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MUNICIPIOS DE RIVAS 
RIVAS NICARAGUA

Colecciones www.manfut.org   CUNA DE VARIOS PRESIDENTES
Adán Cárdenas, Evaristo Carazo, Violeta Barrios y los Directores de Estado:  Blas Sáenz y Manuel Alfaro.
Bienvenidos  a Rivas,Nicaragua


Rivas San Jorge  Cárdenas  Tola  Altagracia  San Juan del Sur  Potosí 
Moyogalpa  Belen  Buenos Aires  Historia de Personajes en Rivas

HISTORIA DEL MUNICIPIO DE RIVAS

P R E S E N T A C I O N
 Como autores de esta obra, nuestra felicitación al Concejo Municipal de Rivas y al culto caballero Don Carlos Argüello Guerra, digno Alcalde Municipal de la casi tricentenaria ciudad de Rivas. Managua, Mayo de 1970.  Julián N. Guerrero C.   Lola Soriano de Guerrero

EL MUNICIPIO DE RIVAS
 
La condición topográfica de la región inmediata al Gran Lago, hizo que más tarde se diera el nombre de VALLE DE NICARAGUA, a la región de los actuales municipios de Rivas, San Jorge, Belén y Potosí por su condición plana y ausencia total de fenómenos orográficos, que aunque de poco relieve, se manifestaban en la región occidental del istmo, hoy ocupada por la totalidad del área de los municipios de San Juan del Sur y de Tola. >
HISTORIA DE LA ANTIGUA “VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS”

Antes de ocuparnos con la debida extensión, de la actual ciudad de Rivas, es de interés histórico ofrecer una sinópsis breve, de su antecedente urbano inmediato “La Villa de la Púrisima Concepción de Rivas de Nicaragua” y de la región en que se asentó el primer embrión urbano de esa misma Villa

El Valle de Nicaragua
La antigua provincia o región “del Cacique Nicaragua”, como llamaron inicialmente los conquistadores al territorio que sirvió de asiento al milenario cacicazgo de los nicaraos o nicaraguas, gobernado a la llegada de los españoles por el grande e ilustrado Cacique Nicaragua, ocupó la totalidad y un poco más del territorio actual departamental de Rivas.

Durante los dos primero siglos de la conquista, los colonizadores españoles no fundaron ningún pueblo de importancia en el Valle de Nicaragua, porque “en la Provincia de Nicaragua no se hizo pueblo, porque ella es en sí grande y está en el principio de la tierra . . .”
(Carta de Pedrarias Dávila al rey de España, en abril de 1525 --- Colección Somoza, Tomo I, página 128).


Durante esos dos siglos, conforme documentos hoy conocidos, existían en el Valle de Nicaragua los siguientes pueblos indígenas o barrios o parcialidades como les llamaban los españoles:  El pueblo de Nicaragua, residencia del Cacique Nicaragua y capital de su señorío o cacicazgo; Ochomboa, Tonalá, Zoagalpa, Popoyuapa, Nandapio, Apalota, Niratia, Zacualapa, Managua, Monagalpa y Coyuagalpa.
 

Estos pueblos eran estrictamente indígenas.  A la sombra de esos pequeños poblados indígenas o mezclándose con los nativos, se fincaron los primeros colonizadores y sus descendientes, más tarde, formando sus fincas de cultivo.  Residieron durante los primero años de labores en la ciudad de Granada y más tarde en sus propias fincas o heredades.

Los finqueros y hacendados españoles, primero y sus descendientes después, voluntariamente o perentoriados por las autoridades civiles y eclesiásticas, tenían que viajar con frecuencia a la ciudad de Granada, para cumplir con sus obligaciones de católicos.

Esta circunstancia determinó a los propietarios a solicitar en el año 1607 al Obispo de Nicaragua Fray Pedro de Villareal, la correspondiente licencia para erigir una iglesia en el Valle de Nicaragua, bajo la advocación de la “Santa Cruz”.

Alegaron ante el Obispo los peticionarios, que les resultaba muy pesado ir semanalmente o en épocas determinadas a la ciudad de Granada, para cumplir sus deberes cristianos, pues los inviernos eran rigurosos y la estación del verano, con fuertes soles, agrietaba los caminos.

Otorgada la licencia por el Obispo diocesano, fue aceptada por las autridades reales, pero sin ninguna ayuda económica de la Corona para la construcción del proyectado templo, como era costumbre que lo hicieran en tales casos.  Eso frutsró el proyecto, pues los hacendados o finqueros, no aportaron de su capital el costo de la construcción.

Entre tanto, los mulatos del Valle construyeron una pequeña ermita, dedicada a San Sebastian, en terreno inmediato a la actual plaza de la ciudad de Rivas.

Históricamente la ermita de San Sebastián constituye el primer embrión urbano de la actual ciudad de Rivas.


El 5 de Octubre de 1657, cincuenta años después de las gestiones verificadas ante le Obispo Villareal, se obtuvo de la Curia nicaragüense el nombramiento del primer cura del Valle de Nicaragua, usándose como templo la ermita de San Sebastián, en cuyo derredor se habián construido y construían las primeras casita de la futura Villa.

El nombramiento del Cura del Valle de Nicaragua, despertó nuevamente el propósito de años anteriores y se inició finalmente la construcción de un Templo Parroquial; pero este nuevo intento se frustró, como en ocasión anterior aunque por diversa causal.

Un grupo de vecinos abogaba porque el nuevo templo debía construirse dentro del perímetro urbano del antiguo pueblo de Nicaragua, poblado por nativos y antigua residencia del cacique del mismo nombre; y otros disputaban para que el templo se levantase en el mismo asiento de la ermita de San Sebastián.  La persistente pugna dió por entonces la determinación conciliadora de reparar la vieja ermita, que comenzaba a deteriorarse lamentablemente.


Sin embaro, prevaleciendo el criterio de los que querían la construcción del nuevo templo, en el pequeño poblado de la ermita, se inició muy lentamente la construcción del Templo, que despue?s de cien años, quedó concluido en 1717, muy cerca de la ermita de San Sebastián, que había logrado mantenerse en pie.

Ya para en ese entonces o sea después de dos siglos casi completos de iniciada la conquista, se había formado el primer pueblo de españoles y mulatos, etc., en el Valle de Nicaragua, a inmediaciones de la ermita antigua de San Sebastián, con nuevo y formal templo y con una población urbana de importancia en aquella época, con el nombre de Pueblo del Valle de Nicaragua, como indicación simple de su ubicación y con numerosa población residente.

Del padrón levantado en 1717, resultó que el pueblo y el Valle de Nicaragua contaban con 2,958 personas, entre españoles, mulatos, indios y esclavos, cuya anotación racial figuraba al margen de la extensa lista de vecinos, que más tarde fue enviada a la Capitanía General de Guatemala y se conserva en el Archivo General de aquella nación; de esos documentos tomaron los autores gran parte de las informaciones que aparecen en esta obra.

ERECCION DE LA VILLA
El 15 de julio de 1717 se presentaron en la ciudad de Guatemala, ante el Maestre de Campo Don Francisco Rodríguez de Rivas, Presidente en aquel entonces de la Audiencia y Capitanía General de Guatemala, los comisionados del Valle de Nicaragua, señores Don Salvador Granja y Don Marcos de las Navas, solicitando que el Pueblo del Valle de Nicaragua, fuese erigido en Villa, con todas las prerrogativas que en la época se concedía a los pueblos de ese rango político-administrativo.

Los comisionados expusieron, como fundamento de su petición, lo siguiente: la existencia de quinientas familias; una población total de casi 3 mil personas; gran comercio en constante crecimiento; agricultura desarrollada; dos iglesias; necesidad de un Cura propio y residente; buenas casas de habitación, dispuestas en forma urbanística; necesidad de recibir, el pasto espiritual con frecuencia y una administración civil inmediata, pues dependiendo el Valle de Nicaragua de la ciudad de Granada, en lo administrativo  y religioso, toda adminitración resultaba costosa y tardía.

En lo administrativo solicitaron los Comisionados: nómina completa de autoridades localse, con Alcaldes Ordinarios y de la Santa Hermandad; regidores, síndicos, alférez, etc.; señalamiento de ejidos y de propios; pastos baldíos y cuantas prerrogativas otorgaban las Leyes de Indias a los pueblos erigidos en Villa.

En cuanto al nombre de la Villa, los Comisionados sugirieron en sus memoriales, que llevara el nombre de Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora la Virgen María.  Sin embargo, ya en la ciudad de Guatemala, para halagar la vanidad del Capitán General señor Rodríguez de Rivas, cambiaron definitivamente su indicación por el de “Villa de la Pura y Limpia Concepción de Rivas de Nicaragua.”

Mediante la tramitación legal del caso, el Capitán General Señor Rodríguez de Rivas, atendió provisionalmente el pedimento y con fecha 2 de septiembre de 1718, expidió títulos de tal categoría a los Capitulares de la Villa, que se organizó en ese mismo año e inició sus actuaciones.  Sin embargo, el título formal fue librado por el Capitán General hasta el 29 de Mayo de 1720, después de tramitaciones adicionales, informes en el terreno de la nueva Villa, dictámenes, etc., con obligación de que los interesados debían obtener la aprobación real dentro de los cinco años subsiguientes.

LA JURISDICCION DE LA NUEVA VILLA

La jurisdicción de la Villa comprendió un territorio de diez y ocho leguas de Oriente a Poniente y cinco de norte a sur y hasta seis o más, que debían contarse las primeras, desde la Laguna de Granada (Gran Lago de Nicaragua) hasta La Sabanilla y las otras, desde el río Ochomogo hasta la Mar del Sur, comprendiéndose, además, en su jurisdicción la Isla de Ometepe. >

PRIMER AYUNTAMIENTO DE LA VILLA
Los primeros funcionarios de la nueva Villa, por compra al tesoro real y elección de cargos, fueron: Alcalde Ordinario, Don Juan Antonio Pérez de Novoa; Alcalde de segundo voto, Don Rodrigo Gómez de Valdivieso; Alférez Mayor, Don Salvador de Aguila y Granja; Alguacil Mayor, Don Miguel de Vargas y Ocampo; Depositario General, Don Marcos de las Navas; y Procurador y Síndico General, Don José Antonio Bonilla.  No se designaron Regidores, porque los que habían ofrecido comprar tales cargos renunciaron a sus pretenciones.

LA OLIGARQUIA RIVENSE
El gobierno local de la nueva Villa se desenvolvió durante sus primeros años, a satisfacción del vecindario y con afanes de progreso.

Desgraciadamente, la renuncia de algunos concejales y la muerte de otros, dejó solamente en funciones a Don Miguel de Vargas, Alguacil Mayor y al Depositario General Don Marco de las Navas, quienes establecieron la primera oligarquía en nuestro territorio o más bien gobierno de una sóla familia, durante casi quince años, amparados en la distancia de las autoridades de la Capitanía General, pisilanimidad del gobierno de la Provincia y los engorrosos procedimientos legales, fijados para corregir actuaciones punibles.

Los señores de Vargas y de las Navas convirtieron su administración en una verdadera dictadura, que tuvo por ley su capricho y la arbitrariedad y el más absoluto menosprecio a la propiedad, al ejercicio del comercio y las garantías ciudadanas.

Llegó a tanto el mal procedimiento de dichos concejales, que sustituían a capricho a los funcionarios y los removían cuando no acataban su voluntad.  Convirtiendo el gobierno municipal en gobierno de familia, el Alguacil Mayor de Vargas, nombró su suplente a su hermano Don Alejandro; a éste le sucedió después de tres años, su yerno Don Lorenzo de la Peña; eligió y reeligió Alcalde a su sobrino Don José Antonio Bonilla y finalmente, eligió Procurador a Don Gregorio Baldizón, yerno del Depositario General, Don Marcos de las Navas.

LA VILLA DE 1725 A 1735
No obstante la mala administración del gobierno de familia de que hemos hecho mención, la Villa progresaba en algunos sentidos, aunque sus vecinos sufrían graves privaciones.

Para el período comprendido entre las fechas o años indicados, existían cuatrocientas haciendas de cacao y veintitrés fincas de ganado, desde cincuenta hasta cien reses y  la agricultura se desarrollaba en la cantidad necesaria de producción, para el consumo del vecindario.

Por un error de los hacendados, habían escogido la zona marítima para la ganadería, en vez de la costera del Gran Lago, como la mejor.  Esto dió origen a que ganados de raza no se aclimataran, con perjuicio del empeño por mejorar las calidades.

La carne solamente la comían los propietarios de las fincas y sus operarios.  En la población de la Villa se desconocía casi por completo y la que se conseguía era a muy alto precio; y cuando los oligarcas Navas y Vargas intervinieron para remediar el mal, fue únicamente en su propio aprovechamiento y en el de sus familiares y paniagudos, mediante el pago de precios especialmente señalados para favorecerlos.
 

PRIMEROS PARROCOS DE SU IGLESIA
Fue le primer Cura Párroco de la ermita de San Sebastián y de la Villa, el Presbítero Don Francisco del Valle y Valdez, nombrado por el Obispo Fray Dionisio de Villavicencio.  Tomó posesión del curato el 16 de diciembre de 17631; y tres años después, el 12 de julio de 1734, fue nombrado Cura auxiliar, el Presbítero Don Juan Ruiz de Ocaña, a propuesta del Capitán General Don Pedro de Rivera Villalón, aceptada y confirmada por el mismo Obispo Villavicencio.

LA VILLA EN 1743

En el informe rendido en 1743 a la Capitanía General de Guatemala, por el Ingeniero Militar Español Don Luis Díez Navarro, sobre su visita a todas las provincias del reino, al referirse a la Villa de Nicaragua, expresa lo siguiente:

“A distancia de doce leguas de la ciudad de Granada y al sur de élla está la Villa de Nicaragua, que es españoles, mestizos y mulatos.  Su trato es de cacao, que lo hay en muchas haciendas.  Unido a dicha Villa está, hacia el norte de élla, el Pueblo de Nicaragua, que es pequeño y de indios.  Su comercio es también de cacao, cocos, junco y palmas, de los que hacen sillas, baúles, papeleras, esteras y sombreros”.

LA VILLA EN 1752
Debemos al gran Obispo y cronista español Fray Pedro Agustín Morel de Santa Cruz, la más completa descripción de la Villa de Rivas, en el año 1752, es decir, hace un poco más de dos siglos, con informaciones sobre su jurisdicción, sus pueblos vecinos, gobiernos, etc.

De su acuciosa “Relación de su Visita Pastoral” por todos los pueblos de su obispado, tomamos las siguientes informaciones.

Planta Urbana
La Villa de Rivas estaba asentada sobre un terreno elevado, aunque desigual.  Su altura le proporcionaban aires frescos y un “cielo despejado y hermoso”.  Está a media legua del Lago, pero sus moradores “desprecian su agua por gruesa y gustan más de la de pozos, que es delgada constantemente.  El clima es saludable y templado, especialmente por las noches y las mañanas.

Tenía la Villa un poco más de cien casas y muchas en estado de construcción.  Las casas de paja eran cincuenta y las restantes de embarro y adobe.  Las calles “poco perfectas y menos derechas”.  Las viviendas ocupaban un espacio de diez y seis manzanas.

Entre sus edificios se contaban: la Iglesia Parroquial, techo de tejas y tres naves; poco capaz para su crecido vecindario.  Tenía siete altares y una torre provisional, montada sobre cuatro horcones.  Administraban la feligresía dos Curas Párrocos.

La antigua ermita de San Sebastián, tenía frontispicio de cal y canto; tres naves angostas; paredes de adobe y techo de tejas de barro.  Era más pequeña que la parroquia.

Completaban la atención religiosa de la Villa y su comprensión administrativa: un Vicario Foráneo o departamental, como se dice hoy, con jurisdicción en el Valle de Nicaragua y en la Isla de Ometepe; cinco sacerdotes, un Colector y dos seminaristas.

Casa Cabildo
Era un edificio grande, de adobes; artesón de maderas cuadradas y techo de tejas, con portales elegantes que embellecían la Plaza Mayor, pues ocupaba completa una de las alas de la palza.

Gobierno Político y Militar
Además de los Alcaldes, Regidores, Alguaciles, etc., del Ayuntamiento de la Villa y empleados del orden civil, existía para el gobierno militar: un Comandante, un Sargento Mayor y nueve Compañías; siete de a ie y dos de montados, con un Comisario General.  Cada Compañía se componía de cien hombres, sin contar con su cuadro de Oficiales y Jefes.

La dotación militar de la Villa, como anota el mismo Obispo, “no corresponde al corto vecindario de la Villa, aun tomando en cuenta los pueblos y barrios de su jurisdicción.

LOS PUEBLOS DE LA VILLA
Existían, afirma el Obispo Morel de Santa Cruz, doce pueblos o parcialidades, designados conlos siguientes nombres: Río de Enmedio, o Aposonga; San Esteban, Popoyuapa, Potosí, Apompuá, El Obraje, Buena Vista, San Antonio, Nagualapa, Chiata, Los Cerros y San Juan de Tola.

San Antonio, Nagualapa y Chiata, formaban realmente un sólo pueblo, con dieciocho casas de tejas y cuarenta y cinco de paja.  Otro tanto ocurría con San Esteban y Popoyuapa, formando un núcleo de población de veintiseis casas de teja y ciento cuarenta y nueve de paja.

Potosí y Apompuá, contaban con veintiocho casa de tejas y cuarenta de paja.  Los Cerros, tenían catorce casas de tejas y ciento diez de paja.

El Obraje y Buena Vista, contaban con dieciocho casas de teja y cuarenta y cinco de paja.

San Juan de Tola, ocupaba una espaciosa llanura, regada por el río de Brito.  Era el poblado más bello de todo el Valle, por su situación.  Tenía veintiocho familias y otras tantas casas de paja.

Carecía de Iglesia, pero había diez capillas o ermitas, en otro número igual de haciendas, construidas por sus propietarios para cumplir cómodamente con sus obligaciones cristianas, en días festivos.  A los servicios religiosos de estas ermitas eran “admitidos los comarcanos”, evitándoles los inconvenientes del viaje a Rivas.

Antes de proseguir con las informaciones del Obispo Morel de Santa Cruz, es importante indicar: que llama mucho la atención que en la enumeración de pueblos de la Villa de Rivas, no haga mención ni referencia alguna al Pueblo de Nicaragua, que nueve años antes había visitado y conocido el Ingeniero Díez Navarro, señalando su gran importancia industrial y su comercio en cacao.

No podemos, desde luego, afirmar si ya para el año 1752, había desaparecido totalmente el pueblo donde residió el Cacique Nicaragua, pero sí es posible que haya venido muy a menos en el año de la visita del Obispo Morel de Santa Cruz y que ya para en ese año, como indicio de su subsiguiente desaparición como poblado de importancia, haya perdido hasta el derecho de una mención, pues el Ingeniero Díez Navarro expresa que “era pequeño y de indios”.
 

EJIDOS MUNICIPALES
Conforme información que se nos proporcionó en la Secretaría del Concejo Municipal de la ciudad de Rivas, el municipio carece de tierra ejidales.

Tal información nos llamó mucho la atención, pues entendíamos que la Villa de la Purísima Concepción de Rivas de Nicaragua, de cuya historia completa nos ocupamos en el capítulo siguiente, conservaba los que le fueron otorgados desde su erección política en Villa.

Documentos existentes en los Archivos de la Nación, en la República de Guatemala, comprueban que le fueron concedidas cuatro leguas en cuadro como jurisdicción, con sus ejidos correspondientes, “sin afectar los derechos de los indios del pueblo de Nicaragua y de los vecinos del lugar”.

En esos mismos archivos guatemaltecos, existen documentos en que consta que cincuenta años después, en 1778, se mandaron componer o remedir las tierras ejidales del Municipio de Rivas, habiendo iniciado sus operaciones el Medidor el 18 de agosto de 1778.

De los documentos en cuestión se deduce que los ejidos de la Villa de Rivas, comprendieron una extensión apreciable de tierras aledañas al asiento de la recien erigida Villa.
 
 

HACIENDAS
En la jurisdicción municipal se encuentran varias haciendas, siendo las más importantes:  San Alejandro de la firma Alejandro Urcuyo y  Compañía; Las Lajas y San Felipe, de Don Manuel Centeno Miralda; El Vergel, del Doctor Julio C. Páez; La Calabria y Los Pochotes, de Don Eugenio Morice; y San Esteban de la Sucesión de Don Fernando Delgadillo Cole.

Todas estas haciendas son de ganado, aunque algunas tienen extensiones dedicadas al cultivo de la caña de azúcar y pequeñas siembras de cereales.
 

FINCAS
Existen en la compresión rural del municipio, aproximadamente treinta fincas de ganadería; treinta y dos de caña de azúcar, de las cuales la mayoría tiene trapiches; y en el ramo agrícola menor o de siembras, treinta y cinco fincas.

COMERCIO
La ciudad de Rivas, como eje del comercio departamental, es a la vez la principal y única plaza comercial del municipio.  Al tratar de la ciudad de Rivas, nos ocupamos extensamente de este aspecto de su vida económica y de la de su municipio.

VIAS DE COMUNICACION
La ciudad de Rivas constituye una central activa de las comunicaciones del municipio.

Magníficas carreteras de invierno y verano comuncan la ciudad de Rivas, con todas sus comarcas y en especial con los poblados semi-urbanos de La Virgen, Popoyuapa, El Rosario y La Puebla.  La comunicación con el poblado de La Virgen es pavimentado, sobre la arteria internacional de la Carretera Panamericana del Sur.

Las carreteras de penetración hacia las haciendas y fincas de la jurisdicción municipal, son abundantes y de permanten servicio.  Puede decirse y afirmarse qaue no existe un recodo de la comprensión municipal que no tenga su arteria vial de contacto con la ciudad de Rivas, cabeza del municipio y del departamento.

De la ciudad de Rivas salen carreteras macadanizadas hacia los pueblos vecinos de Tola, Belén, Potosí, San Jorge, Buenos Aires y San Juan del Sur, siendo pavimentada la distancia que separa el poblado de La Virgen, de la ciudad y puerto de San Juan del Sur.

AGRICULTURA
El municipio de Rivas es esencialmente ganadero y agrícola.  Como zona ganadera ocupa el primer lugar en el departemento y con preminencia en la República.

La calidad y número de sus haciendas de ganado y fincas de agricultura en general, constituyen positiva riqueza municipal y departamental.

En materia ganadera, su producción es selecta, abundante y de gran valor comercial.  En producción agrícola, produce abundante maíz, frijoles, caña de azúcar, etc.  El cultivo de frutas, famoso en la República, tiene innumerables variedades y de un sabor exquisito, como son sus mangos, nísperos, jocotes, etc., etc.
 

POBLACION DE LA VILLA Y SU JURISDICCION
Incluyendo a los pobladores de la Villa, el total de habitantes de su comprensión jurisdiccional, era de ochocientas familias, con un total de confesión y comunión (dice el obispo cronista) de 4,534 vecinos, sin incluir los niños y “numerosos forasteros que arriban continuamente para el ejercicio del comercio”.

AGRICULTURA DE LA VILLA
Las fiestas, afirma Morel de Santa Cruz, eran fértiles y propias para todos los cultivos de América y Europa.  Producían abundante y preciado añil, vainilla y cereales.  Sus principales cultivos e industrias estaban representados por la ganadería, la caña de azúcar, el cacao, cales y sal marina de comer.

Había cinco trapiches de gran producción y numerosos trapiches de producción mínima o media; veintiun haciendas de ganado mayor y trescientas diez de cacao; dos plantas productoras de cal y numerosas salinas en la costa del mar.  Habían sembrados y en plena producción: un millón trescientos cincuenta mil cuatrocientos cincuenta árboles de cacao.  (1,350,450 árboles).

El diezmo annual sobre la producción ascendía a 6,000 medios, con valor de seis reales plata cada uno, lo que le daba a la Villa el primer lugar en todo el Obispado de Nicaragua, en aquella época.

RELIGIOSIDAD DEL VECINDARIO
Refiere en su relato de su Visita Pastoral el Obispo Morel de Santa Cruz, que estuvo veintidos días en la Villa de Rivas, que la Procesión de Penitencia, final de sus labores pastorales, alcanzó ocho cuadras completas de gente, con una asistencia calculada en tres mil personas, yendo algunos vecinos, en señal de penitencia, “cargando cruces en las espaldas y dándose otros, azotes en el cuerpo”.

EXPEDICION DEL TITULO DEFINITIVO DE VILLA
Como en otro lugar expusimos, la Villa de la Pura y Limpia Concepción de Rivas de Nicaragua, inició su vida política con ese título, desde el 2 de septiembre de 1718, en que le  fue expedido con carácter de provisional y con el que se le extendió el 29 de mayo de 1720, por la Capitanía General, manteniendo igual carácter jurídico, pues quedaba sujeto a la aprobación del rey de España, para los cinco años subsiguientes.

Enviado el expediente al Concejo de Indias de España, el expediente sufrió daños durante el viaje marítimo.  Esto obligó a reponerlo y a prorrogar por cinco años más, el término para la aprobación real definitiva del Título.

EL REY MANTIENE EL “STATUS DE VILLA” SIN OTORGARLE EL TITULO
Repuestas las diligencias, llegaron al conocimiento del Concejo de Indias, cuyo organismo manifestó su conformidad con la extensión del título, en demanda presentada al monarca español; pero el rey, en Cédula expedida el 16 de septiembre de 1727, aprobó en principio que la Villa continuara gozando de tal prerrogativa, ordenando al mismo tiempo seguier algunas investigaciones sobre la cuestión religiosa, para que fuesen oídos los Curas de Granada y los propios peticionarios, sobre la cuestión jurisdiccional de la Parroquia, a fin de proveer con su resultado la extensión del título definitivo.

RIVAS PIDE SE LE ELEVE A “CIUDAD” EN VEZ DE VILLA
Cincuenta y dos años después de lo antes narrado, aun no se había logrado que la Corte de Madrid aprobara definitivamente la expedición del título de Villa.

Esta circunstancia y el incremento de toda índole alcanzado por la Villa de Rivas, determinó que sus vecinos solicitaran que de una sóla vez, se les confiriese el título de CIUDAD, que juzgaban merecerlo ampliamente.

El 28 de agosto de 1779, el apoderado de los rivenses en Madrid, Don Narciso Francisco Blásquez, presentó a nombre del Concejo, Justicia y Regimiento de la Villa de Rivas, un nuevo pedimento para que se le otorgara definitivamente el título de Ciudad.

SE OTORGA, POR FIN EL TITULO DE VILLA
Cuatro años más tarde y por insistentes gestiones en la Corte de Madrid, con fecha 5 de Febrero de 1783, la Cámara del Concejo de Indias pidió al rey, con su consulta favorable, que se concediese el título solicitado, con calidad de definitivo, a la Villa de Rivas.

Por fin, en Cédula Real expedida por el Rey Carlos III, en San Ildefonso, el 19 de septiembre de 1783, confirió definitivamente a Rivas, el título de VILLA, bajo el nombre júridico de “VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS DE NICARAGUA”; pero le negó el título de Ciudad, por carecer la petición de cambio de un título por otro, de las formalidades ordenadas por las leyes y reglamentos.

Del texto de la Cédula Real de confirmación y extensión definitiva del Título de Villa, se desprende que se redujo el número de funcionarios de su Cabildo, Justicia, etc., que provisionalmente había elegido durante más de sesenta años.

“… he resuelto, expresa la Cédula Real, aprobar todo lo actuado en cumplimiento de la citada mi real cédula, la de diez y seis de septiembre de 1727 y confirmar, como por la presente confirmo, el privilegio de VILLA, con la denominación de la PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS DE NICARAGUA, que en veintinueve de mayo de mil setecientos veintiseis, confiriío Don Francisco Rodríguez de Rivas, al Valle de Nicaragua, con la jurisdicción de cuatro leguas en cuadro, que con arreglo a lo dispuesto por las leyes, le están asignadas y demarcadas, pero con la expresa calidad de que por ahora no se haya de componer el Ayuntamiento de élla, de más individuos que dos Alcaldes Ordinarios, dos de la Hermandad, elegidos anualmente unos y otros por el Cabildo y éste, de un Alférez Real, un Alguacil Mayor y dos Regidores sencillos (excluyendo al Depositario General, que he resuelto generalmente se extinga en todas las villas y ciudades donde le hubiere); los cuatro oficios, igualmente que el Escribano de Número y Ayuntamiento, deberán correr bajo la base de vendibles, como lo han sido hasta ahora, acudiendo los compradores a obtener mi Real confirmación, pues el Síndico Procurador y el Mayordomo de Propios, no componen ni deben componer número, por ser peculiar del Concejo y Ayuntamiento su nominación; y por lo que respecta al Título de Ciudad y demás que pretende, además de que el poder conferido por ésta, no se refiere a esta solicitud, no vienen instruidas y formalizadas como corresponde, debiendo oírse a cuántos tengan motivo de contradecirlas, he resuelto asimismo que la nombrada Villa acuda a proponer e instruir categóricamente su instancia, ante el Presidente de la Real Audiencia de Guatemala …”
 
 


ESCUDO DE RIVAS
El escudo del municipio de Rivas es el escudo de armas de 1717 cuando el Valle de Nicaragua es elevado al rango de Villa, cambiando el nombre por Purísima Concepción de Rivas. Es un escudo colonial.
SIMBOLOS
1. Una corona imperial de la Purísima Concepción, por el nuevo nombre de Purísima Concepción de Rivas de Nicaragua.

2. Un par de estrellas de seis puntas a ambos lados de la corona.

3. Paisaje geográfico: los dos volcanes de la isla de Ometepe y las ondulaciones representan las aguas ddl,lago Cocibolca.

El  itsmo Rivas, mayor anchura 67.5 Kms.menor 17.6 Kms.
en el Pacifico es paso obligado para entrar y salir del país por la frontera sur
Rivas está ubicada a 111 kilómetros de Managua, en el extremo sur de Nicaragua y tiene una población de 44,634 habitantes.  Rivas goza de una estratégica y envidiable ubicación  geográfica, a sólo cinco kilómetros del Gran Lago Cocibolca y doce de las costas  del Océano Pacífico.
Disfrute una tarde refrescante en el Parque Central de Rivas,   bandadas de ruidosos chocoyos, regresando a sus nidos en edificios y templos historicos, es impresionante los miles de chocoyitos verdes,  amarillos , rojos y naranjas vivos.   Visite la centenaria iglesia parroquial  de San Pedro, considerada la cuarta más importante del país.  La iglesia San Francisco, terminada de construir en 1778 y que sirvió de  primer convento a los Frayles Franciscanos.

EL ESCUDO DE LA VILLA DE RIVAS
Aún cuando no se ha encontrado ningún documento comprobatorio de la figura y forma que tuvo el escudo de la Villa de Rivas, ni con que documento de autorización lo usó, es lo cierto que la Villa usó y tuvo escudo.

Tal vez más tarde se encuentren tales documentos, para determinar la exactitud de su figura y en que año y que autoridad le concedió su uso.

Lo único cierto e indubitado es que el escudo que usaba la Villa de Rivas, lo describe en su pedimento de fallo al rey, el Procurador en Madrid Don Narciso Francisco Blásquez, quien al respecto dice:

“Dispensarla también de la gracia de que el Escudo de Armas de que usa, compuesto de dos volcanes que se descubren junto al pueblo, y corona imperial de la Purísima Concepción, se adorne con uno de los blasones de vuestras Armas Reales, subrogando en lugar del nombre de Rivas, el apellido o distintivo de su Real Casa, que por bien tuviese…”

Por lo tanto, mientras no aparezcan documentos probatorios en contrario, el Escudo de Armas de la Villa de Rivas y que usó por largos años, debió ser el que describe su apoderado ante la Corte de Madrid, Señor Blazquez, en 1779, máxime que en la Cédula Real definitiva de la erección de la Villa, no se consideró su pedimento de reforma del escudo ni se negó por el rey la continuación del uso del antiguo.

LA VILLA DE RIVAS DURANTE EL SIGLO PASADO
La Villa de Rivas inició su vida política en siglo pasado o siglo XIX, con su célebre levantamiento libertario de los días 23 y 24 de diciembre de 1811 deponiendo al Alcalde Don Agustín Gutiérrez y Lizaurzábal y demás funcionarios coloniales, quienes fueron repuestos inmediatamente con criollos del vecindario.

Los vecinos de la Villa de Rivas y, especialmente, los de San Jorge llevaron la iniciativa, secundándolos al amanecer del día 24 los pueblos de Belén, Potosí y comarcas aledañas, hasta completarse un número de aproximadamente cinco mil rebeldes al dominio de España.

El Vicario departamental y Parróco de la Villa, Presbítero Don Rafael de la Fuente, requerido por el pueblo, se puso al frente del movimiento y juramentó a los nuevos funcionarios, electos por el pueblo enardecido, a nombre del rey español.

La muchedumbre, por medio de diputados de su escogencia, presentó al Padre de la Fuente y autoridades criollas electas, un pliego conteniendo peticiones terminantes para la abolición de restricciones comerciales y reducción de impuestos y contribuciones, que fueron aceptadas de plano por el Vicario y la Asamblea Popular.

No contentos los patriotas con la deposición de las autoridades españolas, organizaron una Junta Gobernativa, eligiendo como Presidente al Padre de la Fuente; como Vocales, a los señores Presbítero Isidro Padilla, Don Agustín Gutiérrez, Don Benito Lizaurzábal y Don Manuel Marenco; y como Secretarios, al Presbítero Don Nicolás Silva y a Don Manuel Muñoz.

Durante dos días se efectuaron en las calles de la Villa, manifestaciones populares, finalizando el movimiento libertario con unTedeum cantado en el Templo Parroquial.

La llegada de las tropas españolistas de Cartago, solicitadas por el Obispo Gobernador Don Nicolás García Jérez, que entraron a la Villa a mediados de abril del año siguiente de 1812, puso término a la rebelión patriótica rivense; pero su éxito y los movimientos de la misma índole, verificados en San Salvador, León Masaya y Granada, prepararon el desarrollo del proceso de independencia de Centroamérica, que culminó en Guatemala el 15 de septiembre de 1821, con la proclamación de nuestra independencia del reino español.

EL TITULO DE CIUDAD
Aún cuando la Villa de Rivas no había logrado un desarrollo urbano suficiente, en los años subsiguientes a la independencia, su patriotismo demostrado en 1811 y su riqueza agrícola e industrial, determinaron a la Asamblea Legislativa del Estado de Nicaragua, a emitir en la ciudad de León, el decreto de 20 de mayo de 1835, que en su parte resolutiva expresaba:  “La Villa de Nicaragua es declarada CIUDAD, con su propio y antiguo nombre de RIVAS”.
 

PROGRESO URBANO
Muy lento pero progresivo fue el adelanto urbanístico de la población de Rivas, desde la visita de Morel de Santa Cruz en 1752 a la época de su erección en ciudad, pues de dieciseis manzanas que tenía en aquel entonces, apenas ofrecía una población de treinta, al medio siglo pasado, con calles irregulares y de presistente mal trazado.

El pequeño rectángulo de seiscientas varas de Oriente a Poniente por quinientas de Norte a Sur, estaba estrechado o comprimido por la hacienda llamada de “Mongalo” por el Oriente; por la de Don Indalecio Maliaño por Occidente, llamada “Guadalupe” y por la hacienda “Santa Ursula” por el Norte.  Posibilidad de extenderse el perímetro no existía síno por el rumbo Sur.

Las construcciones eran generalmente de horcones, con paredes de caña brava y embarro.  Algunas era de adobes y de vieja estructura y muy pocas las de construcción firme, sólida y resistente.

En cuanto a edificios públicos solamente subsistían, muy deteriorados algunos, el templo, la Casa Cural, el Cuartel de las Armas y las ermitas de que nos habla el relato del Obispo Morel de Santa Cruz.

COSTUMBRES
La gente de los barrios o caseríos vecinos a la población y aún de élla, acudían a buena mañana o sea con el claro del amanecer, al Mercado y Rastro para hacer compras de carnes y provisiones, regresando a sus respectivos domicilios.  El mercado era particular y provisional, hasta la construcción del primero que tuvo la ciudad y del que adelante hablamos.

Había en la ciudad tres estancos o cantinas de expendio de licores.  El principal, visitado por gentes de pro y del pueblo, estaba situado en el barrio de Punta Caliente, frente a la antigua casa que fue de Don Nemesio Martínez.

Frente a los estancos o cantinas se efectuaban todos los sábados por las tardes y hasta las diez de la noche, hora de ronda, bailes populare de sueltos, con marimba, guitarra y carraca.

Las canciones y músicas de moda eran el Zopilote, La Federacha y el Tallito de Ajonjolí.  Era frecuente el canto con la música, y como moda de forasteros el de las “bombas”.

La clase social se reunía para tertulias de distracción, en determinadas casas y en domingos señalados.  Tomaban refrescos y bailaban alegremente, sin faltar desde luego el consabido ejercicio de la tijera contra el prójimo.

Las damas y señoritas de la sociedad vestían túnicas de mangas largas; y la clase media y obrera, de camisa y guipil, con golillas vistosas y de extravagante colorido y la enagua o saya.

DIVISION CANTONAL EN 1858
El primero de Noviembre de 1858, con preocupaciones de urbanismo, el Municipio dividió su jurisdicción local y rural en doce Cantones bajo los nombres de: Cantón Oriental Urbano; Cantón Occidental Urbano; Las Piedras; La Puebla; Veracruz; Cerros; Los Horcones; El Rosario; Popoyuapa; San Isidro; Tortuga y Las Salinas de Nagualapa.

En sesión municipal de 1o. de marzo de 1862, se dieron nombres a las principales calles de la ciudad, designándoseles con los de: Los Leoneses; Chaflán Grande; Santa Ursula; Calle Chiquita y Pancha Sarrias.

El flagelo del polvo durante la estación del verano y la época de fuertes vientos, determinaron a los munícipes de 1866, a solicitar de Don Enrique Gottel, la elaboración de un Plan de riego de las vias públicas urbanas, que no se logró llevar a la práctica.


EL TOLONDRON
Contiguo a la casa de Don Pilar Cubero y en el patio del costado norte de la casa comercial de Don Francisco Tórrez, se levantaba el histórico como antiguo TOLONDRON, formado por una prominencia o loma de cascajo, en plena Calle Real.

El Tolondrón fue lugar de gran prestancia histórica.  Le sirvió al General Bosque de parapeto o muro de defensa a sus tropas, durante la Batalla del 29 de Junio de 1855 contra los filibusteros de Walker, que habían ocupado la casa de Don Máximo Espinosa, frente al mismo Tolondrón.

Fue, precisamente, del Tolondrón de donde salió con la tea encendida en la mano, el héroe inmortal Emmanuel Mongalo, para realizar la “quema” del llamado Mesón de Espinosa, que provocó la derrota de los mercenarios norteamericanos.

En el predio del Mesón de Espinoza construyó más tarde una casa Don Indalecio Maliaño, que habitó después su hijo el Doctor Donoso Maliaño y sirvió posteriormente para mercadito, conocido en los anales de la localidad como el Mercado Viejo.

El Tolondrón desapareció en el año 1858, cuando el Alcalde Don Indalecio Maliaño, mandó abrir la calla que se conoció popularmente como Calle del Tolondrón.

EL PROTOCOLO MUNICIPAL
Antes de exponer el desenvolvimiento urbano de la ciudad y los empeños progresistas de sus munícipes, en aquella época, referimos como nota simpática del pasado político de Rivas, el Protocolo que regía los actos oficiales de sus autoridades locales.

El juramento prestado por los munícipes, al entrar en el ejercicio de sus funciones, era realizado ante una imágen del Cristo Crucificado, puestos de rodilla y con una mano en un ejemplar impreso de los Evangelios y la autoridad que tomaba el juramento, concluía con esta significativa como nobilísima profesión de democracia:  “. . . y si vuestro comportamiento fuere contrario a la ley, Os haga responsible el pueblo, vuestro comitente”.

En el artículo 5o. del Reglamento de la Corporación Municipal, conforme mandato expresado en el Acta de 25 de junio de 1860, se ordena a los miembros de la Comuna:  “Los individuos que componen este Honorable Cuerpo, asistirán a sus sesiones ordinarias o extraordinarias de frac, leva o saco y a las de Tabla, en traje de ceremonia”.



LA DESPOBLACION DE RIVAS
Durante la segunda mitad del siglo pasado o siglo XIX la ciudad de Rivas y el departamento en general, sufrieron fuerte despoblación, por dos causas muy diferentes.

La primera por la excesiva mortalidad infantil y aun de persona mayores, en cada salidad o cese de la estación lluviosa, provocada por el paludismo.

La segunda causa la originó la emigración casi masiva de sus habitantes hacia Costa Rica, huyendo de las frecuentes como criminales guerras fraticidas, provocadas por las ambiciones de poder y burlas a la libertad del sufragio.  Esta emigración fue la primera consecuencia de nuestras luchas, que culminó con la irreparable pérdida de la región del Guanacaste, históricamente y por ejercicio de dominio, propiedad de Nicaragua.

Y la fuga de los rivenses no era por cobardía, como lo exponemos en el párrafo siguiente, síno por la dura como infame tarea de sacrificar vidas de hermanos, para satisfacer la perversidad de los políticos, en insaciable sed de mando y de riquezas.

LOS PACIFICOS RIVENSES



Los rivenses, héroes legítimos de la nacionalidad y con su máximo representativo el poeta y Profesor Emmanuel Mongalo, ofrendaron su sangre cuando la patria reclamaban su martirio para la defensa de su libertad y territorio; y valientes, cayeron por centenares en las jornadas de 1855 y 1856, para que sus descendientes y familiares recordaran la rendición del bucanero Walker, el 1o. de mayo de 1857.

En cambio, esos mismos rivenses y no es deshonra recordar el apodo de patas de pluma que se les aplicaba, huín de nuestras luchas partidarias y fraticidas.

Los ríos Gil González y Ochomogo, fueron testigos de que compañias enteras de voluntarios con sondaleza al brazo, anochecían en las riberas de esos ríos, pero el sol de las mañanas iluminaba su fuga hacia Costa Rica, por los senderos de La Cuesta y Peñas Blancas, para no disparar un tiro contra el hermano nicaragüense.

EL COMERCIO RIVENSE
La ciudad de Rivas tuvo durante casi todo el siglo pasado, un comercio representado por pequeñas tiendas, que expedían productos extranjeros, llevados de Granada, de donde llegaban a las clases pudientes y de relieve social “las modas y las novedades”.

La agricultura mantuvo siempre un ritmo de enrequecimiento general y de comodidad popular.

La vida era barata y la distribución de la tierra prolija.  Las costumbres se mantenían con tintes coloniales, pues patrones  y mozos y sirvientes, hacían la imprescindible siesta del medio día, aunque como es natural, con enormes diferencias en comodidad.

Los plátanos constituían para todos por igual, el pan de ronda y los aguacates y la carne; el arroz y los frijoles, logrados por trueque de las clases pobres, completaban una alimentación suficiente.  Las frutas eran postre popular.  Tres cabezas de plátanos valían cinco centavos y otro tanto en metálico, veinticinco rajas de leña de madero negro.



LOS PROFESIONALES DE RIVAS
Correspondió al Presbítero Bachiller, de nacionalidad cuban, Don Tranquilino Núñez Herrera, ser el primer inteligente en medicina que llegó a la ciudad, en el último decenio de la primera mitad del siglo XIX.



Ya en la segunda mitad de ese siglo, Rivas contaba con los siguientes varones de ciencias y artes:  el Escribano o Notario Don Rafael Pasos, el abogado Doctor Crisanto Sacasa, el Médico Doctor Felipe Sacasa, los farmacéuticos Cayetano Pizzi y E. Flint, el Agrimensor Don Carlos Arana, el pintor José de Jesús Velásquez, de la escuela guatemalteca de la época y el músico Don Ramón Aranda, que hacía prodigios con su clarinete.

Años más tarde llegaron a Rivas el Licenciado Don José María Hurtado, el Licenciado Don Francisco Padilla, oriundo de León y el más tarde ex-Presidente de Nicaragua Doctor Adán Cárdenas, insigne Médico rivense graduado en Italia.


Por esa misma época habían establecido boticas los señores Flint, Pizzi, Sacasa y J.L. Colle.

Durante la década de 1860 a 1870, los funcionarios municipales rivenses dieron muestras de inquietudes administrativas de progreso.
 
 
 

Se acordó en ese período, entre otras obras por iniciar, la instalación de “cualquier servicio de alumbrado público” y se mando levantar un Censo General de la ciudad y del municipio “con datos agropecuarios el último”, confiando esta misión a Don José Góngora.

Por esa misma época, el actual Parque Central que era tan sólo una plaza abierta, se mandó engramar, mediante contrato que al efecto se celebró con Don José de Jesús Alfaro.


Con objeto de rehabilitar la Vía del Tránsito, entre La Virgen y San Juan del Sur, se celebró un contrato en 1865, con Don Evaristo Carazo, para reestablecer la comunicación por medio de coches a tracción de sangre.

VIDA CULTURAL DE RIVAS
Fundó la primera Escuela Particular que existió en la ciudad, Doña Catarina Navarro de Mongalo, esposa de Don Bruno Mongalo, auxiliado por su hijo Bruno, en la década comprendida entre 1830 y 1840.

Cooperaron en la fundación y mantenimiento posterior de la Escuela, diferentes personas, de aquella época, recordándose entre ellas a la ilustre dama rivense Do{a Inés Ruiz de Santos, Doña Teodora Elizondo, Doña Dolores Aranda y Doña Carmen Guerra.

Familia de merecimientos ciudadanos los Mongalos, debe recordarse que Don Bruno Mongalo Navarro fue el padre del gran héroe Emmanuel Mongalo y Rubio cuya biografía hemos publicado los autores en la obra “Historia de Nicaragua”, actualmente en uso en las escuelas del país.


LA PRIMERA ESCUELA MUNICIPAL
En el mes de enero de 1860 la Municipalidad estableció la primera Escuela Municipal, con un sólo Maestro; pero el aumento de los niños educandos obligó al municipio en 1862 a votar la cantidad de veinte pesos para pagar otro profesor en vista de los muchos niños y su posible aumento.

En Acta de 4 de febrero de 1861 el Municipio acordó presenciar en cuerpo los exámenes de su Escuela, bajo la administración municipal de Don Jorge Solano.

Y, en labor de estímulo para el estudiantado, crea la Municipalidad la “Banda de Aplicación”, para alumnos distinguidos, con una significativa inscripción en que se leía.  “La Municipalidad de Rivas, premia a la Juventud Aplicada”.

Ya para el año 1863, la Municipalidad ha creado y mantenido Escuelas Municipales en El Rosario, Veracruz, Las Piedras, Los Cerros y Popoyuapa, cuyos exámenes presencian Delegados, quienes a la vez, las visitan trimestralmente para conocer su funcionamiento y adelantos.

EL COLEGIO DE RIVAS
Por acuerdo gubernativo de 20 de julio de 1871, durante el gobierno de Don Vicente Cuadra, fueron aprobados los Estatutos del “COLEGIO DE RIVAS”, para estudios de primaria y secundaria, cuyo fundador fue el ilustre patricio Doctor y General Máximo Jérez.  En el mes de agosto abrió formalmente su primer curso escolar.

Fue le Colegio de Rivas, el primer “Colegio Superior” existente en Nicaragua, pues fue fundado muy antes que lo fuera el “Colegio de Granada”.
 
 
 

Ocupó la notable Casa de Estudios, primeramente, al fundarse, la parte oriental de la casa de Don Federico Ruiz.  Servía de Salón de Actos la pieza que tenía piso de mármol blanco.  Esta casa la ocupa hoy el Dentista Doctor Morice, frente a la casa de Don Melico Torrez Hurtado.

Después se instaló en la casa que construyó la Dirección Departamental de Estudios, com a cien varas al occidente de su asiento anterior, al mismo lado y en la Calle de San Francisco.

Por estos datos entendemos que la Placa de Bronce, que conmemora la fundación del “Colegio de Rivas” y su primitivo asiento docente, no corresponde ni al año ni al lugar en que se fijó o sea en el edificio de la actual Escuela “Engracia Chavez”, que fue realmente la segunda casa que ocupó el colegio en 1876.

En las aulas de Primaria se enseñaban:  Lectura, Escritura, Gramática, Aritmética, Religión, Geografía, Gimnasia, Francés e Inglés; y en Secundaria:  Algebra, Matemáticas, Geometría Plana y del Espacio, Historia, Geografía, etc.

Tuvo el “Colegio de Rivas” un profesorado selecto, bajo la dirección hábil, prudente y lebérrima del Dr. Jérez, hasta el extremo de permitir que los Padres Jesuitas impartieran sus enseñanzas de religión a sus alumnos y favorecer dentro del plantel y con su alumnado, medios culturales para allegar fondos para la construcción del Hospital.

En el “Colegio de Rivas”, en cuya fundación puso en evidencia la ciudad entera, su buena voluntad y afanes de cultura, estudiaron jóvenes de Rivas, Managua, Masaya y Granada; y atraídos por su fama, llegaron alumnos de Costa Rica, como los Viales; Vargas y Belmonte; los Dávila de Honduras y muchos más.

En el “Colegio de Rivas” se suprimieron los castigos infamantes y crueles, en boga en la época y se crearon los “Cuadros de Honor” y los certámenes públicos de sus más brillantes alumnos.

Labor importantísima y de trascendental repercusión futura para el departamento, fue la formación de Maestros de Educación Primaria.  De sus aulas salieron con su título de Maestros:  Francisco Hernández, Cupertino Gutiérrez, Ulpiano Fonseca, Hernán Arburola, Indalecio Bonilla y José Manuel Valdez.

Un año después de su fundación, el 3 de abril de 1872 se aprobaron a favor del “Colegio de Rivas”, los Reglamentos para impartir la Cátedra de Derecho Civil, en adición a las asignaturas impartidas, abriendo el camino hacia la fundación de la Media Universidad que tuvo Rivas en el siglo pasado.

LA MEDIA UNIVERSIDAD MERIDIONAL
El 21 de agosto de 1872 fueron aprobados los Estatutos y Reglamentos de la Media Universidad Meridional, fundada por el Doctor Alejo Mayorga, en cuyas aulas se impartieron las asignaturas de:  Anatomía, Fisiología, e Higiene, Patología y Terapéutica, elaborados el diez y seis del mismo mes de agosto por el fundador.

LA BANDA MUSICAL DEL PADRE GAMERO
Entre los años de 1875 y 1876, el Padre Jesuita Luis Gamero, de quien nos ocupamos en párrafos posteriores, músico y compositor, organizó y formó la Primera Banda Musical de la ciudad.  El Padre Gamero, al igual que años más tarde lo hiciera el Padre Misionero José Nieborowshy, en la ciudad de Boaco, fue Maestro, director y compositor de su propio conjunto musical.

Del producto de sus labores, la Banda del Padre Gamero, se reservaba una tercera parte para sus subsistencia, una para el culto católico y otra para la fábrica del Hospital de Rivas.
EL COLEGIO “LAS MERCEDES”
El 15 de julio de 1891 fueron aprobados los Estatutos del Colegio de Señoritas “Las Mercedes”, de cuyo funcionamiento no logramos ningún otro dato.

LA ESCUELA DE DOÑA JULIANITA
Dignos de grata recordación en las páginas de la docencia nacional, son los ilustres y ya fallecidos Maestros Don Leonidas Fletes y su esposa Doña Julianita Alvarez de Fletes.  Por este motivo y completando la historia cultural de Rivas en el siglo pasado, hacemos mención de la Escuela de Primeras Letras que fundó en la ciudad Doña Julianita, en virtud de autorización gubernativa de 21 de junio de 1904 y cuya escuela con carácter privado había fundado años antes.

EL CASINO DE RIVAS
Este centro social de gran prestigio en el país y para la ciudad de Rivas, fue fundado a finales del año 1894.

Sus Estatutos fueron aprobados en acuerdo gubernativo de 9 de diciembre de aquel año y se inauguró solemnemente el 31 de diciembre del mismo.

Rivas puede justamente enorgullecerse de haber constituido con León, Granada, Masaya y Managua, las cinco ciudades de la República que tuvieron periódicos impresos en el siglo pasado.

Rivas, durante la segunda mitad del siglo XIX, tuvo tres periódicos: “El Porvenir de Nicaragua”, fundado, dirigido y administrado por Don Enrique H. Gottel en 1865; “El Telégrafo”, dirigido por el General Isidro Urtecho, Don Irineo Delgadillo y Don Francisco Padilla, de gran interés político; y “El Termometro”, fundado en 1878 por el ilustre hombre público e historiador nicaragüense Don José Dolores Gámez.  Fue en este periódico donde se publicaron, por primera vez, versos de nuestro inmortal poeta Rubén Darío, constituidos por su poema “Una Lágrima”, verdadero canto elegáico consagrado a la muerte del padre de su amigo Don Victorino Argüello.

El Señor Gottel dejó su imprenta al ciudadano leonés Don Salvador Cerda y el Señor Gámez se fincó en Managua desde el año 1893, cesando la publicación de los periódicos mencionados, así como el “Telegrafo”.

EL TEMPLO PARROQUIAL
Durante la primera década de la segunda mitad del siglo pasado, se inició la construcción del actual como monumental templo parroquial de Rivas.  Fue muy lento el proceso de su terminación, pues para el año 1863 aun permanecía inconcluso, según consta del Acta municipal del 23 de enero de ese año, en que el Párroco y Vicario de Rivas Don Gregorio Jiménez, solicita a la Municipalidad le pida al Obispo de Nicaragua un sacerdote auxiliar para “dedicarse por entero a su terminación”, indicando como el mejor candidato, al Presbítero Don José Asunción Martínez, quien terminó definitivamente su construcción.

La estructura, de imitación de la Catedral de León , que se inició por el Padre Jiménez con la construcción de las torres y su estupenda cúpula, retardaron muy justamente su terminación, pero no fueron vanos los propósitos del gran sacerdote Padre Jiménez, pues Rivas puede hoy enorgullecerse de poseer el tercer gran templo católico de Nicaragua, de estilo eminentemente español.
 
 
 
 
 
 

LOS TEMPLOS DESAPARECIDOS
Tres templos católicos muy antiguos desaparecieron totalmente, en el curso del siglo pasado o XIX.  Son estos los de San Sebastián, La Encarnación y la Ermita de Guadalupe.

El templo de San Sebastián, vinculado intimamente al desarrollo de la ciudad, como base que fe de su asiento, según quedó expuesto en capítulo anterior, estuvo erigido muy cerca del más tarde llamado MESON DE GUERRA, una cuadra al sur de la actual Casa del Obrero de Rivas y casi frente a dicho Mesón.

Las ruinas de San Sebastián fueron demolidas con barrenas de pólvora en el año de 1871.  Bajó el lugar que ocupó el Altar Mayor se encontró el tesoro sagrado del templo, consistente en monedas de la época y alhajas de oro y piedras preciosas, que se acostumbraba antiguamente depositar bajo el Altar Mayor de los templos en construcción.

Se afirma que este desaparecido e histórico templo estuvo construido, precisamente, frente a la casa de Don Francisco Sacasa.  De sus ruinas salió con mechón encendido el héroe Juan Santamaría, en la batalla  del 11 de abril de 1856, para incendiar el Mesón de Guerra, cuartel de los filibusteros de Walker, que después ocupó la casa del General Isidro Urtecho, donde se levanta un moderno edificio que ostenta una placa conmemorativa de aquella histórica jornada del patriotismo centroamericano y visitan y fotografían turistas centroamericanos y americanos.

De la desaparecida Ermita de La Encarnación solamente se recogen confusas y contradictorias versiones sobre su asiento, en tanto que la Ermita de Guadalupe, ocupó la entrada del antiguo y desaparecido cementerio de Rivas, a inmediaciones del río de La Pesa, llamado más tarde río del Rastro, y hoy conocido con el nombre de río de Oro.

SERVICIO SOCIAL EN RIVAS
La ley de 15 de abril de 1859, ordenó la creación de Juntas de Caridad en los departamentos.  La de Rivas fue integrada en ese mismo año, por el Alcalde Don Tranquilino Cantón y el Regidor Don Víctor Zamora.

La Junta no logró la fundación del hospital alguno.  Su obra de legítimo esfuerzo y muy pobre servicio, fue la que más tarde fue llamada “CASA DE LA CARIDAD”, edificada en la salida antigua hacia San Juan del Sur, cincuenta varas al sur de llamada Plaza de San Pedro, ocupada posteriormente por la Alameda del cementerio.

Fue una casona antigua, con dos camas forradas con tiras de cuero o baqueta y sin otro mueble doméstico.  Sirvió por largos años para proporcionar albergue a desvalidos, que en élla sin otro consuelo morían en santa paz.

El Hospital.  El arribo de los jesuitas expulsados de Guatemala en 1871, por el General Justo Rufino Barrios, a playas nicaragüenses, hizo llegar a Rivas a los Padres Luis Gamero, Felipe M. Gardella, Ignacio Taboada y otros dos padres de apellidos Chrispoli y Posada.

Los ilustres sacerdotes no se dedicaron a fundar como ocurre ahora, Colegios que constituyen legítimas fuentes de enriquecimiento congragacional, al favor de la instrucción, síno a difundir el evangelio cristiano y a fundar obras de progreso y protección para los desvalidos y desheredados de la fortuna.

El Padre Gamero convocó una Asamblea Popular, a la que asistieron los miembros en funciones de la Junta de Caridad, el Prefecto del Departamento, munícipes, damas y caballeros de todas las clases sociales, para exponerle el proyecto de la fundación de un Hospital.

La idea fue acogida con entusiasmo y desintersada cooperación y el proyecto se convirtió muy pronto en realidad.

Se escogió para la construcción del Hospital, la esquina suroeste de la manzana del antiguo Convento de San Francisco.  Uno de los padres jesuitas elaboró los planos y con paredes de adobe y techo de tejas de barro se logró su pronta ejecución y un año después de iniciados los trabajos, la obra quedó concluida.

Entre los arbitrios para allegar fondos para la obra social, el Padre Gamero y Doctor Máximo Jérez, Director del Colegio de Rivas, se pusieron en entero acuerdo y se organizaron certámenes públicos o kermeses intelectuales, como las llamó acertadamente el Doctor Manuel Pasos Arana, cuyo estudio histórico sobre la ciudad de Rivas nos sirve de base para las informaciones que en gran parte damos en este capítulo.

Los certámenes públicos se efectuaban entre los mejores alumnos del “Colegio de Rivas” y los vencedores recibían coronas de flores naturales y una bolsa de dinero, proporcionado por los padres de familia y personas entusiastas de la ciudad, que iba directamente a manos del Padre Gamero para impulsar los trabajos de su grande obra.

El antiguo Hospital, modernizado, con magnífica Capilla y adelantos científicos y con esmerada atención, continúa prestando sus servicios sociales a la ciudad y departamento de Rivas.

Lo atienden las Hermanas Josefinas y nuestras visita al plantel nos dejó satisfactoria impresión por su comodidad y aseo abosolutos.

LA ACTUAL CIUDAD DE RIVAS

Hemos comprobado documentalmente en capítulos anteriores, que la actual ciudad de Rivas y su primer embrión urbano, contigo a la desaparecida ermita de San Sebastián, no constituyeron ni fueron nunca la antigua y aborigen ciudad de Nicaraocalli, como afirman nuestros reputados historiadores Ayón y Gámez y otros, ni fue tampoco antecedente urbano de la población que llevo el nombre de Pueblo de Nicaragua, considerado como sucesor de la primitiva ciudad capital del reino nicaragua o nicarao.

Hacemos esta aclaración en forma precisa para que no se continúe manteniendo un error histórico que recientemente han repetido los ilustrados autores de un magnífico texto de Geografía de Nicaragua, de gran volumen, como aun se sigue repitiendo el error inveterado de llamar Nicarao, al cacique del istmo de Rivas, a la que su nombre era NICARAGUA y que después, con él fue conocida y llamada nuestra nación por los conquistadores.

En este capítulo nos ocupamos de la historia y detalles sobre la actual  ciudad de Rivas, desde comienzos del presente siglo hasta nuestros días, en sus aspectos urbano, político, cultural, comercial, industrial, etc.

SITUACION Y CLIMA
La moderna y atractiva ciudad de Rivas ocupa actualmente una superficie terrestre plana, con leves declinaciones hacia el rumbo sur y el de oriente.

Está situada a sesenta y dos metros de elvación sobre el nivel del mar; a cinco kilómetros de la costa Sur – Occidental del Gran Lago de Nicaragua y a 12 de la costa del Océano Pacífico, ubicándose casi en el centro del largo que ofrece el istmo de Rivas, en dirección de Norte a Sur.

Por razón de su poca altura sobre el nivel del mar, su clima es generalmente ardiente, durante la época del “verano nicaragüense” y agradable en la época de lluvias; suavizadas ambas estaciones por los vientos del este y las brisas refrescantes nocturnas del Gran Lago.

Como promedio, la temperatura annual de la ciudad oscila entre los veinticinco y treinta y seis grados de calor, pero durante la mayor parte del año goza de la temperatura menor.

POBLACION Y VIVIENDAS
La población urbana, con sus barrios aledaños, ha crecido notablemente durante los últimos cuatro años, contando actualmente con doce mil trescientos habitantes (12,300 hab.), para el año anterior de 1969.

Las viviendas o habitaciones familiares de su población urbana alcanza la cantidad de un mil ochocientas, lo que le da un promedio de seis habitantes por vivienda u hogar familiar.

EL ACTUAL CONCEJO MUNICIPAL
Con toda franqueza y sin ánimo de exagerar apreciaciones, los munícipes de Rivas constituyen, en muchos aspectos, verdaderas excepciones en su categoría de funcionarios de su Comunidad; y como caballeros cultos y capacitados de su medio social, son auténticos valores de la ciudadanía rivense, departamental y local.

El actual Concejo Municipal de Rivas, cuyos cargos obtuvo por elección popular, está integrado por los caballeros Don Carlos Argüello Guerra, ganadero del departamento, propulsor del progreso de la ciudad y  del municipio y hombre de entusiasmo para cuanto se relaciona con la cultura y progreso de la ciudad de Rivas.  El Señor Argüello Guerra desempeña las funciones de Alcalde Municipal desde hace tres años, con el reconocimiento y aplauso de la ciudadanía.

Actúan como miembros del Concejo Municipal, el Ingeniero Don Agustín Lacayo Vanegas, joven, caballeroso y culto profesional, quien goza de gran estima en el departamento; y completando la nómina de concejales y con categoría de Representante del Partido de Minoría, fígura el líder conservador, acaudalado hacendado rivense y ex-congresal de larga actuación en la cosa pública y política del país, el exquisito amigo y culto caballero Don Manuel Antonio Selva.

Pocas ciudades del país pueden ofrecer en el régimen de sus destinos políticos y progresistas, una nómina de más alta categoría ciudadana como ocurre con los Concejales del Municipio de Rivas.

Todos estos antecedentes personales del Concejo Municipal de Rivas, justifican la obra de progreso que ha podido lograr, con la cooperación y entusiasmo de sus compañeros, el Señor Alcalde Don Carlos Argüello Guerra, a cuyo impulso, gestiones y entusiasmo, Rivas, ha mejorado notablemente durante su administración local, no obstante la depresión económica que ha abatido al país y a la mayoría de sus departamentos, desde hace varios años.

PERIMETRO URBANO
El área del centro urbano de la ciudad de Rivas abarca un rectángulo de catorce cuadras de largo por seis de ancho; pero la ciudad se extiende en forma continua en diferentes como populosos barrios, entre los que se enumeran como principales los de: La Puebla, Obrero, Somoza, Mongalo y San Martín.

PAVIMENTACION Y ADOQUINADO DE CALLES
La parte céntrica de la ciudad se encuentra casi pavimentada en su totalidad, con su extensión de cincuenta cuadras.  De éstas corresponden veinte a la Calle del Ejército y a la Avenida que conduce al cementerio de la población.

La “Calle del Ejército” que conduce del centro de la ciudad a la Carretera Interamericana, ha sido adoquinada; y  tanto esta obra como la pavimentación al Cementerio son obra de la actual administración, en cooperación con el Ministerio de Fomento de la República.

La actual administración municipal, bajo la progresista dirección y entusiasmo del Alcalde Don Carlos Argüello Guerra, ha modernizado pavimentado y adoquinado un total que sobrepasa los mil seiscientos metros cuadrados, ofreciendo a los viajeros el aspecto elegante de una ciudad moderna y atractiva.

Esperando el adoquinado, el Alcalde Señor Argüello Guerra, ha realizado el encunetado de otras calles y avenidas, con un total de mil quinientos metros lineales.

Para el mantenimiento de las vías públicas, un patrol trabaja constantemente en la reparación de éllas, sin los frecuentes inconvenientes de baches y aboyaduras en el pavimento o adoquinado.

LIMPIEZA PUBLICA
Rivas ofrece a los turistas el aspecto absoluto de una ciudad limpia y bien presentada.  Para obtener tal prestancia, la Municipalidad mantiene en servicio permanente un camión GMC de ocho toneladas y de bolquete, adquirido por el Alcalde Argüello Guerra durante su administración local.

DESAGUES URBANOS
En años anteriores fueron frecuentes en Rivas las inundaciones de algunas secciones urbanas, en ocasión de fuertes lluvias y crecientes extraordinarias del Río de Oro.  Este problema fue resuelto bajo la actual administración municipal, manteniendo el funcionamiento correcto de los desagües, en una extensión de siete mil metros de longitud, para cuyo mayor eficacia se construyó un puente sobre el río de Oro, conocido con el nombre de “Chepe Cuadra”; de concreto, de cinco metros de ancho por ocho de largo; y tres puentes de desagües en la parte Norte de la ciudad, en las boca calles que covergen a la Carretera San Jorge, frente a los predios de la Escuela de Santo Domingo.

No obstante el costo de esta clase de labores, la Municipalidad realiza actualmente, dos veces al año, la limpieza completa de los desagües de las aguas pluviales que cruzan sectores urbanos.  El río de Oro es drenado también dos veces por año y extraordinariamente, después de fuertes lluvias durante la estación de invierno.

EDIFICIOS NOTABLES Y EL HOSPITAL INFANTIL
En los últimos treinta años, la ciudad de Rivas presenta a sus visitantes el aspecto de una progresista y hermosa ciudad.  Más de cincuenta edificios de estructura moderna, de cemento armado y elegante arquitectura se han construido durante ese período; y recientemente se construye un bello edificio para “HOSPITAL DEL NIÑO”, de dos pisos y que llevará el nombre de “DOCTOR FRANCISCO URCUYO MALIAÑOS”, en merecido homenaje al ilustre hombre público rivense Dr. Francisco Urcuyo Maliaño, actual Vice-Presidente de la República y Ministro de Salubridad.

En la construcción de este HOSPITAL INFANTIL, como se le llama también, coopera eficazmente la Municipalidad que preside el Señor Argüello Guerra, con cemento, ladrillos y arena.

Entre los edificios antiguos, constituyen permanente ornato de la ciudad, la suntuosa y bella Iglesia Parroquial, considerada muy justamente como la tercera en importancia, de la República, por su admirable estructura de estilo colonial; el Palacio Municipal; la Iglesia de San Francisco, con más de ciento cincuenta años de existencia; el Hospital; el Casino de Rivas; y muchos otros de significación urbana elegante e histórica.

SERVICIOS PUBLICOS
La ciudad de Rivas cuenta con todos los servicios propios de una ciudad moderna.  Tiene magnífico servicio eléctrico, propiedad de la Empresa Nacional de Luz y Fuerza; y el agua potable, que pertenece a la municipalidad, como rica empresa de su propio dominio.

Cuenta Rivas con Cuerpo de Bomberos y de la Cruz Roja.  Hay dos mercados: uno, propiedad del municipio y otro particular, propiedad de Doña Guillermina Quintanilla de Chamorro.

En el nuevo Mercado Municipal se han realizado por la administración del Alcalde Argüello Guerra, vitales reparaciones de albañileria y carpintería; y en previsión de incendios, se efectuó un cambio total en las redes del servicio público.

Para la asistencia social de enfermos, cuenta la ciudad con magnífico y modernizado hospital, con eficiente servicio médico, de enfermería, equipos operatorios y la esmerada atención y administración de religiosas bethlemitas.  Tambien existe una bien montada Unidad Sanitaria, dependencia directa del Ministerio de Salubridad.

Existe un Rastro Público higiénicamente acondicionado; y para su mejor eficiencia y salubridad de los productos procesados, el actual municipio hizo construir dos sumideros y se han cubierto convenientemente los que sirven para almacenamiento de materias desechadas.

PARQUE CENTRAL
Rivas tiene un bello y arborizado Parque Central, conocido con el nombre de “PARQUE CENTRAL” en honor del ex-Presidente rivense Don Evaristo Carazo.  Fue construido durante la administración local de Don Maximiliano Cerda, habiendo efectuado el plano el Ingeniero Don Francisco Durán.

El parque ocupa la manzana que está al costado occidental del Templo Parroquial.  Tiene un precioso kiosko, cuya obra inició el recordado patricio rivense Don Constantino Urcuyo y concluyó el Alcalde Lotario Gómez, a quien se debe también la construcción de la elegante Fuente de Agua, con extraoridinaria y curiosa decoración.

Ofrece el “Parque Carazo” varios monumentos destacándose el busto y columna en mármol de carrara del ex-Presidente Don Evaristo Carazo; y con motivo del Primer Centenario del Nacimiento de nuestro inmortal poeta y escritor Rubén Darío, celebrado en enero de 1967, se erigió por el Alcalde Don Víctor Manuel Chamorro, una elegante columna conmemorativa, con un Medallón del Panida, obsequiado a la ciudad por admiradores darianos de la República suramericana del Brasil.

LUGARES DE RECREACION Y PASEO
La ciudad de Rivas cuenta con encantadores y bellos lugares de recreo y para baño y natación, como son los balnearios enclavados en el área de su municipio y conocidos con los nombres de La Virgen y Los Pochotes, asi como las pintorescas aldeas o pueblos de La Virgen, El Rosario, y Popoyuapa, sin perjuicio de sus haciendas aledañas, con edificios modernos elegantes y arborizaciones pintorescas, en muchas de las que aún se yerguen majestuosas y encantadoras las alamedas de sus afamados mangos y ricos frutales y caña de azúcar.

Atractivo especial de los turistas son las alamedas de mangos de las entradas de la ciudad y de sus salidas a comarcas y valles; y merece recordarse que más de un poeta del siglo pasado, enamorado de los paisajes aledaños a Rivas, cantó con entusiasmo las lunas brillantes bajo la frondosa penetración de luz, a través de su ramajes admirables y románticos.
 

HOTELES Y RESTAURANTES
Para comodidad de turistas y visitantes, tiene la población dos buenos hoteles:  “El Centroamericano” y “El Central”, con apartamentos cómodos, cuartos higiénicos y con servicios privados, así como excelente alimentación y moralidad indiscutidas.

Hay también dos buenas pensiones y algunas casas de huéspedes, donde el viajero recibe atención esmerada por bajos precios.

ESTABLECIMIENTOS COMERCIALES
Existen en la ciudad de Rivas diez establecimientos comerciales de primera categoría, con presentación elegante y amplio surtido de mercaderías y artículos de lujo, como “La Principal” de Don Manuel Torres y Compañía, que construye actualmente y en parte céntrica, un moderno y amplio edificio de cemento armado; “La Sin Rival” de Don José María Rodríguez; la tienda de Don Ronald J. Castillo; la de Don Aarón Quant y otras.

Los establecimientos comerciales de los señores Castillo y Rodríguez, tienen secciones de bien surtidas librerías.

Existen varios establecimientos de ferretería; y más de cuarenta negocios de misceláneas.  Estableciemientos de comestibles y pulperías, pasan de un centenar.

En el ramo industrial existen dos plantas pasteurizadoras de leche y una fábrica de hielo, asi como planteles de fabricación de artículos de cuero curtido, cerámicas y arte decorativo, lográndose en ese último género, verdaderas creaciones de belleza y arte.

AMBIENTE SOCIAL
Rivas tiene desde muy antiguo, justa fama y renombre por la distinción de su ambiente social, en las diversas capas sociales.  Sus pobladores gozan de reputada y exquisita educación y cultura.  Como centros sociales, la ciudad cuenta con el “Casino de Rivas” o Club Social; la “Casa del Maestro” y la “Casa del Obrero”.

CASA BANCARIAS
Tanto el Banco Nacional de Nicaragua, el Banco de América y el Banco Nicaragüense tienen sucursales en la ciudad de Rivas, en mérito al movimiento comercial, agrícola e industrial de la región urbana, municipal y departamental.

El Banco Nicaragüense, cuyo movimiento bancario supera a las otras instituciones establecidas en Rivas, tiene un bello y amplio edificio de cemento armado, frente al Parque Central.  Inició sus operaciones hace diez años, con cinco empleados y hoy tiene la categoría de Sucursal, a cuyo frente se haya un caballero de alta cultura y distinción, como lo es el joven economista Don Luis Pineda Muñoz.

Es digno de señalar que el Banco Nicaragüense, Sucursal de Rivas, ha iniciado con rotundo éxito una verdadera campaña popular para el ahorro, como el mejor medio de protección para la familia.

TEMPLOS RELIGIOSOS
Rivas cuenta con su imponente Iglesia Parroquial católica y con los templos de San Francisco, joya arquitectónica de la época colonial y de resistencia absoluta pues resistió victoriosamente la conmoción del Terremoto del año 1844 de que hablamos en otro lugar.

Existen también el templo de San Antonio y bien dotadas Capillas en el “Asilo Rosendo López” y en la Universidad Agrícola, llamada antes “Escuela de Agricultura”.  La religión evangélica protestante tiene un hermoso templo en la ciudad y varias capillas en la jurisdicción municipal.
 

RIVAS EN LA CULTURA
De hace veinticinco años a la época actual, la ciudad de Rivas se ha convertido en Ciudad de Estudios, por los numerosos centros educativos que posée y algunos con renombre internacional como la actual “Escuela Internacional de Agricultura”.

Instituto Nacional “Rosendo López”.  Ocupa actualmente su propio edificio, construido durante la administración presidencial del Doctor René Schick.  Ocupa una extensión amplísima para deportes y tres bloques extensos para las aulas.  Es sin ninguna duda, uno de los mejores edificios de la ciudad y un centro de gran prestigio en la dolencia, por la disciplina y competencia de su profesorado.

La Escuela de Agrigultura.  Inició este centro sus labores docentes en el año 1951, en la finca que para ese efecto donó la familia Maliaño de Rivas, al obispado de Granada.  Fue en sus comienzos una Facultad de Veterinaria, bajo la supervisión de la Universidad Católica Centroamericana; pero hoy es una institución oficial, como dependencia del Ministerio de Agricultura y Ganadería de la República.

Regentan el centro reverendos padres dominicos, de diferentes nacionalidades, logrando la extensión de 479 títulos académicos, en las ramas de Peritos Agrónomos, Peritos en Veterinaria y en Agrimensura, durante las diez y seis promociones que ha realizado hasta el pasado año de 1969.  Actualmente se construye su propio y moderno edificio que vendrá a constituir una obra monumental de progreso urbano.

El Colegio Santo Domingo de Gúzman.  En moderno y elegante edificio propio, funciona este centro educacional fundado por Fray Domingo del Pilar Hernández.  Toda la estructura del edificio sigue la técnica pedagógica para comodidad de los educandos y eficiencia de la actuación del magisterio.

Otros Colegios.  Existen también en Rivas el colegio de “Nuestra Señora de Fátima”, regentado por monjas dominicas; el “Colegio San Martín”, con programas de ciclo básico; y el Colegio de “El Nazareno” fundado por pastores evangélicos.

Escuelas Públicas Nacionales.  Más que escuelas, son verdaderos colegios, los centros educacionales del estado, como “El Sagrado Corazón de Jesús; el el “Engracia Chávez”; y los que llevan los nombres de “General José María Moncada”, “General Anastasio Somoza Debayle; “Eloy Canales”; “Leonidas Fletes”, “Reginalda Mejicano”; y numerosas escuelas de primeras letras.

HOMBRES ILUSTRES DE RIVAS
Rivas se enorgullece muy justamente de ser cuna de patricios de nuestra nacionalidad, de nuestra nacionalidad, de héroes y talentos de gran merecimiento cultural y reconocimiento nacionales.  En Rivas nacieron:  Don Blas Antonio Sáenz y Don José J. Alfaro, que ejercieron interinamente la Jefatura del entonces Estado de Nicaragua; Licenciado Don Laureano Pineda, figura prócer e integérrima, que ocupó el honroso cargo de Jefe de Estado de Nicaragua; el Héroe Nacional Emmanuel Mongalo y Rubio, Maestro, escritor, poeta y figura inmortal de la batalla del 29 de junio de 1855 librada en la ciudad de Rivas contra los filibusteros de Walker.

Rivenses fueron también, los expresidentes de Nicaragua Don Evaristo Carazo y el Doctor Adán Cárdenas, éste último, además, uno de los grandes médicos del país, graduado en Italia; Don Venancio López, que fue Jefe Interino del Estado en Guatemala; Don José Dolores Gámez, historiador, político, polemista y militar valeroso; el General Isidro Urtecho, militar y escritor y Don Irineo Delgadillo, probo ex-Ministro de Hacienda de la República.

Rivenses fueron, además, Don Juan J. Ruiz, ex-Ministro de varias carteras, en diferentes Gabinetes Oficiales; el Doctor Daniel Velázquez, eminente médico y ex-senador de la República; Don Denis Najarro, ex-senador de la República; el Doctor Ponciano Muñoz Pineda, de abolengo patricio, gran médico e investigador científico; y la estupenda figura del Ingeniero Don José Andrés Urtecho, atildado escritor y político, egresado de la Academia Militar de West Point, de los Estados Unidos de América.

Y como pérdidas recientes, rivenses fueron los ilustres caballeros Don Clodomiro Urcuyo, ex-Ministro de Educación Pública y Don Constantino Urcuyo, ex-Diputado al Congreso Nacional; ambos de grato recuerdo , hombres de trabajo y empresas; probos, íntegros en su credo político y amantes de su ciudad natal y de su patria, como lo fuera también el ex-Senador Don Fernando Delgadillo Cole, Congresista por varios períodos constitucionales.

ESCRITORES Y POETAS
Rivenses de méritos intelectuales han sido los novelistas Julio Jérez Castro, Guadalupe Briceño y Paulino Reina, fallecido el último, trágicamente, en México; Gilberto Barrios y Gabriel Urcuyo, autores de una Antología Poética Rivense; Pablo R. Jiménez, autor de varias obras filosóficas y literarias de gran mérito y ex-Senador de la República; Julio Linares, José Cruz Muñoz, David Bayardo Herrera, Francisco Obando Somarriba y José del Carmen Muñoz U.; y en los campos del periodismo y del magisterio: Luis F. Lacayo, Manuel y Pedro Rafael Pasos, Eloy Canales y muchos otros de difícil enumeración.

Y finalmente, rivenses fueron y son todavía algunos, verdaderos exponentes del saber nacional, como el Dr. Manuel Pasos Arana, Salvador Castrillo, Francisco Torrez Fuentes, Rafael Urtecho Sáenz, Alejandro Martínez Talavera, el poeta y escritor Alberto Guerra Trigueros; y la destacada personalidad del eminente médico, poeta y escritor, Doctor Francisco Urcuyo Maliaños, actual Vice-Presidente de la República y Ministro de Salubridad, educado en México y con aplaudida carrera diplomática.

NOTABLES DAMAS RIVENSES
Y en justicia, es necesario mantener vivas en el recuerdo de las actuales y futuras generaciones, a ilustres damas rivenses, como Doña María Asunción Hurtado de Cárdenas, esposa del ex-Presidente Doctor Adán Cárdenas; Doña María Barrios de Guardia, esposa del ex-Presidente de Costa Rica, Don Tomás Guardia; Engracia Chávez, insigne educadora de múltiples generaciones y Susana y Rosario López Carazo, fundadoras legítimas del “Asilo Rosendo López”.

Por la índole y breve extensión de esta obra, narramos sucintamente 4 de las graves tragedias que tuvieron por teatro el asiento urbano de la ciudad de Rivas, durante sus doscientos cincuenta años de existencia.

La primera ocasionada por la acción violenta de la naturaleza; y tres por la ación bélica de los partidos políticos e históricos de la Nación, en su funesta e incontrolable ambición de ejercer el poder público, culminando la última con la derrota de los filibusteros de Walker con una página muy dolorosa pero de fraternal reconsideración de la conducta de los bandos en lucha, con la cooperación de tropas centroamericanas en 1857, después de la guerra fraticida iniciada con un desembarco revolucionario y partidista en el puerto de El Realejo, el 5 de mayo de 1854.

EL TERREMOTO DE 1844
Un violento terremoto, ocurrido el 29 de abril de 1844, espantoso y terrible por sus consecuencias en víctimas humanas y daños materiales, sacudió con furia el asiento urbano de la ciudad de Rivas, con movimiento de trepidación y oscilación.

La destrucción de la ciudad fue casi completa.  Templos, edificios públicos y de particulares se derrumbaron estrepitosamente, resistiendo la fuerza brutal del sismo, solamente el templo de San Francisco y las casas de Don Bruno Mongalo, la de Don Francisco Guerra y la del Presbítero Don Pedro Avendaño.

El número de muertos subió a más de quince personas y el de heridos a más de un centenar, pues la tragedia revistió carácteres de excepcional trascendencia, por haberse desarrollado el sismo en horas del medio día, cuando por costumbre inveterada y tradicional, los vecinos se habían entregado, confiados y tranquilos, a sus siesta ordinaria y de cada día, tanto más profunda cuanto el terremoto tuvo ocurrencia a la hora más rigurosa del mes de abril.

LA BATALLA DEL 29 DE JUNIO DE 1855
La guerra fraticida entre legitimistas y democráticos había cumplido en el mes de junio del año 1855, su primer aniversario de desastrosa y criminal carnicería y destrucción del país, sin que la victoria favoreciera a ninguno de los dos partidos en contienda.

El partido Democrático, en intento de una victoria decisiva sobre sus adversarios Legitimistas, hizo llegar al país una falange de soldados mercenarios, procedentes de los Estados Unidos de América, al mando del bucanero William Walker, desembarcando en el puerto de El Realejo, el 13 de junio de 1855.

“. . . Walker dejó la Falange en Chinandega – afirma el historiador masayés Licenciado Jerónimo Pérez y habiendo pasado a León, tuvo una entrevista con el Presidente Provisorio (el democrático Don Francisco Castellón) y con el General Muñoz, cuyo resultado fue un disgusto entre el primero y el General Muñoz, por cuanto éste se opuso abiertamente a que los americanos tomasen parte en la cuestión de Nicaragua.  Walker pretendió un pasaporte para regresar, o servir al Gobierno Provisorio, pero de ningún modo bajo las órdenes de Muñoz”.

“El fin -- prosigue el historiador Pérez – fue que se convino en una expedición de extranjeros y nicaragüenses sobre el departamento de Rivas, con cuyo objeto se dió a Walker el nombramiento de Coronel; se mandó al Teniente Coronel Félix Ramírez que alistase doscientos hombres y con ellos marchase bajo el mando de Walker . . . Ramírez no reunió más de cien hombres nativos . . . El 23 de junio salió El Vesta de El Realejo, conduciendo 55 norteamericanos y 100 nicaragüenses, que tenían por jefes inmediatos al citado Ramírez y al Coronel Mariano Méndez”.

“El 27 saltaron a tierra en el punto llamado El Gigante y en el acto partieron para Rivas, llevando de guía a Don Máximo Espinosa, conocedor del terreno y que iba nombrado Prefecto del Departamento . . .  Walker apareció (en la ciudad de Rivas) el 29 en la mañana, logrando algunas ventajas al principio, de manera que hizo notable daño en las filas legitimistas, en particular cuando se encerró en una casa perteneciente al mismo Don Máximo Espinosa, de la que fue desalojado mediante muchos esfuerzos de valor, especialemente del distinguido joven Don Emmanuel Mongalo, que a pecho descubierto, se aproximó a la casa aplicándole fuego para incendiarla”.

“Oportunamente –continúa el mismo historiador—apareció en esos momentos el Comandante de San Juan del Sur, Teniente Coronel Don Manuel Argüello, con una Compañía, y atacando a los americanos por el flanco izquierdo, los puso en dispersión.  Los Legitimistas tuvieron muchos muertos y heridos, contando entre los primeros al Coronel don Estanislao Argüello, y al joven patriota Don Francisco Elizondo.  Los americanos tuvieron también varios muertos, entre ellos algunos jefes y oficiales.  Los primeros que se pusieron en fuga fueron los democráticos, mandados por Ramírez, que se internaron en la República de Costa Rica.  Walker y su Falange llegaron a San Juan del Sur y volvieron a El Realejo en el bergantín San José”.

Sobre esta misma acción, el propio Walker en su obra “Guerra de Nicaragua”, afirma textualmente:
“Entonces los legitmistas quisieron pegar fuego a las casas ocupadas por los democráticos, logrando incendiar el techo de una de ellas.  Hasta entonces había más de quince americanos muertos o heridos, no quedando más de treinta y cinco aptos para la pelea.  La acción había comenzado a las doce del día, y eran cerca de las cuatro cuando se dió la orden de prepararse para la retirada.  Hubo que dejar varios de los heridos, pero a los que podían marchar se les comunicó la intención de abandonar las casas,  El enemigo, protegido por la espesura del monte, se había reunido en bastante número cerca de las casas, cuando se dió la orden de salida”.

El historiador salvadoreño Ricardo Dueñas VanSevern, en su obra “La Invasión Filibustera de Nicaragua y la Guerra Nacional”, editada en San Salvador en 1962, comenta esta derrota de Walker y sus tropas, en esta terminante forma:

“Walker juyó a través de la selva nicaragüense con rumbo a San Juan del Sur, adonde llegó en el estado más lamentable.  Sus soldados con los uniformes desgarrados y ensangrentados, cojeando del cansancio o de las heridas; sucios y hambrientos, ofrecían el triste espectáculo de un ejército que ha sufrido una completa derrota”.

LA BATALLA DEL 11 DE ABRIL DE 1856
La grave situación de Nicaragua, por la intervención decisiva de los filibusteros de Walker en su destino y vida política, que ponía en peligro la paz futura  de Centroamérica y aún su misma independencia, determinaron en el Presidente de Costa Rica Don Juan Rafael Mora, solicitar del Congreso de su país la autorización de “tomar las armas por la República de Nicaragua, para defenderla de los filibusteros y expulsar a los invasores del suelo centroamericano”, convocándolo a sesiones extraordinarias con fecha 27 de febrero de 1856.

Aceptada por el Congreso costarricense la decisión del Presidente Mora, por decreto del 1o. de marzo de 1856 fue declarada la guerra contra Walker y los filibusteros que ocupaban Nicaragua.

La primera victoria costarricense tuvo lugar en la célebre “Batalla de Santa Rosa”, librada en su propio territorio contra las tropas de Walker, el 20 de marzo del mismo año; y la segunda, en la “Batalla del 11 de abril en Rivas”, de la que nos ocupamos con la brevedad requerida por esta obra de índole conmemorativa de una efeméride histórica de la vida de la ciudad.

Después de la vergonzosa derrota de “Santa Rosa”, Walker trasladó sus tropas a Rivas.  Mora se dispuso de inmediato a atacarlo, pero el Jefe Filibustero, en vez de esperarlo en la ciudad para resistir a sus enemigos, se trasladó a Granada.  Esta circunstancia permitió a las tropas de Costa Rica la ocupación fácil de la Plaza de Rivas.

Ya en Granada, Walker comprendió su error y se dispuso a reconquistar la ciudad de Rivas y con su posesión la “Vía de Tránsito”.  A las ocho de la mañana del 11 de abril de 1856 atacó ferozmente a los costarricenses, logrando por la sorpresa y violencia de su ataque, ocupar el centro de la ciudad, donde resistieron la furia de los ejércitos del Presidente Mora, parapetándose como lo habían hecho en la Batalla del 29 de junio del año anterior, en las casas del centro de la ciudad.

Las tropas costarricenses se dispusieron a incendiar los refugios de los norteamericanos.  Correspondió al soldado Juan Santamaría realizar la arriesgada operación, viéndola coronada por el éxito, como antes lo había logrado nuestro héroe Mongalo en junio del año anterior, aunque aquél con el sacrificio de su vida, pues Santamaría murió al final de su misión, obligando el incendio de las posiciones de los filibusteros al abandono inmediato de sus refugios, quedando reducidas a cenizas numerosas casas del centro de la infortunada ciudad meridional.

“Convencidos de su derrota los norteamericanos afirma el historiador Dueñas Van Severen en su obra antes citada iniciaron la retirada de Rivas.  Se ha criticado mucho la actitud de los Jefes costarricenses al permitir esta retirada.  Todo indica que habría sido posible a los costarricenses encerrar a las tropas norteamericanas y terminar allí mismo la invasión filibustera”.

“Aquello d que “al enemigo que huye, puente de plata” –prosigue Dueñas Van Severen—bien puede aplicarse aquí.  Sin embargo, mucho debe haber sido el cansancio y el aturdimiento, cuano ya lejos el enemigo, los costarricenses permitieron la salida del Capitán Norvell Walker, hermano del filibustero, quien agotado por el  cansancio se había quedado dormido en la torre de la iglesia, despertándose en la madrugada para encontrarse en una ciudad en poder del enemigo.  El hecho es que el hermano del filibustero, habiéndose quedado solo en Rivas, pudo salir de la ciudad sin dificultad y unirse a los suyos horas más tarde”.

“La aparición de la peste del cólera en el mismo de la acción del 11 de abril de 1856, diezmó grandemente a las fuerzas vencedoras del Presidente Mora; y su retiro hacia su país no se hizo esperar muchos días, abandonando la plaza de Rivas que sufrió una nueva y ruinosa tragedia de su vida, después de dos estériles victorias de los ejércitos de Costa Rica”.

EL SITIO DE RIVAS EN EL VERANO DE 1857
 En intento de obtener la mayor brevedad posible al referir esta etapa final de la Guerra Nacional de Nicaragua, que culminó con la rendición de Walker el 1o. de mayo de 1857, copiamos el relato de las jornadas finales de los ejércitos vencedores de Nicaragua y Centroamérica en aquella tragedia, de la obra antes citada del autor Dueñas Van Severen, por estimarla sucinta y veraz:

“El enemigo se había establecido en Rivas, y Heningsen había organizado la defensa de la ciudad.  Rivas había sido escogida por el filibustero, por considerarla inexpugnable.  Recordaba que él mismo había tratado, sin éxito, de arrebatarla a los legitmistas”.

“La última escena de la Guerra Nacional estaba preparada.  Rivas habría de ser la última ciudad nicaragüense ocupada por el invasor. . . . . . . . Los Aliados no se dieron mucha prisa en intentar la captura de Rivas . . .  Este tiempo fue  aprovechado por Walker para atrincherarse mejor y ponerse en condiciones de resistir un sitio prolongado”.

“En esta situación se llegó a los primeros días de enero del año 1857.  El 26 de enero los Aliados avanzaron hacia la pequeña población de El Obraje (hoy Belén), situada como a una distancia de tres leguas de Rivas, y el 28 las tropas de Cañas ocuparon la población de San Jorge, en donde alzaron barricadas y se organizaron para defenderse de cualquier ataque”.

“Estas preparaciones se justificaron plenamente cuando en la mañana del 29, San Jorge fue atacada por tropas filibusteras al mando de Henningsen.  El ataque fue rechazado con pérdidas para ambas partes . . . . .  Un nuevo y mejor organizado ataque sobre San Jorge fue dirigido por el propio Walker.  Las tropas aliadas fueron sorprendidas por el enemigo en la madrugada del 4 de febrero, pero pronto se repusieron de su sorpresa y a las ocho de la mañana las cosas se habían decidido a favor de los Aliados, y Walker regresaba derrotado, una vez más, a Rivas. . . . “
 
 
 
 

“Sin embargo, la actividad militar continuó con pequeñas escaramuzas, ataques y contra-ataques de una y otra parte hasta el 16 de marzo, fecha en que Walker inició una nueva marcha sobre San Jorge, con un efectivo de 400 hombres . . .  El ataque comenzó a las dos de la madrugada y se prolongó durante muchas, hasta que el filibustero, viendo a sus soldados fuertemente impresionados por el valor y empuje de los centroamericanos, ordenó la retirada”.

“El desorden más completo reinó en las filas de los extranjeros, y Walker mismo tuvo que huir hacia Rivas, a caballo.  Una descarga le hirió en el rostro y llegó a la ciudad en la más lamentable de las condiciones, sólo para ser informado de que Rivas había sido atacado en su ausencia, y que el hospital que se había organizado estaba lleno de heridos”.

“El sitio de Rivas se prolongó innecesariamente durante todo el mes de abril.  El 11 de ese mes, aniversario de la segunda batalla de Rivas, los Aliados lanzaron un fuerte ataque contra la ciudad, pero ya Walker había previsto esa acción de los Aliados y se había preparado para rechazarla.  Sin embargo ya la aventura filibustera estaba llegando a su fin . . . .  El 23 de abril intervino en forma decidida y decisiva el Comandante Charles H. Davis, del buque norteamericano “Saint Mary” . . . . Todas las vías de comunicación con los Estados Unidos estaban cerradas para los filibusteros.  No había absoutamente ninguna posibilidad de salvar la situación y Walker debía rendirse.  Ante el lenguaje contunddente, el filibustero tuvo que ceder. . . “

Y el primero de mayo de 1857, Walker capituló definitivamente; y con ese acto concluyó la terrible Guerra Nacional de Nicaragua, después de casi tres años de iniciada lamentablemente, en mayo de 1854.

¡AQUI FUE RIVAS! . . . . EN MAYO DE 1857
Debemos a la gentileza del joven talentoso juris-consultor y Diputado al Congreso Nacional de Nicaragua Doctor Roberto Argüello Hurtado, poseer copia auténtica de la carta que fechada en la ciudad de Rivas el 24 de mayo de 1857, envió Don J. Miguel Cárdenas a su hijo, el más tarde Presidente de la República e insigne médico rivense Doctor Adán Cardenas, cuando estudiaba su carrera de medicina en Italia.

Ningún historiador nicaragüense ha pintado mejor el cuadro doloroso que presentaba la ciudad de Rivas, después de concluida la Guerra Nacional de Nicaragua, que el patricio rivense Don J. Miguel Cárdenas en la referida carta a su hijo, cuando apenas habían transcurrido veintitres días de la firma de la capitulación y rendición de Walker ante el Capitán Davis, final de aquella tragedia nacional.

He aquí, en lo conducente a nuestra obra, el patético relato de Don J. Miguel Cárdenas:

Rivas, Mayo 24 de 1857.

Señor Don Adán W. Cárdenas.
Génova.

Adorado hijito:

 “Existimos por voluntad de la Divina Providencia.  Han pasado terribles cosas sobre tu país; hemos padecido graves infortunios, aflicciones y congojas; pero hoy contamos ya con paz, y por su medio, con el inestimable bien de poderte dirigir noticias nuestras, ya que por un milagro sobrevivimos a tan gran catástrofe…….
…… Fue un consuelo para nosotros de mucho valor haber recibido el 24 de abril, con once meses de retrazo y demora y cuando menos lo pensábamos tu apreciable carta del 23 de mayo de 1856, conducida por Don César Castigliolo que nos la dirigió de León a San Miguel”.

 “Ella llegó en circunstancias tristes para nuestro querido Rivas, último refugio de los filibusteros sitiados a la sazón por las fuerzas de los Estados de Centroamérica.  El estruendo del cañón y del rifle eran repetidos por una y otra parte, y nosotros aquí en la Capellanía, éramos testigos inmediatos de una calamidad sin ejemplo, viendo con pena la pérdida o mutilación de nuestros conciudadanos en tan cruda como santa lucha, y la destrucción indefinible de nuestra ciudad, con el saqueo, el incendio y la inmoralidad que nuestros fieros enemigos la vivía perpetuando en ella”.

 “Pocos días después de este acontecimiento notable para nosotros, tuvo lugar el 1o. del corriente la rendición de la plaza y entrega de las armas de los sitiados, mediante un tratado o convenio con el Comandante Davis de la Corbeta de guerra “Santa María” de los Estados Unidos anclada en San Juan del Sur, en el cual se comprometió a tomar a bordo al bárbaro caudillo Walker y algunos de sus jefes generales . . . . .  Nuestras fuerzas ocuparon la plaza; pero en que situación?  Sólo treinta y cuatro casas quedaron paradas, de las tres manzanas del centro, a saber:  de San Francisco hasta la cas vieja de Abarca, a la par de la Parroquia; y de la de Don Carlos Bolaños a la de nosotros; y de la de Don Pablo Torrez (ya finado) a la de las Zapatas, a la par de la Parroquia; todas maltratadas a cañonazos.  El resto es consumido hasta los últimos extremos de la ciudad por el incendio filibustero, con excepción al poniente, de las solas casas de Paulino Reyna, Robelo, Santa Ursula y Maliaño.  También se encuentran en esta excepción las casas de las Pinedas y Juan Cárdenas, al Sur”.

“Esta ligera reseña te dará idea de la desolación en que ha quedado este pueblo, contándonos por mejor librado respecto de Granada, donde como habrás sabido, se sebó la voracidad de los malvados filibusteros, salvándose solo las más retiradas y pobres casuchas.  De Masaya sólo queda la mitad; esto es, de la plaza para San Jerónimo, porque Monimbó quedó en cenizas, y en los otros pueblos no dejaron de haber incendios particulares, amén de robos en las iglesias. . . “

 “Todo el verano lo ha pasado tu padre fuera de casa, hasta principios de abril que se reunió a la familia.  En este tiempo tu madre, tu tía y tus hermanos quedaron en la hacienda, valéndonos la presencia aquí, el que no nos despojaran y embargarán ésta, como sucedió por entonces con los intereses de todas las familias emigradas que los habían abandonado, bin que sujetas a sufrir algunos sustos, saqueos, y privaciones hasta del alimento que arrebataban los yanques.  Ellas tuvieron suficiente valor y sufrimiento para ir pasando la época más peligrosa que ha podido presentarse durante esta dilatada revolución”.

 “Y en ella anduvieron felizmente, porque otras señoras en cuenta a Doña Encarnación Eva, fueron llevadas presas, tenidas sin comunicación y ayunando a pan y agua, hasta arrancarles gruesas sumas con cualquier pretexto.  Prisioneros hubo que murieron en la prisión, sin que les valiera el más pequeño alivio su grave enfermedad.  Los sacerdotes, que hubieron dos presos en la Plaza, un Padre Lugo de Granada y otro cubano, salían a los trabajos forzados todos los días, sin consideración ni miramiento a su carácter y delicada constitución”.

 “Ricos y pobres; mujeres y hombres; legitimistas y democráticos, todos fueron saqueados de sus bestias y ganados, chanchos, gallinas, dinero, alhajas, machetes, maíses, frijoles. . .  y otros instrumentos; de suerte que fue tanta la escasés que sobrevino de comestibles, que se pasaban grandes necesidades en los pueblos inmediatos en que podían traficar los yanques, y lo poco que se conseguía para comer, se satisfacía esta necesidad a escondidas; llegaban las comisiones de yanques, arrebataban los platos y se sentaban ellos a comer”.

 “Francisco Pineda, perdió a su hijo Luis, fusilado por los yanques el año pasado.  Don Francisco Ugarte fue ahorcado por ellos, entre otros tantos isleños y de varias partes en ese mismo tiempo, a cuyo efecto se mantuvo de fijo el instrumento sangriento de ese cruel suplicio en el puerto de La Virgen, después de la invasión costarricense y del retiro de estas fuerzas por el cólera”.

 “Es imposible poderte informar de todos los horrores que se han cometido por esa canalla, aprovio de la humanidad, que tiene la desvergüenza de apellidarse los civilizadores del Continente, y por los mismo renunciamos atan enfadosa empresa”.

 “Tan grandes calamidades han debido influir naturalmente en el atraso de tus pobres hermanos, por lo que Frank y Justito, apenas pueden leer malamente, enseñados por las mujeres en los pocos intervalos de quietud que hemos tenido estos tres años, en que absoluto no ha habido escuelas . . .”

 “Adiós.  Tus afmos. Y tiernos padres –(f) J. Miguel Cárdenas”.

Titulo De Villa De La Purisima Concepcion De Rivas De Nicaragua
Don Carlos, etc.  Por cuanto habiéndose expuesto con testimonio los vecinos del Valle de Rivas de Nicaragua, en representación de 14 de noviembre de 1722, que en el de 1717 unidos la mayor parte habían solicitado ante Don Francisco Rodríguez de Rivas, Presidente entonces de mi Real Audiencia de las provincias de Guatemala, que en atención a constar el referido Valle de quinientas familias españolas y gente parda, que componian dos mil cuatrocientas personas, y no poderles administrar justicia y el pasto espiritual conveniente el Ayuntamiento y Curas de la Ciudad de Granada, a cuya jurisdicción estaban sujetos, por distar más de 12 leguas, se erigiese en el una Villa con el título de la Purísima Concepción, dos Alcaldes, de los cuales el más antiguo fuese Teniente de Governador de la Provincia según se practicaba en la demás villas y ciudades de aquellos mis reinos, dos Alcaldes de la Hermandad y un Alferez Real, un Alguacil Mayor, un Depositario y dos Regidores sencillos, siendo estos 5 oficios vendibles y renunciables, con arreglo a lo dispuesto por leyes, y además un Procurador Síndico y un Mayordomo de Propios que se eligiese con las preeminencias y excepciones que gozan las demás villas y lugares de españoles, y /fol. 1 v./ con el señalamiento de términos y demás necesario para su subsistencia y buen gobierno, en cuya virtud, justificada la necesidad y utilidad de este establecimiento por medio de informaciones de testigos, practicadas las demás diligencias prevenidas por las leyes, satisfecho los compradores de los oficios 1300 pesos y hecho contar hallarse fabricada la iglesia, “casas de habitaciones” /1/ y congregadas más de 3 mil personas de ambos sexos, les había expedido el nominado Presidente en 29 de Mayo de 1720 el Título de Villa con la denominación de la Purísima Concepción de Rivas de Nicaragua y el goce de todos los privilegios correspondientes, jurisdicción y egidos que concede la ley; librando al propio tiempo despacho de ruego y encargo al Dean y Cabildo en Sede Vacante de la Catedral de Nicaragua, para que nombrase Cura propio de aquella parroquia; todo con la calidad de que en el término de 5 años hubiesen de obtener mi atención me dignase expedírsela, igualmente que a los nuevos oficios de cabildo creados en ella.  Y habiéndose reconocido en mi Consejo de Cámara de las Indias por el testimonio de las diligencias obradas en el asunto, que aunque la Ciudad de Granada y los Curas propietarios de ella se habían opuesto a la expresada fundación y separación de su jurisdiccón, no se había seguido este juicio con la debida formalidad ni dádose providencia sobre la oposición, por Real Cédula de 16 de /fol. 2/ Septiembre de 1727 fui servido mandar al sucesor Presidente de la referida mi Real Audiencia, que con presencia de los autos originales e informado de los motivos expuestos por los vecinos del valle para erigirse en Villa y eximirse de la jurisdicción de la ciudad de Granada, mandase dar traslado a ésta y a sus curas, oyese a una y otra parte sus excepciones y fundamentos, asociándose para ello con asesor, y que concluido el juicio y citadas las partes diese cuenta con autos al propio mi Consejo de Cámara en primera ocasión, para su determinación, sin innovar en el interín en que los vecinos del mencionado Valle de Nicaragua se mantuviesen en el goce y posesión de Villa, en cuyo estado quedó este asunto hasta el año de 1779, en que Don Narciso Francisco Vasquez me hizo presente, en nombre y como apoderado del Consejo, Justicia y Regimiento de la nominada Villa de Rivas, que recibida y obedecida por éste la citada mi Real Cédula no se había puesto en ejecución, a causa de que habiéndola recogido el Gobernador Don Tomás Marcos Duque de Estrada jamás la quiso restituir, aunque se la pidieron muchas veces, hasta el año de 1777 en que noticioso de ella el expresado Ayuntamiento había ocurrido al Superior Gobierno de Guatemala pidiendo se emplazase /fol. 2 v./ y citase al de la ciudad de Granada y sus Curas, y que expedido en su consecuencia el correspondiente despacho, no obstante que la Ciudad confirió su poder a uno de los procuradores del número de aquella Real Audiencia para que la saliese a seguimiento de este negocio, y que por el cura Don Joseph Antonio Lacayo y Briones se respondió al acto de la notificación haber sido injusta la erección de Parroquia y  Cura propio que estableció en Rivas el Reverendo Obispo de Nicaragua Fray Dionisio de Villavicencio en el año de 1730, extendiéndose a manifestar el derecho que tenía a la percepción de los Reales novenos aplicados a los curas en los diezmos, apoyándolo en la posesión y varias declaraciones, no dedujeron cosa alguna contra el punto principal de la fundación y cración en los varios términos que se le concedieron, dentro de los cuales, por parte de los vecinos del Valle, se hizo consta, entre otras cosas, que aquella población que en el año de 1717 apenas tenía 2400 personas se hallaba aumentada ya al número de 11908 que el ramo de alcabalas había producido últimamente en poco más de once meses 8800 pesos, que la labranza y comercio y añil debía tanta aplicación /fol. 3/ a sus vecinos y había tomado tal incremento, y que en el mismo  tiempo se habían extraído de aquella villa para otros pueblos del Reino stecientas ochenta y ocho mil setecienta y cincuenta libras de la primera especie, y diez y siete mil veinte y cuatro de la segunda, que los diezmos se habían rematado por tres años y precio de diez mil y doscientos pesos en cada uno, dque la renta de propios ascendía a cuatrocientos veinte y siete, y la de tabaco había importado en cinco meses tres mil ciento setenta y cinco, según aparecía del testimonio que presentó de los autos, diligencias y averiguaciones practicadas sobre todo y cada uno de los particulares referidos; resultando asimismo que después del emplazamiento del Ayuntamiento y Curas de la expresada ciudad de Granada, había obtenido despacho para que el Sub-Delegado de Tierras del partido les asignase y amojonase el término de las cuatro leguas en cuadro que previene la ley de ejidos y el uso de la jurisdicción; y finalmente, que dada vista de todo al Fiscal de lo Civil de la expresada Audiencia, manifestó en respuesta de veinte y dos de febrero de mil setecientos setenta y nueve que la oposición de la Ciudad y Curas de Granada a la fundación y confirmación de la Villa de Rivas había cesado por el transcurso de más de cincuenta y ocho años que llevaba de posesión, manteniendo un ayuntamiento formal, cuyos oficios se habían vendido siempre a beneficio de mi Real Hacienda y obtenido los compradores Real confirmación de ells a vista, ciencia y paciencia /fol. 3 v./ de la ciudad de Granada, como igualmente la jurisdicción del Valle por medio de sus Alcaldes Ordinarios y de la Hermandad, y había elegido anualmente sin contradicción por parte de aquélla, que con su silencio acreditaba el ningún perjuicio que podía seguírsela mediante la distancia de doce leguas de una y otra, y de que con arreglo a la ley seis, título cinco, libro cuarto de la recopilación de indias sólo podía pretender la extensión de su jurisdicción a la de cuatro leguas, y después de concedidas éstas a la Villa de Rivas, quedaban otras cuatro como limítrofes de las dos jurisdicciones para evitar disputas en la administración de justicia; que tampoco podía tener lugar la oposición de parte de los Curas, porque aunque era cierto que el citado Valle compuso parte de curato como añejo y dependiente de ellos, había muchos años que se hallaba separado y erigido en beneficio independiente, según puede hacerlo con otro cualquiera el diocesano de acuerdo con mi Real Vice-Patronato, mayormente mediante la considerable distancia de doce leguas de la cabecera y el considerable número de once mil novecientos y ocho personas de que se componía la villa; en cuya conformidady para que su vecindario adquiriese el honor a que era acreedor por su aplicación al trabajo, según manifestaba el aumento de sus ramos y beneficios de república media innata y servicio /fol. 4/ que debería contribuir por la gracia de su confirmación, contemplaba que el expediente tenía suficiente estado para darlo por concluso y mandar que con citación de los letrados por parte de los curas y del procurador del Cabildo de Granada se diese al de la Villa de Rivas los testimonios que pidiese para ocurrir a solicitar mi Real confirmación, con cuyo dictamen se conformó D. Mathias de Galvez, Presidente que fue de la referida mi Real Audiencia, por auto del mismo día  en su consecución se hicieron las citas por el fiscal; por todo lo cual concluyó el nominado apoderado suplicándome tuviese a bien aprobar y confirmar lo actuado por los Presidentes de Guatemala y Reverendos Obispos de Nicaragua desde el año de mil setecientos diez y siete hasta el presente, así en cuanto  a exempción de la Ciudad de Granada y privilegio de villazgo, con ejidos, montes y pastos y demás prerrogativas y requisitos, como en cuanto a la institución de Cura propio, dignándose asimismo de erigirla en Ciudad y expedirla el correspondiente Real título, con jurisdicción ordinaria y mando absoluto en las cuatro leguas de término demarcasa y asignadas con arreglo a la ley, inclusos los dos lugares de Ometepe y San Jorge de Nicaragua, que comprenden sus habitadores y demás que residen en la comarca, bajo la condición de afianzar sus alcaldes los /fol. 4 v./ tributos de la numeración de naturales, y concediéndola al mismo tiempo facultad de que el primero de ellos confirme en fin de año el nombramiento de oficiales de justicia para el siguiente, atendida la distancia en que suelen residir los superiores confirmantes y con arreglo a lo que se observa en Granada y otras partes; y finalmente que el Escudo de Armas de que usa, compuesto de dos volcanes que se descubren junto a el pueblo y corona imperial de la Púrisima Concepción, se adorne con alguno de los blasones de mis Reales Armas, subrogando en lugar del nombre de Rivas el apellido o distinitivo de mi Real Casa que fuere de mi agrado.  Y habiéndose visto en mi Consejo de Cámara de las Indias, con lo informado por la Contaduría General y expuesto por mi fiscal, y consultándome sobre ello en cinco de febrero de este año, he resuelto aprobar todo lo actuado en cumplimiento de la citada mi Real Cédula, la de diez y seis de septiembre de mil setecientos veinte y siete, y confirmar, como por la presente confirmo, el privilegio de Villa, con la denominación de la Purísima Concepción de Rivas de Nicaragua, que en veinte y nueve de mayo de mil setecientos veinte concedió Don Francisco Rodríguez /fol. 5/ de Rivas al Valle de Nicaragua, con la jurisdicción de las cuatro leguas en cuadro que con arreglo a lo dispuesto por las leyes les están asignadas y demarcasa, pero con la expresa calidad de que por ahora no se haya de componer el Ayuntamiento de ella de más individuos que dos Alcaldes Ordinarios, dos de la Hermandad, elegidos anualmente unos y otros por el Cabildo, y éste, de un Alferez Real, un Alguacil Mayor y dos Regidores sencillos (excluyendo al Depositario General, que he resuelto generalmente se extinga en todas las villas y ciudades donde le hubiere), los cuales cuatro oficios, igualmente que el de Escribano de Número y Ayuntamiento, deberán correr bajo la clase de vendibles como lo han sido hasta ahora, acudiendo los compradores a obtener mi Real  confirmación, pues el Síndico Procurador General y el Mayordomo de Propios no componen ni deben componer número, por ser peculiar del Concejo y Ayuntamiento su nominación; y por lo que respeta al Título de Ciudad y demás que pretende, que además de que el poder conferido por ésta no se atienda a estas solicitudes, no vienen instruídas y formalidades /sic/ como corresponde, debiendo oirse a cuantos tengan motivo de contradecirlas, he resuelto categóricamente su /fol. 5 v./ instancia ante el Presidente de mi Real Audiencia de Guatemala, a quien por esta cédula de esta fecha se le previene le oigan, como también al Fiscal de lo Civil de ella, y que, con citación de la Justicia y Regimiento de la Ciudad de Granada, subtancie el punto con toda formalidad hasta darle estado y fecha, remita el expediente con autos, emplazando a los contendientes, para el referido mi Consejo de Cámara, informando separadamente lo que se le ofrezca, como asimismo sobre la solicitud de que la confirmación de los Alcaldes Ordinarios pueda hacerla el de primer voto de los dos que acaban, disponiendo que entre tanto no se haga novedad.  Por tanto, es mi merced y voluntad que desde ahora en adelante el expresado Valle de Rivas sea y se institule VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS DE NICARAGUA, y que tal goce de las preheminencias que pueden  y deben gozar, y que asimismo sus vecinos tengan todos los privilegios, franquezas, gracias, inmunidades y prerrogativas de que gozan los de semejantes villas de estos y aquellos reinos, y que se pueda poner y ponga este título en todas las escrituras, autos, instrumentos y lugares públicos, y que así la llamen los Señores Reyes que me subsedieren, a quienes encargo la amparen /fol. 6/ y favorezcan, y la guarden y hagan guardar todas las honras, gracias, mercedes y privilegios que como a tal le pertenecieren, en cuya consecuencia encargo al Serenísimo Príncipe Don Carlos Antonio, mi muy caro y amado hijo, y mando a los infantes, prelados, duques, marqueses, condes, ricos hombres, priores de las órdenes, comendadores y subcomendadores; alcaides de los castillos, fuertes casas y llanas, y  a los de mi Consejo, virreyes, presidentes, regentes y oidores de mis audiencias y cancillerias, a los alcaldes y alguaciles de mi casa y corte y cancillerías, y a todos los concejos, corregidores, asistentes, gobernadores, alcaldes mayores y ordinarios, alguaciles, merinos, prebostes, veinte y cuatro caballeros,  escuderos, oficiales y hombres buenos y a las demás personas de cualquier estado, condición, preheminencia o dignidad que sean o ser puedan, y a todos mis vasallos, súbditos y naturales, así a los que ahora son como a los que en adelante fueren, y a cada uno y cualquier de ellos, de todas las villas, ciudades y lugares de mis reinos y señoríos, así de España como de las Indias, islas y tierra firme del mar océano, a quienes esta mi carta o su traslado signado de escribano público fuere mostrada, que /fil. 6 v./ llamen e intitulen, perpetuamente, así por escrito como de palabra, y hagan llamar e intitular al expresado Valle la VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS DE NICARAGUA, y que la hayan y tengan por tal, guardándola y haciendo que la guarden todas las honras, gracias, preheminencias, prerrogativas e inmunidades y todas las demás cosas que por razón de ser Villa debe haber y gozar y la deben ser guardadas y las mismas que como a tal tocan y pertenecen, sin limitación alguna y como si aquí fueran todas y cada una de ellas expresadas, porque mi voluntad es que desde ahora en adelante, ,perpetuamente, las goce y tenga como queda mencionado, todo bien y cumplidamente, sin que le falte alguna de ellas, y que todas las enunciadas personas guarden y cumplan y executen y hagan guardar y cumplir y executar lo contenido en este mi Real Título, sin que la falte alguno de ellas y (y que todas las enunciadas personas guarden) sin que contra su tenor y forma vayan ni pasen ni consientan ir ni pasar en manera alguna, y que con todo ni en parte de lo referido pongan ni con /fol. 7/ sientan poner impedimento alguno, sino que antes bien todas las justicias expresadas lo hagan guardar como si en particular fuera dirigido a cualquiera de ellas, a quien fuere mostrado y pedido su cumplimiento.  Y mando al Ayuntamiento de la nominada Villa que forme sus ordenanzas y estatutos para el gobierno político y económico de ella si ya no lo hubiere hecho, y las remita al expresado mi Consejo para su examen y aprobación; y declare haber satisfecho lo correspondiente al derecho de la media innata por esta gracia, y que igual cantidad deberá obligarse a pagar de 15 en 15, perpetuamente, antes de entrar en posesión de este Título y de los privilegios que como a tal la concedo, por escritura pública hecha a satisfacción de mi Gobernador y Oficiales de mi Real Hacienda, a cuyo efecto le prevengo así al mencionado Gobernador y Oficiales Reales por despacho de este día /2/; y de este Real Título se tomará razón en las Contadurías Generales de Valores, /fol.  7 v./  Distribución de mi Real Hacienda, de mi Consejo de Indias y demás partes donde convenga hacer constar de su contenido.

Dado en San Ildefonso a 19 de Septiembre de 1783.

Yo, El Rey. –Yo, Don Ambrosio Ventura Terranco, Secretario del Rey nuestro Señor, lo hice escribir por su mandato. –Felipe de Arco. –Manuel Naz de Casafonda. –Don Antonio Porlier. –Tómese razón en la Contaduría General de Valores y Distribución de la Real Hacienda. –Madrid, 26 de Septiembre de 1783.
Antonio Bustillo y Pambley. –Tómese razón en la Contaduráia General de Indias. –Madrid, 9 de Octubre de 1783. –En ausencia del Señor Contador General, Don Pedro de Gallarreta.
 


Nuestra presente obra, breve pero completa sobre la ciudad y municipio de Rivas, enaltece grandemente el espíritu social y cultural del Concejo Municipal de la antigua VILLA DE RIVAS y de su progresista y entusiasta Alcalde Municipal Don Carlos Argüello Guerra.

Su publicación dará perennidad a las grandes fiestas cívicas que conmemoran en el presente mes de mayo, los doscientos cincuenta años de habérsele conferido al pueblo de Rivas, el horoso título de Villa el 29 de mayo de 1720; por el entonces Capitán General del reino de Guatemala Don Francisco Rodríguez de Rivas, en cuyo honor la bella y actual metrópoli meridional de Nicaragua lleva su nombre.

Nuestra cooperación, no menos entusiasta que la del Honorable Alcalde Municipal Don Carlos Argüello Guerra, es también espontánea y sincera, como expresión de afecto y admiración para la actual ciudad de Rivas, pues no ha tenido más erogación que la estrictamente necesaria para el costo de la edición y el trabajo mecánico de la preparación del material, fundamentado en gran parte en el estudio que en 1966 hicimos en nuestra “MONOGRAFIA DEL DEPARTAMENTO DE RIVAS”, con una extensión de doscientas noventa y tres páginas; y en la que los lectores de este opúsculo encontrarán una historia completa y documentada del departamento, desde los aborígenes hasta el año de aquella edición.

Nosostros no podemos menos que rendir un aplauso cumplido, entusiasta y muy merecido para el actual Alcalde Municipal de Rivas, el culto caballero y amigo Don Carlos Argüello Guerra, pues los dos mil ejemplares que de esta obra se han hecho, permitirán que las escuelas y colegios del Municipio y de la ciudad de Rivas, tengan un texto de su historia, a través de sus doscientos cincuenta años de erigida en Villa, junto al pequeño poblado que tuvo su origen en la desaparecida ermita de San Sebastian.

Actitudes patrióticas, culturales y entusiastas como las de esta publicación, patrocinada por el Concejo Municipal de Rivas y el admirable espíritu de progreso, civismo y patriotismo del Alcalde Señor Argüello Guerra, encontraron justamente de nuestra parte una cooperación que todo ciudadano nicaragüense está obligado a secundar, puues ninguna labor puede merecer tanto entusiasmo y buena voluntad, como la que tiende al conocimiento de nuestra historia y de nuestra geografía, en el afán primordial de una mayor y sólida cultura de las regiones de nuestra patria, y de la actual y futuras generaciones.

El día y ojalá no se retarde mucho, en que los municipios del país y sus Alcaldes, sigan los pasos de cultura y patriotismo de que ya han dado ejemplo los municipios de Teustepe, del departamento de Boaco y el actual Concejo Municipal de Rivas y de su progresista Alcalde Don Carlos Argüello Guerra, publicando opúsculos sobre la historia y geografía de sus municipios, sin duda alguna, se habrá dado un paso firme y seguro sobre el conocimiento que cada hijo de un pueblo o ciudad debe tener sobre el solar de su nacimiento.
 
 
 

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"El Pueblo Grande de Ometepe " Rivas  INMUEBLES PROTEGIDOS 
La Novia de Tola Granada  - Iglesia Parroquial de San Pedro, 
considerada ésta como una de las reliquias históricas más antiguas del departamento. 
la famosa leyenda del Caballero Andante León  - Iglesia de San Francisco, Iglesia de la Merced, tumba de Enmanuel Mongalo y Rubio, la Casona Antigua, hacienda el Rosario, lugar conocido como IGOSA. 
 LAS LEYENDAS del Mar y DE TESOROS OCULTOS Ometepe  1 2 3 4 5 6 - Asilo López Carazo, tumba de Evaristo Carazo, antiguo Casino de Rivas, parque Evaristo Carazo, entrada del Cementerio de la ciudad de Rivas. 
- Algunas de las casas donde habitaron los ex presidentes de Nicaragua nacidos en esta ciudad, como por ejemplo la Casona donde nació doña Violeta Barrios de Chamorro, Adán Cárdenas y Laureano Pineda.
Balnearios del Lago Cocibolca
Cibalsa , La Virgen, Isla de Ometepe
Playas de Santo Domingo
Museo de Ometepe

Playas del Pacífico.
San Juan del Sur, El Ostional
La Sardina Surfer, Santa Ana Ranch
Playas del Astillero
HISTORIA  DE LA TIERRA PROMETIDA
   Rivas Rio San JuanGranada

Visite el “Museo de Antropología
e  Historia de Rivas”











 

 El municipio de RIVAS fue históricamente, eje central de las migraciones de tres grandes tribus: karibíes, Chorotegas y Nicaraos.

Los karibíes, procedentes del norte de América, fueron la primera tribu en arribar a la región ístmica, permanecieron en esta región hasta los año 606 y 629 de la era cristiana, épocas que fueron vencidos por una poderosa tribus inmigrante que fueron los Chorotegas; viéndose obligados a retirarse, primero a la isla del gran lago hoy Ometepe y luego a las regiones de los actuales departamentos de Boaco, Chontales y Río San Juan, hasta alcanzar la región montañosa de la costa Atlántica.

Esta tribus poseían de Chiapas región mexicana eran esencialmente agricultores, aunque practicaban la casa y la pesca como la generalidad de los aborígenes.

La tercera tribus (Los Nicaraos) llegaron del siglo XI o principios del siglo XII y cambiaron su nombre por el de Niquiranos término que en lengua mexicana significa hasta aquí los Nicaraos, esta tribus era de origen Nahault.  También eran agricultores pescadores y cazadores e introdujeron la fruta del cacao que constituyó un cultivo básico en su alimentación y mas tarde se constituyó en la moneda indígena.

La región de RIVAS fue la primera del territorio nicaragüense que explotaron los colonizadores españoles. Tuvieron lugar dos expediciones a la región, la primera fue comandada por el capitán Gil González Dávila, en 1522, y la segunda en 1524 dirigida por Francisco Hernández de Córdoba.

El primer embrión urbano de la actual ciudad de Rivas fue el caserío de la Ermita de San Sebastián ubicada en el antiguo valle de Nicaragua lugar donde residía la corte indígena del Cacique Nicaragua hoy cuidad y municipio de San Jorge. Dicha Ermita fue adoptada como primer templo parroquial el 5 de octubre de 1667.

Un siglo después se concluyó el edificio de la actual iglesia parroquial de la ciudad de Rivas en 1717, que para entonces se denominaba Villa Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora  Virgen María.  Y el 20 de mayo de 1835 por ley fue declarada ciudad con el antiguo nombre de Rivas.

Llegada de William Walker a Rivas.

William Walker llegó a Rivas el 29 de junio de 1855, el maestro Rivense Enmanuel Mongalo organizó la defensa de la ciudad en lo que fue conocido como la primera batalla de Rivas. La segunda batalla fue en abril de 1856, cuando el costarricense Juan Santamaría quemó el Mesón donde se acuartelaban los filibusteros, acción que dio la victoria al ejército centroamericano.


Rivas tiene particularidad de tener cuatro días patronales a lo largo del año estas son:

Las fiestas patronales que  se realizan en Semana Santa, con las celebraciones de Jesús del Rescate en Popoyuapa originando romerías de otros departamentos del Pacífico y en los últimos años de Centro América ,Las fiestas de san Sebastián el 29 de Mayo y  el 29 de Junio que se celebra el día de San Pedro y San Pablo, también el 08 de diciembre que se celebra la Concepción de María que es una tradición heredada desde el tiempo en que Rivas tenía el nombre alusivo a la Madre de DIOS.

En la mayoría  de estas fiestas las actividades mas significativas y peculiares son las fiestas de toros que se celebran montando a toros por parte de los espontáneos que quieren participar en ella, las corridas de caballos el barrio de la Puebla y la fiesta Hípica en la que participan los Clubs Hípicos locales y Nacionales.
El municipio de Rivas tiene varios templos religiosos de antigua construcción, entre ellos las parroquias de San Pedro y San Francisco.

La comunidad de Veracruz, Rivas, es de origen indígena, se encuentra a ocho kilómetros de la ciudad y está formada por 3.500 habitantes. Se dedican a la labranza y hace años se trabajaba la alfarería y la artesanía como las tinajas, comales, cabuyas, mecates teñidos mediante el uso de un colorante extraído de caracoles de mar. Sus fiestas fiestas patronales son el 3 de mayo, Día de la Cruz. Otras comunidades indígenas comprendes los caseríos de los Horconcitos, Río Grande, Guachipilín y el Pedernal.  La máxima autoridad son Juntas Directivas de las comunidades indígenas que obtuvieron su personería jurídica, según acuerdo ejecutivo el 04 de Junio de 1915.

Fuente: Caracterización Municipal INIFOM – AMUNIC, Mayo de 1997.

Al año 2000  la población de Rivas se estima en una tasa de crecimiento anual del 2.57%  para el período del 1995-2000, en 44,634 habitantes (17.6 % más de lo estimado en él ultimo período intercensal. El 61% corresponde a población urbana y el 39% es rural. El 49% es del sexo masculino y 51% femenino. Según estudios del INEC y del Ministerio de Salud las Rivenses registran la menor tasa de hijos por mujer del país, 2.2 hijos por mujer, pero actualmente  cerca del 31%  de las mujeres se encuentran en edad fértil con lo cual se prevé el mantenimiento de la tasa de crecimiento y altas demandas sociales de una población eminentemente joven.
La densidad Poblacional del municipio es de 292 habitantes por kilómetro cuadrado,  experimentándose un ligero incremento en  la urbanización con respecto al año 96 (278 por km2) este incremento esta siendo propiciado por migraciones del campo a la ciudad en búsqueda de oportunidades de empleo e  ingresos ya que hay depresión de empleo y actividades agrícolas y un aumento del comercio informal así como por las migraciones hacia el país vecino que contribuyen con envío de remesas familiares de las cuales viven un importante número de familias urbanas y suburbanas del municipio.
 
 

La principal actividad económica del Municipio es  la Agricultura, la Ganadería y la Pesca. Una parte de esta se desarrolla en comarcas rurales que pertenecen al municipio sobre todo en La Virgen que es zona de ganadería de doble propósito -leche y carne- y en Veracruz,  La Chocolata y Popoyuapa  en las que además de ganado para leche se cultivan granos básicos  y hortalizas, pero la mayor cantidad de tierras destinadas a la siembra y ganadería son de otros municipios de manera que esta actividad  no genera empleo para el municipio aunque de manera directa contribuye al comercio agrícola e indirectamente a la generación de  un pequeño porcentaje de empleo.

En el departamento existe siembra de importantes áreas de varias frutas, plátanos y caña de azúcar que se comercializan como materia prima en el mercado local y nacional así como para exportación, que puede incrementar la rentabilidad para el productor y la comunidad si se aplicaran procesos de transformación que les den un valor agregado, y estimulen el seguimiento de empresas de servicios y bienes colaterales a la industria y mercadeo de productos y subproductos derivados de la producción actual.

Principales cultivos y área sembrada  Maíz 1.617 Caña 8.000 Plátanos 9.000 Fríjol 2.200

Fuente : Monografía sobre  Rivas, AMONIC-INIFOM 1997.

Después del cierre del Ingenio Benjamin Zeledón y las dificultades en el mercado del dulce de rapadura (trapiche), el área sembrada se está modificando y sustituyendo por papayas, sandías y otros productos.

Las comunidades campesinas afincadas a la orilla del lago subsisten de la pesca y sólo en San Juan del Sur se produce a un nivel de mayor explotación para comercio nacional y exportación en manos de inversionista extranjeros.

La mayoría de las tierras agrícolas  son tierras arables y se destinan para cultivos y pastos permanentes y tierras de pradera que han contribuido a que la cobertura boscosa se haya  reducido en más del 70% que incrementa la vulnerabilidad ambiental y al riesgo de sequías, inundaciones  y de desastres naturales que provienen de erupciones volcánicas  y otros que afectan la estabilidad de la producción, el uso y explotación de los suelos y la seguridad alimentaria de los Rivenses.

A este aspecto es importante señalar  que las practicas agrícolas y pecuarias así como la actividad maderera de la zona han propiciado un fuerte deterioro en las reservas forestales y la destrucción de nuestros recursos naturales que aunado a limitaciones en el manejo de desechos y deficiencias de infraestructuras relativas al desarrollo urbano han contribuido a  problemas de medio ambiente. Siendo las mas importantes : El mal manejo de los desechos sólidos, la deforestación masivas y grandes quemas de  áreas para siembra , practicadas en diciembre y mayo. Otro de los problemas es la contaminación del medio ambiente producto de las aguas servidas domesticas, contaminación de los cuerpos de agua, población con poco o ningún conocimiento de los problemas ambientales. “Falta de educación manipulación de productos químico sin protección alguna”.

El sector secundario es extremadamente reducido, lo que configura uno de los talones de aquiles de la economía Rivense. Se limita a Mataderos, Talleres y Acerríos.
La industria local es incipiente y de subsistencia compuesta fundamentalmente de panaderías, herrerías, molinos y otros que pueden ser considerados como artesanía.
Trillos=6; Rastros=1; Bodegas=6; Mercados=1; Silos=3; Panaderías=23; Sastrerías=3; Herrerías=4; Zapaterias=5; Carpinterias=12; Molinos=16; Pulperias=248; Farmacias=17; Almacenes=10;Bares=70;Comedores=25; Talleres mecánicos=73; Hoteles=8; Venta de insumos agrícolas=9; Gasolineras=5.
 

Industria y Comercio

Sector terciario: La alcaldía es la que más empleo genera junto con los institutos educativos y las  dependencias gubernamentales representadas en el municipio.

El peso de la actividad comercial es muy importante pues genera la mayor parte de los empleos urbanos en establecimientos como: Panaderías, Farmacias, Carpinterías, Comedores, Hostales y Pensiones, Pulperías, Herrerías, Bares y Cantinas, Gasolineras, y Molinos

Se estima que existe un aproximado de 3.500 personas con empleos directos o formales, 1.500 personas que tienen empleo informal y entre 10.000 y 15.000 que se ven obligados a emigrar a la vecina Costa Rica. El peso de la Población Económicamente Activa es bajísimo.

Situación del empleo

La población económicamente activa de Rivas se estima en un 26 %, a la fecha no se cuenta con datos precisos  acerca la tasa de empleo y desempleo, niveles de ingresos y salarios y otros datos que podrían poner en claro la situación económica de la población.  Por sectores  se considera que la mayoría de las 40,000 personas que trabajan lo hacen principalmente en el sector primario, luego en el  sector de comercio formal e informal y en menor medida en el terciario o de servicios. La mayor concentración de empleo del segundo y tercer sector se hace en la cabecera departamental que es el municipio de Rivas. Una gran cantidad  de personas entre  10,000 y 15,000 emigran a Costa Rica en busca de empleo temporal.

Según el diagnostico efectuado por el MARENA y DANIDA y la comisión medio ambiental del municipio Rivas tiene problemas ambientales en este orden: Manejo inadecuado de desechos sólidos y aguas servidas especialmente en los trapiches, el  mercado y el hospital del municipio lo que implica la necesidad de desarrollar capacidades a nivel del gobierno local, las instituciones del gobierno central relacionadas con medio ambiente y en  la ciudadanía en general para mejorar el manejo de estos desechos.

Otro problema son las prácticas productivas inadecuadas que destruyen la conservación de los suelos, los sistemas agroforestales incidiendo negativamente en otro problema no menos importante como es la deforestación indiscriminada que el municipio ha venido sufriendo en los últimos 20 años.  La falta de aplicación de leyes medio ambientales no contribuye al establecimiento eficaz de mecanismos que posibiliten detener el deterioro ambiental que se viene experimentando, sumado a esto existe poca participación de la población por falta de conciencia en el cuido y manejo adecuado de los recursos naturales y del ambiente.  Los problemas mencionados han sido tomados en cuenta en el plan de acciones ambientales que el municipio ha diseñado para desarrollarlo en forma integrada con los actores claves que son:  El INAFOR, MARENA, MAGFOR, ONG?s Locales, LA ALCALDIA  DE RIVAS Y OTROS, todos ellos integrados en la comisión medio ambiental para el municipio cuya vigencia  inició en el año 2001. Ver mesa sectorial de medio ambiente.

Rivas, Patrimonio Cultural de Nicaragua

Managua. - La ciudad nicaragüense de Rivas, a 111 kilómetros de Managua, será declarada el próximo día 29 Patrimonio Histórico y Cultural de Nicaragua, anunciaron ayer aquí fuentes oficiales.

Hace 166 años la localidad -fundada en 1720- obtuvo el rango de ciudad y ahora, a las festividades por su aniversario, se sumara este reconocimiento que la avala como una de las de mayor protagonismo en la historia del país.

La arquitecta Martha Rivera, de la Secretaría Departamental de la Presidencia, dijo a la prensa que entre los sucesos más relevantes acaecidos en Rivas figura la expulsión de los invasores norteamericanos encabezadas por el aventurero William Walker, en elsiglo XIX.

En estos hechos sobresalió el heroísmo del profesor Enmanuel Mongalo, uno de los participantes en la primera batalla librada allí en 1885. Aun quedan vestigios de aquella gesta como la perforación de un cañonazo en el edificio ocupado antiguamente por una escuela, y donde hoy radica la biblioteca municipal.

Al cacique Nicarao, asentado en ese terruño, se debe, además, el nombre de esta nación centroamericana. En el centro urbano de Rivas hay exponentes de la arquitectura yel arte nicaragüenses que merecen ser preservados para el disfrute y conocimiento de las futuras generaciones, señalo Rivera.

Como ejemplo cito las iglesias parroquiales San Pedro (construida en el siglo XVIII) y San Francisco, la casa-hacienda Santa Ursula (hoy Museo de Historia y Antropología) y la vivienda que habito Máximo Jerez, uno de los héroes de la Independencia Nacional.

Según los estudiosos, la ciudad tiene un elevado significado no sólo para Nicaragua sino también para toda América Central, al contar con una isla como la de Ometepe.

En ella se pueden apreciar impresionantes estatuas talladas en piedra y petroglifos que testimonian la riqueza cultural de los pueblos aborígenes.

Esta hermosa localidad, denominada la "ciudad de los mangos" (por la abundancia de esos frutos) posee varias playas como Marsella, Ostional, Gigante y La Flor, esta última un área donde van a desovar las tortugas y loras en septiembre y octubre.

Editada en Septiembre 2000
El cacique  Nicarao Calli
Desde aquel abril de 1522 el nombre de este  sabio lider está ligado a nuestra historia, desde entonces, nos sentimos nicaragüenses. El nombre Nicaragua es muy hermoso, el nicaro o jicaro de agua, el comal de la vida y Nicarao Calli solamente queria proteger el paraiso que ellos habian construido, pero el invasor no mantuvo su palabra..

.aqui en aquellos tiempos se conocian los nombres de los lugares y se usaban estos para referirse a sus caciques por ejemplo; Cacique Nicaragua.

       El ombligo histórico de Nicaragua
   Rivas celebra 280 años
ORLANDO VALENZUELA
  Nunca será suficiente recordar que lo que hoy es el territorio de Nicaragua, antes de  la llegada de los españoles estaba habitado por varias tribus aborígenes que llegaron a estas tierras hace más de 3,000 años procedentes del Norte y Sur de América.
En  Rivas, una de las primeras tribus que habitaron esta región, según se tienen noticias, fueron los Kiribisis, que fueron desplazados por los Chorotegas, hasta que unas siete u ocho generaciones antes de la llegada de los conquistadores fueron expulsados por los Nahoas o Nicaraos, quienes dominaron todo el istmo y las islas aledañas.
 Según crónicas de la época, los españoles, en su avance por el Sur, supieron de la
        existencia de un rico y poderoso reino indígena asentado cerca de las orillas de un gran lago de agua dulce, entonces, para no entrar en guerra, el capitán español al  mando envió un mensajero al líder nativo, solicitándole una entrevista de jefe a jefe, la  cual le fue concedida, quedando el conquistador peninsular asombrado por la sabiduría del caudillo aborigen. Por eso, las primeras noticias que se tienen de  nuestro país, empiezan con aquel famoso diálogo ocurrido entre el colonialista Gil González Dávila y el Cacique Nicaragua.

Cruz de España
 Construida en 1995 por un grupo de profesionales,
artesanos, historiadores e investigadores de Rivas y la cruz por el señor Víctor Morice
con el propósito de promover y celebrar el trascendental encuentro.
Este lugar está en el camino que va de Rivas hacia
el puerto lacustre de San Jorge.
Basado en articulo de
NOHELIA SÁNCHEZ R

Este relieve construido en La Cruz de España, representa el encuentro de las dos culturas, El monumento relieve contiene una vieja cruz de dos brazos, un arco coronado con otra cruz y frente a estos dos símbolos un mural pictórico en piedra.. El Mural; Al lado izquierdo hay un aspecto colonial representado por la bandera de España, el escudo, el museo de Rivas y la Iglesia de San Jorge. En el extremo derecho, se encuentra el cacique Nicaragua, un Dios con cara de humano con un animal en su cabeza (alter-ego), sin fallar la mazorca de cacao, que en ese entonces era el árbol sagrado y la moneda. En medio de lo colonial y aborigen, se encuentran los representantes de estas dos razas, Gil González y el Cacique Nicaragua, divididos por lo que se conoce como el "diálogo de los siglos".
Ese histórico lugar existe y se celebra el 5 de abril de cada año está ubicado  entre Rivas y San Jorge. Lo demás es historia conocida.
Por qué tan pocos hombres ambicionan tanto oro?
El Diálogo de los Siglos
El encuentro de la culturas, la europea representada por Gil González y la indígena-americana representada por el cacique "Nicaragua"..Este encuentro entre dos razas se produjo en 1523, un 12 de octubre. Muy sabias son las palabras que se esculpieron en ese mural. Sobre todo cuanto el cacique le presenta al español, por qué tan pocos hombres ambicionan tanto oro. Esta sentencia en nuestro país todavía tiene vigencia.

 30 de Septiembre de 2002 | El Nuevo Diario—EDWIN SANCHEZ—
                Fernando Silva y el encuentro Gil González-Macuilmiquiztli   "Fue diálogo entre mudos"   * Lingüista va a raíces de nuestros famosos "diálogos políticos"     * Sí, fue lenguaje de "muecas", "señales", "gestos" (como habla de mudos) que era hasta donde podían llegar los indios, a entender y responder   * Estamos ante una historia que además de cómica, es burlesca, sostiene
 A través de eso que don Rubén Darío llamó las páginas fatales de  la Historia, siempre en los momentos aciagos hay algún sector que demanda "diálogo nacional".    Con Fernando Silva vamos al génesis de estos famosos "diálogos" y llegamos al convencimiento de que su matriz, entre  una fuerza de choque (Gil González) y otra asediada (Macuilmiquiztli) lo que hay es pura mueca. "Pantomima", nos dice literalmente el novelista.  Los naturales de Nicaragua, tanto los primeros como las sucesivas generaciones que desembocan en ese monumento de pieza teatral mestiza de El Güegüence, se resistieron a hablar el lenguaje del dominio hasta donde pudieron.   Hacemos ver que los primeros nicaraguas padecieron el infortunio de encontrarse con las bandas armadas que habían quedado asolando la campiña de Castilla, tras haber quedado desempleados al término de la guerra contra los moros, aunque también Rubén Darío haya cantado a Cristóforo Colombo, judío,  como el Don Quijote y a la América "descubierta" como su Dulcinea.  Hombre de paciencia encontrada, pertinaz en la investigación, así podríamos crearnos una mejor imagen de quien nos dice con  mucha seguridad que en las estructuras sociales indígenas de Nicaragua tampoco existió la figura del "cacique".   Fernando Silva nos aclara, además, que no niega, así de plano, que se hayan sucedidos los encuentros o "diálogos", entre algunos  conquistadores españoles de Nicaragua y nuestros caciques.   Eso de cacique es un invento de los españoles. En la estructura de Gobierno de nuestros indios no existía eso de "cacique", revela.  Empiezo, pues, por los "diálogos". No me llega a convencer que  hubo diálogo verdadero entre Gil González y el cacique de Nicaragua. Eso no fue más que una pantomima.   Veamos: Se dice que Gil González traía con él a sus "lenguas", intérpretes indios a quienes les había enseñado el español.  ¿Cuándo y en qué tiempo? ¿y cuál sería el método mágico que  emplearía...?; ¿o tal vez fueron españoles que aprendieron el náhuatl.. y, ¿quién les pudo enseñar el náhuatl...?  El indio, además, fue reacio para aprender el español, sostiene el  escritor, y para configurar mejor su dicho, hace dos citas:   1) "1596- no sólo son desinclinados a la lengua española, sino que la aborrecen".- Obispo de Puebla de los Angeles (30 de Diciembre  de 1688) 2)-"... para los indios que no aprendan el español...  declararlos infames", Rosenblat- 1990-.   Silva agrega: Ahora veamos el tal diálogo, que dice López de  Gómara, poniendo, en boca del cacique que preguntó que: Dónde  tenían que estar las almas y qué habían de hacer salidas del cuerpo"... ¿eso pudo decirlo alguien que no tuvo ni remotamente la posibilidad de expresarse, aunque fuera medianamente, en una lengua que, además, aborrecía...?

                "Tampoco se puede negar que de alguna manera trataron de  entenderse, el conquistador y el cacique conquistado; pero eso fue en forma de lenguaje de "muecas"... "señales"... "gestos", (como habla de mudos) que era hasta donde podían los pobres indios llegar a entender y responder.   Las Casas -afirma Silva- refiere que Colón tuvo que recurrir a otros medios: "Las manos le servían de lengua". También se puede pensar que algunos soldados náufragos, cogidos por los indios  hubieran aprendido la lengua (?). El mismo Las Casas cuenta que un español, náufrago, que los indios tenían prisionero en la isla de Cuba, que como hombre rudo, soldado, apenas sabía hablar el Castellano, y para hablar la lengua de los indios que había aprendido: "Hacía con la boca y con las manos todos los meneos que los indios acostumbraban, con lo cual no poca risa a los  españoles les causaba".                  Claro... gente ruda, soldadesca que ni sabía hablar el español y  que de la lengua de los indios no sabía más que hacer las muecas, mantiene Silva su tesis. "Por eso yo sigo sosteniendo que los cronistas después le pusieron todo lo que se les antojó".  "Y es así porque algunas cosas que uno lee -ahorita- se nota que   no pudieron haber sucedido así como dicen que sucedieron, que además de absurdas resultan hasta divertidas - Como dicen los  franceses que la historia es "cocasse"= cómica y burlesca".  Carlos Molina Argüello, en El Pez y la Serpiente No. 30 dice:- "En  lo del diálogo que tuvo con Gil González. La pregunta del cacique que "para qué tan pocos hombres querían tanto oro como buscaban" que con tanta fruición se ha acogido por historiadores  de países de tradición mercantilista, es falsa; no es cierto que el cacique de Nicaragua haya hecho esa pregunta. Fue una pura  fantasía de quien lo escribió por ahí veintiséis años más tarde de cuando se tuviera la versión original del diálogo; en la cual no se  contiene la tal pregunta, ni otras más que se atribuyen".

                También hace referencia "al otro diálogo de Bobadilla, que lo tramó el tal Pedrarias Dávila", del cual "vale la pena remarcar  ciertos datos, que así lo descubren. Primero que todo, Pedrarias se consiguió, malosamente, por gestiones directas de su mujer doña Isabel de Bobadilla, para lograr que fuera designado por la Corona su propio primo, el Frayle Francisco de Bobadilla de la orden de La Merced, para que viniera a hacerle el mandado a Pedrarias -cosa hablada, pues- porque Pedrarias, quería así restarle mérito al diálogo de Gil González - que también había sido amañado.   "Bobadilla llega a León y de allí se viene a Granada (alias Xalteva)  y en una plaza que le dice Teoca en el pueblo y provincia de Nicaragua en término é jurisdiccion de dicha Granada, por  interpretación de Luis Dávila é Francisco Ortiz de Arcos, lenguas e intérpretes, hicieron en el dicho pueblo a los veinte é ocho de septiembre de mil quinientos é treynta y ocho, interrogó algunos indios para ver cómo algunos indios sentían de la fé."   Silva conviene en advertir: a) que no hay ningún dato o referencia sobre esos nombres de los intérpretes. No hay documentación de
                sus oficios, ni nombramientos de regla, para proceder en casos de tanta trascendencia como era "ver cómo sentían de la fée"; luego  Oviedo se refiere al caso diciendo que "E por evitar prolixidad yrá  dicho a manera de diálogo..." ¿Cómo es eso?, se pregunta Fernando Silva.  Un documento tan importante, viene resultando que Oviedo en su  crónica se encarga de remendarlo, por lo que Molina Argüello dice: - "Porque lo que ese autor nos ofrece, en realidad es un trasunto  muy personal suyo y muy compuesto de la mencionada probanza".  "Hasta hoy que yo sepa no se tiene noticia del texto original ni de copia de la forma primera, salvo sospecha de una supuesta"... "que para la primera edición de la versión propia de Fernández de Oviedo, que fue la de 1855 de José Amador de los Ríos,- los  nombres, hasta ella inclusive, han sufrido el trasvase de cinco copias".-  Yo me pregunto: ¿Qué se hicieron los testimonios, las actas, todas  las formalidades probatorias que las Leyes de Indias disponía para las letras de esos documentos...?, interroga el escritor a los sacerdotes de nuestros movedizos anales: los historiadores.



   Biblioteca
Pública de
Rivas
Según el Dr. Ramón Valdez, recopilador de la historia de Rivas,
El edificio de la Biblioteca es uno de los más antiguos de Nicaragua y data su origen en el siglo XVII. En 1872, en este edificio existió el primer Colegio de "segunda enseñanza de Nicaragua", fundado por Máximo Jerez. y por esta razón, al morir Máximo Jerez, su cadáver fue velado en este Colegio (ahora Biblioteca) y luego fue trasladado a la "Haciendita Jerez", camino a la Chocolata. Años después, por mucho tiempo, funcionó el Colegio Inmaculada Concepción dirigido por Engracia Chávez, electa en vida "como la mujer de Nicaragua por sus méritos culturales y educativos" enfatizó Valdez. En el pasillo de esta Biblioteca existe una placa en donde se reconoce y felicita las bodas de oro de "Engracia Chávez", una profesora que de 1898 a 1948 dirigió dicha Escuela. Se especula que a la llegada de los filibusteros a este departamento, este viejo edificio ya existía, la seña de un cañonazo en una de las soleras del techo corroboran esta tesis.

Una característica de Rivas, es que esta es la ciudad que tiene más coches de caballo en servicio de transporte, además, según dice la vice-alcaldesa Imelda Martínez, el  municipio cuenta con 54 bici-taxis y más de 3,000 bicicletas circulando por sus calles, lo que la convierte en una de las poblaciones más sanas y con menos contaminación ambiental.
 El rivense es muy hospitalario y cariñoso con los forasteros, por eso, si se quiere conocer un poco de nuestra historia y cultura, lo mejor es visitar y recorrer en coche esta bonita y señorial ciudad

EL NOMBRE DE RIVAS
    El nombre de Rivas surgió casi por pura casualidad,  cuando una delegación de vecinos de lo que entonces se llamaba Valle de la  Ermita de San Sebastián viajó en 1717 a la ciudad de Guatemala, para solicitar se erigiese  en Villa su poblado, ya que en ese momento existían tres mil habitantes, gran comercio y una agricultura desarrollada.
  La propuesta que llevaban era que su villa se llamara  “Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora la Virgen María”. El Capitán General del Reino, don Francisco Rodríguez de Rivas, atendió la petición y otorgó  provisionalmente el correspondiente título. Los delegados, en agradecimiento al gesto del funcionario imperial, acordaron que el nombre de la nueva Villa fuese el de “Villa de la Pura y Limpia Concepción de Rivas de Nicaragua” .

 Según el historiador Julián N. Guerrero, en su “Diccionario Nicaragüense”, fue así como un 20 de mayo de 1835 el Estado Federado de Nicaragua declaró que: “La Villa de Nicaragua es declarada Ciudad, con su propio y antiguo nombre de Rivas

Rivas cuenta con 3 universidades y 63 centros de educación en todos los niveles

Pero sin duda, una de las ocupaciones más  sanas de los jóvenes es su entusiasmo por las actividades deportivas, que han convertido a Rivas en un semillero de  deportistas, ya que a la fecha cuenta con 138 equipos de béisbol que involucran a 3,901 atletas, según don Ramón Ruiz Tenorio, director del programa radial “El que más  sabe de Deportes”.

   Irma Navarrete Jarquín,
Es la joven más famosa de toda Rivas. A sus 20 años de edad es la mejor Atleta de Nicaragua, ya que hace menos de un mes ganó cinco medallas, tres de oro y dos de plata, en los Cuartos Juegos de Atletismo Unidad Centroamericana, donde impuso varios récord de velocidad.

   Desde los 14 años esta pequeña gacela ha roto e impuesto varias marcas en cuanta competencia ha participado.    La meta principal en su vida es botar todos los récords nacionales y ser el orgullo de  su hija y su familia, afirma con mucha confianza en sí misma esta veloz corredora

UN VIEJO TUNEL EN
RIVAS REVELA MAS
SECRETOS DE LA CONQUISTA

  En octubre del 99, se descubrió un subterráneo que pasa por debajo de la Biblioteca Municipal, el hallazgo se conoció cuando se realizó la reciente construcción de BANCENTRO. se supone que este subterráneo comunicaba la Iglesia San Francisco (ubicada en el centro de Rivas), con la plaza de Rivas (ubicada frente al Parque Central) y sospecha que cuando los filibusteros llegaron a Rivas el subterraneo ya existía. "Es probable que su existencia date del tiempo de la Colonia", agregó el Doctor Valdez, historiador de Rivas y probablemente los filibusteros no supieron de su existencia
 

Rivas necesita cambios
 El desempleo entre los sureños ronda el 68% la ciudadania rivense entra a un nuevo período electoral municipal, con la esperanza que aquel al que  pongan al frente de la Comuna, se empeñe en  servirlos y trabajar para ellos y para su ciudad, que es  en el fondo para lo que se les elige.
 Noelia Sánchez Ricarte
La Prensa 11/09/00
 La actividad principal de este departamento es la agricultura, aunque se hacen esfuerzos por reactivar la ganadería que tiempo atrás fue el rubro local de mayor empuje y aunque la agricultura está a la cabeza, se destina muy  poco a este sector.

              El alto índice de desocupación en Rivas ha originado un incremento masivo de  migración: se calcula que unos 18,000 rivenses (un 20% más que en 1998),  abandonaron su patria chica el año pasado, la mayoría de ellos hacia Costa  Rica.

              Para estas próximas elecciones municipales, el Consejo Supremo Electoral de Rivas, asegura que estarán aptas para votar unas 95,536 personas en todo el  departamento; de ellos, la cuarta parte vive en la ciudad cabecera del  departamento.

     El economista Róger Palma, dedicado hace un par de años al estudio del comportamiento social y económico del departamento, valora que el basurero municipal deberá ser una de las prioridades del alcalde electo.

              Este basurero se encuentra muy cerca del poblado indígena de Veracruz y su actual condición no es la mejor; pues es escena común observar la basura   casi a mitad de la calle.

             Palma considera que también deberán revivirse hermanamientos y traer financiamientos que se han perdido “por cuestiones políticas” y considera que  la gestión del próximo alcalde deberá ser más pública.

              Argumenta que la cultura de este departamento ha dado un retroceso y que
  se han cerrado los espacios para jóvenes, por lo que a su parecer se debe
   dar prioridad a la juventud de tal manera que en la próxima administración
     comunal se les dé “protagonismo y participación en las decisiones de su comunidad; pero de forma efectiva, no demagógica”.

              Si bien es cierto que el tema del desempleo es una realidad generalizada a escala nacional, Palma considera que por lo menos el futuro alcalde puede  realizar gestiones para traer programas de ayuda y actividades que permitan promocionar el municipio como un mercado laboral óptimo para la inversión privada.

     Adjudicó que gran parte de este elevado porcentaje de desempleo se debe a  que en Rivas se han cerrado importantes empresas que eran fuente de trabajo para cienes de cabezas de familia.

  Recordó el matadero IGOSA (donde trabajaban 250 cabezas de familia); a COPESCOSA, una empresa exportadora de mariscos en San Juan del Sur donde laboraban unas 200 mujeres en el proceso de empaque de mariscos, y finalmente el Ingenio Benjamín Zeledón donde entregaban su fuerza de trabajo unas 400 cabezas de familia.

              No obstante, en el último caso todavía queda una esperanza, pues se maneja que este año habrá zafra.

Otras esperanzas; otras necesidades

              En el ámbito del turismo Palma considera se deben explotar los recursos que están a la mano, reconociendo que debe ser una prioridad rescatar la zona de  La Virgen como una zona con potencial turístico, y además identificar otros  para promocionarlos.

      * Valoró de “crítica” la situación del departamento por cuanto no existe financiamiento para uno de los sectores más importantes y con mayores  problemas: la agricultura.

              * El reverendo Carlos Villagra coincidió en muchos puntos con Palma y agrega que urge que se reordene el Mercado Municipal, que actualmente enfrenta problemas en cuanto a orden de tráfico, salud, comerciantes.

              * Valoró que la escuela de educación especial debe ser una prioridad para la administración futura y que se deberá equipar, a su parecer, con las condiciones mínimas “para que   estos niños que requieren atención especial se sientan bien”.

   * Mencionó también la reforestación, y enfatizó que la Alcaldía deberá propiciar el ambiente necesario para que alguna empresa invierta en Rivas y contrarrestar el ascendente índice de desempleo entre los rivenses..

Rivas forma parte del Patrimonio Histórico Cultural de la nación

Noelia Sánchez Ricarte -
- A partir de hoy Mayo-29-01
Rivas formará parte del Patrimonio Histórico Cultural de la nación y de acuerdo al análisis del Instituto Nicaragüense de Cultura, ocupa un lugar trascendental en la historia de Nicaragua, en esta ciudad se originó nuestra identidad al darse la fusión entre el pueblo indígena y los colonizadores españoles.

En el 281 aniversario de haberse elevado a Villa se da la declaratoria del Instituto Nicaragüense de Cultura, a solicitud de la Secretaría de Gobierno, encabezada por Rafael Avellán, la alcaldía de Rivas, dirigida por Mauricio Urtecho y la sociedad civil organizada de esta ciudad.

LA CRUZ DE ESPAÑA, TRASCENDENTAL EN LA HISTORIA

Entre los méritos que la ciudad posee para ser declarada un bien histórico de la nación y que se mencionan en los “Considerando” del decreto que se firmará, Rivas “ocupa un lugar trascendental en la historia de Nicaragua, al haber constituido el punto de encuentro entre la cultura indígena y la española”.

Este encuentro que se produjo en el lugar llamado la Cruz de España, que se encuentra en el límite de San Jorge y Rivas, y que se ha conocido como el encuentro de dos mundos, quedó oficializado para celebrarse cada cinco de abril.

La gesta heroica que se produjo en Rivas durante la batalla en 1955 y que fue protagonizada por el entonces profesor Enmanuel Mongalo y Rubio, al incendiar al mesón, también es uno de los hechos que ahora son considerados para realizar la declaratoria.

Rivas posee el orgullo de haber producido nueve Presidentes de Nicaragua, entre éstos José Adán Cárdenas, Laureano Pineda, Patricio Rivas, Francisco Urcuyo y la última mandataria nacida en este suelo, Doña Violeta Barrios de Chamorro; estos son también puntos a favores para la declaratoria.

También aportan para la declaratoria, el hecho de que “Rivas constituyó un punto de paso del tráfico internacional durante el funcionamiento de la Ruta del tránsito por Nicaragua en el siglo XIX”.

Y no pueden olvidarse “los importantes ejemplos de la arquitectura y arte nicaragüense”, que según la declaratoria “merecen ser preservados para el disfrute y conocimiento de las actuales y futuras generaciones”.
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