En la Calle Real
del pueblo, a una cuadra hacia el poniente de la antigua Plaza
Mayor,hoy convertida en parque,
en una humilde casa
esquinera con techo de tejas, se encuentra el diminuto, pero
valioso Museo Histórico y Antropológico de Nindirí
Les presento el
nuevo Museo y su historia...
En la sala, que
apenas tendrá cuatro por cinco metros, se aprecian las urnas y roperos
que guardan, bajo llave, las más valiosas piezas;
otras, como las
piedras de moler y los morteros están sobre una mesa, en tanto
que ídolos y ollas funerarias yacen en el suelo.
En las paredes aparecen
colgadas de clavos máscaras coloridas de madera de distintos tamaños,
cuadros con referencias históricas, fotografías remotas,
penachos de plumas y varios mosquetes del siglo XVII.
En una esquina de
la sala los ídolos parecen observar la vida desde la eternidad de
la piedra.
Unos representan
a dioses sencillos,
otros, a través
de diversos animales que están sobre sus cabezas, constituyen trilogías
de complicada adoración.
“Ese ídolo
grande representa al dios Sol, Tamagastad; este pequeño es
la divina Luna, Cipactomal; aquel es el dios del Agua, ese otro el Dios
del Fuego”.
Aquella paz ancestral
trajo a nuestra memoria lo que escribió el viajero Squier en 1848:
“¡Sosegado y primitivo Nindirí,
sede de legendarios caciques y
de barbáricas cortes!
Sosegado aún hoy día
en medio del estrépito de las ciudades
y del atropellamiento y
de la lucha de millares de seres humanos;
primitivo entre la codicia usurpadora
y la insistente penuria,
entre la redomada hipocresía\
y los rudos modales,
en esta época en que la virtud es tímida
y el vicio es procaz”.
“¡Vuela hacia ti mi recuerdo como una dulce noctívaga ensoñación.
¡Oh Nindirí! Arcadia de ensueño, pueblecito hijo de
la fantasía, pueblecito casi irreal”
Hoy esta casa de
cultura es propiedad de doña Adilia Membreño viuda de Gutiérrez,
quien amablemente describe al visitante las cualidades históricas
de los tesoros que alberga el local.
El lugar de honor
es para la fotografía de don José María Gutiérrez
Arancibia, ciudadano notable del Tenderí que fundó el museo
en 1910.
La foto está
protegida dentro de un marco ovalado de madera fina y cubierta por un cristal
cóncavo, sin embargo los años transcurrido la han vuelto
color sepia.
“Estas piedras de moler, labradas en filigrana pétrea, son las que
usaban nuestros antepasados chorotegas para moler maíz.
También descascarillaban
maíz y semillas en esos morteros que ustedes ven ahí”,
explica doña Adilia.
En el apartado de las máscaras está “El Mantudo”, con su
cara feroz y más feo que el pobre Pisio.
Hay diablitos con
diferentes estilos de cachos, máscaras para el baile del Macho Ratón
y otras que representan españoles rubios bigotudos de los que se
burlaba el Güegüense.
1 DE SEPTIEMBRE DEL 2001 / La Prensa Nindirí
celebra su cumpleaños
El Museo de Nindirí fue fundado en 1910 por el señor
José María Gutiérrez. Clarissa Altamirano -
.- Nindirí, tierra de encanto y leyenda, cumple hoy seis años
de ser elevada a la categoría de ciudad, por la Asamblea General
de la República.
Entre los méritos refiere que su origen data de 1500 antes de
Cristo, según estudios realizados por la Universidad Ave María,
antes Mobile.
EL MUSEO
Un atractivo turístico que posee esta ciudad es su museo, fundado
en 1910 por el señor José María Gutiérrez.
Está ubicado frente a la Casa de Cultura. En su interior alberga
miles de piezas precolombinas, de origen chorotega e inca, entre otras.
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| 1 DE DICIEMBRE DEL 2002
La Prensa Mario
Fulvio Espinosa
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