P R E S E N T A C I O N
Como
autores de esta obra, nuestra felicitación al Concejo Municipal
de Rivas y al culto caballero Don Carlos Argüello Guerra, digno Alcalde
Municipal de la casi tricentenaria ciudad de Rivas. Managua,
Mayo de 1970. Julián N. Guerrero C. Lola Soriano
de Guerrero
EL MUNICIPIO DE RIVAS
La condición
topográfica de la región inmediata al Gran Lago, hizo que
más tarde se diera el nombre de VALLE DE NICARAGUA, a la región
de los actuales municipios de Rivas, San Jorge, Belén y Potosí
por su condición plana y ausencia total de fenómenos orográficos,
que aunque de poco relieve, se manifestaban en la región occidental
del istmo, hoy ocupada por la totalidad del área de los municipios
de San Juan del Sur y de Tola. >
HISTORIA DE LA ANTIGUA “VILLA DE LA PURISIMA
CONCEPCION DE RIVAS”
Antes de ocuparnos
con la debida extensión, de la actual ciudad de Rivas, es de interés
histórico ofrecer una sinópsis breve, de su antecedente urbano
inmediato “La Villa de la Púrisima Concepción de Rivas de
Nicaragua” y de la región en que se asentó el primer embrión
urbano de esa misma Villa
El
Valle de Nicaragua
La antigua provincia
o región “del Cacique Nicaragua”,
como llamaron inicialmente los conquistadores al territorio que sirvió
de asiento al milenario cacicazgo de los nicaraos o nicaraguas, gobernado
a la llegada de los españoles por el grande e ilustrado Cacique
Nicaragua, ocupó la totalidad y un poco más del territorio
actual departamental de Rivas.
Durante los dos primero
siglos de la conquista, los colonizadores españoles no fundaron
ningún pueblo de importancia en el Valle de Nicaragua, porque “en
la Provincia de Nicaragua no se hizo pueblo, porque ella es en sí
grande y está en el principio de la tierra . . .”
(Carta de Pedrarias
Dávila al rey de España, en abril de 1525 --- Colección
Somoza, Tomo I, página 128).
Durante esos dos
siglos, conforme documentos hoy conocidos, existían en el Valle
de Nicaragua los siguientes pueblos indígenas o barrios o parcialidades
como les llamaban los españoles: El pueblo de Nicaragua, residencia
del Cacique Nicaragua y capital de su señorío o cacicazgo;
Ochomboa, Tonalá, Zoagalpa, Popoyuapa, Nandapio, Apalota, Niratia,
Zacualapa, Managua, Monagalpa y Coyuagalpa.
Estos pueblos eran
estrictamente indígenas. A la sombra de esos pequeños
poblados indígenas o mezclándose con los nativos, se fincaron
los primeros colonizadores y sus descendientes, más tarde, formando
sus fincas de cultivo. Residieron durante los primero años
de labores en la ciudad de Granada y más tarde en sus propias fincas
o heredades.
Los finqueros y hacendados
españoles, primero y sus descendientes después, voluntariamente
o perentoriados por las autoridades civiles y eclesiásticas, tenían
que viajar con frecuencia a la ciudad de Granada, para cumplir con sus
obligaciones de católicos.
Esta circunstancia
determinó a los propietarios a solicitar en el año 1607 al
Obispo de Nicaragua Fray Pedro de Villareal, la correspondiente licencia
para erigir una iglesia en el Valle de Nicaragua, bajo la advocación
de la “Santa Cruz”.
Alegaron ante el
Obispo los peticionarios, que les resultaba muy pesado ir semanalmente
o en épocas determinadas a la ciudad de Granada, para cumplir sus
deberes cristianos, pues los inviernos eran rigurosos y la estación
del verano, con fuertes soles, agrietaba los caminos.
Otorgada la licencia
por el Obispo diocesano, fue aceptada por las autridades reales, pero sin
ninguna ayuda económica de la Corona para la construcción
del proyectado templo, como era costumbre que lo hicieran en tales casos.
Eso frutsró el proyecto, pues los hacendados o finqueros, no aportaron
de su capital el costo de la construcción.
Entre tanto, los
mulatos del Valle construyeron una pequeña ermita, dedicada a San
Sebastian, en terreno inmediato a la actual plaza de la ciudad de Rivas.
Históricamente
la ermita de San Sebastián constituye el primer embrión urbano
de la actual ciudad de Rivas.
El 5 de Octubre de
1657, cincuenta años después de las gestiones verificadas
ante le Obispo Villareal, se obtuvo de la Curia nicaragüense el nombramiento
del primer cura del Valle de Nicaragua, usándose como templo la
ermita de San Sebastián, en cuyo derredor se habián construido
y construían las primeras casita de la futura Villa.
El nombramiento del
Cura del Valle de Nicaragua, despertó nuevamente el propósito
de años anteriores y se inició finalmente la construcción
de un Templo Parroquial; pero este nuevo intento se frustró, como
en ocasión anterior aunque por diversa causal.
Un grupo de vecinos
abogaba porque el nuevo templo debía construirse dentro del perímetro
urbano del antiguo pueblo de Nicaragua, poblado por nativos y antigua residencia
del cacique del mismo nombre; y otros disputaban para que el templo se
levantase en el mismo asiento de la ermita de San Sebastián.
La persistente pugna dió por entonces la determinación conciliadora
de reparar la vieja ermita, que comenzaba a deteriorarse lamentablemente.
Sin embaro, prevaleciendo
el criterio de los que querían la construcción del nuevo
templo, en el pequeño poblado de la ermita, se inició muy
lentamente la construcción del Templo, que despue?s de cien años,
quedó concluido en 1717, muy cerca de la ermita de San Sebastián,
que había logrado mantenerse en pie.
Ya para en ese entonces
o sea después de dos siglos casi completos de iniciada la conquista,
se había formado el primer pueblo de españoles y mulatos,
etc., en el Valle de Nicaragua, a inmediaciones de la ermita antigua de
San Sebastián, con nuevo y formal templo y con una población
urbana de importancia en aquella época, con el nombre de Pueblo
del Valle de Nicaragua, como indicación simple de su ubicación
y con numerosa población residente.
Del padrón
levantado en 1717, resultó que el pueblo y el Valle de Nicaragua
contaban con 2,958 personas, entre españoles, mulatos, indios y
esclavos, cuya anotación racial figuraba al margen de la extensa
lista de vecinos, que más tarde fue enviada a la Capitanía
General de Guatemala y se conserva en el Archivo General de aquella nación;
de esos documentos tomaron los autores gran parte de las informaciones
que aparecen en esta obra.
ERECCION DE LA VILLA
El 15 de julio de
1717 se presentaron en la ciudad de Guatemala, ante el Maestre de Campo
Don Francisco Rodríguez de Rivas, Presidente en aquel entonces de
la Audiencia y Capitanía General de Guatemala, los comisionados
del Valle de Nicaragua, señores Don Salvador Granja y Don Marcos
de las Navas, solicitando que el Pueblo del Valle de Nicaragua, fuese erigido
en Villa, con todas las prerrogativas que en la época se concedía
a los pueblos de ese rango político-administrativo.
Los comisionados
expusieron, como fundamento de su petición, lo siguiente: la existencia
de quinientas familias; una población total de casi 3 mil personas;
gran comercio en constante crecimiento; agricultura desarrollada; dos iglesias;
necesidad de un Cura propio y residente; buenas casas de habitación,
dispuestas en forma urbanística; necesidad de recibir, el pasto
espiritual con frecuencia y una administración civil inmediata,
pues dependiendo el Valle de Nicaragua de la ciudad de Granada, en lo administrativo
y religioso, toda adminitración resultaba costosa y tardía.
En lo administrativo
solicitaron los Comisionados: nómina completa de autoridades localse,
con Alcaldes Ordinarios y de la Santa Hermandad; regidores, síndicos,
alférez, etc.; señalamiento de ejidos y de propios; pastos
baldíos y cuantas prerrogativas otorgaban las Leyes de Indias a
los pueblos erigidos en Villa.
En cuanto al nombre
de la Villa, los Comisionados sugirieron en sus memoriales, que llevara
el nombre de Pura y Limpia Concepción de Nuestra Señora la
Virgen María. Sin embargo, ya en la ciudad de Guatemala, para
halagar la vanidad del Capitán General señor Rodríguez
de Rivas, cambiaron definitivamente su indicación por el de “Villa
de la Pura y Limpia Concepción de Rivas de Nicaragua.”
Mediante la tramitación
legal del caso, el Capitán General Señor Rodríguez
de Rivas, atendió provisionalmente el pedimento y con fecha 2 de
septiembre de 1718, expidió títulos de tal categoría
a los Capitulares de la Villa, que se organizó en ese mismo año
e inició sus actuaciones. Sin embargo, el título formal
fue librado por el Capitán General hasta el 29 de Mayo de 1720,
después de tramitaciones adicionales, informes en el terreno de
la nueva Villa, dictámenes, etc., con obligación de que los
interesados debían obtener la aprobación real dentro de los
cinco años subsiguientes.
LA JURISDICCION
DE LA NUEVA VILLA
La jurisdicción
de la Villa comprendió un territorio de diez y ocho leguas de Oriente
a Poniente y cinco de norte a sur y hasta seis o más, que debían
contarse las primeras, desde la Laguna de Granada (Gran Lago de Nicaragua)
hasta La Sabanilla y las otras, desde el río Ochomogo hasta la Mar
del Sur, comprendiéndose, además, en su jurisdicción
la Isla de Ometepe. >
PRIMER AYUNTAMIENTO
DE LA VILLA
Los primeros funcionarios
de la nueva Villa, por compra al tesoro real y elección de cargos,
fueron: Alcalde Ordinario, Don Juan Antonio Pérez de Novoa; Alcalde
de segundo voto, Don Rodrigo Gómez de Valdivieso; Alférez
Mayor, Don Salvador de Aguila y Granja; Alguacil Mayor, Don Miguel de Vargas
y Ocampo; Depositario General, Don Marcos de las Navas; y Procurador y
Síndico General, Don José Antonio Bonilla. No se designaron
Regidores, porque los que habían ofrecido comprar tales cargos renunciaron
a sus pretenciones.
LA OLIGARQUIA RIVENSE
El gobierno local
de la nueva Villa se desenvolvió durante sus primeros años,
a satisfacción del vecindario y con afanes de progreso.
Desgraciadamente,
la renuncia de algunos concejales y la muerte de otros, dejó solamente
en funciones a Don Miguel de Vargas, Alguacil Mayor y al Depositario General
Don Marco de las Navas, quienes establecieron la primera oligarquía
en nuestro territorio o más bien gobierno de una sóla familia,
durante casi quince años, amparados en la distancia de las autoridades
de la Capitanía General, pisilanimidad del gobierno de la Provincia
y los engorrosos procedimientos legales, fijados para corregir actuaciones
punibles.
Los señores
de Vargas y de las Navas convirtieron su administración en una verdadera
dictadura, que tuvo por ley su capricho y la arbitrariedad y el más
absoluto menosprecio a la propiedad, al ejercicio del comercio y las garantías
ciudadanas.
Llegó a tanto
el mal procedimiento de dichos concejales, que sustituían a capricho
a los funcionarios y los removían cuando no acataban su voluntad.
Convirtiendo el gobierno municipal en gobierno de familia, el Alguacil
Mayor de Vargas, nombró su suplente a su hermano Don Alejandro;
a éste le sucedió después de tres años, su
yerno Don Lorenzo de la Peña; eligió y reeligió Alcalde
a su sobrino Don José Antonio Bonilla y finalmente, eligió
Procurador a Don Gregorio Baldizón, yerno del Depositario General,
Don Marcos de las Navas.
LA VILLA DE 1725
A 1735
No obstante la mala
administración del gobierno de familia de que hemos hecho mención,
la Villa progresaba en algunos sentidos, aunque sus vecinos sufrían
graves privaciones.
Para el período
comprendido entre las fechas o años indicados, existían cuatrocientas
haciendas de cacao y veintitrés fincas de ganado, desde cincuenta
hasta cien reses y la agricultura se desarrollaba en la cantidad
necesaria de producción, para el consumo del vecindario.
Por un error de los
hacendados, habían escogido la zona marítima para la ganadería,
en vez de la costera del Gran Lago, como la mejor. Esto dió
origen a que ganados de raza no se aclimataran, con perjuicio del empeño
por mejorar las calidades.
La carne solamente
la comían los propietarios de las fincas y sus operarios.
En la población de la Villa se desconocía casi por completo
y la que se conseguía era a muy alto precio; y cuando los oligarcas
Navas y Vargas intervinieron para remediar el mal, fue únicamente
en su propio aprovechamiento y en el de sus familiares y paniagudos, mediante
el pago de precios especialmente señalados para favorecerlos.
PRIMEROS PARROCOS
DE SU IGLESIA
Fue le primer Cura
Párroco de la ermita de San Sebastián y de la Villa, el Presbítero
Don Francisco del Valle y Valdez, nombrado por el Obispo Fray Dionisio
de Villavicencio. Tomó posesión del curato el 16 de
diciembre de 17631; y tres años después, el 12 de julio de
1734, fue nombrado Cura auxiliar, el Presbítero Don Juan Ruiz de
Ocaña, a propuesta del Capitán General Don Pedro de Rivera
Villalón, aceptada y confirmada por el mismo Obispo Villavicencio.
LA VILLA EN 1743
En el informe rendido
en 1743 a la Capitanía General de Guatemala, por el Ingeniero Militar
Español Don Luis Díez Navarro, sobre su visita a todas las
provincias del reino, al referirse a la Villa de Nicaragua, expresa lo
siguiente:
“A distancia de doce
leguas de la ciudad de Granada y al sur de élla está la Villa
de Nicaragua, que es españoles, mestizos y mulatos. Su trato
es de cacao, que lo hay en muchas haciendas. Unido a dicha Villa
está, hacia el norte de élla, el Pueblo de Nicaragua, que
es pequeño y de indios. Su comercio es también de cacao,
cocos, junco y palmas, de los que hacen sillas, baúles, papeleras,
esteras y sombreros”.
LA VILLA EN 1752
Debemos al gran
Obispo y cronista español Fray Pedro Agustín Morel de Santa
Cruz, la más completa descripción de la Villa de Rivas, en
el año 1752, es decir, hace un poco más de dos siglos, con
informaciones sobre su jurisdicción, sus pueblos vecinos, gobiernos,
etc.
De su acuciosa “Relación
de su Visita Pastoral” por todos los pueblos de su obispado, tomamos las
siguientes informaciones.
Planta Urbana
La Villa de Rivas
estaba asentada sobre un terreno elevado, aunque desigual. Su altura
le proporcionaban aires frescos y un “cielo despejado y hermoso”.
Está a media legua del Lago, pero sus moradores “desprecian su agua
por gruesa y gustan más de la de pozos, que es delgada constantemente.
El clima es saludable y templado, especialmente por las noches y las mañanas.
Tenía la Villa
un poco más de cien casas y muchas en estado de construcción.
Las casas de paja eran cincuenta y las restantes de embarro y adobe.
Las calles “poco perfectas y menos derechas”. Las viviendas ocupaban
un espacio de diez y seis manzanas.
Entre sus edificios
se contaban: la Iglesia Parroquial, techo de tejas y tres naves; poco capaz
para su crecido vecindario. Tenía siete altares y una torre
provisional, montada sobre cuatro horcones. Administraban la feligresía
dos Curas Párrocos.
La antigua ermita
de San Sebastián, tenía frontispicio de cal y canto; tres
naves angostas; paredes de adobe y techo de tejas de barro. Era más
pequeña que la parroquia.
Completaban la atención
religiosa de la Villa y su comprensión administrativa: un Vicario
Foráneo o departamental, como se dice hoy, con jurisdicción
en el Valle de Nicaragua y en la Isla de Ometepe; cinco sacerdotes, un
Colector y dos seminaristas.
Casa Cabildo
Era un edificio
grande, de adobes; artesón de maderas cuadradas y techo de tejas,
con portales elegantes que embellecían la Plaza Mayor, pues ocupaba
completa una de las alas de la palza.
Gobierno Político
y Militar
Además de
los Alcaldes, Regidores, Alguaciles, etc., del Ayuntamiento de la Villa
y empleados del orden civil, existía para el gobierno militar: un
Comandante, un Sargento Mayor y nueve Compañías; siete de
a ie y dos de montados, con un Comisario General. Cada Compañía
se componía de cien hombres, sin contar con su cuadro de Oficiales
y Jefes.
La dotación
militar de la Villa, como anota el mismo Obispo, “no corresponde al corto
vecindario de la Villa, aun tomando en cuenta los pueblos y barrios de
su jurisdicción.
LOS PUEBLOS DE LA
VILLA
Existían,
afirma el Obispo Morel de Santa Cruz, doce pueblos o parcialidades, designados
conlos siguientes nombres: Río de Enmedio, o Aposonga; San Esteban,
Popoyuapa, Potosí, Apompuá, El Obraje, Buena Vista, San Antonio,
Nagualapa, Chiata, Los Cerros y San Juan de Tola.
San Antonio, Nagualapa
y Chiata, formaban realmente un sólo pueblo, con dieciocho casas
de tejas y cuarenta y cinco de paja. Otro tanto ocurría con
San Esteban y Popoyuapa, formando un núcleo de población
de veintiseis casas de teja y ciento cuarenta y nueve de paja.
Potosí y Apompuá,
contaban con veintiocho casa de tejas y cuarenta de paja. Los Cerros,
tenían catorce casas de tejas y ciento diez de paja.
El Obraje y Buena
Vista, contaban con dieciocho casas de teja y cuarenta y cinco de paja.
San Juan de Tola,
ocupaba una espaciosa llanura, regada por el río de Brito.
Era el poblado más bello de todo el Valle, por su situación.
Tenía veintiocho familias y otras tantas casas de paja.
Carecía de
Iglesia, pero había diez capillas o ermitas, en otro número
igual de haciendas, construidas por sus propietarios para cumplir cómodamente
con sus obligaciones cristianas, en días festivos. A los servicios
religiosos de estas ermitas eran “admitidos los comarcanos”, evitándoles
los inconvenientes del viaje a Rivas.
Antes de proseguir
con las informaciones del Obispo Morel de Santa Cruz, es importante indicar:
que llama mucho la atención que en la enumeración de pueblos
de la Villa de Rivas, no haga mención ni referencia alguna al Pueblo
de Nicaragua, que nueve años antes había visitado y conocido
el Ingeniero Díez Navarro, señalando su gran importancia
industrial y su comercio en cacao.
No podemos, desde
luego, afirmar si ya para el año 1752, había desaparecido
totalmente el pueblo donde residió el Cacique Nicaragua, pero sí
es posible que haya venido muy a menos en el año de la visita del
Obispo Morel de Santa Cruz y que ya para en ese año, como indicio
de su subsiguiente desaparición como poblado de importancia, haya
perdido hasta el derecho de una mención, pues el Ingeniero Díez
Navarro expresa que “era pequeño y de indios”.
EJIDOS MUNICIPALES
Conforme información
que se nos proporcionó en la Secretaría del Concejo Municipal
de la ciudad de Rivas, el municipio carece de tierra ejidales.
Tal información
nos llamó mucho la atención, pues entendíamos que
la Villa de la Purísima Concepción de Rivas de Nicaragua,
de cuya historia completa nos ocupamos en el capítulo siguiente,
conservaba los que le fueron otorgados desde su erección política
en Villa.
Documentos existentes
en los Archivos de la Nación, en la República de Guatemala,
comprueban que le fueron concedidas cuatro leguas en cuadro como jurisdicción,
con sus ejidos correspondientes, “sin afectar los derechos de los indios
del pueblo de Nicaragua y de los vecinos del lugar”.
En esos mismos archivos
guatemaltecos, existen documentos en que consta que cincuenta años
después, en 1778, se mandaron componer o remedir las tierras ejidales
del Municipio de Rivas, habiendo iniciado sus operaciones el Medidor el
18 de agosto de 1778.
De los documentos
en cuestión se deduce que los ejidos de la Villa de Rivas, comprendieron
una extensión apreciable de tierras aledañas al asiento de
la recien erigida Villa.
HACIENDAS
En la jurisdicción municipal se
encuentran varias haciendas, siendo las más importantes: San
Alejandro de la firma Alejandro Urcuyo y Compañía;
Las Lajas y San Felipe, de Don Manuel Centeno Miralda; El Vergel, del Doctor
Julio C. Páez; La Calabria y Los Pochotes, de Don Eugenio Morice;
y San Esteban de la Sucesión de Don Fernando Delgadillo Cole.
Todas estas haciendas son de ganado, aunque
algunas tienen extensiones dedicadas al cultivo de la caña de azúcar
y pequeñas siembras de cereales.
FINCAS
Existen en la compresión rural
del municipio, aproximadamente treinta fincas de ganadería; treinta
y dos de caña de azúcar, de las cuales la mayoría
tiene trapiches; y en el ramo agrícola menor o de siembras, treinta
y cinco fincas.
COMERCIO
La ciudad de Rivas, como eje del comercio
departamental, es a la vez la principal y única plaza comercial
del municipio. Al tratar de la ciudad de Rivas, nos ocupamos extensamente
de este aspecto de su vida económica y de la de su municipio.
VIAS DE COMUNICACION
La ciudad de Rivas constituye una central
activa de las comunicaciones del municipio.
Magníficas carreteras de invierno
y verano comuncan la ciudad de Rivas, con todas sus comarcas y en especial
con los poblados semi-urbanos de La Virgen, Popoyuapa, El Rosario y La
Puebla. La comunicación con el poblado de La Virgen es pavimentado,
sobre la arteria internacional de la Carretera Panamericana del Sur.
Las carreteras de penetración hacia
las haciendas y fincas de la jurisdicción municipal, son abundantes
y de permanten servicio. Puede decirse y afirmarse qaue no existe
un recodo de la comprensión municipal que no tenga su arteria vial
de contacto con la ciudad de Rivas, cabeza del municipio y del departamento.
De la ciudad de Rivas salen carreteras
macadanizadas hacia los pueblos vecinos de Tola, Belén, Potosí,
San Jorge, Buenos Aires y San Juan del Sur, siendo pavimentada la distancia
que separa el poblado de La Virgen, de la ciudad y puerto de San Juan del
Sur.
AGRICULTURA
El municipio de Rivas es esencialmente
ganadero y agrícola. Como zona ganadera ocupa el primer lugar
en el departemento y con preminencia en la República.
La calidad y número de sus haciendas
de ganado y fincas de agricultura en general, constituyen positiva riqueza
municipal y departamental.
En materia ganadera, su producción
es selecta, abundante y de gran valor comercial. En producción
agrícola, produce abundante maíz, frijoles, caña de
azúcar, etc. El cultivo de frutas, famoso en la República,
tiene innumerables variedades y de un sabor exquisito, como son sus mangos,
nísperos, jocotes, etc., etc.
POBLACION DE LA VILLA Y SU JURISDICCION
Incluyendo a los pobladores de la Villa,
el total de habitantes de su comprensión jurisdiccional, era de
ochocientas familias, con un total de confesión y comunión
(dice el obispo cronista) de 4,534 vecinos, sin incluir los niños
y “numerosos forasteros que arriban continuamente para el ejercicio del
comercio”.
AGRICULTURA DE LA VILLA
Las fiestas, afirma Morel de Santa Cruz,
eran fértiles y propias para todos los cultivos de América
y Europa. Producían abundante y preciado añil, vainilla
y cereales. Sus principales cultivos e industrias estaban representados
por la ganadería, la caña de azúcar, el cacao, cales
y sal marina de comer.
Había cinco trapiches de gran producción
y numerosos trapiches de producción mínima o media; veintiun
haciendas de ganado mayor y trescientas diez de cacao; dos plantas productoras
de cal y numerosas salinas en la costa del mar. Habían sembrados
y en plena producción: un millón trescientos cincuenta mil
cuatrocientos cincuenta árboles de cacao. (1,350,450 árboles).
El diezmo annual sobre la producción
ascendía a 6,000 medios, con valor de seis reales plata cada uno,
lo que le daba a la Villa el primer lugar en todo el Obispado de Nicaragua,
en aquella época.
RELIGIOSIDAD DEL VECINDARIO
Refiere en su relato de su Visita Pastoral
el Obispo Morel de Santa Cruz, que estuvo veintidos días en la Villa
de Rivas, que la Procesión de Penitencia, final de sus labores pastorales,
alcanzó ocho cuadras completas de gente, con una asistencia calculada
en tres mil personas, yendo algunos vecinos, en señal de penitencia,
“cargando cruces en las espaldas y dándose otros, azotes en el cuerpo”.
EXPEDICION DEL TITULO DEFINITIVO DE VILLA
Como en otro lugar expusimos, la Villa
de la Pura y Limpia Concepción de Rivas de Nicaragua, inició
su vida política con ese título, desde el 2 de septiembre
de 1718, en que le fue expedido con carácter de provisional
y con el que se le extendió el 29 de mayo de 1720, por la Capitanía
General, manteniendo igual carácter jurídico, pues quedaba
sujeto a la aprobación del rey de España, para los cinco
años subsiguientes.
Enviado el expediente al Concejo de Indias
de España, el expediente sufrió daños durante el viaje
marítimo. Esto obligó a reponerlo y a prorrogar por
cinco años más, el término para la aprobación
real definitiva del Título.
EL REY MANTIENE EL “STATUS DE VILLA” SIN
OTORGARLE EL TITULO
Repuestas las diligencias, llegaron al
conocimiento del Concejo de Indias, cuyo organismo manifestó su
conformidad con la extensión del título, en demanda presentada
al monarca español; pero el rey, en Cédula expedida el 16
de septiembre de 1727, aprobó en principio que la Villa continuara
gozando de tal prerrogativa, ordenando al mismo tiempo seguier algunas
investigaciones sobre la cuestión religiosa, para que fuesen oídos
los Curas de Granada y los propios peticionarios, sobre la cuestión
jurisdiccional de la Parroquia, a fin de proveer con su resultado la extensión
del título definitivo.
RIVAS PIDE SE LE ELEVE A “CIUDAD” EN VEZ
DE VILLA
Cincuenta y dos años después
de lo antes narrado, aun no se había logrado que la Corte de Madrid
aprobara definitivamente la expedición del título de Villa.
Esta circunstancia y el incremento de toda
índole alcanzado por la Villa de Rivas, determinó que sus
vecinos solicitaran que de una sóla vez, se les confiriese el título
de CIUDAD, que juzgaban merecerlo ampliamente.
El 28 de agosto de 1779, el apoderado de
los rivenses en Madrid, Don Narciso Francisco Blásquez, presentó
a nombre del Concejo, Justicia y Regimiento de la Villa de Rivas, un nuevo
pedimento para que se le otorgara definitivamente el título de Ciudad.
SE OTORGA, POR FIN EL TITULO DE VILLA
Cuatro años más tarde y
por insistentes gestiones en la Corte de Madrid, con fecha 5 de Febrero
de 1783, la Cámara del Concejo de Indias pidió al rey, con
su consulta favorable, que se concediese el título solicitado, con
calidad de definitivo, a la Villa de Rivas.
Por fin, en Cédula Real expedida
por el Rey Carlos III, en San Ildefonso, el 19 de septiembre de 1783, confirió
definitivamente a Rivas, el título de VILLA, bajo el nombre júridico
de “VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS DE NICARAGUA”; pero le negó
el título de Ciudad, por carecer la petición de cambio de
un título por otro, de las formalidades ordenadas por las leyes
y reglamentos.
Del texto de la Cédula Real de confirmación
y extensión definitiva del Título de Villa, se desprende
que se redujo el número de funcionarios de su Cabildo, Justicia,
etc., que provisionalmente había elegido durante más de sesenta
años.
“… he resuelto, expresa
la Cédula Real, aprobar todo lo actuado en cumplimiento de la citada
mi real cédula, la de diez y seis de septiembre de 1727 y confirmar,
como por la presente confirmo, el privilegio de VILLA, con la denominación
de la PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS DE NICARAGUA, que en veintinueve de
mayo de mil setecientos veintiseis, confiriío Don Francisco Rodríguez
de Rivas, al Valle de Nicaragua, con la jurisdicción de cuatro leguas
en cuadro, que con arreglo a lo dispuesto por las leyes, le están
asignadas y demarcadas, pero con la expresa calidad de que por ahora no
se haya de componer el Ayuntamiento de élla, de más individuos
que dos Alcaldes Ordinarios, dos de la Hermandad, elegidos anualmente unos
y otros por el Cabildo y éste, de un Alférez Real, un Alguacil
Mayor y dos Regidores sencillos (excluyendo al Depositario General, que
he resuelto generalmente se extinga en todas las villas y ciudades donde
le hubiere); los cuatro oficios, igualmente que el Escribano de Número
y Ayuntamiento, deberán correr bajo la base de vendibles, como lo
han sido hasta ahora, acudiendo los compradores a obtener mi Real confirmación,
pues el Síndico Procurador y el Mayordomo de Propios, no componen
ni deben componer número, por ser peculiar del Concejo y Ayuntamiento
su nominación; y por lo que respecta al Título de Ciudad
y demás que pretende, además de que el poder conferido por
ésta, no se refiere a esta solicitud, no vienen instruidas y formalizadas
como corresponde, debiendo oírse a cuántos tengan motivo
de contradecirlas, he resuelto asimismo que la nombrada Villa acuda a proponer
e instruir categóricamente su instancia, ante el Presidente de la
Real Audiencia de Guatemala …”
ESCUDO DE RIVAS El escudo del municipio de Rivas es el
escudo de armas de 1717 cuando el Valle de Nicaragua es elevado al rango
de Villa, cambiando el nombre por Purísima Concepción de
Rivas. Es un escudo colonial.
SIMBOLOS 1. Una corona imperial de la Purísima
Concepción, por el nuevo nombre de Purísima Concepción
de Rivas de Nicaragua.
2. Un par de estrellas de seis puntas a
ambos lados de la corona.
3. Paisaje geográfico: los dos volcanes
de la isla de Ometepe y las ondulaciones representan las aguas ddl,lago
Cocibolca.
El itsmo Rivas,
mayor anchura 67.5 Kms.menor 17.6 Kms.
en
el Pacifico es paso obligado para entrar y salir del país por la
frontera sur
Rivas
está ubicada a 111 kilómetros de Managua, en el extremo sur
de Nicaragua y tiene una población de 44,634 habitantes. Rivas
goza de una estratégica y envidiable ubicación geográfica,
a sólo cinco kilómetros del Gran Lago Cocibolca y doce de
las costas del Océano Pacífico.
Disfrute
una tarde refrescante en el Parque Central de Rivas, bandadas
de ruidosos chocoyos, regresando a sus nidos en edificios y templos historicos,
es impresionante los miles de chocoyitos verdes, amarillos , rojos
y naranjas vivos. Visite la centenaria iglesia parroquial
de San Pedro, considerada la cuarta más importante del país.
La iglesia San Francisco, terminada de construir en 1778 y que sirvió
de primer convento a los Frayles Franciscanos.
EL ESCUDO DE LA VILLA DE RIVAS
Aún cuando no se ha encontrado
ningún documento comprobatorio de la figura y forma que tuvo el
escudo de la Villa de Rivas, ni con que documento de autorización
lo usó, es lo cierto que la Villa usó y tuvo escudo.
Tal vez más tarde se encuentren
tales documentos, para determinar la exactitud de su figura y en que año
y que autoridad le concedió su uso.
Lo único cierto e indubitado es
que el escudo que usaba la Villa de Rivas, lo describe en su pedimento
de fallo al rey, el Procurador en Madrid Don Narciso Francisco Blásquez,
quien al respecto dice:
“Dispensarla también de la gracia
de que el Escudo de Armas de que usa, compuesto de dos volcanes que se
descubren junto al pueblo, y corona imperial de la Purísima Concepción,
se adorne con uno de los blasones de vuestras Armas Reales, subrogando
en lugar del nombre de Rivas, el apellido o distintivo de su Real Casa,
que por bien tuviese…”
Por lo tanto, mientras no aparezcan documentos
probatorios en contrario, el Escudo de Armas de la Villa de Rivas y que
usó por largos años, debió ser el que describe su
apoderado ante la Corte de Madrid, Señor Blazquez, en 1779, máxime
que en la Cédula Real definitiva de la erección de la Villa,
no se consideró su pedimento de reforma del escudo ni se negó
por el rey la continuación del uso del antiguo.
LA VILLA DE RIVAS DURANTE EL SIGLO PASADO
La Villa de Rivas inició su vida
política en siglo pasado o siglo XIX, con su célebre levantamiento
libertario de los días 23 y 24 de diciembre de 1811 deponiendo al
Alcalde Don Agustín Gutiérrez y Lizaurzábal y demás
funcionarios coloniales, quienes fueron repuestos inmediatamente con criollos
del vecindario.
Los vecinos de la Villa de Rivas y, especialmente,
los de San Jorge llevaron la iniciativa, secundándolos al amanecer
del día 24 los pueblos de Belén, Potosí y comarcas
aledañas, hasta completarse un número de aproximadamente
cinco mil rebeldes al dominio de España.
El Vicario departamental y Parróco
de la Villa, Presbítero Don Rafael de la Fuente, requerido por el
pueblo, se puso al frente del movimiento y juramentó a los nuevos
funcionarios, electos por el pueblo enardecido, a nombre del rey español.
La muchedumbre, por medio de diputados
de su escogencia, presentó al Padre de la Fuente y autoridades criollas
electas, un pliego conteniendo peticiones terminantes para la abolición
de restricciones comerciales y reducción de impuestos y contribuciones,
que fueron aceptadas de plano por el Vicario y la Asamblea Popular.
No contentos los patriotas con la deposición
de las autoridades españolas, organizaron una Junta Gobernativa,
eligiendo como Presidente al Padre de la Fuente; como Vocales, a los señores
Presbítero Isidro Padilla, Don Agustín Gutiérrez,
Don Benito Lizaurzábal y Don Manuel Marenco; y como Secretarios,
al Presbítero Don Nicolás Silva y a Don Manuel Muñoz.
Durante dos días se efectuaron en
las calles de la Villa, manifestaciones populares, finalizando el movimiento
libertario con unTedeum cantado en el Templo Parroquial.
La llegada de las tropas españolistas
de Cartago, solicitadas por el Obispo Gobernador Don Nicolás García
Jérez, que entraron a la Villa a mediados de abril del año
siguiente de 1812, puso término a la rebelión patriótica
rivense; pero su éxito y los movimientos de la misma índole,
verificados en San Salvador, León Masaya y Granada, prepararon el
desarrollo del proceso de independencia de Centroamérica, que culminó
en Guatemala el 15 de septiembre de 1821, con la proclamación de
nuestra independencia del reino español.
EL TITULO DE CIUDAD
Aún cuando la Villa de Rivas no
había logrado un desarrollo urbano suficiente, en los años
subsiguientes a la independencia, su patriotismo demostrado en 1811 y su
riqueza agrícola e industrial, determinaron a la Asamblea Legislativa
del Estado de Nicaragua, a emitir en la ciudad de León, el decreto
de 20 de mayo de 1835, que en su parte resolutiva expresaba: “La
Villa de Nicaragua es declarada CIUDAD, con su propio y antiguo nombre
de RIVAS”.
PROGRESO URBANO
Muy lento pero progresivo fue el adelanto
urbanístico de la población de Rivas, desde la visita de
Morel de Santa Cruz en 1752 a la época de su erección en
ciudad, pues de dieciseis manzanas que tenía en aquel entonces,
apenas ofrecía una población de treinta, al medio siglo pasado,
con calles irregulares y de presistente mal trazado.
El pequeño rectángulo de
seiscientas varas de Oriente a Poniente por quinientas de Norte a Sur,
estaba estrechado o comprimido por la hacienda llamada de “Mongalo” por
el Oriente; por la de Don Indalecio Maliaño por Occidente, llamada
“Guadalupe” y por la hacienda “Santa Ursula” por el Norte. Posibilidad
de extenderse el perímetro no existía síno por el
rumbo Sur.
Las construcciones eran generalmente de
horcones, con paredes de caña brava y embarro. Algunas era
de adobes y de vieja estructura y muy pocas las de construcción
firme, sólida y resistente.
En cuanto a edificios públicos solamente
subsistían, muy deteriorados algunos, el templo, la Casa Cural,
el Cuartel de las Armas y las ermitas de que nos habla el relato del Obispo
Morel de Santa Cruz.
COSTUMBRES
La gente de los barrios o caseríos
vecinos a la población y aún de élla, acudían
a buena mañana o sea con el claro del amanecer, al Mercado y Rastro
para hacer compras de carnes y provisiones, regresando a sus respectivos
domicilios. El mercado era particular y provisional, hasta la construcción
del primero que tuvo la ciudad y del que adelante hablamos.
Había en la ciudad tres estancos
o cantinas de expendio de licores. El principal, visitado por gentes
de pro y del pueblo, estaba situado en el barrio de Punta Caliente, frente
a la antigua casa que fue de Don Nemesio Martínez.
Frente a los estancos o cantinas se efectuaban
todos los sábados por las tardes y hasta las diez de la noche, hora
de ronda, bailes populare de sueltos, con marimba, guitarra y carraca.
Las canciones y músicas de moda
eran el Zopilote, La Federacha y el Tallito de Ajonjolí. Era
frecuente el canto con la música, y como moda de forasteros el de
las “bombas”.
La clase social se reunía para tertulias
de distracción, en determinadas casas y en domingos señalados.
Tomaban refrescos y bailaban alegremente, sin faltar desde luego el consabido
ejercicio de la tijera contra el prójimo.
Las damas y señoritas de la sociedad
vestían túnicas de mangas largas; y la clase media y obrera,
de camisa y guipil, con golillas vistosas y de extravagante colorido y
la enagua o saya.
DIVISION CANTONAL EN 1858
El primero de Noviembre de 1858, con preocupaciones
de urbanismo, el Municipio dividió su jurisdicción local
y rural en doce Cantones bajo los nombres de: Cantón Oriental Urbano;
Cantón Occidental Urbano; Las Piedras; La Puebla; Veracruz; Cerros;
Los Horcones; El Rosario; Popoyuapa; San Isidro; Tortuga y Las Salinas
de Nagualapa.
En sesión municipal de 1o. de marzo
de 1862, se dieron nombres a las principales calles de la ciudad, designándoseles
con los de: Los Leoneses; Chaflán Grande; Santa Ursula; Calle Chiquita
y Pancha Sarrias.
El flagelo del polvo durante la estación
del verano y la época de fuertes vientos, determinaron a los munícipes
de 1866, a solicitar de Don Enrique Gottel, la elaboración de un
Plan de riego de las vias públicas urbanas, que no se logró
llevar a la práctica.
EL TOLONDRON
Contiguo a la casa de Don Pilar Cubero
y en el patio del costado norte de la casa comercial de Don Francisco Tórrez,
se levantaba el histórico como antiguo TOLONDRON, formado por una
prominencia o loma de cascajo, en plena Calle Real.
El Tolondrón fue lugar de gran prestancia
histórica. Le sirvió al General Bosque de parapeto
o muro de defensa a sus tropas, durante la Batalla del 29 de Junio de 1855
contra los filibusteros de Walker, que habían ocupado la casa de
Don Máximo Espinosa, frente al mismo Tolondrón.
Fue, precisamente, del Tolondrón
de donde salió con la tea encendida en la mano, el héroe
inmortal Emmanuel Mongalo, para realizar la “quema” del llamado Mesón
de Espinosa, que provocó la derrota de los mercenarios norteamericanos.
En el predio del Mesón de Espinoza
construyó más tarde una casa Don Indalecio Maliaño,
que habitó después su hijo el Doctor Donoso Maliaño
y sirvió posteriormente para mercadito, conocido en los anales de
la localidad como el Mercado Viejo.
El Tolondrón desapareció
en el año 1858, cuando el Alcalde Don Indalecio Maliaño,
mandó abrir la calla que se conoció popularmente como Calle
del Tolondrón.
EL PROTOCOLO MUNICIPAL
Antes de exponer el desenvolvimiento urbano
de la ciudad y los empeños progresistas de sus munícipes,
en aquella época, referimos como nota simpática del pasado
político de Rivas, el Protocolo que regía los actos oficiales
de sus autoridades locales.
El juramento prestado por los munícipes,
al entrar en el ejercicio de sus funciones, era realizado ante una imágen
del Cristo Crucificado, puestos de rodilla y con una mano en un ejemplar
impreso de los Evangelios y la autoridad que tomaba el juramento, concluía
con esta significativa como nobilísima profesión de democracia:
“. . . y si vuestro comportamiento fuere contrario a la ley, Os haga responsible
el pueblo, vuestro comitente”.
En el artículo 5o. del Reglamento
de la Corporación Municipal, conforme mandato expresado en el Acta
de 25 de junio de 1860, se ordena a los miembros de la Comuna: “Los
individuos que componen este Honorable Cuerpo, asistirán a sus sesiones
ordinarias o extraordinarias de frac, leva o saco y a las de Tabla, en
traje de ceremonia”.
LA DESPOBLACION DE RIVAS
Durante la segunda mitad del siglo pasado
o siglo XIX la ciudad de Rivas y el departamento en general, sufrieron
fuerte despoblación, por dos causas muy diferentes.
La primera por la excesiva mortalidad infantil
y aun de persona mayores, en cada salidad o cese de la estación
lluviosa, provocada por el paludismo.
La segunda causa la originó la emigración
casi masiva de sus habitantes hacia Costa Rica, huyendo de las frecuentes
como criminales guerras fraticidas, provocadas por las ambiciones de poder
y burlas a la libertad del sufragio. Esta emigración fue la
primera consecuencia de nuestras luchas, que culminó con la irreparable
pérdida de la región del Guanacaste, históricamente
y por ejercicio de dominio, propiedad de Nicaragua.
Y la fuga de los rivenses no era por cobardía,
como lo exponemos en el párrafo siguiente, síno por la dura
como infame tarea de sacrificar vidas de hermanos, para satisfacer la perversidad
de los políticos, en insaciable sed de mando y de riquezas.
LOS PACIFICOS RIVENSES
Los rivenses, héroes legítimos
de la nacionalidad y con su máximo representativo el poeta y Profesor
Emmanuel Mongalo, ofrendaron su sangre cuando la patria reclamaban su martirio
para la defensa de su libertad y territorio; y valientes, cayeron por centenares
en las jornadas de 1855 y 1856, para que sus descendientes y familiares
recordaran la rendición del bucanero Walker, el 1o. de mayo de 1857.
En cambio, esos mismos rivenses y no es
deshonra recordar el apodo de patas de pluma que se les aplicaba, huín
de nuestras luchas partidarias y fraticidas.
Los ríos Gil González y Ochomogo,
fueron testigos de que compañias enteras de voluntarios con sondaleza
al brazo, anochecían en las riberas de esos ríos, pero el
sol de las mañanas iluminaba su fuga hacia Costa Rica, por los senderos
de La Cuesta y Peñas Blancas, para no disparar un tiro contra el
hermano nicaragüense.
EL COMERCIO RIVENSE
La ciudad de Rivas tuvo durante casi todo
el siglo pasado, un comercio representado por pequeñas tiendas,
que expedían productos extranjeros, llevados de Granada, de donde
llegaban a las clases pudientes y de relieve social “las modas y las novedades”.
La agricultura mantuvo siempre un ritmo
de enrequecimiento general y de comodidad popular.
La vida era barata y la distribución
de la tierra prolija. Las costumbres se mantenían con tintes
coloniales, pues patrones y mozos y sirvientes, hacían la
imprescindible siesta del medio día, aunque como es natural, con
enormes diferencias en comodidad.
Los plátanos constituían
para todos por igual, el pan de ronda y los aguacates y la carne; el arroz
y los frijoles, logrados por trueque de las clases pobres, completaban
una alimentación suficiente. Las frutas eran postre popular.
Tres cabezas de plátanos valían cinco centavos y otro tanto
en metálico, veinticinco rajas de leña de madero negro.
LOS PROFESIONALES DE RIVAS
Correspondió al Presbítero
Bachiller, de nacionalidad cuban, Don Tranquilino Núñez Herrera,
ser el primer inteligente en medicina que llegó a la ciudad, en
el último decenio de la primera mitad del siglo XIX.
Ya en la segunda mitad de ese siglo, Rivas
contaba
con los siguientes varones de ciencias y artes: el Escribano o Notario
Don Rafael Pasos, el abogado Doctor Crisanto Sacasa, el Médico Doctor
Felipe Sacasa, los farmacéuticos Cayetano Pizzi y E. Flint, el Agrimensor
Don Carlos Arana, el pintor José de Jesús Velásquez,
de la escuela guatemalteca de la época y el músico Don Ramón
Aranda, que hacía prodigios con su clarinete.
Años más tarde llegaron a
Rivas el Licenciado Don José María Hurtado, el Licenciado
Don Francisco Padilla, oriundo de León y el más tarde ex-Presidente
de Nicaragua Doctor Adán Cárdenas, insigne Médico
rivense graduado en Italia.
Por esa misma época habían
establecido boticas los señores Flint, Pizzi, Sacasa y J.L. Colle.
Durante la década de 1860 a 1870,
los funcionarios municipales rivenses dieron muestras de inquietudes administrativas
de progreso.
Se acordó en ese período,
entre otras obras por iniciar, la instalación de “cualquier servicio
de alumbrado público” y se mando levantar un Censo General de la
ciudad y del municipio “con datos agropecuarios el último”, confiando
esta misión a Don José Góngora.
Por esa misma época, el actual Parque
Central que era tan sólo una plaza abierta, se mandó engramar,
mediante contrato que al efecto se celebró con Don José de
Jesús Alfaro.
Con objeto de rehabilitar la Vía
del Tránsito, entre La Virgen y San Juan del Sur, se celebró
un contrato en 1865, con Don Evaristo Carazo, para reestablecer la comunicación
por medio de coches a tracción de sangre.
VIDA CULTURAL DE RIVAS
Fundó la primera Escuela Particular
que existió en la ciudad, Doña Catarina Navarro de Mongalo,
esposa de Don Bruno Mongalo, auxiliado por su hijo Bruno, en la década
comprendida entre 1830 y 1840.
Cooperaron en la fundación y mantenimiento
posterior de la Escuela, diferentes personas, de aquella época,
recordándose entre ellas a la ilustre dama rivense Do{a Inés
Ruiz de Santos, Doña Teodora Elizondo, Doña Dolores Aranda
y Doña Carmen Guerra.
Familia de merecimientos ciudadanos los
Mongalos, debe recordarse que Don Bruno Mongalo Navarro fue el padre del
gran héroe Emmanuel Mongalo y Rubio cuya biografía hemos
publicado los autores en la obra “Historia de Nicaragua”, actualmente en
uso en las escuelas del país.
LA PRIMERA ESCUELA MUNICIPAL
En el mes de enero de 1860 la Municipalidad
estableció la primera Escuela Municipal, con un sólo Maestro;
pero el aumento de los niños educandos obligó al municipio
en 1862 a votar la cantidad de veinte pesos para pagar otro profesor en
vista de los muchos niños y su posible aumento.
En Acta de 4 de febrero de 1861 el Municipio
acordó presenciar en cuerpo los exámenes de su Escuela, bajo
la administración municipal de Don Jorge Solano.
Y, en labor de estímulo para el
estudiantado, crea la Municipalidad la “Banda de Aplicación”, para
alumnos distinguidos, con una significativa inscripción en que se
leía. “La Municipalidad de Rivas, premia a la Juventud Aplicada”.
Ya para el año 1863, la Municipalidad
ha creado y mantenido Escuelas Municipales en El Rosario, Veracruz, Las
Piedras, Los Cerros y Popoyuapa, cuyos exámenes presencian Delegados,
quienes a la vez, las visitan trimestralmente para conocer su funcionamiento
y adelantos.
EL COLEGIO DE RIVAS
Por acuerdo gubernativo de 20 de julio
de 1871, durante el gobierno de Don Vicente Cuadra, fueron aprobados los
Estatutos del “COLEGIO DE RIVAS”, para estudios de primaria y secundaria,
cuyo fundador fue el ilustre patricio Doctor y General Máximo Jérez.
En el mes de agosto abrió formalmente su primer curso escolar.
Fue le Colegio de Rivas, el primer “Colegio
Superior” existente en Nicaragua, pues fue fundado muy antes que lo fuera
el “Colegio de Granada”.
Ocupó la notable Casa de Estudios,
primeramente, al fundarse, la parte oriental de la casa de Don Federico
Ruiz. Servía de Salón de Actos la pieza que tenía
piso de mármol blanco. Esta casa la ocupa hoy el Dentista
Doctor Morice, frente a la casa de Don Melico Torrez Hurtado.
Después se instaló en la
casa que construyó la Dirección Departamental de Estudios,
com a cien varas al occidente de su asiento anterior, al mismo lado y en
la Calle de San Francisco.
Por estos datos entendemos que la Placa
de Bronce, que conmemora la fundación del “Colegio de Rivas” y su
primitivo asiento docente, no corresponde ni al año ni al lugar
en que se fijó o sea en el edificio de la actual Escuela “Engracia
Chavez”, que fue realmente la segunda casa que ocupó el colegio
en 1876.
En las aulas de Primaria se enseñaban:
Lectura, Escritura, Gramática, Aritmética, Religión,
Geografía, Gimnasia, Francés e Inglés; y en Secundaria:
Algebra, Matemáticas, Geometría Plana y del Espacio, Historia,
Geografía, etc.
Tuvo el “Colegio de Rivas” un profesorado
selecto, bajo la dirección hábil, prudente y lebérrima
del Dr. Jérez, hasta el extremo de permitir que los Padres Jesuitas
impartieran sus enseñanzas de religión a sus alumnos y favorecer
dentro del plantel y con su alumnado, medios culturales para allegar fondos
para la construcción del Hospital.
En el “Colegio de Rivas”, en cuya fundación
puso en evidencia la ciudad entera, su buena voluntad y afanes de cultura,
estudiaron jóvenes de Rivas, Managua, Masaya y Granada; y atraídos
por su fama, llegaron alumnos de Costa Rica, como los Viales; Vargas y
Belmonte; los Dávila de Honduras y muchos más.
En el “Colegio de Rivas” se suprimieron
los castigos infamantes y crueles, en boga en la época y se crearon
los “Cuadros de Honor” y los certámenes públicos de sus más
brillantes alumnos.
Labor importantísima y de trascendental
repercusión futura para el departamento, fue la formación
de Maestros de Educación Primaria. De sus aulas salieron con
su título de Maestros: Francisco Hernández, Cupertino
Gutiérrez, Ulpiano Fonseca, Hernán Arburola, Indalecio Bonilla
y José Manuel Valdez.
Un año después de su fundación,
el 3 de abril de 1872 se aprobaron a favor del “Colegio de Rivas”, los
Reglamentos para impartir la Cátedra de Derecho Civil, en adición
a las asignaturas impartidas, abriendo el camino hacia la fundación
de la Media Universidad que tuvo Rivas en el siglo pasado.
LA MEDIA UNIVERSIDAD MERIDIONAL
El 21 de agosto de 1872 fueron aprobados
los Estatutos y Reglamentos de la Media Universidad Meridional, fundada
por el Doctor Alejo Mayorga, en cuyas aulas se impartieron las asignaturas
de: Anatomía, Fisiología, e Higiene, Patología
y Terapéutica, elaborados el diez y seis del mismo mes de agosto
por el fundador.
LA BANDA MUSICAL DEL PADRE GAMERO
Entre los años de 1875 y 1876,
el Padre Jesuita Luis Gamero, de quien nos ocupamos en párrafos
posteriores, músico y compositor, organizó y formó
la Primera Banda Musical de la ciudad. El Padre Gamero, al igual
que años más tarde lo hiciera el Padre Misionero José
Nieborowshy, en la ciudad de Boaco, fue Maestro, director y compositor
de su propio conjunto musical.
Del producto de sus labores, la Banda del
Padre Gamero, se reservaba una tercera parte para sus subsistencia, una
para el culto católico y otra para la fábrica del Hospital
de Rivas.
EL COLEGIO “LAS MERCEDES”
El 15 de julio de 1891 fueron aprobados
los Estatutos del Colegio de Señoritas “Las Mercedes”, de cuyo funcionamiento
no logramos ningún otro dato.
LA ESCUELA DE DOÑA JULIANITA
Dignos de grata recordación en
las páginas de la docencia nacional, son los ilustres y ya fallecidos
Maestros Don Leonidas Fletes y su esposa Doña Julianita Alvarez
de Fletes. Por este motivo y completando la historia cultural de
Rivas en el siglo pasado, hacemos mención de la Escuela de Primeras
Letras que fundó en la ciudad Doña Julianita, en virtud de
autorización gubernativa de 21 de junio de 1904 y cuya escuela con
carácter privado había fundado años antes.
EL CASINO DE RIVAS
Este centro social de gran prestigio en
el país y para la ciudad de Rivas, fue fundado a finales del año
1894.
Sus Estatutos fueron aprobados en acuerdo
gubernativo de 9 de diciembre de aquel año y se inauguró
solemnemente el 31 de diciembre del mismo.
Rivas puede justamente enorgullecerse de
haber constituido con León, Granada, Masaya y Managua, las cinco
ciudades de la República que tuvieron periódicos impresos
en el siglo pasado.
Rivas, durante la segunda mitad del siglo
XIX, tuvo tres periódicos: “El Porvenir de Nicaragua”, fundado,
dirigido y administrado por Don Enrique H. Gottel en 1865; “El Telégrafo”,
dirigido por el General Isidro Urtecho, Don Irineo Delgadillo y Don Francisco
Padilla, de gran interés político; y “El Termometro”, fundado
en 1878 por el ilustre hombre público e historiador nicaragüense
Don José Dolores Gámez. Fue en este periódico
donde se publicaron, por primera vez, versos de nuestro inmortal poeta
Rubén Darío, constituidos por su poema “Una Lágrima”,
verdadero canto elegáico consagrado a la muerte del padre de su
amigo Don Victorino Argüello.
El Señor Gottel dejó su imprenta
al ciudadano leonés Don Salvador Cerda y el Señor Gámez
se fincó en Managua desde el año 1893, cesando la publicación
de los periódicos mencionados, así como el “Telegrafo”.
EL TEMPLO PARROQUIAL
Durante la primera década de la
segunda mitad del siglo pasado, se inició la construcción
del actual como monumental templo parroquial de Rivas. Fue muy lento
el proceso de su terminación, pues para el año 1863 aun permanecía
inconcluso, según consta del Acta municipal del 23 de enero de ese
año, en que el Párroco y Vicario de Rivas Don Gregorio Jiménez,
solicita a la Municipalidad le pida al Obispo de Nicaragua un sacerdote
auxiliar para “dedicarse por entero a su terminación”, indicando
como el mejor candidato, al Presbítero Don José Asunción
Martínez, quien terminó definitivamente su construcción.
La estructura, de imitación de la
Catedral de León , que se inició por el Padre Jiménez
con la construcción de las torres y su estupenda cúpula,
retardaron muy justamente su terminación, pero no fueron vanos los
propósitos del gran sacerdote Padre Jiménez, pues Rivas puede
hoy enorgullecerse de poseer el tercer gran templo católico de Nicaragua,
de estilo eminentemente español.
LOS TEMPLOS DESAPARECIDOS
Tres templos católicos muy antiguos
desaparecieron totalmente, en el curso del siglo pasado o XIX. Son
estos los de San Sebastián, La Encarnación y la Ermita de
Guadalupe.
El templo de San Sebastián, vinculado
intimamente al desarrollo de la ciudad, como base que fe de su asiento,
según quedó expuesto en capítulo anterior, estuvo
erigido muy cerca del más tarde llamado MESON DE GUERRA, una cuadra
al sur de la actual Casa del Obrero de Rivas y casi frente a dicho Mesón.
Las ruinas de San Sebastián fueron
demolidas con barrenas de pólvora en el año de 1871.
Bajó el lugar que ocupó el Altar Mayor se encontró
el tesoro sagrado del templo, consistente en monedas de la época
y alhajas de oro y piedras preciosas, que se acostumbraba antiguamente
depositar bajo el Altar Mayor de los templos en construcción.
Se afirma que este desaparecido e histórico
templo estuvo construido, precisamente, frente a la casa de Don Francisco
Sacasa. De sus ruinas salió con mechón encendido el
héroe Juan Santamaría, en la batalla del 11 de abril
de 1856, para incendiar el Mesón de Guerra, cuartel de los filibusteros
de Walker, que después ocupó la casa del General Isidro Urtecho,
donde se levanta un moderno edificio que ostenta una placa conmemorativa
de aquella histórica jornada del patriotismo centroamericano y visitan
y fotografían turistas centroamericanos y americanos.
De la desaparecida Ermita de La Encarnación
solamente se recogen confusas y contradictorias versiones sobre su asiento,
en tanto que la Ermita de Guadalupe, ocupó la entrada del antiguo
y desaparecido cementerio de Rivas, a inmediaciones del río de La
Pesa, llamado más tarde río del Rastro, y hoy conocido con
el nombre de río de Oro.
SERVICIO SOCIAL EN RIVAS
La ley de 15 de abril de 1859, ordenó
la creación de Juntas de Caridad en los departamentos. La
de Rivas fue integrada en ese mismo año, por el Alcalde Don Tranquilino
Cantón y el Regidor Don Víctor Zamora.
La Junta no logró la fundación
del hospital alguno. Su obra de legítimo esfuerzo y muy pobre
servicio, fue la que más tarde fue llamada “CASA DE LA CARIDAD”,
edificada en la salida antigua hacia San Juan del Sur, cincuenta varas
al sur de llamada Plaza de San Pedro, ocupada posteriormente por la Alameda
del cementerio.
Fue una casona antigua, con dos camas forradas
con tiras de cuero o baqueta y sin otro mueble doméstico.
Sirvió por largos años para proporcionar albergue a desvalidos,
que en élla sin otro consuelo morían en santa paz.
El Hospital. El arribo de los jesuitas
expulsados de Guatemala en 1871, por el General Justo Rufino Barrios, a
playas nicaragüenses, hizo llegar a Rivas a los Padres Luis Gamero,
Felipe M. Gardella, Ignacio Taboada y otros dos padres de apellidos Chrispoli
y Posada.
Los ilustres sacerdotes no se dedicaron
a fundar como ocurre ahora, Colegios que constituyen legítimas fuentes
de enriquecimiento congragacional, al favor de la instrucción, síno
a difundir el evangelio cristiano y a fundar obras de progreso y protección
para los desvalidos y desheredados de la fortuna.
El Padre Gamero convocó una Asamblea
Popular, a la que asistieron los miembros en funciones de la Junta de Caridad,
el Prefecto del Departamento, munícipes, damas y caballeros de todas
las clases sociales, para exponerle el proyecto de la fundación
de un Hospital.
La idea fue acogida con entusiasmo y desintersada
cooperación y el proyecto se convirtió muy pronto en realidad.
Se escogió para la construcción
del Hospital, la esquina suroeste de la manzana del antiguo Convento de
San Francisco. Uno de los padres jesuitas elaboró los planos
y con paredes de adobe y techo de tejas de barro se logró su pronta
ejecución y un año después de iniciados los trabajos,
la obra quedó concluida.
Entre los arbitrios para allegar fondos
para la obra social, el Padre Gamero y Doctor Máximo Jérez,
Director del Colegio de Rivas, se pusieron en entero acuerdo y se organizaron
certámenes públicos o kermeses intelectuales, como las llamó
acertadamente el Doctor Manuel Pasos Arana, cuyo estudio histórico
sobre la ciudad de Rivas nos sirve de base para las informaciones que en
gran parte damos en este capítulo.
Los certámenes públicos se
efectuaban entre los mejores alumnos del “Colegio de Rivas” y los vencedores
recibían coronas de flores naturales y una bolsa de dinero, proporcionado
por los padres de familia y personas entusiastas de la ciudad, que iba
directamente a manos del Padre Gamero para impulsar los trabajos de su
grande obra.
El antiguo Hospital, modernizado, con magnífica
Capilla y adelantos científicos y con esmerada atención,
continúa prestando sus servicios sociales a la ciudad y departamento
de Rivas.
Lo atienden las Hermanas Josefinas y nuestras
visita al plantel nos dejó satisfactoria impresión por su
comodidad y aseo abosolutos.
LA ACTUAL CIUDAD DE RIVAS
Hemos comprobado documentalmente en capítulos
anteriores, que la actual ciudad de Rivas y su primer embrión urbano,
contigo a la desaparecida ermita de San Sebastián, no constituyeron
ni fueron nunca la antigua y aborigen ciudad de Nicaraocalli, como afirman
nuestros reputados historiadores Ayón y Gámez y otros, ni
fue tampoco antecedente urbano de la población que llevo el nombre
de Pueblo de Nicaragua, considerado como sucesor de la primitiva ciudad
capital del reino nicaragua o nicarao.
Hacemos esta aclaración en forma
precisa para que no se continúe manteniendo un error histórico
que recientemente han repetido los ilustrados autores de un magnífico
texto de Geografía de Nicaragua, de gran volumen, como aun se sigue
repitiendo el error inveterado de llamar Nicarao, al cacique del istmo
de Rivas, a la que su nombre era NICARAGUA y que después, con él
fue conocida y llamada nuestra nación por los conquistadores.
En este capítulo nos ocupamos de
la historia y detalles sobre la actual ciudad de Rivas, desde comienzos
del presente siglo hasta nuestros días, en sus aspectos urbano,
político, cultural, comercial, industrial, etc.
SITUACION Y CLIMA
La moderna y atractiva ciudad de Rivas
ocupa actualmente una superficie terrestre plana, con leves declinaciones
hacia el rumbo sur y el de oriente.
Está situada a sesenta y dos metros
de elvación sobre el nivel del mar; a cinco kilómetros de
la costa Sur – Occidental del Gran Lago de Nicaragua y a 12 de la costa
del Océano Pacífico, ubicándose casi en el centro
del largo que ofrece el istmo de Rivas, en dirección de Norte a
Sur.
Por razón de su poca altura sobre
el nivel del mar, su clima es generalmente ardiente, durante la época
del “verano nicaragüense” y agradable en la época de lluvias;
suavizadas ambas estaciones por los vientos del este y las brisas refrescantes
nocturnas del Gran Lago.
Como promedio, la temperatura annual de
la ciudad oscila entre los veinticinco y treinta y seis grados de calor,
pero durante la mayor parte del año goza de la temperatura menor.
POBLACION Y VIVIENDAS
La población urbana, con sus barrios
aledaños, ha crecido notablemente durante los últimos cuatro
años, contando actualmente con doce mil trescientos habitantes (12,300
hab.), para el año anterior de 1969.
Las viviendas o habitaciones familiares
de su población urbana alcanza la cantidad de un mil ochocientas,
lo que le da un promedio de seis habitantes por vivienda u hogar familiar.
EL ACTUAL CONCEJO MUNICIPAL
Con toda franqueza y sin ánimo
de exagerar apreciaciones, los munícipes de Rivas constituyen, en
muchos aspectos, verdaderas excepciones en su categoría de funcionarios
de su Comunidad; y como caballeros cultos y capacitados de su medio social,
son auténticos valores de la ciudadanía rivense, departamental
y local.
El actual Concejo Municipal de Rivas, cuyos
cargos obtuvo por elección popular, está integrado por los
caballeros Don Carlos Argüello Guerra, ganadero del departamento,
propulsor del progreso de la ciudad y del municipio y hombre de entusiasmo
para cuanto se relaciona con la cultura y progreso de la ciudad de Rivas.
El Señor Argüello Guerra desempeña las funciones de
Alcalde Municipal desde hace tres años, con el reconocimiento y
aplauso de la ciudadanía.
Actúan como miembros del Concejo
Municipal, el Ingeniero Don Agustín Lacayo Vanegas, joven, caballeroso
y culto profesional, quien goza de gran estima en el departamento; y completando
la nómina de concejales y con categoría de Representante
del Partido de Minoría, fígura el líder conservador,
acaudalado hacendado rivense y ex-congresal de larga actuación en
la cosa pública y política del país, el exquisito
amigo y culto caballero Don Manuel Antonio Selva.
Pocas ciudades del país pueden ofrecer
en el régimen de sus destinos políticos y progresistas, una
nómina de más alta categoría ciudadana como ocurre
con los Concejales del Municipio de Rivas.
Todos estos antecedentes personales del
Concejo Municipal de Rivas, justifican la obra de progreso que ha podido
lograr, con la cooperación y entusiasmo de sus compañeros,
el Señor Alcalde Don Carlos Argüello Guerra, a cuyo impulso,
gestiones y entusiasmo, Rivas, ha mejorado notablemente durante su administración
local, no obstante la depresión económica que ha abatido
al país y a la mayoría de sus departamentos, desde hace varios
años.
PERIMETRO URBANO
El área del centro urbano de la
ciudad de Rivas abarca un rectángulo de catorce cuadras de largo
por seis de ancho; pero la ciudad se extiende en forma continua en diferentes
como populosos barrios, entre los que se enumeran como principales los
de: La Puebla, Obrero, Somoza, Mongalo y San Martín.
PAVIMENTACION Y ADOQUINADO DE CALLES
La parte céntrica de la ciudad
se encuentra casi pavimentada en su totalidad, con su extensión
de cincuenta cuadras. De éstas corresponden veinte a la Calle
del Ejército y a la Avenida que conduce al cementerio de la población.
La “Calle del Ejército” que conduce
del centro de la ciudad a la Carretera Interamericana, ha sido adoquinada;
y tanto esta obra como la pavimentación al Cementerio son
obra de la actual administración, en cooperación con el Ministerio
de Fomento de la República.
La actual administración municipal,
bajo la progresista dirección y entusiasmo del Alcalde Don Carlos
Argüello Guerra, ha modernizado pavimentado y adoquinado un total
que sobrepasa los mil seiscientos metros cuadrados, ofreciendo a los viajeros
el aspecto elegante de una ciudad moderna y atractiva.
Esperando el adoquinado, el Alcalde Señor
Argüello Guerra, ha realizado el encunetado de otras calles y avenidas,
con un total de mil quinientos metros lineales.
Para el mantenimiento de las vías
públicas, un patrol trabaja constantemente en la reparación
de éllas, sin los frecuentes inconvenientes de baches y aboyaduras
en el pavimento o adoquinado.
LIMPIEZA PUBLICA
Rivas ofrece a los turistas el aspecto
absoluto de una ciudad limpia y bien presentada. Para obtener tal
prestancia, la Municipalidad mantiene en servicio permanente un camión
GMC de ocho toneladas y de bolquete, adquirido por el Alcalde Argüello
Guerra durante su administración local.
DESAGUES URBANOS
En años anteriores fueron frecuentes
en Rivas las inundaciones de algunas secciones urbanas, en ocasión
de fuertes lluvias y crecientes extraordinarias del Río de Oro.
Este problema fue resuelto bajo la actual administración municipal,
manteniendo el funcionamiento correcto de los desagües, en una extensión
de siete mil metros de longitud, para cuyo mayor eficacia se construyó
un puente sobre el río de Oro, conocido con el nombre de “Chepe
Cuadra”; de concreto, de cinco metros de ancho por ocho de largo; y tres
puentes de desagües en la parte Norte de la ciudad, en las boca calles
que covergen a la Carretera San Jorge, frente a los predios de la Escuela
de Santo Domingo.
No obstante el costo de esta clase de labores,
la Municipalidad realiza actualmente, dos veces al año, la limpieza
completa de los desagües de las aguas pluviales que cruzan sectores
urbanos. El río de Oro es drenado también dos veces
por año y extraordinariamente, después de fuertes lluvias
durante la estación de invierno.
EDIFICIOS NOTABLES Y EL HOSPITAL INFANTIL
En los últimos treinta años,
la ciudad de Rivas presenta a sus visitantes el aspecto de una progresista
y hermosa ciudad. Más de cincuenta edificios de estructura
moderna, de cemento armado y elegante arquitectura se han construido durante
ese período; y recientemente se construye un bello edificio para
“HOSPITAL DEL NIÑO”, de dos pisos y que llevará el nombre
de “DOCTOR FRANCISCO URCUYO MALIAÑOS”, en merecido homenaje al ilustre
hombre público rivense Dr. Francisco Urcuyo Maliaño, actual
Vice-Presidente de la República y Ministro de Salubridad.
En la construcción de este HOSPITAL
INFANTIL, como se le llama también, coopera eficazmente la Municipalidad
que preside el Señor Argüello Guerra, con cemento, ladrillos
y arena.
Entre los edificios antiguos, constituyen
permanente ornato de la ciudad, la suntuosa y bella Iglesia Parroquial,
considerada muy justamente como la tercera en importancia, de la República,
por su admirable estructura de estilo colonial; el Palacio Municipal; la
Iglesia de San Francisco, con más de ciento cincuenta años
de existencia; el Hospital; el Casino de Rivas; y muchos otros de significación
urbana elegante e histórica.
SERVICIOS PUBLICOS
La ciudad de Rivas cuenta con todos los
servicios propios de una ciudad moderna. Tiene magnífico servicio
eléctrico, propiedad de la Empresa Nacional de Luz y Fuerza; y el
agua potable, que pertenece a la municipalidad, como rica empresa de su
propio dominio.
Cuenta Rivas con Cuerpo de Bomberos y de
la Cruz Roja. Hay dos mercados: uno, propiedad del municipio y otro
particular, propiedad de Doña Guillermina Quintanilla de Chamorro.
En el nuevo Mercado Municipal se han realizado
por la administración del Alcalde Argüello Guerra, vitales
reparaciones de albañileria y carpintería; y en previsión
de incendios, se efectuó un cambio total en las redes del servicio
público.
Para la asistencia social de enfermos,
cuenta la ciudad con magnífico y modernizado hospital, con eficiente
servicio médico, de enfermería, equipos operatorios y la
esmerada atención y administración de religiosas bethlemitas.
Tambien existe una bien montada Unidad Sanitaria, dependencia directa del
Ministerio de Salubridad.
Existe un Rastro Público higiénicamente
acondicionado; y para su mejor eficiencia y salubridad de los productos
procesados, el actual municipio hizo construir dos sumideros y se han cubierto
convenientemente los que sirven para almacenamiento de materias desechadas.
PARQUE CENTRAL
Rivas tiene un bello y arborizado Parque
Central, conocido con el nombre de “PARQUE CENTRAL” en honor del ex-Presidente
rivense Don Evaristo Carazo. Fue construido durante la administración
local de Don Maximiliano Cerda, habiendo efectuado el plano el Ingeniero
Don Francisco Durán.
El parque ocupa la manzana que está
al costado occidental del Templo Parroquial. Tiene un precioso kiosko,
cuya obra inició el recordado patricio rivense Don Constantino Urcuyo
y concluyó el Alcalde Lotario Gómez, a quien se debe también
la construcción de la elegante Fuente de Agua, con extraoridinaria
y curiosa decoración.
Ofrece el “Parque Carazo” varios monumentos
destacándose el busto y columna en mármol de carrara del
ex-Presidente Don Evaristo Carazo; y con motivo del Primer Centenario del
Nacimiento de nuestro inmortal poeta y escritor Rubén Darío,
celebrado en enero de 1967, se erigió por el Alcalde Don Víctor
Manuel Chamorro, una elegante columna conmemorativa, con un Medallón
del Panida, obsequiado a la ciudad por admiradores darianos de la República
suramericana del Brasil.
LUGARES DE RECREACION Y PASEO
La ciudad de Rivas cuenta con encantadores
y bellos lugares de recreo y para baño y natación, como son
los balnearios enclavados en el área de su municipio y conocidos
con los nombres de La Virgen y Los Pochotes, asi como las pintorescas aldeas
o pueblos de La Virgen, El Rosario, y Popoyuapa, sin perjuicio de sus haciendas
aledañas, con edificios modernos elegantes y arborizaciones pintorescas,
en muchas de las que aún se yerguen majestuosas y encantadoras las
alamedas de sus afamados mangos y ricos frutales y caña de azúcar.
Atractivo especial de los turistas son
las alamedas de mangos de las entradas de la ciudad y de sus salidas a
comarcas y valles; y merece recordarse que más de un poeta del siglo
pasado, enamorado de los paisajes aledaños a Rivas, cantó
con entusiasmo las lunas brillantes bajo la frondosa penetración
de luz, a través de su ramajes admirables y románticos.
HOTELES Y RESTAURANTES
Para comodidad de turistas y visitantes,
tiene la población dos buenos hoteles: “El Centroamericano”
y “El Central”, con apartamentos cómodos, cuartos higiénicos
y con servicios privados, así como excelente alimentación
y moralidad indiscutidas.
Hay también dos buenas pensiones
y algunas casas de huéspedes, donde el viajero recibe atención
esmerada por bajos precios.
ESTABLECIMIENTOS COMERCIALES
Existen en la ciudad de Rivas diez establecimientos
comerciales de primera categoría, con presentación elegante
y amplio surtido de mercaderías y artículos de lujo, como
“La Principal” de Don Manuel Torres y Compañía, que construye
actualmente y en parte céntrica, un moderno y amplio edificio de
cemento armado; “La Sin Rival” de Don José María Rodríguez;
la tienda de Don Ronald J. Castillo; la de Don Aarón Quant y otras.
Los establecimientos comerciales de los
señores Castillo y Rodríguez, tienen secciones de bien surtidas
librerías.
Existen varios establecimientos de ferretería;
y más de cuarenta negocios de misceláneas. Estableciemientos
de comestibles y pulperías, pasan de un centenar.
En el ramo industrial existen dos plantas
pasteurizadoras de leche y una fábrica de hielo, asi como planteles
de fabricación de artículos de cuero curtido, cerámicas
y arte decorativo, lográndose en ese último género,
verdaderas creaciones de belleza y arte.
AMBIENTE SOCIAL
Rivas tiene desde muy antiguo, justa fama
y renombre por la distinción de su ambiente social, en las diversas
capas sociales. Sus pobladores gozan de reputada y exquisita educación
y cultura. Como centros sociales, la ciudad cuenta con el “Casino
de Rivas” o Club Social; la “Casa del Maestro” y la “Casa del Obrero”.
CASA BANCARIAS
Tanto el Banco Nacional de Nicaragua,
el Banco de América y el Banco Nicaragüense tienen sucursales
en la ciudad de Rivas, en mérito al movimiento comercial, agrícola
e industrial de la región urbana, municipal y departamental.
El Banco Nicaragüense, cuyo movimiento
bancario supera a las otras instituciones establecidas en Rivas, tiene
un bello y amplio edificio de cemento armado, frente al Parque Central.
Inició sus operaciones hace diez años, con cinco empleados
y hoy tiene la categoría de Sucursal, a cuyo frente se haya un caballero
de alta cultura y distinción, como lo es el joven economista Don
Luis Pineda Muñoz.
Es digno de señalar que el Banco
Nicaragüense, Sucursal de Rivas, ha iniciado con rotundo éxito
una verdadera campaña popular para el ahorro, como el mejor medio
de protección para la familia.
TEMPLOS RELIGIOSOS
Rivas cuenta con su imponente Iglesia
Parroquial católica y con los templos de San Francisco, joya arquitectónica
de la época colonial y de resistencia absoluta pues resistió
victoriosamente la conmoción del Terremoto del año 1844 de
que hablamos en otro lugar.
Existen también el templo de San
Antonio y bien dotadas Capillas en el “Asilo Rosendo López” y en
la Universidad Agrícola, llamada antes “Escuela de Agricultura”.
La religión evangélica protestante tiene un hermoso templo
en la ciudad y varias capillas en la jurisdicción municipal.
RIVAS EN LA CULTURA
De hace veinticinco años a la época
actual, la ciudad de Rivas se ha convertido en Ciudad de Estudios, por
los numerosos centros educativos que posée y algunos con renombre
internacional como la actual “Escuela Internacional de Agricultura”.
Instituto Nacional “Rosendo López”.
Ocupa actualmente su propio edificio, construido durante la administración
presidencial del Doctor René Schick. Ocupa una extensión
amplísima para deportes y tres bloques extensos para las aulas.
Es sin ninguna duda, uno de los mejores edificios de la ciudad y un centro
de gran prestigio en la dolencia, por la disciplina y competencia de su
profesorado.
La Escuela de Agrigultura. Inició
este centro sus labores docentes en el año 1951, en la finca que
para ese efecto donó la familia Maliaño de Rivas, al obispado
de Granada. Fue en sus comienzos una Facultad de Veterinaria, bajo
la supervisión de la Universidad Católica Centroamericana;
pero hoy es una institución oficial, como dependencia del Ministerio
de Agricultura y Ganadería de la República.
Regentan el centro reverendos padres dominicos,
de diferentes nacionalidades, logrando la extensión de 479 títulos
académicos, en las ramas de Peritos Agrónomos, Peritos en
Veterinaria y en Agrimensura, durante las diez y seis promociones que ha
realizado hasta el pasado año de 1969. Actualmente se construye
su propio y moderno edificio que vendrá a constituir una obra monumental
de progreso urbano.
El Colegio Santo Domingo de Gúzman.
En moderno y elegante edificio propio, funciona este centro educacional
fundado por Fray Domingo del Pilar Hernández. Toda la estructura
del edificio sigue la técnica pedagógica para comodidad de
los educandos y eficiencia de la actuación del magisterio.
Otros Colegios. Existen también
en Rivas el colegio de “Nuestra Señora de Fátima”, regentado
por monjas dominicas; el “Colegio San Martín”, con programas de
ciclo básico; y el Colegio de “El Nazareno” fundado por pastores
evangélicos.
Escuelas Públicas Nacionales.
Más que escuelas, son verdaderos colegios, los centros educacionales
del estado, como “El Sagrado Corazón de Jesús; el el “Engracia
Chávez”; y los que llevan los nombres de “General José María
Moncada”, “General Anastasio Somoza Debayle; “Eloy Canales”; “Leonidas
Fletes”, “Reginalda Mejicano”; y numerosas escuelas de primeras letras.
HOMBRES ILUSTRES DE RIVAS
Rivas se enorgullece muy justamente de
ser cuna de patricios de nuestra nacionalidad, de nuestra nacionalidad,
de héroes y talentos de gran merecimiento cultural y reconocimiento
nacionales. En Rivas nacieron: Don Blas Antonio Sáenz
y Don José J. Alfaro, que ejercieron interinamente la Jefatura del
entonces Estado de Nicaragua; Licenciado Don Laureano Pineda, figura prócer
e integérrima, que ocupó el honroso cargo de Jefe de Estado
de Nicaragua; el Héroe Nacional Emmanuel Mongalo y Rubio, Maestro,
escritor, poeta y figura inmortal de la batalla del 29 de junio de 1855
librada en la ciudad de Rivas contra los filibusteros de Walker.
Rivenses fueron también, los expresidentes
de Nicaragua Don Evaristo Carazo y el Doctor Adán Cárdenas,
éste último, además, uno de los grandes médicos
del país, graduado en Italia; Don Venancio López, que fue
Jefe Interino del Estado en Guatemala; Don José Dolores Gámez,
historiador, político, polemista y militar valeroso; el General
Isidro Urtecho, militar y escritor y Don Irineo Delgadillo, probo ex-Ministro
de Hacienda de la República.
Rivenses fueron, además, Don Juan
J. Ruiz, ex-Ministro de varias carteras, en diferentes Gabinetes Oficiales;
el Doctor Daniel Velázquez, eminente médico y ex-senador
de la República; Don Denis Najarro, ex-senador de la República;
el Doctor Ponciano Muñoz Pineda, de abolengo patricio, gran médico
e investigador científico; y la estupenda figura del Ingeniero Don
José Andrés Urtecho, atildado escritor y político,
egresado de la Academia Militar de West Point, de los Estados Unidos de
América.
Y como pérdidas recientes, rivenses
fueron los ilustres caballeros Don Clodomiro Urcuyo, ex-Ministro de Educación
Pública y Don Constantino Urcuyo, ex-Diputado al Congreso Nacional;
ambos de grato recuerdo , hombres de trabajo y empresas; probos, íntegros
en su credo político y amantes de su ciudad natal y de su patria,
como lo fuera también el ex-Senador Don Fernando Delgadillo Cole,
Congresista por varios períodos constitucionales.
ESCRITORES Y POETAS
Rivenses de méritos intelectuales
han sido los novelistas Julio Jérez Castro, Guadalupe Briceño
y Paulino Reina, fallecido el último, trágicamente, en México;
Gilberto Barrios y Gabriel Urcuyo, autores de una Antología Poética
Rivense; Pablo R. Jiménez, autor de varias obras filosóficas
y literarias de gran mérito y ex-Senador de la República;
Julio Linares, José Cruz Muñoz, David Bayardo Herrera, Francisco
Obando Somarriba y José del Carmen Muñoz U.; y en los campos
del periodismo y del magisterio: Luis F. Lacayo, Manuel y Pedro Rafael
Pasos, Eloy Canales y muchos otros de difícil enumeración.
Y finalmente, rivenses fueron y son todavía
algunos, verdaderos exponentes del saber nacional, como el Dr. Manuel Pasos
Arana, Salvador Castrillo, Francisco Torrez Fuentes, Rafael Urtecho Sáenz,
Alejandro Martínez Talavera, el poeta y escritor Alberto Guerra
Trigueros; y la destacada personalidad del eminente médico, poeta
y escritor, Doctor Francisco Urcuyo Maliaños, actual Vice-Presidente
de la República y Ministro de Salubridad, educado en México
y con aplaudida carrera diplomática.
NOTABLES DAMAS RIVENSES
Y en justicia, es necesario mantener vivas
en el recuerdo de las actuales y futuras generaciones, a ilustres damas
rivenses, como Doña María Asunción Hurtado de Cárdenas,
esposa del ex-Presidente Doctor Adán Cárdenas; Doña
María Barrios de Guardia, esposa del ex-Presidente de Costa Rica,
Don Tomás Guardia; Engracia Chávez, insigne educadora de
múltiples generaciones y Susana y Rosario López Carazo, fundadoras
legítimas del “Asilo Rosendo López”.
Por la índole y breve extensión
de esta obra, narramos sucintamente 4 de las graves tragedias que tuvieron
por teatro el asiento urbano de la ciudad de Rivas, durante sus doscientos
cincuenta años de existencia.
La primera ocasionada por la acción
violenta de la naturaleza; y tres por la ación bélica de
los partidos políticos e históricos de la Nación,
en su funesta e incontrolable ambición de ejercer el poder público,
culminando la última con la derrota de los filibusteros de Walker
con una página muy dolorosa pero de fraternal reconsideración
de la conducta de los bandos en lucha, con la cooperación de tropas
centroamericanas en 1857, después de la guerra fraticida iniciada
con un desembarco revolucionario y partidista en el puerto de El Realejo,
el 5 de mayo de 1854.
EL TERREMOTO DE 1844
Un violento terremoto, ocurrido el 29
de abril de 1844, espantoso y terrible por sus consecuencias en víctimas
humanas y daños materiales, sacudió con furia el asiento
urbano de la ciudad de Rivas, con movimiento de trepidación y oscilación.
La destrucción de la ciudad fue
casi completa. Templos, edificios públicos y de particulares
se derrumbaron estrepitosamente, resistiendo la fuerza brutal del sismo,
solamente el templo de San Francisco y las casas de Don Bruno Mongalo,
la de Don Francisco Guerra y la del Presbítero Don Pedro Avendaño.
El número de muertos subió
a más de quince personas y el de heridos a más de un centenar,
pues la tragedia revistió carácteres de excepcional trascendencia,
por haberse desarrollado el sismo en horas del medio día, cuando
por costumbre inveterada y tradicional, los vecinos se habían entregado,
confiados y tranquilos, a sus siesta ordinaria y de cada día, tanto
más profunda cuanto el terremoto tuvo ocurrencia a la hora más
rigurosa del mes de abril.
LA BATALLA DEL 29 DE JUNIO DE 1855
La guerra fraticida entre legitimistas
y democráticos había cumplido en el mes de junio del año
1855, su primer aniversario de desastrosa y criminal carnicería
y destrucción del país, sin que la victoria favoreciera a
ninguno de los dos partidos en contienda.
El partido Democrático, en intento
de una victoria decisiva sobre sus adversarios Legitimistas, hizo llegar
al país una falange de soldados mercenarios, procedentes de los
Estados Unidos de América, al mando del bucanero William Walker,
desembarcando en el puerto de El Realejo, el 13 de junio de 1855.
“. . . Walker dejó la Falange en
Chinandega – afirma el historiador masayés Licenciado Jerónimo
Pérez y habiendo pasado a León, tuvo una entrevista con el
Presidente Provisorio (el democrático Don Francisco Castellón)
y con el General Muñoz, cuyo resultado fue un disgusto entre el
primero y el General Muñoz, por cuanto éste se opuso abiertamente
a que los americanos tomasen parte en la cuestión de Nicaragua.
Walker pretendió un pasaporte para regresar, o servir al Gobierno
Provisorio, pero de ningún modo bajo las órdenes de Muñoz”.
“El fin -- prosigue el historiador Pérez
– fue que se convino en una expedición de extranjeros y nicaragüenses
sobre el departamento de Rivas, con cuyo objeto se dió a Walker
el nombramiento de Coronel; se mandó al Teniente Coronel Félix
Ramírez que alistase doscientos hombres y con ellos marchase bajo
el mando de Walker . . . Ramírez no reunió más de
cien hombres nativos . . . El 23 de junio salió El Vesta de El Realejo,
conduciendo 55 norteamericanos y 100 nicaragüenses, que tenían
por jefes inmediatos al citado Ramírez y al Coronel Mariano Méndez”.
“El 27 saltaron a tierra en el punto llamado
El Gigante y en el acto partieron para Rivas, llevando de guía a
Don Máximo Espinosa, conocedor del terreno y que iba nombrado Prefecto
del Departamento . . . Walker apareció (en la ciudad de Rivas)
el 29 en la mañana, logrando algunas ventajas al principio, de manera
que hizo notable daño en las filas legitimistas, en particular cuando
se encerró en una casa perteneciente al mismo Don Máximo
Espinosa, de la que fue desalojado mediante muchos esfuerzos de valor,
especialemente del distinguido joven Don Emmanuel Mongalo, que a pecho
descubierto, se aproximó a la casa aplicándole fuego para
incendiarla”.
“Oportunamente –continúa el mismo
historiador—apareció en esos momentos el Comandante de San Juan
del Sur, Teniente Coronel Don Manuel Argüello, con una Compañía,
y atacando a los americanos por el flanco izquierdo, los puso en dispersión.
Los Legitimistas tuvieron muchos muertos y heridos, contando entre los
primeros al Coronel don Estanislao Argüello, y al joven patriota Don
Francisco Elizondo. Los americanos tuvieron también varios
muertos, entre ellos algunos jefes y oficiales. Los primeros que
se pusieron en fuga fueron los democráticos, mandados por Ramírez,
que se internaron en la República de Costa Rica. Walker y
su Falange llegaron a San Juan del Sur y volvieron a El Realejo en el bergantín
San José”.
Sobre esta misma acción, el propio
Walker en su obra “Guerra de Nicaragua”, afirma textualmente:
“Entonces los legitmistas quisieron pegar
fuego a las casas ocupadas por los democráticos, logrando incendiar
el techo de una de ellas. Hasta entonces había más
de quince americanos muertos o heridos, no quedando más de treinta
y cinco aptos para la pelea. La acción había comenzado
a las doce del día, y eran cerca de las cuatro cuando se dió
la orden de prepararse para la retirada. Hubo que dejar varios de
los heridos, pero a los que podían marchar se les comunicó
la intención de abandonar las casas, El enemigo, protegido
por la espesura del monte, se había reunido en bastante número
cerca de las casas, cuando se dió la orden de salida”.
El historiador salvadoreño Ricardo
Dueñas VanSevern, en su obra “La Invasión Filibustera de
Nicaragua y la Guerra Nacional”, editada en San Salvador en 1962, comenta
esta derrota de Walker y sus tropas, en esta terminante forma:
“Walker juyó a través de
la selva nicaragüense con rumbo a San Juan del Sur, adonde llegó
en el estado más lamentable. Sus soldados con los uniformes
desgarrados y ensangrentados, cojeando del cansancio o de las heridas;
sucios y hambrientos, ofrecían el triste espectáculo de un
ejército que ha sufrido una completa derrota”.
LA BATALLA DEL 11 DE ABRIL DE 1856
La grave situación de Nicaragua,
por la intervención decisiva de los filibusteros de Walker en su
destino y vida política, que ponía en peligro la paz futura
de Centroamérica y aún su misma independencia, determinaron
en el Presidente de Costa Rica Don Juan Rafael Mora, solicitar del Congreso
de su país la autorización de “tomar las armas por la República
de Nicaragua, para defenderla de los filibusteros y expulsar a los invasores
del suelo centroamericano”, convocándolo a sesiones extraordinarias
con fecha 27 de febrero de 1856.
Aceptada por el Congreso costarricense
la decisión del Presidente Mora, por decreto del 1o. de marzo de
1856 fue declarada la guerra contra Walker y los filibusteros que ocupaban
Nicaragua.
La primera victoria costarricense tuvo
lugar en la célebre “Batalla de Santa Rosa”, librada en su propio
territorio contra las tropas de Walker, el 20 de marzo del mismo año;
y la segunda, en la “Batalla del 11 de abril en Rivas”, de la que nos ocupamos
con la brevedad requerida por esta obra de índole conmemorativa
de una efeméride histórica de la vida de la ciudad.
Después de la vergonzosa derrota
de “Santa Rosa”, Walker trasladó sus tropas a Rivas. Mora
se dispuso de inmediato a atacarlo, pero el Jefe Filibustero, en vez de
esperarlo en la ciudad para resistir a sus enemigos, se trasladó
a Granada. Esta circunstancia permitió a las tropas de Costa
Rica la ocupación fácil de la Plaza de Rivas.
Ya en Granada, Walker comprendió
su error y se dispuso a reconquistar la ciudad de Rivas y con su posesión
la “Vía de Tránsito”. A las ocho de la mañana
del 11 de abril de 1856 atacó ferozmente a los costarricenses, logrando
por la sorpresa y violencia de su ataque, ocupar el centro de la ciudad,
donde resistieron la furia de los ejércitos del Presidente Mora,
parapetándose como lo habían hecho en la Batalla del 29 de
junio del año anterior, en las casas del centro de la ciudad.
Las tropas costarricenses se dispusieron
a incendiar los refugios de los norteamericanos. Correspondió
al soldado Juan Santamaría realizar la arriesgada operación,
viéndola coronada por el éxito, como antes lo había
logrado nuestro héroe Mongalo en junio del año anterior,
aunque aquél con el sacrificio de su vida, pues Santamaría
murió al final de su misión, obligando el incendio de las
posiciones de los filibusteros al abandono inmediato de sus refugios, quedando
reducidas a cenizas numerosas casas del centro de la infortunada ciudad
meridional.
“Convencidos de su derrota los norteamericanos
afirma el historiador Dueñas Van Severen en su obra antes citada
iniciaron la retirada de Rivas. Se ha criticado mucho la actitud
de los Jefes costarricenses al permitir esta retirada. Todo indica
que habría sido posible a los costarricenses encerrar a las tropas
norteamericanas y terminar allí mismo la invasión filibustera”.
“Aquello d que “al enemigo que huye, puente
de plata” –prosigue Dueñas Van Severen—bien puede aplicarse aquí.
Sin embargo, mucho debe haber sido el cansancio y el aturdimiento, cuano
ya lejos el enemigo, los costarricenses permitieron la salida del Capitán
Norvell Walker, hermano del filibustero, quien agotado por el cansancio
se había quedado dormido en la torre de la iglesia, despertándose
en la madrugada para encontrarse en una ciudad en poder del enemigo.
El hecho es que el hermano del filibustero, habiéndose quedado solo
en Rivas, pudo salir de la ciudad sin dificultad y unirse a los suyos horas
más tarde”.
“La aparición de la peste del cólera
en el mismo de la acción del 11 de abril de 1856, diezmó
grandemente a las fuerzas vencedoras del Presidente Mora; y su retiro hacia
su país no se hizo esperar muchos días, abandonando la plaza
de Rivas que sufrió una nueva y ruinosa tragedia de su vida, después
de dos estériles victorias de los ejércitos de Costa Rica”.
EL SITIO DE RIVAS EN EL VERANO DE 1857
En intento de obtener la mayor brevedad
posible al referir esta etapa final de la Guerra Nacional de Nicaragua,
que culminó con la rendición de Walker el 1o. de mayo de
1857, copiamos el relato de las jornadas finales de los ejércitos
vencedores de Nicaragua y Centroamérica en aquella tragedia, de
la obra antes citada del autor Dueñas Van Severen, por estimarla
sucinta y veraz:
“El enemigo se había establecido
en Rivas, y Heningsen había organizado la defensa de la ciudad.
Rivas había sido escogida por el filibustero, por considerarla inexpugnable.
Recordaba que él mismo había tratado, sin éxito, de
arrebatarla a los legitmistas”.
“La última escena de la Guerra Nacional
estaba preparada. Rivas habría de ser la última ciudad
nicaragüense ocupada por el invasor. . . . . . . . Los Aliados no
se dieron mucha prisa en intentar la captura de Rivas . . . Este
tiempo fue aprovechado por Walker para atrincherarse mejor y ponerse
en condiciones de resistir un sitio prolongado”.
“En esta situación se llegó
a los primeros días de enero del año 1857. El 26 de
enero los Aliados avanzaron hacia la pequeña población de
El Obraje (hoy Belén), situada como a una distancia de tres leguas
de Rivas, y el 28 las tropas de Cañas ocuparon la población
de San Jorge, en donde alzaron barricadas y se organizaron para defenderse
de cualquier ataque”.
“Estas preparaciones se justificaron plenamente
cuando en la mañana del 29, San Jorge fue atacada por tropas filibusteras
al mando de Henningsen. El ataque fue rechazado con pérdidas
para ambas partes . . . . . Un nuevo y mejor organizado ataque sobre
San Jorge fue dirigido por el propio Walker. Las tropas aliadas fueron
sorprendidas por el enemigo en la madrugada del 4 de febrero, pero pronto
se repusieron de su sorpresa y a las ocho de la mañana las cosas
se habían decidido a favor de los Aliados, y Walker regresaba derrotado,
una vez más, a Rivas. . . . “
“Sin embargo, la actividad militar continuó
con pequeñas escaramuzas, ataques y contra-ataques de una y otra
parte hasta el 16 de marzo, fecha en que Walker inició una nueva
marcha sobre San Jorge, con un efectivo de 400 hombres . . . El ataque
comenzó a las dos de la madrugada y se prolongó durante muchas,
hasta que el filibustero, viendo a sus soldados fuertemente impresionados
por el valor y empuje de los centroamericanos, ordenó la retirada”.
“El desorden más completo reinó
en las filas de los extranjeros, y Walker mismo tuvo que huir hacia Rivas,
a caballo. Una descarga le hirió en el rostro y llegó
a la ciudad en la más lamentable de las condiciones, sólo
para ser informado de que Rivas había sido atacado en su ausencia,
y que el hospital que se había organizado estaba lleno de heridos”.
“El sitio de Rivas se prolongó innecesariamente
durante todo el mes de abril. El 11 de ese mes, aniversario de la
segunda batalla de Rivas, los Aliados lanzaron un fuerte ataque contra
la ciudad, pero ya Walker había previsto esa acción de los
Aliados y se había preparado para rechazarla. Sin embargo
ya la aventura filibustera estaba llegando a su fin . . . . El 23
de abril intervino en forma decidida y decisiva el Comandante Charles H.
Davis, del buque norteamericano “Saint Mary” . . . . Todas las vías
de comunicación con los Estados Unidos estaban cerradas para los
filibusteros. No había absoutamente ninguna posibilidad de
salvar la situación y Walker debía rendirse. Ante el
lenguaje contunddente, el filibustero tuvo que ceder. . . “
Y el primero de mayo de 1857, Walker capituló
definitivamente; y con ese acto concluyó la terrible Guerra Nacional
de Nicaragua, después de casi tres años de iniciada lamentablemente,
en mayo de 1854.
¡AQUI FUE RIVAS! . . . . EN MAYO
DE 1857
Debemos a la gentileza del joven talentoso
juris-consultor y Diputado al Congreso Nacional de Nicaragua Doctor Roberto
Argüello Hurtado, poseer copia auténtica de la carta que fechada
en la ciudad de Rivas el 24 de mayo de 1857, envió Don J. Miguel
Cárdenas a su hijo, el más tarde Presidente de la República
e insigne médico rivense Doctor Adán Cardenas, cuando estudiaba
su carrera de medicina en Italia.
Ningún historiador nicaragüense
ha pintado mejor el cuadro doloroso que presentaba la ciudad de Rivas,
después de concluida la Guerra Nacional de Nicaragua, que el patricio
rivense Don J. Miguel Cárdenas en la referida carta a su hijo, cuando
apenas habían transcurrido veintitres días de la firma de
la capitulación y rendición de Walker ante el Capitán
Davis, final de aquella tragedia nacional.
He aquí, en lo conducente a nuestra
obra, el patético relato de Don J. Miguel Cárdenas:
Rivas, Mayo 24 de 1857.
Señor Don Adán W. Cárdenas.
Génova.
Adorado hijito:
“Existimos por voluntad de la Divina
Providencia. Han pasado terribles cosas sobre tu país; hemos
padecido graves infortunios, aflicciones y congojas; pero hoy contamos
ya con paz, y por su medio, con el inestimable bien de poderte dirigir
noticias nuestras, ya que por un milagro sobrevivimos a tan gran catástrofe…….
…… Fue un consuelo para nosotros de mucho
valor haber recibido el 24 de abril, con once meses de retrazo y demora
y cuando menos lo pensábamos tu apreciable carta del 23 de mayo
de 1856, conducida por Don César Castigliolo que nos la dirigió
de León a San Miguel”.
“Ella llegó en circunstancias
tristes para nuestro querido Rivas, último refugio de los filibusteros
sitiados a la sazón por las fuerzas de los Estados de Centroamérica.
El estruendo del cañón y del rifle eran repetidos por una
y otra parte, y nosotros aquí en la Capellanía, éramos
testigos inmediatos de una calamidad sin ejemplo, viendo con pena la pérdida
o mutilación de nuestros conciudadanos en tan cruda como santa lucha,
y la destrucción indefinible de nuestra ciudad, con el saqueo, el
incendio y la inmoralidad que nuestros fieros enemigos la vivía
perpetuando en ella”.
“Pocos días después
de este acontecimiento notable para nosotros, tuvo lugar el 1o. del corriente
la rendición de la plaza y entrega de las armas de los sitiados,
mediante un tratado o convenio con el Comandante Davis de la Corbeta de
guerra “Santa María” de los Estados Unidos anclada en San Juan del
Sur, en el cual se comprometió a tomar a bordo al bárbaro
caudillo Walker y algunos de sus jefes generales . . . . . Nuestras
fuerzas ocuparon la plaza; pero en que situación? Sólo
treinta y cuatro casas quedaron paradas, de las tres manzanas del centro,
a saber: de San Francisco hasta la cas vieja de Abarca, a la par
de la Parroquia; y de la de Don Carlos Bolaños a la de nosotros;
y de la de Don Pablo Torrez (ya finado) a la de las Zapatas, a la par de
la Parroquia; todas maltratadas a cañonazos. El resto es consumido
hasta los últimos extremos de la ciudad por el incendio filibustero,
con excepción al poniente, de las solas casas de Paulino Reyna,
Robelo, Santa Ursula y Maliaño. También se encuentran
en esta excepción las casas de las Pinedas y Juan Cárdenas,
al Sur”.
“Esta ligera reseña te dará
idea de la desolación en que ha quedado este pueblo, contándonos
por mejor librado respecto de Granada, donde como habrás sabido,
se sebó la voracidad de los malvados filibusteros, salvándose
solo las más retiradas y pobres casuchas. De Masaya sólo
queda la mitad; esto es, de la plaza para San Jerónimo, porque Monimbó
quedó en cenizas, y en los otros pueblos no dejaron de haber incendios
particulares, amén de robos en las iglesias. . . “
“Todo el verano lo ha pasado tu padre
fuera de casa, hasta principios de abril que se reunió a la familia.
En este tiempo tu madre, tu tía y tus hermanos quedaron en la hacienda,
valéndonos la presencia aquí, el que no nos despojaran y
embargarán ésta, como sucedió por entonces con los
intereses de todas las familias emigradas que los habían abandonado,
bin que sujetas a sufrir algunos sustos, saqueos, y privaciones hasta del
alimento que arrebataban los yanques. Ellas tuvieron suficiente valor
y sufrimiento para ir pasando la época más peligrosa que
ha podido presentarse durante esta dilatada revolución”.
“Y en ella anduvieron felizmente,
porque otras señoras en cuenta a Doña Encarnación
Eva, fueron llevadas presas, tenidas sin comunicación y ayunando
a pan y agua, hasta arrancarles gruesas sumas con cualquier pretexto.
Prisioneros hubo que murieron en la prisión, sin que les valiera
el más pequeño alivio su grave enfermedad. Los sacerdotes,
que hubieron dos presos en la Plaza, un Padre Lugo de Granada y otro cubano,
salían a los trabajos forzados todos los días, sin consideración
ni miramiento a su carácter y delicada constitución”.
“Ricos y pobres; mujeres y hombres;
legitimistas y democráticos, todos fueron saqueados de sus bestias
y ganados, chanchos, gallinas, dinero, alhajas, machetes, maíses,
frijoles. . . y otros instrumentos; de suerte que fue tanta la escasés
que sobrevino de comestibles, que se pasaban grandes necesidades en los
pueblos inmediatos en que podían traficar los yanques, y lo poco
que se conseguía para comer, se satisfacía esta necesidad
a escondidas; llegaban las comisiones de yanques, arrebataban los platos
y se sentaban ellos a comer”.
“Francisco Pineda, perdió
a su hijo Luis, fusilado por los yanques el año pasado. Don
Francisco Ugarte fue ahorcado por ellos, entre otros tantos isleños
y de varias partes en ese mismo tiempo, a cuyo efecto se mantuvo de fijo
el instrumento sangriento de ese cruel suplicio en el puerto de La Virgen,
después de la invasión costarricense y del retiro de estas
fuerzas por el cólera”.
“Es imposible poderte informar de
todos los horrores que se han cometido por esa canalla, aprovio de la humanidad,
que tiene la desvergüenza de apellidarse los civilizadores del Continente,
y por los mismo renunciamos atan enfadosa empresa”.
“Tan grandes calamidades han debido
influir naturalmente en el atraso de tus pobres hermanos, por lo que Frank
y Justito, apenas pueden leer malamente, enseñados por las mujeres
en los pocos intervalos de quietud que hemos tenido estos tres años,
en que absoluto no ha habido escuelas . . .”
“Adiós. Tus afmos. Y
tiernos padres –(f) J. Miguel Cárdenas”.
Titulo De Villa De La Purisima Concepcion
De Rivas De Nicaragua
Don Carlos, etc. Por cuanto habiéndose
expuesto con testimonio los vecinos del Valle de Rivas de Nicaragua, en
representación de 14 de noviembre de 1722, que en el de 1717 unidos
la mayor parte habían solicitado ante Don Francisco Rodríguez
de Rivas, Presidente entonces de mi Real Audiencia de las provincias de
Guatemala, que en atención a constar el referido Valle de quinientas
familias españolas y gente parda, que componian dos mil cuatrocientas
personas, y no poderles administrar justicia y el pasto espiritual conveniente
el Ayuntamiento y Curas de la Ciudad de Granada, a cuya jurisdicción
estaban sujetos, por distar más de 12 leguas, se erigiese en el
una Villa con el título de la Purísima Concepción,
dos Alcaldes, de los cuales el más antiguo fuese Teniente de Governador
de la Provincia según se practicaba en la demás villas y
ciudades de aquellos mis reinos, dos Alcaldes de la Hermandad y un Alferez
Real, un Alguacil Mayor, un Depositario y dos Regidores sencillos, siendo
estos 5 oficios vendibles y renunciables, con arreglo a lo dispuesto por
leyes, y además un Procurador Síndico y un Mayordomo de Propios
que se eligiese con las preeminencias y excepciones que gozan las demás
villas y lugares de españoles, y /fol. 1 v./ con el señalamiento
de términos y demás necesario para su subsistencia y buen
gobierno, en cuya virtud, justificada la necesidad y utilidad de este establecimiento
por medio de informaciones de testigos, practicadas las demás diligencias
prevenidas por las leyes, satisfecho los compradores de los oficios 1300
pesos y hecho contar hallarse fabricada la iglesia, “casas de habitaciones”
/1/ y congregadas más de 3 mil personas de ambos sexos, les había
expedido el nominado Presidente en 29 de Mayo de 1720 el Título
de Villa con la denominación de la Purísima Concepción
de Rivas de Nicaragua y el goce de todos los privilegios correspondientes,
jurisdicción y egidos que concede la ley; librando al propio tiempo
despacho de ruego y encargo al Dean y Cabildo en Sede Vacante de la Catedral
de Nicaragua, para que nombrase Cura propio de aquella parroquia; todo
con la calidad de que en el término de 5 años hubiesen de
obtener mi atención me dignase expedírsela, igualmente que
a los nuevos oficios de cabildo creados en ella. Y habiéndose
reconocido en mi Consejo de Cámara de las Indias por el testimonio
de las diligencias obradas en el asunto, que aunque la Ciudad de Granada
y los Curas propietarios de ella se habían opuesto a la expresada
fundación y separación de su jurisdiccón, no se había
seguido este juicio con la debida formalidad ni dádose providencia
sobre la oposición, por Real Cédula de 16 de /fol. 2/ Septiembre
de 1727 fui servido mandar al sucesor Presidente de la referida mi Real
Audiencia, que con presencia de los autos originales e informado de los
motivos expuestos por los vecinos del valle para erigirse en Villa y eximirse
de la jurisdicción de la ciudad de Granada, mandase dar traslado
a ésta y a sus curas, oyese a una y otra parte sus excepciones y
fundamentos, asociándose para ello con asesor, y que concluido el
juicio y citadas las partes diese cuenta con autos al propio mi Consejo
de Cámara en primera ocasión, para su determinación,
sin innovar en el interín en que los vecinos del mencionado Valle
de Nicaragua se mantuviesen en el goce y posesión de Villa, en cuyo
estado quedó este asunto hasta el año de 1779, en que Don
Narciso Francisco Vasquez me hizo presente, en nombre y como apoderado
del Consejo, Justicia y Regimiento de la nominada Villa de Rivas, que recibida
y obedecida por éste la citada mi Real Cédula no se había
puesto en ejecución, a causa de que habiéndola recogido el
Gobernador Don Tomás Marcos Duque de Estrada jamás la quiso
restituir, aunque se la pidieron muchas veces, hasta el año de 1777
en que noticioso de ella el expresado Ayuntamiento había ocurrido
al Superior Gobierno de Guatemala pidiendo se emplazase /fol. 2 v./ y citase
al de la ciudad de Granada y sus Curas, y que expedido en su consecuencia
el correspondiente despacho, no obstante que la Ciudad confirió
su poder a uno de los procuradores del número de aquella Real Audiencia
para que la saliese a seguimiento de este negocio, y que por el cura Don
Joseph Antonio Lacayo y Briones se respondió al acto de la notificación
haber sido injusta la erección de Parroquia y Cura propio
que estableció en Rivas el Reverendo Obispo de Nicaragua Fray Dionisio
de Villavicencio en el año de 1730, extendiéndose a manifestar
el derecho que tenía a la percepción de los Reales novenos
aplicados a los curas en los diezmos, apoyándolo en la posesión
y varias declaraciones, no dedujeron cosa alguna contra el punto principal
de la fundación y cración en los varios términos que
se le concedieron, dentro de los cuales, por parte de los vecinos del Valle,
se hizo consta, entre otras cosas, que aquella población que en
el año de 1717 apenas tenía 2400 personas se hallaba aumentada
ya al número de 11908 que el ramo de alcabalas había producido
últimamente en poco más de once meses 8800 pesos, que la
labranza y comercio y añil debía tanta aplicación
/fol. 3/ a sus vecinos y había tomado tal incremento, y que en el
mismo tiempo se habían extraído de aquella villa para
otros pueblos del Reino stecientas ochenta y ocho mil setecienta y cincuenta
libras de la primera especie, y diez y siete mil veinte y cuatro de la
segunda, que los diezmos se habían rematado por tres años
y precio de diez mil y doscientos pesos en cada uno, dque la renta de propios
ascendía a cuatrocientos veinte y siete, y la de tabaco había
importado en cinco meses tres mil ciento setenta y cinco, según
aparecía del testimonio que presentó de los autos, diligencias
y averiguaciones practicadas sobre todo y cada uno de los particulares
referidos; resultando asimismo que después del emplazamiento del
Ayuntamiento y Curas de la expresada ciudad de Granada, había obtenido
despacho para que el Sub-Delegado de Tierras del partido les asignase y
amojonase el término de las cuatro leguas en cuadro que previene
la ley de ejidos y el uso de la jurisdicción; y finalmente, que
dada vista de todo al Fiscal de lo Civil de la expresada Audiencia, manifestó
en respuesta de veinte y dos de febrero de mil setecientos setenta y nueve
que la oposición de la Ciudad y Curas de Granada a la fundación
y confirmación de la Villa de Rivas había cesado por el transcurso
de más de cincuenta y ocho años que llevaba de posesión,
manteniendo un ayuntamiento formal, cuyos oficios se habían vendido
siempre a beneficio de mi Real Hacienda y obtenido los compradores Real
confirmación de ells a vista, ciencia y paciencia /fol. 3 v./ de
la ciudad de Granada, como igualmente la jurisdicción del Valle
por medio de sus Alcaldes Ordinarios y de la Hermandad, y había
elegido anualmente sin contradicción por parte de aquélla,
que con su silencio acreditaba el ningún perjuicio que podía
seguírsela mediante la distancia de doce leguas de una y otra, y
de que con arreglo a la ley seis, título cinco, libro cuarto de
la recopilación de indias sólo podía pretender la
extensión de su jurisdicción a la de cuatro leguas, y después
de concedidas éstas a la Villa de Rivas, quedaban otras cuatro como
limítrofes de las dos jurisdicciones para evitar disputas en la
administración de justicia; que tampoco podía tener lugar
la oposición de parte de los Curas, porque aunque era cierto que
el citado Valle compuso parte de curato como añejo y dependiente
de ellos, había muchos años que se hallaba separado y erigido
en beneficio independiente, según puede hacerlo con otro cualquiera
el diocesano de acuerdo con mi Real Vice-Patronato, mayormente mediante
la considerable distancia de doce leguas de la cabecera y el considerable
número de once mil novecientos y ocho personas de que se componía
la villa; en cuya conformidady para que su vecindario adquiriese el honor
a que era acreedor por su aplicación al trabajo, según manifestaba
el aumento de sus ramos y beneficios de república media innata y
servicio /fol. 4/ que debería contribuir por la gracia de su confirmación,
contemplaba que el expediente tenía suficiente estado para darlo
por concluso y mandar que con citación de los letrados por parte
de los curas y del procurador del Cabildo de Granada se diese al de la
Villa de Rivas los testimonios que pidiese para ocurrir a solicitar mi
Real confirmación, con cuyo dictamen se conformó D. Mathias
de Galvez, Presidente que fue de la referida mi Real Audiencia, por auto
del mismo día en su consecución se hicieron las citas
por el fiscal; por todo lo cual concluyó el nominado apoderado suplicándome
tuviese a bien aprobar y confirmar lo actuado por los Presidentes de Guatemala
y Reverendos Obispos de Nicaragua desde el año de mil setecientos
diez y siete hasta el presente, así en cuanto a exempción
de la Ciudad de Granada y privilegio de villazgo, con ejidos, montes y
pastos y demás prerrogativas y requisitos, como en cuanto a la institución
de Cura propio, dignándose asimismo de erigirla en Ciudad y expedirla
el correspondiente Real título, con jurisdicción ordinaria
y mando absoluto en las cuatro leguas de término demarcasa y asignadas
con arreglo a la ley, inclusos los dos lugares de Ometepe y San Jorge de
Nicaragua, que comprenden sus habitadores y demás que residen en
la comarca, bajo la condición de afianzar sus alcaldes los /fol.
4 v./ tributos de la numeración de naturales, y concediéndola
al mismo tiempo facultad de que el primero de ellos confirme en fin de
año el nombramiento de oficiales de justicia para el siguiente,
atendida la distancia en que suelen residir los superiores confirmantes
y con arreglo a lo que se observa en Granada y otras partes; y finalmente
que el Escudo de Armas de que usa, compuesto de dos volcanes que se descubren
junto a el pueblo y corona imperial de la Púrisima Concepción,
se adorne con alguno de los blasones de mis Reales Armas, subrogando en
lugar del nombre de Rivas el apellido o distinitivo de mi Real Casa que
fuere de mi agrado. Y habiéndose visto en mi Consejo de Cámara
de las Indias, con lo informado por la Contaduría General y expuesto
por mi fiscal, y consultándome sobre ello en cinco de febrero de
este año, he resuelto aprobar todo lo actuado en cumplimiento de
la citada mi Real Cédula, la de diez y seis de septiembre de mil
setecientos veinte y siete, y confirmar, como por la presente confirmo,
el privilegio de Villa, con la denominación de la Purísima
Concepción de Rivas de Nicaragua, que en veinte y nueve de mayo
de mil setecientos veinte concedió Don Francisco Rodríguez
/fol. 5/ de Rivas al Valle de Nicaragua, con la jurisdicción de
las cuatro leguas en cuadro que con arreglo a lo dispuesto por las leyes
les están asignadas y demarcasa, pero con la expresa calidad de
que por ahora no se haya de componer el Ayuntamiento de ella de más
individuos que dos Alcaldes Ordinarios, dos de la Hermandad, elegidos anualmente
unos y otros por el Cabildo, y éste, de un Alferez Real, un Alguacil
Mayor y dos Regidores sencillos (excluyendo al Depositario General, que
he resuelto generalmente se extinga en todas las villas y ciudades donde
le hubiere), los cuales cuatro oficios, igualmente que el de Escribano
de Número y Ayuntamiento, deberán correr bajo la clase de
vendibles como lo han sido hasta ahora, acudiendo los compradores a obtener
mi Real confirmación, pues el Síndico Procurador General
y el Mayordomo de Propios no componen ni deben componer número,
por ser peculiar del Concejo y Ayuntamiento su nominación; y por
lo que respeta al Título de Ciudad y demás que pretende,
que además de que el poder conferido por ésta no se atienda
a estas solicitudes, no vienen instruídas y formalidades /sic/ como
corresponde, debiendo oirse a cuantos tengan motivo de contradecirlas,
he resuelto categóricamente su /fol. 5 v./ instancia ante el Presidente
de mi Real Audiencia de Guatemala, a quien por esta cédula de esta
fecha se le previene le oigan, como también al Fiscal de lo Civil
de ella, y que, con citación de la Justicia y Regimiento de la Ciudad
de Granada, subtancie el punto con toda formalidad hasta darle estado y
fecha, remita el expediente con autos, emplazando a los contendientes,
para el referido mi Consejo de Cámara, informando separadamente
lo que se le ofrezca, como asimismo sobre la solicitud de que la confirmación
de los Alcaldes Ordinarios pueda hacerla el de primer voto de los dos que
acaban, disponiendo que entre tanto no se haga novedad. Por tanto,
es mi merced y voluntad que desde ahora en adelante el expresado Valle
de Rivas sea y se institule VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS DE
NICARAGUA, y que tal goce de las preheminencias que pueden y deben
gozar, y que asimismo sus vecinos tengan todos los privilegios, franquezas,
gracias, inmunidades y prerrogativas de que gozan los de semejantes villas
de estos y aquellos reinos, y que se pueda poner y ponga este título
en todas las escrituras, autos, instrumentos y lugares públicos,
y que así la llamen los Señores Reyes que me subsedieren,
a quienes encargo la amparen /fol. 6/ y favorezcan, y la guarden y hagan
guardar todas las honras, gracias, mercedes y privilegios que como a tal
le pertenecieren, en cuya consecuencia encargo al Serenísimo Príncipe
Don Carlos Antonio, mi muy caro y amado hijo, y mando a los infantes, prelados,
duques, marqueses, condes, ricos hombres, priores de las órdenes,
comendadores y subcomendadores; alcaides de los castillos, fuertes casas
y llanas, y a los de mi Consejo, virreyes, presidentes, regentes
y oidores de mis audiencias y cancillerias, a los alcaldes y alguaciles
de mi casa y corte y cancillerías, y a todos los concejos, corregidores,
asistentes, gobernadores, alcaldes mayores y ordinarios, alguaciles, merinos,
prebostes, veinte y cuatro caballeros, escuderos, oficiales y hombres
buenos y a las demás personas de cualquier estado, condición,
preheminencia o dignidad que sean o ser puedan, y a todos mis vasallos,
súbditos y naturales, así a los que ahora son como a los
que en adelante fueren, y a cada uno y cualquier de ellos, de todas las
villas, ciudades y lugares de mis reinos y señoríos, así
de España como de las Indias, islas y tierra firme del mar océano,
a quienes esta mi carta o su traslado signado de escribano público
fuere mostrada, que /fil. 6 v./ llamen e intitulen, perpetuamente, así
por escrito como de palabra, y hagan llamar e intitular al expresado Valle
la VILLA DE LA PURISIMA CONCEPCION DE RIVAS DE NICARAGUA, y que la hayan
y tengan por tal, guardándola y haciendo que la guarden todas las
honras, gracias, preheminencias, prerrogativas e inmunidades y todas las
demás cosas que por razón de ser Villa debe haber y gozar
y la deben ser guardadas y las mismas que como a tal tocan y pertenecen,
sin limitación alguna y como si aquí fueran todas y cada
una de ellas expresadas, porque mi voluntad es que desde ahora en adelante,
,perpetuamente, las goce y tenga como queda mencionado, todo bien y cumplidamente,
sin que le falte alguna de ellas, y que todas las enunciadas personas guarden
y cumplan y executen y hagan guardar y cumplir y executar lo contenido
en este mi Real Título, sin que la falte alguno de ellas y (y que
todas las enunciadas personas guarden) sin que contra su tenor y forma
vayan ni pasen ni consientan ir ni pasar en manera alguna, y que con todo
ni en parte de lo referido pongan ni con /fol. 7/ sientan poner impedimento
alguno, sino que antes bien todas las justicias expresadas lo hagan guardar
como si en particular fuera dirigido a cualquiera de ellas, a quien fuere
mostrado y pedido su cumplimiento. Y mando al Ayuntamiento de la
nominada Villa que forme sus ordenanzas y estatutos para el gobierno político
y económico de ella si ya no lo hubiere hecho, y las remita al expresado
mi Consejo para su examen y aprobación; y declare haber satisfecho
lo correspondiente al derecho de la media innata por esta gracia, y que
igual cantidad deberá obligarse a pagar de 15 en 15, perpetuamente,
antes de entrar en posesión de este Título y de los privilegios
que como a tal la concedo, por escritura pública hecha a satisfacción
de mi Gobernador y Oficiales de mi Real Hacienda, a cuyo efecto le prevengo
así al mencionado Gobernador y Oficiales Reales por despacho de
este día /2/; y de este Real Título se tomará razón
en las Contadurías Generales de Valores, /fol. 7 v./
Distribución de mi Real Hacienda, de mi Consejo de Indias y demás
partes donde convenga hacer constar de su contenido.
Dado en San Ildefonso a 19 de Septiembre
de 1783.
Yo, El Rey. –Yo, Don Ambrosio Ventura Terranco,
Secretario del Rey nuestro Señor, lo hice escribir por su mandato.
–Felipe de Arco. –Manuel Naz de Casafonda. –Don Antonio Porlier. –Tómese
razón en la Contaduría General de Valores y Distribución
de la Real Hacienda. –Madrid, 26 de Septiembre de 1783.
Antonio Bustillo y Pambley. –Tómese
razón en la Contaduráia General de Indias. –Madrid, 9 de
Octubre de 1783. –En ausencia del Señor Contador General, Don Pedro
de Gallarreta.
Nuestra presente obra, breve
pero completa sobre la ciudad y municipio de Rivas, enaltece grandemente
el espíritu social y cultural del Concejo Municipal de la antigua
VILLA DE RIVAS y de su progresista y entusiasta Alcalde Municipal Don Carlos
Argüello Guerra.
Su publicación dará
perennidad a las grandes fiestas cívicas que conmemoran en el presente
mes de mayo, los doscientos cincuenta años de habérsele conferido
al pueblo de Rivas, el horoso título de Villa el 29 de mayo de 1720;
por el entonces Capitán General del reino de Guatemala Don Francisco
Rodríguez de Rivas, en cuyo honor la bella y actual metrópoli
meridional de Nicaragua lleva su nombre.
Nuestra cooperación,
no menos entusiasta que la del Honorable Alcalde Municipal Don Carlos Argüello
Guerra, es también espontánea y sincera, como expresión
de afecto y admiración para la actual ciudad de Rivas, pues no ha
tenido más erogación que la estrictamente necesaria para
el costo de la edición y el trabajo mecánico de la preparación
del material, fundamentado en gran parte en el estudio que en 1966 hicimos
en nuestra “MONOGRAFIA DEL DEPARTAMENTO DE RIVAS”, con una extensión
de doscientas noventa y tres páginas; y en la que los lectores de
este opúsculo encontrarán una historia completa y documentada
del departamento, desde los aborígenes hasta el año de aquella
edición.
Nosostros no podemos menos
que rendir un aplauso cumplido, entusiasta y muy merecido para el actual
Alcalde Municipal de Rivas, el culto caballero y amigo Don Carlos Argüello
Guerra, pues los dos mil ejemplares que de esta obra se han hecho, permitirán
que las escuelas y colegios del Municipio y de la ciudad de Rivas, tengan
un texto de su historia, a través de sus doscientos cincuenta años
de erigida en Villa, junto al pequeño poblado que tuvo su origen
en la desaparecida ermita de San Sebastian.
Actitudes patrióticas,
culturales y entusiastas como las de esta publicación, patrocinada
por el Concejo Municipal de Rivas y el admirable espíritu de progreso,
civismo y patriotismo del Alcalde Señor Argüello Guerra, encontraron
justamente de nuestra parte una cooperación que todo ciudadano nicaragüense
está obligado a secundar, puues ninguna labor puede merecer tanto
entusiasmo y buena voluntad, como la que tiende al conocimiento de nuestra
historia y de nuestra geografía, en el afán primordial de
una mayor y sólida cultura de las regiones de nuestra patria, y
de la actual y futuras generaciones.
El día y ojalá
no se retarde mucho, en que los municipios del país y sus Alcaldes,
sigan los pasos de cultura y patriotismo de que ya han dado ejemplo los
municipios de Teustepe, del departamento de Boaco y el actual Concejo Municipal
de Rivas y de su progresista Alcalde Don Carlos Argüello Guerra, publicando
opúsculos sobre la historia y geografía de sus municipios,
sin duda alguna, se habrá dado un paso firme y seguro sobre el conocimiento
que cada hijo de un pueblo o ciudad debe tener sobre el solar de su nacimiento.
-
Iglesia de San Francisco, Iglesia de la Merced, tumba de Enmanuel Mongalo
y Rubio, la Casona Antigua, hacienda el Rosario, lugar conocido como IGOSA.
-
Asilo López Carazo, tumba de Evaristo Carazo, antiguo Casino de
Rivas, parque Evaristo Carazo, entrada del Cementerio de la ciudad de Rivas.
-
Algunas de las casas donde habitaron los ex presidentes de Nicaragua nacidos
en esta ciudad, como por ejemplo la Casona donde nació doña
Violeta Barrios de Chamorro, Adán Cárdenas y Laureano Pineda.
El municipio de RIVAS fue históricamente,
eje central de las migraciones de tres grandes tribus: karibíes,
Chorotegas y Nicaraos.
Los karibíes, procedentes del norte de
América, fueron la primera tribu en arribar a la región ístmica,
permanecieron en esta región hasta los año 606 y 629 de la
era cristiana, épocas que fueron vencidos por una poderosa tribus
inmigrante que fueron los Chorotegas; viéndose obligados a retirarse,
primero a la isla del gran lago hoy Ometepe y luego a las regiones de los
actuales departamentos de Boaco, Chontales y Río San Juan, hasta
alcanzar la región montañosa de la costa Atlántica.
Esta tribus poseían de Chiapas región
mexicana eran esencialmente agricultores, aunque practicaban la casa y
la pesca como la generalidad de los aborígenes.
La tercera tribus (Los Nicaraos) llegaron del
siglo XI o principios del siglo XII y cambiaron su nombre por el de Niquiranos
término que en lengua mexicana significa hasta aquí los Nicaraos,
esta tribus era de origen Nahault. También eran agricultores
pescadores y cazadores e introdujeron la fruta del cacao que constituyó
un cultivo básico en su alimentación y mas tarde se constituyó
en la moneda indígena.
La región de RIVAS fue la primera del territorio
nicaragüense que explotaron los colonizadores españoles. Tuvieron
lugar dos expediciones a la región, la primera fue comandada por
el capitán Gil González Dávila, en 1522, y la segunda
en 1524 dirigida por Francisco Hernández de Córdoba.
El primer embrión urbano de la actual ciudad
de Rivas fue el caserío de la Ermita de San Sebastián ubicada
en el antiguo valle de Nicaragua lugar donde residía la corte indígena
del Cacique Nicaragua hoy cuidad y municipio de San Jorge. Dicha Ermita
fue adoptada como primer templo parroquial el 5 de octubre de 1667.
Un siglo después se concluyó el edificio
de la actual iglesia parroquial de la ciudad de Rivas en 1717, que para
entonces se denominaba Villa Pura y Limpia Concepción de Nuestra
Señora Virgen María. Y el 20 de mayo de 1835
por ley fue declarada ciudad con el antiguo nombre de Rivas.
Llegada de William Walker a Rivas.
William Walker llegó a Rivas el 29 de junio
de 1855, el maestro Rivense Enmanuel Mongalo organizó la defensa
de la ciudad en lo que fue conocido como la primera batalla de Rivas. La
segunda batalla fue en abril de 1856, cuando el costarricense Juan Santamaría
quemó el Mesón donde se acuartelaban los filibusteros, acción
que dio la victoria al ejército centroamericano.
Rivas tiene particularidad de tener cuatro días
patronales a lo largo del año estas son:
Las fiestas patronales que se realizan en
Semana Santa, con las celebraciones de Jesús del Rescate en Popoyuapa
originando romerías de otros departamentos del Pacífico y
en los últimos años de Centro América ,Las fiestas
de san Sebastián el 29 de Mayo y el 29 de Junio que se celebra
el día de San Pedro y San Pablo, también el 08 de diciembre
que se celebra la Concepción de María que es una tradición
heredada desde el tiempo en que Rivas tenía el nombre alusivo a
la Madre de DIOS.
En la mayoría de estas fiestas las actividades
mas significativas y peculiares son las fiestas de toros que se celebran
montando a toros por parte de los espontáneos que quieren participar
en ella, las corridas de caballos el barrio de la Puebla y la fiesta Hípica
en la que participan los Clubs Hípicos locales y Nacionales.
El municipio de Rivas tiene varios templos religiosos
de antigua construcción, entre ellos las parroquias de San Pedro
y San Francisco.
La comunidad de Veracruz, Rivas, es de origen
indígena, se encuentra a ocho kilómetros de la ciudad y está
formada por 3.500 habitantes. Se dedican a la labranza y hace años
se trabajaba la alfarería y la artesanía como las tinajas,
comales, cabuyas, mecates teñidos mediante el uso de un colorante
extraído de caracoles de mar. Sus fiestas fiestas patronales son
el 3 de mayo, Día de la Cruz. Otras comunidades indígenas
comprendes los caseríos de los Horconcitos, Río Grande, Guachipilín
y el Pedernal. La máxima autoridad son Juntas Directivas de
las comunidades indígenas que obtuvieron su personería jurídica,
según acuerdo ejecutivo el 04 de Junio de 1915.
Fuente: Caracterización Municipal
INIFOM – AMUNIC, Mayo de 1997.
Al año 2000 la población de Rivas
se estima en una tasa de crecimiento anual del 2.57% para el período
del 1995-2000, en 44,634 habitantes (17.6 % más de lo estimado en
él ultimo período intercensal. El 61% corresponde a población
urbana y el 39% es rural. El 49% es del sexo masculino y 51% femenino.
Según estudios del INEC y del Ministerio de Salud las Rivenses registran
la menor tasa de hijos por mujer del país, 2.2 hijos por mujer,
pero actualmente cerca del 31% de las mujeres se encuentran
en edad fértil con lo cual se prevé el mantenimiento de la
tasa de crecimiento y altas demandas sociales de una población eminentemente
joven.
La densidad Poblacional del municipio es de 292 habitantes
por kilómetro cuadrado, experimentándose un ligero
incremento en la urbanización con respecto al año 96
(278 por km2) este incremento esta siendo propiciado por migraciones del
campo a la ciudad en búsqueda de oportunidades de empleo e
ingresos ya que hay depresión de empleo y actividades agrícolas
y un aumento del comercio informal así como por las migraciones
hacia el país vecino que contribuyen con envío de remesas
familiares de las cuales viven un importante número de familias
urbanas y suburbanas del municipio.
La principal actividad económica del Municipio
es la Agricultura, la Ganadería y la Pesca. Una parte de esta
se desarrolla en comarcas rurales que pertenecen al municipio sobre todo
en La Virgen que es zona de ganadería de doble propósito
-leche y carne- y en Veracruz, La Chocolata y Popoyuapa en
las que además de ganado para leche se cultivan granos básicos
y hortalizas, pero la mayor cantidad de tierras destinadas a la siembra
y ganadería son de otros municipios de manera que esta actividad
no genera empleo para el municipio aunque de manera directa contribuye
al comercio agrícola e indirectamente a la generación de
un pequeño porcentaje de empleo.
En el departamento existe siembra de importantes
áreas de varias frutas, plátanos y caña de azúcar
que se comercializan como materia prima en el mercado local y nacional
así como para exportación, que puede incrementar la rentabilidad
para el productor y la comunidad si se aplicaran procesos de transformación
que les den un valor agregado, y estimulen el seguimiento de empresas de
servicios y bienes colaterales a la industria y mercadeo de productos y
subproductos derivados de la producción actual.
Principales cultivos y área sembrada
Maíz 1.617 Caña 8.000 Plátanos 9.000 Fríjol
2.200
Fuente : Monografía sobre
Rivas, AMONIC-INIFOM 1997.
Después del cierre del Ingenio Benjamin
Zeledón y las dificultades en el mercado del dulce de rapadura (trapiche),
el área sembrada se está modificando y sustituyendo por papayas,
sandías y otros productos.
Las comunidades campesinas afincadas a la orilla
del lago subsisten de la pesca y sólo en San Juan del Sur se produce
a un nivel de mayor explotación para comercio nacional y exportación
en manos de inversionista extranjeros.
La mayoría de las tierras agrícolas
son tierras arables y se destinan para cultivos y pastos permanentes y
tierras de pradera que han contribuido a que la cobertura boscosa se haya
reducido en más del 70% que incrementa la vulnerabilidad ambiental
y al riesgo de sequías, inundaciones y de desastres naturales
que provienen de erupciones volcánicas y otros que afectan
la estabilidad de la producción, el uso y explotación de
los suelos y la seguridad alimentaria de los Rivenses.
A este aspecto es importante señalar
que las practicas agrícolas y pecuarias así como la actividad
maderera de la zona han propiciado un fuerte deterioro en las reservas
forestales y la destrucción de nuestros recursos naturales que aunado
a limitaciones en el manejo de desechos y deficiencias de infraestructuras
relativas al desarrollo urbano han contribuido a problemas de medio
ambiente. Siendo las mas importantes : El mal manejo de los desechos sólidos,
la deforestación masivas y grandes quemas de áreas
para siembra , practicadas en diciembre y mayo. Otro de los problemas es
la contaminación del medio ambiente producto de las aguas servidas
domesticas, contaminación de los cuerpos de agua, población
con poco o ningún conocimiento de los problemas ambientales. “Falta
de educación manipulación de productos químico sin
protección alguna”.
El sector secundario es extremadamente reducido,
lo que configura uno de los talones de aquiles de la economía Rivense.
Se limita a Mataderos, Talleres y Acerríos.
La industria local es incipiente y de subsistencia
compuesta fundamentalmente de panaderías, herrerías, molinos
y otros que pueden ser considerados como artesanía.
Trillos=6; Rastros=1; Bodegas=6; Mercados=1;
Silos=3; Panaderías=23; Sastrerías=3; Herrerías=4;
Zapaterias=5; Carpinterias=12; Molinos=16; Pulperias=248; Farmacias=17;
Almacenes=10;Bares=70;Comedores=25; Talleres mecánicos=73; Hoteles=8;
Venta de insumos agrícolas=9; Gasolineras=5.
Industria y Comercio
Sector terciario: La alcaldía es la que
más empleo genera junto con los institutos educativos y las
dependencias gubernamentales representadas en el municipio.
El peso de la actividad comercial es muy importante
pues genera la mayor parte de los empleos urbanos en establecimientos como:
Panaderías, Farmacias, Carpinterías, Comedores, Hostales
y Pensiones, Pulperías, Herrerías, Bares y Cantinas, Gasolineras,
y Molinos
Se estima que existe un aproximado de 3.500 personas
con empleos directos o formales, 1.500 personas que tienen empleo informal
y entre 10.000 y 15.000 que se ven obligados a emigrar a la vecina Costa
Rica. El peso de la Población Económicamente Activa es bajísimo.
Situación del empleo
La población económicamente activa
de Rivas se estima en un 26 %, a la fecha no se cuenta con datos precisos
acerca la tasa de empleo y desempleo, niveles de ingresos y salarios y
otros datos que podrían poner en claro la situación económica
de la población. Por sectores se considera que la mayoría
de las 40,000 personas que trabajan lo hacen principalmente en el sector
primario, luego en el sector de comercio formal e informal y en menor
medida en el terciario o de servicios. La mayor concentración de
empleo del segundo y tercer sector se hace en la cabecera departamental
que es el municipio de Rivas. Una gran cantidad de personas entre
10,000 y 15,000 emigran a Costa Rica en busca de empleo temporal.
Según el diagnostico efectuado por el MARENA
y DANIDA y la comisión medio ambiental del municipio Rivas tiene
problemas ambientales en este orden: Manejo inadecuado de desechos sólidos
y aguas servidas especialmente en los trapiches, el mercado y el
hospital del municipio lo que implica la necesidad de desarrollar capacidades
a nivel del gobierno local, las instituciones del gobierno central relacionadas
con medio ambiente y en la ciudadanía en general para mejorar
el manejo de estos desechos.
Otro problema son las prácticas productivas
inadecuadas que destruyen la conservación de los suelos, los sistemas
agroforestales incidiendo negativamente en otro problema no menos importante
como es la deforestación indiscriminada que el municipio ha venido
sufriendo en los últimos 20 años. La falta de aplicación
de leyes medio ambientales no contribuye al establecimiento eficaz de mecanismos
que posibiliten detener el deterioro ambiental que se viene experimentando,
sumado a esto existe poca participación de la población por
falta de conciencia en el cuido y manejo adecuado de los recursos naturales
y del ambiente. Los problemas mencionados han sido tomados en cuenta
en el plan de acciones ambientales que el municipio ha diseñado
para desarrollarlo en forma integrada con los actores claves que son:
El INAFOR, MARENA, MAGFOR, ONG?s Locales, LA ALCALDIA DE RIVAS Y
OTROS, todos ellos integrados en la comisión medio ambiental para
el municipio cuya vigencia inició en el año 2001. Ver
mesa sectorial de medio ambiente.
Rivas,
Patrimonio Cultural de Nicaragua
Managua.
- La ciudad nicaragüense de Rivas, a 111 kilómetros de Managua,
será declarada el próximo día 29 Patrimonio Histórico
y Cultural de Nicaragua, anunciaron ayer aquí fuentes oficiales.
Hace
166 años la localidad -fundada en 1720- obtuvo el rango de ciudad
y ahora, a las festividades por su aniversario, se sumara este reconocimiento
que la avala como una de las de mayor protagonismo en la historia del país.
La
arquitecta Martha Rivera, de la Secretaría Departamental de la Presidencia,
dijo a la prensa que entre los sucesos más relevantes acaecidos
en Rivas figura la expulsión de los invasores norteamericanos encabezadas
por el aventurero William Walker, en elsiglo XIX.
En
estos hechos sobresalió el heroísmo del profesor Enmanuel
Mongalo, uno de los participantes en la primera batalla librada allí
en 1885. Aun quedan vestigios de aquella gesta como la perforación
de un cañonazo en el edificio ocupado antiguamente por una escuela,
y donde hoy radica la biblioteca municipal.
Al cacique
Nicarao, asentado en ese terruño, se debe, además, el nombre
de esta nación centroamericana. En el centro urbano de Rivas hay
exponentes de la arquitectura yel arte nicaragüenses que merecen ser
preservados para el disfrute y conocimiento de las futuras generaciones,
señalo Rivera.
Como
ejemplo cito las iglesias parroquiales San Pedro (construida en el siglo
XVIII) y San Francisco, la casa-hacienda Santa Ursula (hoy Museo de Historia
y Antropología) y la vivienda que habito Máximo Jerez, uno
de los héroes de la Independencia Nacional.
Según
los estudiosos, la ciudad tiene un elevado significado no sólo para
Nicaragua sino también para toda América Central, al contar
con una isla como la de Ometepe.
En
ella se pueden apreciar impresionantes estatuas talladas en piedra y petroglifos
que testimonian la riqueza cultural de los pueblos aborígenes.
Esta
hermosa localidad, denominada la "ciudad de los mangos" (por la abundancia
de esos frutos) posee varias playas como Marsella, Ostional, Gigante y
La Flor, esta última un área donde van a desovar las tortugas
y loras en septiembre y octubre.
Editada en
Septiembre 2000
El cacique
Nicarao Calli
Desde
aquel abril de 1522 el nombre de este sabio lider está ligado
a nuestra historia, desde entonces, nos sentimos nicaragüenses. El
nombre Nicaragua es muy hermoso, el nicaro o jicaro de agua, el comal de
la vida y Nicarao Calli solamente queria proteger el paraiso que ellos
habian construido, pero el invasor no mantuvo su palabra..
.aqui
en aquellos tiempos se conocian los nombres de los lugares y se usaban
estos para referirse a sus caciques por ejemplo; Cacique Nicaragua.
El
ombligo histórico de Nicaragua
Rivas celebra 280
años
ORLANDO
VALENZUELA
Nunca
será suficiente recordar que lo que hoy es el territorio de Nicaragua,
antes de la llegada de los españoles estaba habitado por varias
tribus aborígenes que llegaron a estas tierras hace más de
3,000 años procedentes del Norte y Sur de América.
En Rivas,
una de las primeras tribus que habitaron esta región, según
se tienen noticias, fueron los Kiribisis, que fueron desplazados por los
Chorotegas, hasta que unas siete u ocho generaciones antes de la llegada
de los conquistadores fueron expulsados por los Nahoas o Nicaraos, quienes
dominaron todo el istmo y las islas aledañas.
Según
crónicas de la época, los españoles, en su avance
por el Sur, supieron de la
existencia de un rico y poderoso reino indígena asentado cerca de
las orillas de un gran lago de agua dulce, entonces, para no entrar en
guerra, el capitán español al mando envió un
mensajero al líder nativo, solicitándole una entrevista de
jefe a jefe, la cual le fue concedida, quedando el conquistador peninsular
asombrado por la sabiduría del caudillo aborigen. Por eso, las primeras
noticias que se tienen de nuestro país, empiezan con aquel
famoso diálogo ocurrido entre el colonialista Gil González
Dávila y el Cacique Nicaragua.
Cruz de España
Construida
en 1995 por un grupo de profesionales,
artesanos,
historiadores e investigadores de Rivas y la cruz por el señor Víctor
Morice
con
el propósito de promover y celebrar el trascendental encuentro.
Este
lugar está en el camino que va de Rivas hacia
el puerto
lacustre de San Jorge.
Basado en articulo de
NOHELIA SÁNCHEZ R
Este relieve construido
en La Cruz de España, representa el encuentro de las dos culturas,
El monumento relieve contiene una vieja cruz de dos brazos, un arco coronado
con otra cruz y frente a estos dos símbolos un mural pictórico
en piedra.. El Mural; Al lado izquierdo hay un aspecto colonial representado
por la bandera de España, el escudo, el museo de Rivas y la Iglesia
de San Jorge. En el extremo derecho, se encuentra el cacique Nicaragua,
un Dios con cara de humano con un animal en su cabeza (alter-ego), sin
fallar la mazorca de cacao, que en ese entonces era el árbol sagrado
y la moneda. En medio de lo colonial y aborigen, se encuentran los representantes
de estas dos razas, Gil González y el Cacique Nicaragua, divididos
por lo que se conoce como el "diálogo de los siglos".
Ese histórico
lugar existe y se celebra el 5 de abril de cada año está
ubicado entre Rivas y San Jorge. Lo demás es historia conocida. Por qué
tan pocos hombres ambicionan tanto oro?
El Diálogo de los Siglos
El
encuentro de la culturas, la europea representada por Gil González
y la indígena-americana representada por el cacique "Nicaragua"..Este
encuentro entre dos razas se produjo en 1523, un 12 de octubre. Muy sabias
son las palabras que se esculpieron en ese mural. Sobre todo cuanto el
cacique le presenta al español, por qué tan pocos hombres
ambicionan tanto oro. Esta sentencia en nuestro país todavía
tiene vigencia.
30
de Septiembre de 2002 | El Nuevo Diario—EDWIN SANCHEZ—
Fernando Silva y el encuentro Gil González-Macuilmiquiztli
"Fue diálogo entre mudos" * Lingüista va a raíces
de nuestros famosos "diálogos políticos"
* Sí, fue lenguaje de "muecas", "señales", "gestos" (como
habla de mudos) que era hasta donde podían llegar los indios, a
entender y responder * Estamos ante una historia que además
de cómica, es burlesca, sostiene
A
través de eso que don Rubén Darío llamó las
páginas fatales de la Historia, siempre en los momentos aciagos
hay algún sector que demanda "diálogo nacional".
Con Fernando Silva vamos al génesis de estos famosos "diálogos"
y llegamos al convencimiento de que su matriz, entre una fuerza de
choque (Gil González) y otra asediada (Macuilmiquiztli) lo que hay
es pura mueca. "Pantomima", nos dice literalmente el novelista. Los
naturales de Nicaragua, tanto los primeros como las sucesivas generaciones
que desembocan en ese monumento de pieza teatral mestiza de El Güegüence,
se resistieron a hablar el lenguaje del dominio hasta donde pudieron.
Hacemos ver que los primeros nicaraguas padecieron el infortunio de encontrarse
con las bandas armadas que habían quedado asolando la campiña
de Castilla, tras haber quedado desempleados al término de la guerra
contra los moros, aunque también Rubén Darío haya
cantado a Cristóforo Colombo, judío, como el Don Quijote
y a la América "descubierta" como su Dulcinea. Hombre de paciencia
encontrada, pertinaz en la investigación, así podríamos
crearnos una mejor imagen de quien nos dice con mucha seguridad que
en las estructuras sociales indígenas de Nicaragua tampoco existió
la figura del "cacique". Fernando Silva nos aclara, además,
que no niega, así de plano, que se hayan sucedidos los encuentros
o "diálogos", entre algunos conquistadores españoles
de Nicaragua y nuestros caciques. Eso de cacique es un invento
de los españoles. En la estructura de Gobierno de nuestros indios
no existía eso de "cacique", revela. Empiezo, pues, por los
"diálogos". No me llega a convencer que hubo diálogo
verdadero entre Gil González y el cacique de Nicaragua. Eso no fue
más que una pantomima. Veamos: Se dice que Gil González
traía con él a sus "lenguas", intérpretes indios a
quienes les había enseñado el español. ¿Cuándo
y en qué tiempo? ¿y cuál sería el método
mágico que emplearía...?; ¿o tal vez fueron
españoles que aprendieron el náhuatl.. y, ¿quién
les pudo enseñar el náhuatl...? El indio, además,
fue reacio para aprender el español, sostiene el escritor,
y para configurar mejor su dicho, hace dos citas: 1) "1596-
no sólo son desinclinados a la lengua española, sino que
la aborrecen".- Obispo de Puebla de los Angeles (30 de Diciembre
de 1688) 2)-"... para los indios que no aprendan el español...
declararlos infames", Rosenblat- 1990-. Silva agrega: Ahora
veamos el tal diálogo, que dice López de Gómara,
poniendo, en boca del cacique que preguntó que: Dónde
tenían que estar las almas y qué habían de hacer salidas
del cuerpo"... ¿eso pudo decirlo alguien que no tuvo ni remotamente
la posibilidad de expresarse, aunque fuera medianamente, en una lengua
que, además, aborrecía...?
"Tampoco se puede negar que de alguna manera trataron de entenderse,
el conquistador y el cacique conquistado; pero eso fue en forma de lenguaje
de "muecas"... "señales"... "gestos", (como habla de mudos) que
era hasta donde podían los pobres indios llegar a entender y responder.
Las Casas -afirma Silva- refiere que Colón tuvo que recurrir a otros
medios: "Las manos le servían de lengua". También se puede
pensar que algunos soldados náufragos, cogidos por los indios
hubieran aprendido la lengua (?). El mismo Las Casas cuenta que un español,
náufrago, que los indios tenían prisionero en la isla de
Cuba, que como hombre rudo, soldado, apenas sabía hablar el Castellano,
y para hablar la lengua de los indios que había aprendido: "Hacía
con la boca y con las manos todos los meneos que los indios acostumbraban,
con lo cual no poca risa a los españoles les causaba".
Claro... gente ruda, soldadesca que ni sabía hablar el español
y que de la lengua de los indios no sabía más que hacer
las muecas, mantiene Silva su tesis. "Por eso yo sigo sosteniendo que los
cronistas después le pusieron todo lo que se les antojó".
"Y es así porque algunas cosas que uno lee -ahorita- se nota que
no pudieron haber sucedido así como dicen que sucedieron, que además
de absurdas resultan hasta divertidas - Como dicen los franceses
que la historia es "cocasse"= cómica y burlesca". Carlos Molina
Argüello, en El Pez y la Serpiente No. 30 dice:- "En lo del
diálogo que tuvo con Gil González. La pregunta del cacique
que "para qué tan pocos hombres querían tanto oro como buscaban"
que con tanta fruición se ha acogido por historiadores de
países de tradición mercantilista, es falsa; no es cierto
que el cacique de Nicaragua haya hecho esa pregunta. Fue una pura
fantasía de quien lo escribió por ahí veintiséis
años más tarde de cuando se tuviera la versión original
del diálogo; en la cual no se contiene la tal pregunta, ni
otras más que se atribuyen".
También hace referencia "al otro diálogo de Bobadilla, que
lo tramó el tal Pedrarias Dávila", del cual "vale la pena
remarcar ciertos datos, que así lo descubren. Primero que
todo, Pedrarias se consiguió, malosamente, por gestiones directas
de su mujer doña Isabel de Bobadilla, para lograr que fuera designado
por la Corona su propio primo, el Frayle Francisco de Bobadilla de la orden
de La Merced, para que viniera a hacerle el mandado a Pedrarias -cosa hablada,
pues- porque Pedrarias, quería así restarle mérito
al diálogo de Gil González - que también había
sido amañado. "Bobadilla llega a León y de allí
se viene a Granada (alias Xalteva) y en una plaza que le dice Teoca
en el pueblo y provincia de Nicaragua en término é jurisdiccion
de dicha Granada, por interpretación de Luis Dávila
é Francisco Ortiz de Arcos, lenguas e intérpretes, hicieron
en el dicho pueblo a los veinte é ocho de septiembre de mil quinientos
é treynta y ocho, interrogó algunos indios para ver cómo
algunos indios sentían de la fé." Silva conviene
en advertir: a) que no hay ningún dato o referencia sobre esos nombres
de los intérpretes. No hay documentación de
sus oficios, ni nombramientos de regla, para proceder en casos de tanta
trascendencia como era "ver cómo sentían de la fée";
luego Oviedo se refiere al caso diciendo que "E por evitar prolixidad
yrá dicho a manera de diálogo..." ¿Cómo
es eso?, se pregunta Fernando Silva. Un documento tan importante,
viene resultando que Oviedo en su crónica se encarga de remendarlo,
por lo que Molina Argüello dice: - "Porque lo que ese autor nos ofrece,
en realidad es un trasunto muy personal suyo y muy compuesto de la
mencionada probanza". "Hasta hoy que yo sepa no se tiene noticia
del texto original ni de copia de la forma primera, salvo sospecha de una
supuesta"... "que para la primera edición de la versión propia
de Fernández de Oviedo, que fue la de 1855 de José Amador
de los Ríos,- los nombres, hasta ella inclusive, han sufrido
el trasvase de cinco copias".- Yo me pregunto: ¿Qué
se hicieron los testimonios, las actas, todas las formalidades probatorias
que las Leyes de Indias disponía para las letras de esos documentos...?,
interroga el escritor a los sacerdotes de nuestros movedizos anales: los
historiadores.
Biblioteca
Pública de
Rivas
Según el Dr. Ramón Valdez, recopilador
de la historia de Rivas,
El edificio
de la Biblioteca es uno de los más antiguos de Nicaragua y data
su origen en el siglo XVII. En 1872, en este edificio existió el
primer Colegio de "segunda enseñanza de Nicaragua", fundado por
Máximo Jerez. y por esta razón, al morir Máximo Jerez,
su cadáver fue velado en este Colegio (ahora Biblioteca) y luego
fue trasladado a la "Haciendita Jerez", camino a la Chocolata. Años
después, por mucho tiempo, funcionó el Colegio Inmaculada
Concepción dirigido por Engracia Chávez, electa en vida "como
la mujer de Nicaragua por sus méritos culturales y educativos" enfatizó
Valdez. En el pasillo de esta Biblioteca existe una placa en donde se reconoce
y felicita las bodas de oro de "Engracia Chávez", una profesora
que de 1898 a 1948 dirigió dicha Escuela. Se especula que a la llegada
de los filibusteros a este departamento, este viejo edificio ya existía,
la seña de un cañonazo en una de las soleras del techo corroboran
esta tesis.
Una característica
de Rivas, es que esta es la ciudad que tiene más coches de caballo
en servicio de transporte, además, según dice la vice-alcaldesa
Imelda Martínez, el municipio cuenta con 54 bici-taxis y más
de 3,000 bicicletas circulando por sus calles, lo que la convierte en una
de las poblaciones más sanas y con menos contaminación ambiental.
El rivense
es muy hospitalario y cariñoso con los forasteros, por eso, si se
quiere conocer un poco de nuestra historia y cultura, lo mejor es visitar
y recorrer en coche esta bonita y señorial ciudad
EL NOMBRE DE RIVAS
El nombre de Rivas surgió casi por pura casualidad, cuando
una delegación de vecinos de lo que entonces se llamaba Valle de
la Ermita de San Sebastián viajó en 1717 a la ciudad
de Guatemala, para solicitar se erigiese en Villa su poblado, ya
que en ese momento existían tres mil habitantes, gran comercio y
una agricultura desarrollada.
La propuesta que llevaban era que su villa se llamara “Pura y Limpia
Concepción de Nuestra Señora la Virgen María”. El
Capitán General del Reino, don Francisco Rodríguez de Rivas,
atendió la petición y otorgó provisionalmente
el correspondiente título. Los delegados, en agradecimiento al gesto
del funcionario imperial, acordaron que el nombre de la nueva Villa fuese
el de “Villa de la Pura y Limpia Concepción de Rivas de Nicaragua”
.
Según
el historiador Julián N. Guerrero, en su “Diccionario Nicaragüense”,
fue así como un 20 de mayo de 1835 el Estado Federado de Nicaragua
declaró que: “La Villa de Nicaragua es declarada Ciudad, con su
propio y antiguo nombre de Rivas
Rivas cuenta con
3 universidades y 63 centros de educación en todos los niveles
Pero sin duda, una
de las ocupaciones más sanas de los jóvenes es su entusiasmo
por las actividades deportivas, que han convertido a Rivas en un semillero
de deportistas, ya que a la fecha cuenta con 138 equipos de béisbol
que involucran a 3,901 atletas, según don Ramón Ruiz Tenorio,
director del programa radial “El que más sabe de Deportes”.
Irma
Navarrete Jarquín, Es
la joven más famosa de toda Rivas. A sus 20 años de edad
es la mejor Atleta de Nicaragua, ya que hace menos de un mes ganó
cinco medallas, tres de oro y dos de plata, en los Cuartos Juegos de Atletismo
Unidad Centroamericana, donde impuso varios récord de velocidad.
Desde los 14 años esta pequeña gacela ha roto e impuesto
varias marcas en cuanta competencia ha participado. La
meta principal en su vida es botar todos los récords nacionales
y ser el orgullo de su hija y su familia, afirma con mucha confianza
en sí misma esta veloz corredora
UN VIEJO
TUNEL EN
RIVAS
REVELA MAS
SECRETOS
DE LA CONQUISTA
En octubre del 99, se descubrió un subterráneo que pasa por
debajo de la Biblioteca Municipal, el hallazgo se conoció cuando
se realizó la reciente construcción de BANCENTRO. se supone
que este subterráneo comunicaba la Iglesia San Francisco (ubicada
en el centro de Rivas), con la plaza de Rivas (ubicada frente al Parque
Central) y sospecha que cuando los filibusteros llegaron a Rivas el subterraneo
ya existía. "Es probable que su existencia date del tiempo de la
Colonia", agregó el Doctor Valdez, historiador de Rivas y probablemente
los filibusteros no supieron de su existencia
Rivas necesita cambios
El desempleo
entre los sureños ronda el 68% la ciudadania rivense entra a un
nuevo período electoral municipal, con la esperanza que aquel al
que pongan al frente de la Comuna, se empeñe en servirlos
y trabajar para ellos y para su ciudad, que es en el fondo para lo
que se les elige.
Noelia Sánchez
Ricarte
La Prensa 11/09/00
La actividad
principal de este departamento es la agricultura, aunque se hacen esfuerzos
por reactivar la ganadería que tiempo atrás fue el rubro
local de mayor empuje y aunque la agricultura está a la cabeza,
se destina muy poco a este sector.
El alto índice de desocupación en Rivas ha originado un incremento
masivo de migración: se calcula que unos 18,000 rivenses (un
20% más que en 1998), abandonaron su patria chica el año
pasado, la mayoría de ellos hacia Costa Rica.
Para estas próximas elecciones municipales, el Consejo Supremo Electoral
de Rivas, asegura que estarán aptas para votar unas 95,536 personas
en todo el departamento; de ellos, la cuarta parte vive en la ciudad
cabecera del departamento.
El economista Róger Palma, dedicado hace un par de años al
estudio del comportamiento social y económico del departamento,
valora que el basurero municipal deberá ser una de las prioridades
del alcalde electo.
Este basurero se encuentra muy cerca del poblado indígena de Veracruz
y su actual condición no es la mejor; pues es escena común
observar la basura casi a mitad de la calle.
Palma considera que también deberán revivirse hermanamientos
y traer financiamientos que se han perdido “por cuestiones políticas”
y considera que la gestión del próximo alcalde deberá
ser más pública.
Argumenta que la cultura de este departamento ha dado un retroceso y que
se han cerrado
los espacios para jóvenes, por lo que a su parecer se debe
dar
prioridad a la juventud de tal manera que en la próxima administración
comunal se les dé “protagonismo y participación en las decisiones
de su comunidad; pero de forma efectiva, no demagógica”.
Si bien es cierto que el tema del desempleo es una realidad generalizada
a escala nacional, Palma considera que por lo menos el futuro alcalde puede
realizar gestiones para traer programas de ayuda y actividades que permitan
promocionar el municipio como un mercado laboral óptimo para la
inversión privada.
Adjudicó que gran parte de este elevado porcentaje de desempleo
se debe a que en Rivas se han cerrado importantes empresas que eran
fuente de trabajo para cienes de cabezas de familia.
Recordó
el matadero IGOSA (donde trabajaban 250 cabezas de familia); a COPESCOSA,
una empresa exportadora de mariscos en San Juan del Sur donde laboraban
unas 200 mujeres en el proceso de empaque de mariscos, y finalmente el
Ingenio Benjamín Zeledón donde entregaban su fuerza de trabajo
unas 400 cabezas de familia.
No obstante, en el último caso todavía queda una esperanza,
pues se maneja que este año habrá zafra.
Otras esperanzas;
otras necesidades
En el ámbito del turismo Palma considera se deben explotar los recursos
que están a la mano, reconociendo que debe ser una prioridad rescatar
la zona de La Virgen como una zona con potencial turístico,
y además identificar otros para promocionarlos.
* Valoró de “crítica” la situación del departamento
por cuanto no existe financiamiento para uno de los sectores más
importantes y con mayores problemas: la agricultura.
* El reverendo Carlos Villagra coincidió en muchos puntos con Palma
y agrega que urge que se reordene el Mercado Municipal, que actualmente
enfrenta problemas en cuanto a orden de tráfico, salud, comerciantes.
* Valoró que la escuela de educación especial debe ser una
prioridad para la administración futura y que se deberá equipar,
a su parecer, con las condiciones mínimas “para que
estos niños que requieren atención especial se sientan bien”.
* Mencionó
también la reforestación, y enfatizó que la Alcaldía
deberá propiciar el ambiente necesario para que alguna empresa invierta
en Rivas y contrarrestar el ascendente índice de desempleo entre
los rivenses..
Rivas forma parte
del Patrimonio Histórico Cultural de la nación
Noelia Sánchez
Ricarte -
- A partir de hoy
Mayo-29-01
Rivas formará
parte del Patrimonio Histórico Cultural de la nación y de
acuerdo al análisis del Instituto Nicaragüense de Cultura,
ocupa un lugar trascendental en la historia de Nicaragua, en esta ciudad
se originó nuestra identidad al darse la fusión entre el
pueblo indígena y los colonizadores españoles.
En el 281 aniversario
de haberse elevado a Villa se da la declaratoria del Instituto Nicaragüense
de Cultura, a solicitud de la Secretaría de Gobierno, encabezada
por Rafael Avellán, la alcaldía de Rivas, dirigida por Mauricio
Urtecho y la sociedad civil organizada de esta ciudad.
LA CRUZ DE ESPAÑA,
TRASCENDENTAL EN LA HISTORIA
Entre los méritos
que la ciudad posee para ser declarada un bien histórico de la nación
y que se mencionan en los “Considerando” del decreto que se firmará,
Rivas “ocupa un lugar trascendental en la historia de Nicaragua, al haber
constituido el punto de encuentro entre la cultura indígena y la
española”.
Este encuentro que
se produjo en el lugar llamado la Cruz de España, que se encuentra
en el límite de San Jorge y Rivas, y que se ha conocido como el
encuentro de dos mundos, quedó oficializado para celebrarse cada
cinco de abril.
La gesta heroica
que se produjo en Rivas durante la batalla en 1955 y que fue protagonizada
por el entonces profesor Enmanuel Mongalo y Rubio, al incendiar al mesón,
también es uno de los hechos que ahora son considerados para realizar
la declaratoria.
Rivas posee el orgullo
de haber producido nueve Presidentes de Nicaragua, entre éstos José
Adán Cárdenas, Laureano Pineda, Patricio Rivas, Francisco
Urcuyo y la última mandataria nacida en este suelo, Doña
Violeta Barrios de Chamorro; estos son también puntos a favores
para la declaratoria.
También aportan
para la declaratoria, el hecho de que “Rivas constituyó un punto
de paso del tráfico internacional durante el funcionamiento de la
Ruta del tránsito por Nicaragua en el siglo XIX”.
Y no pueden olvidarse
“los importantes ejemplos de la arquitectura y arte nicaragüense”,
que según la declaratoria “merecen ser preservados para el disfrute
y conocimiento de las actuales y futuras generaciones”.
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