que ha mimado
con sus bellas canciones. Camilo Zapata sigue siendo un luchador sin fronteras
y en todo terreno.
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Declarado Ciudadano Notable de Managua
Ricardo Palma luchador nato
UN POCO DE LA HISTORIA Ricardo, al hablar para VARIEDADES en ocasión del lanzamiento del CD, trajo a la memoria la influencia que tuvo de Los Beatles para formar a mediados de los años 60 las primeras estructuras de su grupo con compañeros de clase. Para esa ocasión Ricardo estudiaba en el Bautista. También la influencia de Elvis Presley llevó a Ricardo a aprender a tocar la guitarra, además que se dejó crecer el copete para peinarse con brillantina. Por supuesto que en esa época si tenía el cabello negro. Cuando se comienzan a escuchar Los Beatles en Nicaragua en 1963, fue que a Ricardo se le ocurrió formar un grupo con compañeros del Colegio (del Bautista) y así mandaron a traer un par de guitarras eléctricas y una batería. «No usábamos bajo, sino que hasta después incorporamos a Octavio Borge para que se hiciera cargo de él. Los integrantes éramos Adán Torres y yo en las guitarras, René López que le decían «La Chila» en la batería y Octavio Borge que apareció al poco tiempo y lo metimos al conjunto como bajista», dice. Esto ocurrió en 1964. Dice Ricardo que esos instrumentos los mandaron a traer por medio de Luis Andino, el dueño del Centro Musical Andino. Eran unas guitarras holandesas marca Egmond, «que en ese tiempo nos costaban carísimas, como 700 córdobas más o menos, con nuestros ahorros y con la ayuda de Adán, que era quien tenía más posibilidades económicas de todos nosotros. Cuando Octavio Borge entró al grupo, él mandó a compar su bajo y lo costeó el mismo. PRIMERA FIESTA La primera fiesta que amenizaron la recuerda Ricardo cuando estaban ensayando en la casa de «La Chila», pasó una señora y al escucharlos le gustó y los contrató para que amenizaran la fiesta de 15 años de su hija. «Poco a poco fuimos tocando en pequeñas fiestas y cobrábamos 75 córdobas la hora, que en ese tiempo era bastante para nosotros». «Teníamos sólo 15 canciones montadas dentro de nuestro repertorio, entre ellas «La cumbia del sol» y canciones de Los Beatles como «If I fell», que cantaba a dúo con Adán; además el valsecito «Mi fascinación», que se tocaba al comienzo de toda fiesta de 15 años, para que la quinceañera bailara con su padre y se diera por iniciada la fiesta». Octavio Borge vocalizaba las canciones de corte romántico, mientras que Adán Torres y Ricardo Palma eran los rocanroleros, en un mundo donde la competencia estaba con otros grupos como Los Music Master, Los Juniors, Los Bad Boys, Los Espectros. PRIMERAS GRABACIONES Las primeras grabaciones las hicieron en una radio que se llamaba Libertad.
Entre las canciones grabadas estaban «Abrázame», «Tema
de William» de William Malespín, «Viaje a las estrellas»,
entre otras.
El día de ayer en horas de la mañana
nuestra leyenda musical Ricardo Palma Ibarra se sorprendió al recibir
una carta. Pero la sorpresa fue mayor para el legendario músico
nicaragüense ya que al abrir dicho sobre se encontró con la
agradable noticia de haber sido postulado por la Comisión 2000 Capítulo
Managua como CIUDADANO NOTABLE DE MANAGUA.
«Empecé a leer la carta pero no la terminé ya que quería compartirla con vos que has demostrado no solamente ser un amigo sincero de nosotros los músicos sino que nos has brindado tu apoyo como un hermano ya que desde tu trinchera has venido haciendo una gran labor por nosotros los artistas nacionales», expresó Ricardo Palma. «De ser cierta mi nominación creo que sería un compromiso mayor para mí, ya que tendría que hacer mejor las cosas, aunque de por sí toda la vida me ha gustado hacer las cosas bien», sentenció Palma. HACER MEJOR LAS COSAS Agregó, «esto no quiere decir que ahora se me van a subir los humos a la cabeza, nada de eso, sino que ahora mi compromiso será mayor sobre todas las cosas por respeto a mi público que ha sido fiel, mis amigos, mis fans que desde que me inicié en el grupo The Rocket’s han estado siempre de mi lado respaldándome con su asistencia a los diferentes conciertos en que hemos participado, por ello es que ahora tengo que hacer mejor las cosas», indicó el maestro. «Como te dije la otra vez: no me quiero ir de este planeta sin haber dejado bien hecho mi trabajo, me es prohibido morirme mientras no haya concluido mi trabajo», afirma Palma. RECONOCIMIENTO TAMBIEN A HUGO Ricardo nos dijo que su hermano Hugo Palma Ibarra también fue nominado CIUDADANO DEL SIGLO por la Comisión 2000 Capítulo Managua. Ambas nominaciones son un merecido reconocimiento a los hermanos Palma Ibarra quienes desde su juventud se han esforzado por el trabajo y el desarrollo del arte nacional. Otra de las buenas noticias que nos brindó Ricardo Palma es que a partir del primero de febrero empezará a laborar en el Canal 6 de Televisión para que cada programa tenga su viñeta de presentación. Para eso ya está cotizando equipos junto con el director del área técnica. Eso significa que ya el próximo lunes el maestro Palma dejará su base de operaciones de «EL PALOMAR» para trasladarse a Canal 6. El trabajo que Palma desarrollará en dicha institución es creativo por lo que su horario de trabajo será flexible. UN MUSICO EXIGENTE Si en Nicaragua existe un músico exigente consigo mismo ese se llama Ricardo Palma Ibarra y lo decimos con conocimiento de causa ya que lo conocemos desde joven cuando era apenas un estudiante del Colegio Bautista y luego lo vimos enfundarse su guitarra Fenders con su primer grupo que fueron Los Rocket’s. A Ricardo Palma nunca le ha gustado salir a tocar con un mal grupo, su banda puede estar integrada sólo por chavalos pero si el maestro decide salir con ellos a rifarse en un concierto es porque sabe que son buenos y que a la hora de decir la verdad se van a fajar. Este sábado Ricardo Palma se presentará en concierto con su grupo TAJONA en el local de «LA BOTANA» de la ciudad de Matagalpa. VARIEDADES de EL NUEVO DIARIO felicita a los hermanos Ricardo y Hugo Palma Ibarra por tan merecidos reconocimientos. Ricardo Palma y la rebelión musical de
los 60
Ricardo Palma en una de sus presentaciones con Llama Viva hace unos años. Es hijo de un ex juez de mucho prestigio y acrisolada honradez, y su vocación musical lo llevó a convertirse en un icono de las décadas de los 60 y 70. Nació el 9 de noviembre de 1946, bajo el signo zodiacal Escorpión, mientras que en el horóscopo maya es Chichicaste, lo que quizás lo hizo un niño hiperactivo que se superó en el transcurso de su vida. Nos referimos al legendario guitarrista y compositor Ricardo Palma, quien este año cumplirá 61 años de existencia. El padre de Ricardo fue el doctor Idelfonso Palma Martínez; su mamá, Inés Ibarra de Palma, era de Bluefields. El matrimonio tuvo siete hijos (cuatro mujeres y tres varones). La mayor de sus hermanas mujeres tocaba piano, “por lo que desde niño me inicié en la música. A los seis años ya tocaba en teclas las canciones de La Purísima a puro oído”. “Quisieron (sus padres) ponerme un profesor de música, pero como era un demonio, muy hiperactivo, nunca les ponía mente y me castigaban”, recuerda Ricardo. Su hermano mayor es el abogado Mario Palma Ibarra, quien fue catedrático de la UNAN-Managua en la década de los 70, y su otro hermano, Hugo, es artista plástico. Ricardo sacó la “vena musical” de su mamá, que también tocaba piano, a la que consideró como una artista frustrada porque era una época donde ninguna mujer podía llegar a ser artista. “Lo mismo les pasó a mis hermanas a pesar de que eran talentosas”, recuerda el guitarrista. Cree que nació en el país equivocado
Doña Inés matricula a Ricardo en el Colegio Bautista en 1960, donde él se sintió feliz “porque ahí prácticamente comenzó mi enchufe con la música”. En ese colegio fueron profesores de Ricardo: David
McFields, Gilberto Aguirre y Miriam de Arellano.
Comienza a conocer músicos
Cuando estaba en tercer año de secundaria se le ocurre armar el grupo musical (1963), y “así mandamos a traer (al exterior) dos guitarras eléctricas; en aquel tiempo habían unas guitarras holandesas que tenían unos precios ridículos de 17 dólares, pero nosotros compramos la más cara, que no llegaba a los 100 dólares”. Ensayaban con una batería prestada y así
incluyeron a Octavio Borge, quien trabajaba en la IBM y había estudiado
en Brasil. Como hubo problemas con “La Chila”, buscamos a Armando Paladino.
A Paladino, Ricardo lo conoció porque pasaba por su casa, y “como
yo estaba tocando una guitarra (acústica), Armando se me acercó
y me dijo que tenía una guitarra eléctrica y una batería
mexicana “a la que nosotros le decíamos la sorbetera, porque parecía
de circo”.
Los Beatles influyeron en Palma y los otros integrantes de Los Rockets, porque hasta se diseñaron trajes similares para sus presentaciones musicales. Elvis Presley también influyó en
la formación musical de Palma con el rock and roll, pero cuando
a la estrella de Memphis la metieron al ejército ya no le gustó
el tipo de música que después sacó el cantante con
temas como “It’s Now Or Never”, lo que “me decepcionó, pero hasta
que salieron Los Beatles me volví a encarrilar”.
“Nos enjaranamos con ese tipo de guitarras, así como amplificadores y la batería (una Ludwig, una de las clásicas y míticas)”, y así comienzan su etapa musical que los llevó hasta participar en mano a mano que se hacían en algunos cines de Managua. Guitarras de esta marca utilizaron Keith Richards, David Gilmour, Eric Clapton, Kart Cobain, Jimi Hendrix, entre otros. Los mano a mano no fomentaban la superación,
sino los rivalismos que hasta provocaron un escándalo en el cine
González entre las barras de los Music Master (que ganaron la competencia)
y Los Rockets.
Del porqué su papá le puso una águila
en la casa, Palma dice no saber mucho y lo único que se acuerda
es que “a mi papá mucho le gustaban las águilas”.
La Tortuga Morada
“Los tres nos hicieron una audición y llegaron a la casa de Armando Paladino, donde ensayábamos, y salieron encantados y así grabamos Tema de William y Caravana, que pegaron. Una segunda grabación fue con los temas Abrázame y Tarántula”. Cuando Los Beatles pasan a la etapa psicodélica entre 1966 y 1967, con el Sargento Pimienta, dejan atrás el traje y salen vestidos como hippies, lo que fue el inicio del final de la agrupación. “Con los años nos dimos cuenta de que la gente nos quería ver bien vestiditos con nuestros trajes y bien cortado el pelo”, asegura. En esa época el destino les pone a Los Rockets, a Roberto Rappaciolli y a otra gente diciéndoles que iban a abrir una discoteca, que era la Tortuga Morada, por lo que contrataron a la agrupación que había hecho Ricardo. Fue tanto el entusiasmo de Rappaciolli que “nos hace grabar el LP Los Rockets y la Tortuga Morada y los humos se nos fueron a la cabeza”. Los integrantes de Los Rockets fueron: Emilio
Ortega, Octavio Borge, Armando Paladino, el “Chapo” Edgard Domínguez
y Ricardo.
En otra ocasión cuando Los Rockets estaban amenizando una fiesta en la casa de la familia Terán, “estaba desarmando mi equipo porque ya nos íbamos y llega un tipo vestido con un saco rosado y me dice: ‘Qué están haciendo’, le dije: ‘Ya nos vamos’, el personaje le dice: ‘Armen de nuevo y sigan tocando’”. “Era una persona muy joven y prepotente y le refuté:
‘Yo ya terminé y ya me voy’. La repuesta del rosadito fue: ‘Vos
no sabés quién soy yo’, era uno de los hijos de Luis Somoza,
Bernabé Somoza. Yo me fui a pesar de que me dio miedo que me echara
los guardaespaldas que andaba”.
“Él (Paladino) tenía su carrito y yo el mío, me dijo que le prestara mi carro para ir a Costa Rica y que fuera con ellos, pero no yo no quise ir ya que el colochón (Dios) me ha cuidado, pero desgraciadamente por unos cuantos pitos de marihuana los quebraron”, dijo Ricardo. El juicio que tuvo lugar en Rivas fue el primero en que un caso sobre posesión de marihuana se sometió a un jurado. En las oficinas del doctor Aguirre, en un cuadro aparece una fotografía de ese jurado donde está Paladino junto a dos jóvenes a quienes un coronel de la GN quería mantenerlos en la cárcel. “Danilo (Aguirre) tuvo que batallar duro con ese
guardia desgraciado y malo”, dijo Palma sobre el juicio en el que fueron
absueltos Paladino, Julio Marcos (primo del músico) y César
Ruiz, un tico que trabajaba en Radio Corporación en los años
70.
Tatiana ya lo hizo abuelo en dos ocasiones, tiene a su primer nieta, Fernanda, de 15 años, que tiene su grupo musical llamado “Síndrome”, y la otra nieta, Alexa Tatiana, a la que le gusta la pintura y la música. Palma dice que cree en la reencarnación y anunció que volverá a los escenarios en los próximos meses con un programa especial de rock con dos grupos: La Calle y Petit Ball Gris. Ya no volverá a repetir el programa que
por varios años montó con Llama Viva, sino que irá
exclusivamente con rock clásico, con temas de Deep Purple, Jimi
Hendrix, Jeff Beck, Stepenwolf, “por lo que quiero tocar esas notas, que
no me pidan el Tema de William ni Sola”.
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Idea la refuerza desde California,
René “El Chapo” Domínguez Vuelve “Poder del Alma” Edgard Barberena | ebarberena@elnuevodiario.com.ni René “El Chapo” Domínguez. El guitarrista que militó en varias agrupaciones durante la década de los 70, René “El Chapo” Domínguez, respaldó el proyecto del batero que tuvo “Poder del Alma”, Edgard “El Gato” Aguilar, en reagrupar a los músicos de esa banda para hacer una presentación especial el próximo año en Nicaragua. El “Chapo”, en entrevista con EL NUEVO DIARIO desde San Francisco, California, afirma que el Gato Aguilar desea nuevamente tocar con la banda por última vez. “Fueron lindos tiempos los que pasamos con la banda, y cuando él me llama para decirme lo que tenía en mente, yo le dije que contaba conmigo. Me gustó la idea de volver a subir a una tarima y despedirnos como se debe”, dice el guitarrista. “Poder el Alma”
Después formó parte de Los Kramers,
pero luego Ricardo Palma lo llamó a integrarse a Los Rockets. Desfiló
por la Zona Púrpura, Los Bárbaros, Cerebro, Fe en Acero y
Cuero, con Roberto Aráuz y Roberto Montalbán “Trapito”, ambos
ya fallecidos.
Después hizo con Ricardo Palma y Los Rockets, el disco “De mi para ti” por lo que se sintió muy realizado con “Poder del Alma” y Los Rockets. “Después hago un disco ‘De mi para ti’
con Ricardo Palma y Los Rockets: canciones mías arregladas por Ricardo.
Por lo tanto me sentí más realizado en ‘Poder del Alma’ y
por supuesto con Los Rockets también”, aseguró.
René les pidió que contrataran al
“Gato” Aguilar, y así comenzaron a recibir salario antes de que
saliera al aire lo que fue Radio Juvenil… “El Gato y yo recomendamos a
Román Cerpas para que se hiciera cargo del estudio de grabación,
y ahí nos nació la idea de formar ‘Poder del Alma’, porque
con la emisora podíamos promocionar a la banda”, expresó.
Quien le regaló una guitarra fue Chepito Areas en un viaje que hizo a Miami con Roberto Montalbán. La guitarra se la trajo, pero se la robaron después de una presentación en el Teatro González. Emigró a EU en 1986 y a inicios del 87 “ya estaba tocando con Héctor Silva en un lugar nicaragüense llamado La Oficina. Como a Héctor se le muere la esposa y abandona el grupo, lo repone en el teclado Germán Ruiz, quien llegaba de El Salvador después de tocar con Fiebre Amarilla. A ese grupo le añadieron a Donaldo Mantilla, ex batero del grupo BWANA, donde estuvieron por 15 años. Se retiró de la música en el año 2000. Su padre fue Guillermo Domínguez, director del conjunto musical “Champú de cariño”. Esto fue cuando “sonaban” en el país Los
Solistas del Terraza y Julio Max Blanco.
Ricardo Palma y Octavio Borge, ex integrantes de los desaparecidos Rockets en concierto del recuerdo. H.J. Barberena / end Los ex Rockets Ricardo Palma y Octavio Borge, acompañados por Llama Viva, revivieron el ambiente musical de la discoteca, de los años 70, La Tortuga Morada. Tal hazaña la llevaron a cabo con motivo de la celebración del Día del Padre. La actividad se desarrolló en Ruta Maya, con anécdotas de aquella agrupación que tuvo de planta esa discoteca. El ex bajista, después de casi 40 años de no subir a un escenario, llevó a cabo un concierto con temas musicales que Los Rockets grabaron en acetato, abriendo su presentación con el tema “Muchacha”. La presentación de Borge la hizo Augusto Gallegos, director de Llama Viva, quien recordó que su agrupación tuvo la oportunidad de tener como invitados a Ricardo Palma y al ex batero de la agrupación Armando Paladino, quien reside en Miami. El primer tema hizo a la mayoría de los presentes transportarse en el tiempo casi 40 años atrás, cuando esa misma canción, “Muchacha”, era interpretada por Borge, quien por entonces tenía muchos años menos. En la Tortuga Morada a los cuatro Rockets les pagaban un salario mensual de 2 mil 300 dólares, los que convertidos al cambio oficial de aquella época (al 7 por 1) eran 22 mil 400 córdobas (finales de los 60). Los Rockets tocaban dos días a la semana. El de la Tortuga Morada
Confirmó Borge que la primera dama del régimen derrocado el 19 de julio de 1979 nunca llegó con el dictador, sino acompañado de personas de la “crema y nata de la aristocracia” y de conocidos apellidos, como los Montealegre. Éste aún recuerda que la Hope llegaba con unas jovencitas muy bonitas a las que nadie se atrevía a enamorar. ¿Por qué nadie enamoraba a esas muchachas?, le preguntamos a Octavio. Su repuesta fue que “todo el mundo le temía al poder que tenía la Hope Portocarrero”, y para evitar cualquier cosa, tanto los integrantes de Los Rockets como los visitantes preferían ignorarlas. Este tema trajo a colación otra anécdota. En la Tortuga Morada no se pagaba la entrada, sino que para ingresar primero se tenía que comprar una tarjeta, algo así como una membresía que se renovaba con cierto tiempo, sistema que produjo gran cantidad de dinero a los propietarios de esa discoteca, la que estuvo ubicada (antes del terremoto del 72) del Cine González hacia abajo. Incluyó Borge en su repertorio dos temas de Rafael Gastón Pérez “Sinceridad” y “Romances”, canciones que hicieron bailar muy pegaditos a varias parejas con edades arriba de los 50 años de edad. Octavio también interpretó dos éxitos
en portugués, “Mañana de carnaval” y “Abrázame”, mientras
Palma, para cerrar el set especial, entonó “Tema de William”, del
guitarrista William Malespín, y “Jinetes en el cielo”.
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Los Rockets
Edgard Barberena | ebarberena@elnuevodiario.com.ni
Los Rockets originales, que aparecieron en 1964 con cuatro jóvenes cuyas edades frisaban los 20 años, podrían volverse a juntar para actuar en un concierto musical, llevando siempre como líder al guitarrista y arreglista Ricardo Palma. Lo anterior fue comentado a VARIEDADES por el ex bajista de esa agrupación,
Octavio Borge, quien, patrocinado por Bayardo Arce, llevará a cabo
esta noche en la Ruta Maya un concierto acompañado por Ricardo Palma
(otro ex Rocket) y el respaldo musical de Llama Viva.
Todo está en ensayar Sobre esa posibilidad de concentrar en Nicaragua a los Rockets originales, Borge dijo que ya en una ocasión Ricardo Palma “me preguntó una vez que si sería capaz de volver a tocar el bajo; yo le dije que sí. Todo está en volver a ensayar y así podrían entrar en acción Adán Torres, Armando Paladino, Ricardo Palma y Octavio Borge”. Los antecedentes del proyecto musical datan de hace dos años con el batero de los Rockets, Armando Paladino (residente en Miami), quien hizo una presentación musical con Ricardo Palma y Llama Viva. El único faltante es el cuarto ex Rockets Adán Torres, quien también vive en Estados Unidos. Y si Torres no pudiera venir a Nicaragua, platean dos opciones: “El Chapo” Domínguez que vive en Estados Unidos o Emilio Ortega que reside en León, ambos fueron parte de Los Rockets. Borge dijo que aún recuerda cuando con los Rockets realizaban sus presentaciones. “Íbamos a Matagalpa, Boaco, Chontales, Juigalpa, de donde nos llamaban con frecuencia. En Managua ya no se diga, pues tocábamos en La Tortuga Morada,
donde tuvimos bastante éxito, y después que terminó
La Tortuga Morada hicimos el “Happening”, que desgraciadamente terminó
con el conjunto y después cada cual tomó su camino”.
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RAFAEL GASTON PEREZ
La Asociación de Artistas de Nicaragua, lleva el nombre de Rafael Gastón Pérez, Recia figura de la canción romántica nacional, célebre compositor y músico polifacético que alcanzo popularidad en nuestro terruño y más allá de las fronteras patrias debido a la virtuosa forma de ejecutar la trompeta. Gastón Pérez, fue bautizado en su época como el
"Oreja de Burro", nombre con que cariñosamente lo llamaban sus amigos
y el mundo del espectáculo. De él se cuentan
innumerables anécdotas, unas cargadas de realidad y
Un viejo Managua ya fallecido, don Carlos Rostrán narraba la historia de "Cuando Calienta el Sol", célebre canción que según sus palabras era composición original de la inspiración de Gastón, quien la compuso en Masachapa y su nombre verdadero es "Cuando Caliente el Sol en Masachapa", y según se dice, ésta fue comprada por unos músicos mexicanos; desde luego se refiere el Sr. Rostrán: por unos pocos pesos debido al abandono económico en que siempre han vivido los artistas nacionales". Fantasía o realidad, lo que podemos asegurar es que Rafael Gastón Pérez, pertenece a esos espíritus especiales de la música. Hablar de él, es hablar de una nueva era de la canción nicaragüense que ha sido difícil de superar. La capacidad interpretativa, la calidad musical y la genial melodía de oreja de burro, a través del tiempo, se tornan más fecunda, su magistral composición, "Sinceridad", ha sido interpretada por grandes voces del mundo del canto. Lucho Gatica, Bienvenido Granada, Marco Antonio Muñiz, y todos y cada uno de los cantantes nacionales, siente la vehemente necesidad de interpretar este himno del canto romántico nacional, para poder dar paso a otras melodías. Pero además de Sinceridad, no podemos dejar de mencionar canciones como: Infiel, Yo no lo creo a Gagarín. Esta última es un canto con toque de sátira güegüense, que riposta a la afirmación rusa de haber llegado a la luna. Silencio de amor, María Adelina, Noche de Diciembre, melodía que fuera grabada por primera vez en la voz de Enrique Pirella y con el marco musical de Billos Caracas Boys de Venezuela. Son tantas las canciones que nos heredó Rafael Gastón Pérez, que muchas de ellas divagan en algún viejo baúl en espera de alguien que les haga salir, para ser orgullo del canto nacional y deleite de quienes gustan de la canción romántica. El nombre de Gastón se maneja como una marca de calidad en el mercado del cambio nacional e internacional. En México, muchos musicólogos califican a Gastón como una época del romanticismo musical latino, el que sirve de referencia para ser punto de partida en lo que a estudio de la canción latinoamericana se refiere. Hablar de la música de Gastón Pérez, es un tema interminable y cada nicaragüense de alguna u otra manera ha tenido algún encuentro con el espíritu de este músico muerto nuestro. Desde luego nuestro mayores tienen miles de anécdotas que recordar sobre este maestro nicaragüense. Ellos tuvieron el privilegio y la dicha de bailar, enamorarse, y hasta casarse por la causa de lo dulce de la música romántica interpretada por Gastón. La Vieja Managua siempre fue el escenario motivo de éste virtuoso cantor. El malecón de antaño con su Copacabana, con el Casino Olímpico, el Versalles y los Salones de Moncho Bonilla, recibían con beneplácito a Gastón, el que era asiduo amenizador de estos lugares, donde se daba citas con orquestas como: Satélites del Ritmo, Champú Musical Cariño, La Marimba Estudiantil de don Abraham Sánchez, Max Blanco y su Orquesta. Los Solistas del Terraza, Orquesta Bahía, Raúl Traña Ocampo y mucho más. Los maravillosos ojos de sus admiradores, apreciaban la magistral forma en que ejecutaba la guitarra, el bajo, la percusión y el piano, pero desde luego su maestría musical la desarrolló con la trompeta. Este metal fue la consagración de su principado melodioso. Según la biografía de este celebre músico, nació en Managua, en el barrio El Calvario, Rinconcito del Paraje de los managuas, que para este entonces servía de límite urbano a la ciudad capital. Según su partida de nacimiento, fue un 26 de febrero de 1917, que llegó al mundo. Hijo de doña Escolástica Pérez. Se cuenta de Gastón, que a los cinco años ejecutaba la marimba de arco y a tan corta edad, conformó un trío con su madre y una tía, los que amenizaban fiestas sociales en Managua, y se conocían como la "Pequeña Familia de los Managuas". La sonora trompeta de Oreja de Burro, fue silenciada por la parca, un 4 de Febrero de 1962. Fue sepultado por la concurrencia de artistas nacionales e internacionales, músicos, compositores, escritores, políticos y todo el pueblo que le admiraba. Desde su muerte, el más grande homenaje que se le ha brindado
a tan honorable músico, fue el Festival de la Canción Nicaragüense
que llevaba su nombre "RAFAEL GASTON PEREZ", promovido por el Sistema Sandinista
de Televisión, donde surgieron canciones e interpretes que representaron
a Nicaragua en el Festival OTI Internacional de la Canción, es innegable
la vehemencia con que se manejaba el nombre de Gastón en estos festivales
y desde luego la oportunidad que brindo a músicos, compositores,
arreglistas e interpretes que surgieron de éste espacio tanto en
la patria de Gastón como más allá de nuestras fronteras
patrias. La historia de Gastón nunca tendrá fin, tanto en
el pentagrama musical nicaragüense, como en el corazón de esta
nación que mantiene viva su melodía y su virtuosa figura.
El arte que practicó el amigo y destacado compositor «Rafael
Gastón Pérez» no sólo le permitió convertirse
en una joya valiosa de la música nicaragüense, sino que su
legado trascendió nuestras fronteras hasta inmortalizarlo a través
del arte del alma.
Rafael Gastón Pérez, fue un artista multifacético, pero la trompeta fue el instrumento que llegó a dominar a la perfección, también tocó de forma excelente la guitarra, bajo, percusión, xilófono y piano. Fue fundador de magníficos conjuntos y orquestas tales como «Black Cats» y «La Marimba Estudiantil» de don Abraham Sánchez. GIRAS INTERNACIONALES Entre sus giras internacionales a diferentes partes: A Costa Rica, con Julio Max Blanco, en 1948 viajó a El Salvador integrando la orquesta internacional Polillo, tocando el xilófono y cantando guarachas. Después viajó a Venezuela y se integró a la orquesta de esa país «Billos Caracas Boy,s» y grabó su primera canción titulada Noches en Diciembre que más tarde grabara el colombiano-nicaragüense César Andrade y la intérprete de generaciones Marina Cárdenas. Otros grandes intérpretes del género romántico en el ámbito internacional le interpretaron como Lucho Gatica y otros grandes del bolero, como: Felipe Pirela de Venezuela. FUNDA EL «CASINO OLIMPICO» Luego regresó a Nicaragua para fundar la orquesta que amenizaba en el «Casino Olímpico», lugar situado en el viejo malecón de Managua y punto de referencia de la bohemia de esa época de oro. Más tarde siendo poseedor de una brillante carrera artística se integró a las orquestas Copacabana y Montecarlos de Cabaret, que existieron en la vieja Managua. SU MATRIMONIO Contrajo matrimonio con Isabel González Argüello y procreó a Rafael Gastón y a Manuel Jerónimo Pérez. El 4 de febrero de 1962, murió a los 45 años de edad. Hoy, 36 años después de su muerte Rafael Gastón Pérez, es recordado por sus amigos y compañeros del arte nacional. Cuando Rafael Gastón Pérez cumplió 20 años de su sensible fallecimiento, el sistema de Televisión de Nicaragua, organizó un espectacular festival que llevaba su nombre y fue todo un éxito, porque de este Festival de la Canción Romántica Nicaragüense «Rafael Gastón Pérez» nacieron grandes talentos que hoy ocupan un lugar muy importante en nuestra farándula nacional. Por ello, una vez más decimos con toda certeza que Gastón Pérez no sólo nos dejó su música que honra la patria, sino también una huella imborrable de constancia, admiración, esfuerzo, tenacidad y constancia a las nuevas generaciones. Tal vez un día podamos anteponer los principios de la patria
y no los políticos para volver hacer de este festival un fructífero
huerto donde se cultiven los artistas del futuro, los relevos, los que
estarán comprometidos a darle gloria a Nicaragua y dar a conocer
sus bellezas a través del don divino del arte que Rafael Gastón
Pérez supo poner muy en alto.
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Hugo Hernández
Oviedo
Pensiones para dos glorias del arte Más de 40 años en actuación
Desde su infancia Hernández Oviedo fue escogido para participar en actividades culturas de la iglesia de San Felipe de León, y fue seleccionado siendo niño como “despierto” en el baile y el canto. Esto lo llevó a inscribirse en Radio Darío para el programa de Juan Dávila Blanco y su Caravana de Estrellas, en 1952. Cinco años después pasó a escenificar chistes para el naciente (en esa época) Canal 6 de televisión. Posteriormente se profesionalizó en teatro en la Escuela de Bellas Artes. El mismo Hernández Oviedo ha dicho en varias
oportunidades que en México trabajó en fotonovelas para los
hermanos Escamillas, y ya siendo actor trabajó con el comediante
Capulina y Evita Muñoz “Chachita”, mejor conocida como Hermelinda
Linda.
La Primera Muestra Nacional de Teatro será dedicada a Hugo Hernández Oviedo, un actor que por 45 años ha trabajado en la actuación en todas las ramas del medio artístico, desde tablas a la radio, televisión y hasta las fotonovelas. El homenaje que se realizará durante el acto de inauguración es promovido por el Instituto Nicaragüense de Cultura, Centro Nicaragüense de Enseñanza Pablo Antonio Cuadra y la Escuela Nacional de Teatro Pilar Aguirre. De la iglesia a Radio Darío
Posteriormente se inscribió en Radio Darío para el programa de Juan Dávila Blanco y su Caravana de Estrellas, en el cual fue seleccionado para un programa de variedades que iba de gira por diferentes poblados de León, en 1952. Cinco años después pasó a escenificar chistes para el naciente Canal 6, pero también se profesionalizó en teatro en la Escuela de Bellas Artes. Llega a las tablas y las cámaras
Cuatro años después se presentó en el Teatro Nacional Rubén Darío como maestro de ceremonias y declamando al estilo campesino “Del trópico”, de Rubén Darío. En “Por los caminos van los campesinos” asumió el personaje de Margarito López en la obra transmitida por Canal 2, en 1972. A éste le seguirían “Pensión terremoto”, “La Chinfonía Burguesa” y “El Nacatamal de Oro”, “Pinocho” y “La granja de Gruñegualdo”. En México hizo fotonovelas para los hermanos Escamillas, siendo actor y adaptador trabajó con el comediante Capulina y Evita Muñoz “Chachita”, mejor conocida como Hermelinda Linda. En cine actuó en “Milagro en el Bosque”, “Te solté la rienda”, en México, “El ángel del barrio”, “Héroes de mar”, y su voz se utiliza en “Mas es mía el alba de oro”. Este año es parte del elenco de la película “Orión”, bajo la dirección de Rafael Ruiz. “Lo mejor de esta carrera es hacer amistades, un artista debe ser amplio en vez de acumular rencor, envidias y egoísmos, lo cual se estila mucho en el medio teatral. Mi herencia artística la legué a mi nieto Larry Emerson, líder de la banda roquera Petit Ball Gris, y a mi hijo mayor Guadalupe Antonio Hernández, que trabaja en telenovelas de Miami, de quienes me siento orgulloso”. Una semana de teatro
Ésta inicia a partir de las 6 de la tarde del lunes, inaugurando
la muestra con la obra “Diálogos o fechas entrantes” y a continuación
el homenaje a Hugo Hernández Oviedo. A partir del martes habrá
dos presentaciones, una a las 10 de la mañana y luego a las 6 de
la tarde.
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